La noche había sido excesivamente larga, como si las horas se hubieran multiplicado sin que Nick se hubiera dado cuenta. Había pasado todo el rato sentado, esperando que alguien le dijera algo sobre el estado de Stephen y al final se había quedado dormido.
No era el mejor sitio para hacerlo, la silla era incómoda y seguramente al día siguiente tendría un terrible dolor de espalda. Pero no le importaba, estaba decidido a quedarse allí hasta que pudiera ver a su amigo.
Al fin y al cabo, se sentía culpable por lo ocurrido; desde el principio de todo aquello, cuando habían encontrado la primera anomalía, había sido él quien había arrastrado a Stephen Hart detrás de aquellos peligrosos dinosaurios y aunque ya habían estado en peligro, esa era la peor de las veces.
La puerta de la habitación continua a la de Stephen se abrió. Al mirar hacia allí, Nick se encontró con Abby. La chica también se había quedado en el hospital durante toda la noche, al lado de la cama de Connor. El chico no estaba tan mal, un par de contusiones, pero que le dolerían durante varios días.
La chica se sentó al lado de Nick, poniendo su mano sobre la del profesor. "Estará bien, ya lo verás." Nick se volvió hacia ella y la vio sonriendo, aunque su expresión cansada dejaba ver unas grandes ojeras bajo sus ojos.
Durante un momento los dos estuvieron en silencio, pero esa situación se hizo insoportable y demasiado forzada. "Connor se alegrará de que estés a su lado." Abby sonrió y se sonrojó aunque pareció no darse cuenta de ello.
"Si, supongo que es lo mínimo que podía hacer por él, me ha salvado la vida en ese almacén. Bueno, a Jenny también." Nick asintió, podía leer más en los pensamientos y en los ojos de Abby de lo que la chica estaba realmente diciendo.
Tenía la mirada clavada en la puerta de la que acababa de salir y el rubor de sus mejillas no se había marchado, no quitarse de la mente la imagen de Connor, cuando un momento antes de quedarse dormido le había dicho, "Me gusta ser tu heroe, aunque en las películas los héroes no acaban tan mal después de salvar a su chica, a la chica protagonista quiero decir." Un momento después los calmantes para evitar el dolor de espalda y de cabeza habían hecho su efecto y nada más cerrar los ojos se había quedado dormido.
"Supongo que no debería meterme en tu vida, pero…" Nick decidió que si debía esperar mucho tiempo más, necesitaba algo en lo que pensar que no fuera porque los médicos tardaban tanto en decirle algo sobre Stephen, si eso era malo porque les costaba mantenerlo con vida o bueno porque le estaban curando.
La cabeza estaba a punto de estallarle, pensando que tenía que haber hablado antes con él, que no le había dicho lo que sentía cuando tuvo la oportunidad y que ahora tal vez ya fuera demasiado tarde para hacerlo. Por eso, aunque no era una persona cotilla y que se entrometiera en al vida de los demás, decidió que averiguar lo que había exactamente entre Abby y Connor sería una buena terapia para olvidar, momentáneamente lo que su corazón y su cabeza le gritaban con tanta fuerza.
"Quiero decir, si entre tu y Connor… que si ha pasado… ¿Cuándo se lo vas a decir?" Abby lo miró confundida. No podía creerse que fuera el mismo Nick Cutter quien le estuviera preguntado sobre su vida privada. Se volvió hacia el rápidamente y entonces se dio cuenta. Miró sus ojos agotados y tristes y comprendió que todo lo que necesitaba era algo sobre lo que hablar antes de ponerse a pensar en lo peor.
"No hay nada entre nosotros. Ya se lo que Connor siente por mi, no es que se le de demasiado bien ocultar sus sentimientos."
"¿Y tu, cuales son tus sentimientos por él? Espero que no te suene demasiado mal, pero deberías hablar con él, si no sientes nada, sería mejor que se lo dejaras claro pronto."
"Claro que siento algo por él." Abby lo dijo tan rápido que ni siquiera había pensado en sus propias palabras. Había sido como si corazón hubiera hablado por ella sin pasar por su cerebro.
"Entonces…" Nick no terminó la frase, no estaba seguro si estaba hablando realmente con Abby o todo aquello se lo estaba diciendo a si mismo. Su caso era bastante parecido al de Abby, aunque él no estaba seguro ni remotamente, de lo que Stephen sentía por él.
Pero debía decírselo; ya debería habérselo dicho en realidad y tal vez ahora ya no tuviera tiempo para hacerlo. La chica se dio cuenta de donde tenía puestos todos sus pensamientos, apretó con fuerza la mano del profesor que regresara a la realidad antes de continuar hablando.
"Es fuerte y no le pasará nada." Dijo Abby una vez que Nick la miró por fin.
"Lo se, conozco a Stephen, no se rinde con facilidad." Cuando el médico apareció en el pasillo, los dos se levantaron casi de un salto y se acercaron donde estaba él. "Doctor, ¿Cómo está?"
"Mejor de lo que se podría esperar de una herida como esa. No se que animal le ha provocado una mordedura de esa magnitud, pero podría haberle arrancado la pierna sin dificultad."
Nick palideció de repente. Había visto todo lo ocurrido y tal como había dicho el médico, en esos momentos pensó lo peor, incluso pasó por su cabeza la posibilidad de perder a Stephen para siempre.
"¿Entonces está bien?" Tenía que saberlo, necesitaba que el médico le dijera de una vez que Stephen saldría pronto de allí, que lo vería en pocos días descansando en su apartamento y que finalmente volvería al trabajo.
El médico tardó unos segundos en contestar, lo que hizo sospechar a Nick que había algo malo en lo que le iba a decir. "En realidad, no del todo." Nick se quedó cayado, esperando que continuara hablando. Pero Abby se le adelantó.
"¿Cómo que no del todo? Usted ha dicho que estaba mejor de lo que había esperado." Nick puso una mano sobre el hombro de la chica, estaba tensa y podía evitar sentir lo mismo que ella.
Sin embargo, en el caso de Abby, se trataba de amistad, lo que sentía por Stephen era una buena amistad, porque el tiempo que había pasado con Connor, dejaba muy claro que allí había algo más.
En su caso, que era lo que realmente había entre Stephen y él, era bastante difícil de definir, amistad, compañerismo o algo más que, por el momento Nick no había querido reconocer.
"En otras circunstancias el señor Hart podría haber perdido la pierna con un desgarro como ese, pero estamos seguros de que recuperará la total movilidad de la pierna en un tiempo. Pero será largo y duro, necesitará tiempo en la rehabilitación."
Nick tragó saliva, no sabía como se tomaría Stephen aquello de tener que pasar más tiempo del que él solía considerar necesario en una cama o en la sala de recuperación. No era un hombre paciente y mucho menos un buen paciente.
"Podemos entrar a verle." Deseó con todas sus fuerzas poder entrar, no quería tener que pasar más horas sin estar sentado a su lado y poder comprobar por si mismo, que Stephen estaba bien.
"Claro." Dijo el doctor, que un momento más tarde se marchó por el largo pasillo hacia otra de las habitaciones.
"Entra tu, seguro que le hace más ilusión verte a ti. Yo esperaré aquí." Nada más terminar de hablar, Abby se volvió a sentar y sonrió a su amigo, que sin decir nada, sólo asintió en agradecimiento y entró en la habitación.
A Nick no le gustaban los hospitales y mucho menos tener que ver a sus amigos en una cama de hospital. Pero al menos, en este caso, Stephen estaba vivo, débil y con una difícil recuperación por delante pero vivo al menos.
Se sentó al lado de la cama, al menos el sofá era cómodo y si se quedaba dormido allí porque su amigo tardara en despertarse, estaría más cómodo que en las sillas de la sala de espera.
"Cutter, ¿se puede saber que haces aquí? Creo tienes mucho trabajo pendiente después de la última anomalía." Stephen sonaba cansado y casi le costaba hablar, el golpe que se había dado al caer al suelo, arrastrado por el velociraptor, debía de haberlo dejado dolorido.
"Creía que te le alegraría verme." No se trataba de esperar mucha efusividad, por muy amigos que fueran, pero no había esperado un recibimiento semejante. "Llevo aquí toda la noche esperando que me digan algo de ti."
"¿Me vas a decir ahora que has estado preocupado por mi? Ya me conoces, no es la primera vez que termino en un hospital por el ataque de uno de esos bichos."
Nick ya no podía soportarlo más, no podía creer que Stephen fuera tan sumamente orgulloso, como para no reconocer, que estaba asustado, que sus ojos reflejaban un miedo terrible por no poder volver a andar y que había sido la vez que más cerca había estado de morir.
"Pero si la primera que un velociraptor ha estado a punto de arrancarte una pierna." Sin darse cuenta, Nick se sentó en la cama, tenía que estar cerca de Stephen, sentirlo junto a él ya que no iba a decir o hacer nada que demostrara lo mucho que necesitaba estar a su lado.
Stephen se quedó en silencio, observando a su amigo. Tenía razón, había estado cerca, demasiado incluso, si no hubiera sido por la suerte, podía no estar vivo en ese momento.
Entonces se dio cuenta, Nick parecía haber envejecido repentinamente en esa última noche. El no dormir durante muchas horas no le sentaba nada bien, igual que el no comer o beber nada porque se le había cerrado el estómago. Pero eso Stephen no lo sabía.
"Vale, es posible que haya sido muy arriesgado lo que hemos hecho, pero al menos ese bicho está de vuelta y nadie ha salido…"
"¿Herido? Vamos Stephen, se que te gusta ir de tipo duro por la vida, pero nos conocemos hace mucho tiempo. Puedo leer en tu mirada que lo estas pasando mal, que cada vez que mueves un milímetro de tu cuerpo sientes el mayor dolor de tu vida y por mucho que trates de engañarme, se que sigues teniendo miedo."
Si había algo que Nick Cutter podía decir, era que conocía a Stephen Hart mejor que así mismo, excepto en lo que a los sentimientos mutuos se refería, en ese caso, no tenía tan claro lo que diría Stephen si le pusiera las cartas sobre la mesa.
Pero en todo lo demás lo conocía a la perfección. Pasar ratos enteros mirándolo, observándolo y guardando en su mente cada una de sus miradas, todos sus gestos y las palabras que le había dirigido a él, con sus tonos de voz, le habían ayudado a saber lo que pensaba y sentía en todo momento.
"Estoy bien, te lo digo en serio. Vale la pierna de duele demasiado como para no reconocerlo, pero se que me pondré bien. No tienes porque preocuparte tanto por mi. Ni que fueras mi padre. ¿Por qué no te vas a dormir un rato? Yo seguiré estando aquí por la mañana, cuando vuelvas."
"¿Tu padre? Desde luego no tengo ninguna intención de comportarme como tal. Pero si fuera otra cosa… Tu no sabes lo que significa que yo me preocupe por alguien. ¿Marcharme a dormir, realmente crees que podría hacer algo así?"
Nick se acomodó en el sofá, verdaderamente se estaba muy bien allí, lo suficiente como para pasar la noche entera y poder dar incluso alguna cabezada cuando no pudiera aguantar más.
"Cutter, no hace falta que hagas eso, puedo quedarme sólo." Stephen suspiró, pues por mucho que quisiera que su amigo estuviera bien, que descansara y no sufriera por su culpa, también le encantaba que hubiera alguien que se desviviera por él como lo estaba haciendo.
"¿Y cuando necesites ir al baño…" Desde luego el ejemplo no había sido el más acertado para que su mente y su corazón no se alteraran demasiado, pensando en esa escena. "O cuando quieras un vaso de agua? Te recuerdo que no puedes levantarte y que las costillas te van a doler demasiado en cuanto intentes darte la vuelta."
"Vale, vale, no hace falta que te conviertas ahora en mi madre. Te puedes quedar, de todas formas me vendría bien un poco de compañía para hablar."
"¿Hablar? Lo que tu necesitas es descansar." Stephen abrió la boca para decir algo más, pero ni siquiera lo intentó, sabía que Nick encontraría algo para llevarla contraria y por mucho que quisiera ocultarlo, estaba demasiado cansado como para continuar ese juego.
Suspiró levemente y se acomodó. "Puede que tengas razón. Intentaré dormir un rato." Casi antes de terminar la frase, se había quedado dormido. Nick se volvió a acomodar en el sofá y tranquilo por saber que Stephen mantenía su buen humor y que con el tiempo se recuperaría también se quedó dormido.
