-¡Hinata sama, no se levante!- gritó la enfermera apresurándose a llegar a su lado, mientras neji penetraba lentamente en la habitación, observando a su prima, que tenía una expresión de terror intenso.

-¡N-no no puedo moverme!- gritó con la cara contraída por el terror y la desesperación

-¡Tranquila, Señorita Hyuuga! – dijo la enfermera tratando de calmarla mientras a neji se le caía el café y corría hacia la cama de su prima, profundamente consternado.

Hinata intentó relajarse y cerró los ojos, tratando de convencerse de que era sólo una terrible pesadilla.

Pero algo le decía que no lo era.

Que estaba sola y abandonada en una cruel realidad.

-Hinata sama...- empezó Neji tomándole una mano. Se dio cuenta de que estaba inusualmente fría.

-Neji kun....por favor dime que me está pasando.- dijo Hinata casi inaudiblemente

-No lo sé Hinata sama...lo voy a averiguar.

-N-no me dejen sola...

-Señorita Hyuuga, llamaré a la doctora para que venga a revisarla.

-Espéreme un momento, hinata sama.- dijo neji mientras salía detrás de la enfermera.

Neji acompañó a la enfermera a buscar a la doctora para explicarle que no debía decirle nada a Hinata, cuando vio una joven de cabello rosado salir de una habitación diciendo:

-Sasuke kun, yo te lo advertí....

-Ya puedes irte.- gruñó la voz de adentro con un tono bastante intimidante, aunque la chica no se inmutó. Parecía acostumbrada. Neji se acercó a preguntar por la doctora.

-Hola, ¿puedo ayudarlo?- preguntó la joven mirándolo

-Quiero ver a la doctora Haruno.- dijo serio – es urgente.

-A tus órdenes.- le contestó la joven viendo cómo los ojerosos ojos de neji se abrían de sorpresa

-necesito que me explique qué ocurre con Hyuuga hinata.

-tuvo un accidente automovilístico, ¿cierto?- dijo revisando su carpeta

-sí.

-tiene las piernas paralizadas.

-¿qué?

-así es, señor Hyuuga. Voy en un momento.

-espere un segundo. Ella no puede estar paralizada, es la heredera de la empresa y no podrá atenderla si es así...

-cálmese señor Hyuuga. Voy en un momento

-doctora Haruno, ella perdió la memoria....no recuerda nada desde unas horas antes

-será mejor que nadie le diga nada, señor Hyuuga. Ella debe recuperar la movilidad y la memoria al mismo ritmo para que no quede ninguna secuela.

-ella... ¿ella puede volver a moverse?

La cara de la doctora adoptó una expresión extraña.