Capitulo2. Demonio

En alguna parte de las lejanías del imperio de cristal, entre un terreno rocoso e inestable, lleno de piedras puntiagudas zanjas y areniscas, se encontraba un pequeño grupo de serpientes rojas, viniendo desde diversos puntos, pero todos dirigiéndose hasta un solo sitio. Las serpientes sisean y reptan atravesando el laberíntico campo rocoso, mientras sus ojos brillaban con intensidad. Acercándose todas hasta un mismo punto, las serpientes bajan por un acantilado y se pierden en el interior de la oscuridad, llegando hasta el fondo del abismo. De pronto surge un resplandor rojo que destella levemente entre la oscuridad de la noche.

Lúthien abre los ojos de repente, trata de inhalar profundamente con el deseo de alcanzar lo más que se pueda de aire fresco. Esta mira a su alrededor con desespero, la oscuridad era extensa, pero por alguna razón, no significaba su ceguera, podía ver claramente entre las tinieblas, los arcos rocosos, los muros afilados y estañados, incluso un pequeño riachuelo que se encontraba hasta el fondo.

La princesa intenta levantarse, plantarse en sus cascos, pero esta al principio siente la dificultad en su movimiento, trata de ponerse de pie, su cuerpo no tenía la suficiente fuerza, era extraño, su cuerpo estaba muy débil, pero aun así podía moverse, trato de levantarse, es aquí cuando se da cuenta al ver sus cascos. Lo último que le importaría era que tenía tres en lugar de cuatro, lo que realmente le sobresalto era que Lúthien había regresado a su anterior estado, sin piel, con la carne expuesta ante su cuerpo desnudo, solo que, esta vez, tenía algo puesto, a lo largo de su cuerpo, se encontraban aun retazos y trozos de lo que alguna vez fue un vestido tan hermoso, el mismo que con una especie de poder que ella no comprendía, le había devuelto su verdadera figura y belleza. Ahora se había ido otra vez, y todo lo que quedaba de aquel vestido ahora se encontraba carbonizado alrededor de su marchito cuerpo.

es impresionante ¿no crees?— se escucha una voz femenina e infantil que Lúthien reconocería de inmediato.

no hace falta que trates de engañarme… sé que eres tu Carnage— murmura la princesa con seriedad.

oh claro pero…. Es más divertido hacerlo de esta forma— dice Carnage apareciendo ante Lúthien desde las sombras.

¡MALDITA ESCORIA!— exclama Lúthien colérica mientras trataba de ponerse de pie, pero sus delgados y huesudos cascos tambaleaban y solo le provocaban tropiezos al tratar de plantarse en sus tres cascos.

oh por favor princesa, no haga eso— murmura Carnage con seriedad mientras ve a Lúthien retorcerse en el suelo.

¡tú lo mataste!—

mate a y provoque la muerte de muchos, ¿Qué querías que hiciera? El me atravesó con una daga sagrada… — murmura Carnage con un tono infantil, en eso la criatura comienza a avanzar en dirección hacia Lúthien, la princesa trata de encender su cuerno para atacar, pero antes de que pudiera soltar un destello, esta ve mejor a Carnage y nota algo que no vio al principio. Carnage tenía su casco presionando fuertemente en dirección al pecho, y aunque la criatura no lo aparentaba en su expresión, si en la forma de moverse, pues al caminar Carnage cojeaba y se movía muy torpemente— todos morimos a final de cuentas—

¿también tú?—

si… jeje, también… también yo…— murmura este mientras sostenía su cascos contra su herida con fuerza y trataba de acomodarse. Lúthien observa con seriedad como Carnage se retorcía y gemía por el dolor y la agonía que este pasaba.

odio las armas de los astrales… no puedo tocarlas, y en cambio me hacen mucho daño….— murmura Carnage con un tono sombrío— son armas echas para matar a los inmortales ¿sabías?—

eso no tiene sentido…—

si lo tiene…— murmura Carnage inexpresivo.

en ese caso… debería haberte atravesado con esa hoja entonces, en lugar de la espada negra que me diste— murmura Lúthien para sí misma —¿vas a morir?—

oh claro…. claro que voy a morir— sonríe Carnage levemente.

¿y a dónde van los demonios como tú? ¿Al infierno?— pregunta Lúthien sonriente.

no soy un demonio…. Pero… creo que los que somos como yo, simplemente desaparecemos— murmura Carnage mientras se recarga contra una roca, mostrando una expresión de dolor muy marcada.

¿Qué es lo que quieres de mí?— murmura Lúthien más tranquila, consciente de que por el momento ninguno de los dos representaba una amenaza al otro.

cuando tú madre y los demás nos encuentren, seguramente me destruirán sin duda—

¿y por qué estás aquí entonces?—

porque ya acepte que mi hora llegara pronto— suspira Carnage con resignación, Lúthien fingió falso interés en lo que Carnage le estaba diciendo, en eso pasa algo lo que la princesa no se esperaba, y sintió mucha intriga al ver a Carnage carcajeándose.

¿Cuál es la gracia?—

bueno, que ya no importa más ganar o perder, no importa ya, pues he cumplido con todos mis fines— sonríe Carnage con un tono sicótico.

¿Cuáles fines?—

creo que usted lo entenderá muy pronto, mi princesa— sonríe Carnage— el mundo, esta realidad, todo está hecho para quebrarse.

no ganaras— murmura Lúthien con severidad.

ya gane— sonríe Carnage, mientras saca algo de entre las sombras y lo arroja cerca de donde Lúthien se encontraba tirada en el suelo, la princesa lo mira incrédula, y prosigue en mirar confundida a Carnage quien no dejaba de sonreír.

oh princesa, sin duda es una peleadora excepcional, y la estrategia que armo para detenerme, fue extraordinaria, tomando en cuenta que solo tuvo un breve periodo de tiempo para armarla y organizar a los demás, es una lástima que la Gema no quería que esto terminara así, de lo contrario ya habría muerto, en definitiva—

¿la gema? No dirás… ¿Tu?—

Carnage sonríe por un momento, y mira a Lúthien quien se mostraba un tanto intrigada.

la gema... es un ente completamente diferente— le explica Carnage mientras se la muestra a Lúthien, colgando desde su cuello— todo lo que ha pasado, mi existencia, fue gracias a la gema, ella es mi guía, ella es quien me permitió entrar con mis tropas a Canterlot y recuperarla, todo lo que hice, todo, fue por su veredicto.

Lúthien se le queda mirando a Carnage con una expresión confundida.

Fue muy astuta la observación que hiciste, con respecto a que debía reposar cada determinado tiempo para evitar que la gema me destruyera, pero…. No era del todo correcta—

¿a qué te refieres?—

cuando obtuve la gema, al principio, podía tocarla, luego se hizo más poderosa, y me impidió hacerlo, es curioso, en lugar de tener más control sobre la gema, lo perdía….

Lúthien presta atención, mira fijamente el resplandor de la gema que se encontraba en la gargantilla de Carnage, sus ojos se pierden por un momento en el resplandor de la misma, y por un momento parece como si escuchara algo, la princesa agito su cabeza fuertemente, trato de no enfocarse en el brillo de la gema, pero la curiosidad pudo más que ella, y volvió a mirarla, agudizo su oído, presto atención y por un momento le parece escuchar un susurro.

está enojada con tigo…. — murmura la princesa intrigada— por encerrarla en ese collar—

era algo que se tenía que hacer— suspira Carnage— La gema es muy temperamental, ella quería reposar en el corazón de cristal, y así no solo corromperlo, si no absorberlo, y obtener el poder máximo en muy poco tiempo, pues toda masacre que se realice en el mundo, se reflejaría en este mismo, y de este, quizás no le habría tomado 20 años alcanzar el 30% de su capacidad, pero no la deje, era muy peligroso, y arriesgado, exponer la gema de esta forma, sin mencionar que sin su poder, yo no podía hacer nada contra Discord o tu madre—

¿Por qué me estas contando todo esto?— murmura Lúthien con algo de intriga.

¿por qué no debería hacerlo?— murmura Carnage mientras comienza a toser.

por qué…. Por qué me muestras esto…— murmura Lúthien mientras disimuladamente acercaba su casco contra la espada que se encontraba ante ella, y Carnage por su parte, solamente sonríe ante esto, ansioso por lo que está a punto de pasar.

¿vas a matarme?— murmura Carnage con una sonrisa.

¿es lo que quieres?—

creo que es lo correcto— suspira Carnage— y para mí es un gran honor que mi vida termine en cascos de quien me dio la vida—

Lúthien por un momento se detiene y mira a extrañada a Carnage, la criatura aun recargada contra el muro de rocas, mira a la princesa, divirtiéndole su expresión confundida.

vamos— murmura Carnage.

¿a qué te refieres con que yo te di vida?—

¿Qué no lo sabes?— pregunta Carnage con falsa sorpresa— tú me hiciste con tu carne y sangre—

eso es mentira, maldita escoria—

no… eso es lo más estúpido que eh escuchado, en verdad agonizas, como para decir tonterías como esa— murmura la princesa mientras tomaba la espada.

no son tonterías…. Estoy por cumplir 20 años desde mi nacimiento— murmura Carnage mientras tocia frenéticamente.

si lo que dices fuera verdad, entonces yo te cree cuando tenía apenas—

dos años, si, precisamente—

Un silencio invade la cueva por un momento, Lúthien quería reírse ante lo que Carnage le contaba, pero por más gracioso y tonto que le pareciera el concepto, por alguna razón, la risa no le nacía.

princesa, quiero hacerte una pregunta, acaso ¿recuerdas a tus abuelos?— murmura Carnage con una sonrisa.

Lúthien se quedó callada por un momento, pensando en aquella pregunta, cada vez estaba más confundida ante lo que Carnage le decía ¿Qué tenían que ver sus abuelos con que ella fuera la responsable de la creación de Carnage? La simple idea de que ella lo hubiera creado cuando era solo una potranca era verdaderamente estúpida, si bien no era mucho lo que ella recordaba de su niñez, mas precisamente de aquella edad tan tierna e inocente en que difícilmente alguien recordaría algo. Sin embargo había algo muy extraño e inquietante.

cuando eras una potranca muy, pero muy pequeña, algo paso, algo muy malo, quizás no lo recuerdes, eras muy pequeña, aunque puede que sí, solo que tu mente trata de ignorarlo—

Por un momento, Lúthien sin saberlo comenzó a sentir una fuerte incertidumbre y exaltación sin igual, por primera vez en todo lo que llevaba del combate, se sentía verdaderamente atemorizada, pero no era por Carnage, o lo que este le decía, si no que al intentar hallar sentido a lo que este le decía, Lúthien sin saber con qué se encontraría, indago entre sus recuerdos, y lo que vio, fue algo horrible. Dos cuerpos apuñalados, desangrándose, y agonizando ante ella, miraba sus pequeños cascos, manchados en sangre, para que luego alguien le tomara, y salieran del sitio. No estaba muy segura de lo que estaba pasando por su mente, las imágenes no eran muy claras, pero había algo que si estaba claro, eran los rostros de aquellos que fallecieron ante ella, y gracias a fotos viejas y lo que le llego a decir su madre, era que los tenía muy presentes en sus pensamientos, sus abuelos, Night Light y Twilight Velvet.

Carnage sonríe ampliamente al ver como la postura de Lúthien palidecía, y sus ojos miraban desconcertados en todas direcciones.

¿lo recuerdas?— dice la criatura con una sonrisa— sí, lo sabía—

¿Qué paso….? No… no lo entiendo…— murmura Lúthien desconcertada, sin esperar alguna respuesta, pero de todos modos la obtuvo.

tu madre pudo ocultar el hecho de que fuiste secuestrada a los 2 años, pudo ocultarte como fue la trágica muerte de tus abuelos, busco una pareja para salir adelante con ayuda, y poder hacer que tu olvidaras lo que paso, jeje, pero los dos sabemos que eso no funciono—

cierra tu boca…— murmura Lúthien con un tono colérico, mientras colocaba un casco contra su frente, si bien no sentía dolor alguno, si sentía pesar y desorientación que no le dejaban tranquila.

eras demasiado lista como para no pensar que algo muy malo había pasado, aunque no se lo decías a tu madre, por mucho tiempo viste a tus abuelos agonizando ante ti, cada noche, veías los cuchillos ensangrentados, y cuando jugabas en ese cajón de arena y encontraste ese vidrio, querías comprender que había pasado, y luego…—

Carnage aparece ante Lúthien, y con su garra rasga la mejilla de la princesa, esta al estar tan confusa no pudo preverlo hasta que vio su sangre en la garra de la bestia, la cual esta le señalaba, para que no perdiera de vista, luego, Carnage salpico la sangre de Lúthien contra una roca, y todo permaneció en silencio.

¿Qué fue eso?— murmura Lúthien aún más confundida.

observa, jeje, normalmente toma algunas horas para que despierte, pero, confió que el poder de la gema hará que el proceso sea más rápido—

¿de qué?—

shhhh— le calla Carnage y señala en dirección a el charco con su sangre. Es entonces que pasa algo que Lúthien no creería por un momento. Esta creyó ver como aquel charco se movió, agito la cabeza, esperando que sea solo una ilusión, pero cuando volvió su mirada en dirección a la mancha de sangre. Con incredulidad contemplo como la mancha palpitaba, y lentamente esta se retraía hasta el punto de convertirse en alguna especie de masa palpitante, la cual prosiguió a crecer de tamaño, y lentamente fue tomando la forma de una serpiente roja, la cual dio un chillido como si fuera un recién nacido.

El tiempo por un momento se detuvo para Lúthien, no podía creer lo que había visto, e inmediatamente trato de negarse, argumentando en su mente que todo esto era una especie de ilusión o truco de Carnage.

Mi desarrollo tomo mucho tiempo, al principio estaba confundido, no sabía quién era, solo te recordaba a ti, intente volver con tigo, pero cuando lo hice, el escudo del maldito castillo de la armonía me repelió, y tu madre... tu madre siempre te vigilaba desde entonces... no pude llegar a ti. Me vi forzado a esconderme por mucho tiempo, y tuve que hacer de todo, para poder obtener un cuerpo más óptimo, es cuando la gema me llamo, me hablo, y me dijo lo que tenía que hacer— murmura Carnage mientras colocaba su casco contra la gargantilla, palmando la gema.

es mentira… ¡eso es mentira! ¡Es imposible que yo haya creado vida con mi sangre! ¡Es imposible que tú hayas nacido de mi sangre! ¡Si fuera verdad lo que tú dices eso significaría que yo soy…!—

un demonio— murmura Carnage con seriedad— sí, así es, entre todos nosotros, el verdadero demonio aquí, eres tú, y eso que yo tengo los cuernos, pero no importa, la gema es tuya, y te la daré si….—

¡ALEJA ESA COSA DE MÍ!— exclama Lúthien colérica hacia Carnage, por un momento la tierra se estremeció ante su grito.

no puedes negar tu verdad, desde el principio, este fue tu destino—

¡Cállate!— exclama Lúthien colérica mientras tomaba la espada, y está envolviéndose en una potente aura morada, dispara una ráfaga contra Carnage, el cual se ve en dificultades para esquivarla, pero logra conseguirlo, sin borrar aquella malévola sonrisa de su rostro. Lúthien se lanza colérica contra Carnage y el combate final entre ambos dio comienzo.

—pronto el demonio despertara en ti—


Ante Luthien y los demás se encontraban cuatro figuras encapuchadas, por el tamaño y la forma que estos tenían entre sus capuchas, se podía saber que no eran ponis, al ser al menos del doble del tamaño. Cada uno de ellos era incluso más alto que la mismísima princesa Celestia. Tampoco eran grifos puesto a que pese al tamaño seguían conservando cierta figura equino, los tres seres ante ellos eran caballos de tamaño completo, una raza diferente de Equino perteneciente a tierras más alejadas de las que conforman Equestria o el reino de los grifos. Eran nativos de Maretonia.

Cada uno de los equinos portaba un arma diferente que sobresalía entre sus capuchas. Uno portaba una predominante lanza, con una hoja tan grande que casi podría ser una espada; otro poseía un arco y un carcaj de flechas en el lomo; el tercero usaba una especie de brazaletes plateados; y el cuarto no parecía tener un arma, pero eran visibles barias tatuajes semejantes a llamaradas, y le colgaba una especie de cinta alrededor del torso en la que se divisaban algunos compartimientos.

—¿Qué hace por aquí una demonio?

—veo que lograron escapar— dice uno de los sementales con un tono una tenue sonrisa.

—ustedes fueron los que provocaron este desastre— aseguró Bast con un tono colérico mientras sigilosamente trataba de entrar en los pensamientos de los caballos, pero no daba resultado. El unicornio hizo brillar su cuerno, preparándolo para disparar en caso de que estos intenten dar algún golpe.

De repente de entre la oscuridad apareció una lluvia de cadenas que arremeten contra Bast y los demás. El lobo oscuro, Whisper, trató de evadir y proteger a Lúthien al mismo tiempo, provocando que un par de cadenas se le aferren contra sus patas. La criatura se enfureció; pero, antes de que pudiera hacer algo para soltarse, una poderosa descarga eléctrica fue transmitida por las cadenas haciendo sufrir al Likoi. La bestia chilló y se retorció de dolor.

—¡Whisper!— exclama Lúthien tratando de ayudarlo, recibiendo una descarga al tócalo. Esto hace que la princesa demacrada fuera golpeada por el choque eléctrico, mandándola a chocar con un arbol. Sin embargo, pese al fuerte golpe que esta recibió, no tardo en reincorporarse. Bast miró a Lúthien, preocupado y furioso consigo mismo por no preverlo; sin embargo, pese a esto el unicornio mantuvo la calma, mostrándose sereno pese a la situación.

—entonces así serán las cosas— dijo con seriedad.

Sus ojos empezaron a brillar con intensidad, y vio en todas direcciones, concentrándose en los espectros de calor de los alrededores. Se percató de aproximadamente seis presencias, en contraste con los cuatro que se encontraban delante suyo. No le era nada difícil suponer que esos dos fueron los responsables de las cadenas. El poni amarillo se colocó en posición de defensa, frente a su hijastra y el lobo oscuro.

Bast cerró los ojos con serenidad, para concentrarse.

—Lúthien, Lúthien— escucha la princesa en su mente, era la voz de Bast— escúchame, tienes que correr al sur. No importa que pase, no importa lo que escuches, no regreses

— Pero….— murmura la princesa con un nudo en la garganta.

—Yo me encargare de ellos. Vete.

El cuerno de Bast brilló con potencia e hizo que las cadenas que apresaban al lobo oscuro estallaran. El lobo aun aturdido trató de reincorporarse al escuchar a Lúthien pidiéndole que se levante.

Rápidamente, el arquero del grupo preparó una flecha y disparó contra el unicornio, pero Bast interpone su casco atrapando la flecha en el aire.

—¡Es todo lo que tienen!— exclamó el unicornio mientras arremetía contra el grupo. Y es sorprendido por el semental de los brazaletes el cual detiene con facilidad los cascos de Bast.

— No— murmuró el equino mientras de sus brazaletes aparecían unas cuchillas largas semejantes a garras.

Gracias a la intervención de Bast, Whisper pudo abrirse paso y alejarse de la zona del combate, teniendo a Lúthien en su lomo. El lobo se apresuró para ponerla a salvo. Lúthien miró atrás por un instante preocupada y agradecida por el unicornio que se quedó atrás. Sin embargo, cuando la princesa creía que ya estaban seguros, algo emergió de la tierra justo cuando estaban pasando por determinada zona blanda del bosque. Era yegua encapuchada, quien con una fuerza impresionante tomó a Whisper por las patas y lo arrojó como si fuera un costal contra unas rocas, provocándoles un potente golpe a ambos.

Luthien se reincorporo sin problemas del golpe.

—¡¿Quién eres tú?!— exclama Lúthien colérica.

— Puedes llamarme Wise— murmura la yegua con una amplia sonrisa y mientras un leve brillo destellaba en sus ojos— ahora, vamos a jugar un poquito ¿sí?—

La princesa apretó los dientes con fuerza. Rápidamente Whisper se reincorporó y soltó un potente rugido, árremetiendo contra la yegua sonriente.

— ¡Vamos perrito! ¡tú primero!— exclamó la yegua evadiendo con facilidad el ataque.

—¡Whisper! ¡Espera!

Wise era demasiado hábil y rápida, al punto de que ni siquiera Whisper con la ventaja de desaparecer y reaparecer en las sombras podía sorprender a la yegua. Esto era más como un simple juego del gato y el ratón, uno en el que el ratón simplemente es mucho más listo y rápido que el gato. El juego terminaría cuando llegaron otros dos compañeros, el que portaba una lanza y el que tenía los tatuajes en el cuerpo.

— ¡Deja de jugar!— exclama el de la lanza.

— Oh, solo los retenía para que llegaran ustedes dos caballeros— murmura Wise con un tono bastante inocente.

— Es hora de terminar con esto— murmura el de la lanza mientras miraba en dirección a Lúthien, es entonces que el lobo aparece ante ellos, interponiéndose en su camino.

—muy bien Flame, creo que te toca— murmura el de la lanza al de los tatuajes.

—yo me encargo— murmuró el semental con los tatuajes.

Extendió sus cascos, y las marcas en su cuerpo se volvieron de un tono naranja intenso, y de repente se materializó en su casco un latigo de fuego con el que arremete contra Whisper. El lobo chilló al sentir ardor en el rostro, pero no retrocedio, y arremetió contra ambos caballos. El corcel disparó una llamarada de fuego contra Whisper. El pelaje del lobo se prendió en llamas, y comenzó a girar con rapidez y dolor para apagar


Mientras tanto

Bast se encontraba en dificultades, le costaba trabajo creer que unos simples caballos le causaran tantos problemas. No había recibido ninguna herida grave, solo rasguños y golpes, pero el pelear contra tantos era agotador.

— Eres bueno, para ser un poni— murmuró el corcel con grandes garras.

— Ustedes también – respondió Bast respirando con mas rapidez de lo normal — Ahora veo como solo ustedes pudieron contra todos los grifos de la torre—

— Gracias, ahora….— hizo una indicación, y en eso los otros dos encapuchados sueltan más cadenas para apresar al unicornio, logrando apresarlo.


Whisper se veía en serias dificultades al enfrentarse a estos dos sementales que le perseguían. Y las cosas se pusieron peores cuando el tipo de los tatuajes prendió el bosque en llamas. Al verse atrapado en el incendio, Whisper tomó apresuradamente a Lúthien y se fue con ella tan rápido como puede.

— ¡No escaparan!— exclamó el pony de las llamas.

Whisper comenzó a correr en zig zag, evadiendo los ataques de poni que disparaba las llamaradas, logrando apenas evadir a la mayoría. Lúthien se aferró con fuerza al lomo del lobo, mientras malos recuerdos pasaban por su mente. Imágenes de ella misma hace unos años cuando se vio atrapada en las llamas, cuando presencio impotente como su cuerpo sucumbía y era consumido por las llamas incandescentes.

En eso, Luthien escuchó algo como un zumbido pasando muy cerca de ella. Abrió sus ojos y miró incrédula como uno de sus cascos estaba atravesado por una flecha.

—¡WHISPER!— exclama Lúthien mientras el lobo se desploma y cae estrellándose contra el suelo. Lúthien se levanta, algo desorientada, y cuando todo se aclara por un momento, esta ve como Whisper tenía docenas de flechas clavadas a lo largo de todo su lomo y patas. La bestia respiraba con dificultad, y Lúthien miraba desquebrajada los ojos de la bestia.

—Whis… Whisper…— murmura Lúthien con un tono quebrado.

Y de repente una serie más de flechas son disparadas contra ella, dándole de lleno en el rostro y el cuerpo, desplomándose sobre el cuerpo de la bestia.

Un silencio se hace presente, y Bast quien no se encontraba muy lejos del lugar, aun batallando con los equinos, siente un terrible presentimiento.

— Es momento que esto termine— dijo el semental de las cuchillas.

— Tienes razón— respondió Bast con un tono sombrío, llamando la atención del semental— ¡Tienes mucha razón!

Los ojos de Bast se tornaron rojo sangre y ante los ahora incrédulos equinos, el unicornio se transforma en una colosal bestia, la cual rompe las cadenas como si fueran irlos, y arremete contra ellos.


Del otro lado. Los equinos se acercaron lentamente a los cuerpos de Whisper y Lúthien.

— No debimos traerlo, nunca falla cuando dispara— murmura el tipo de la lanza.

— Se nos pagó para matar a como diera lugar a esta cosa, el punto es que el trabajo esta hecho.

— Sí, pero…

Tres de los cuatros equinos miran incrédulos como Lúthien, pese a tener todo el cuerpo perforado por flechas se levantaba lentamente, con sus cascos temblando.

—¿Cómo es posible que aun este viva?

—ahora entiendo que ella no exageraba con lo de….

Lúthien se puso de pie lentamente, con la mirada baja, observando a Whisper quien estaba tirados a sus casos, sin moverse. Con una mirada inexpresiva mira en dirección a sus atacantes.

— Ustedes lo mataron — susurraba Lúthien con un tono sombrío – Los mataré.

— ¡En verdad en un demonio!—

— ¡Termina de una vez!— exclamaron al corcel de las llamas.

—¡desde luego!— las marcas del semental se prenden nuevamente y dispara un potente y colosal torbellino de fuego que iba directo contra Lúthien y Whisper para incinerarlo. Lúthien extiende sus cascos, y provoca que las llamas se dividan y corran por direcciones diferentes. El calor era tanto que su traje protector se empezó a desintegrar poco a poco, exponiendo su demacrado cuerpo.

Los ojos de la princesa comenzaron a tornarse rojos, y un miedo sin igual se manifestó en los presentes. Pronto el arquero disparó todas sus flechas contra Lúthien, y el tipo de la lanza la arroja contra la princesa. Todos los ataques le dieron pero ninguno la derribó.

Desesperado todos piden al pony de las llamas que la vuelva cenizas de una vez, y este atemorizado concentra todo su poder y hace que sus marcas se enciendan con tal intensidad que su capucha se prendió en llamas. El remolino de llamas que disparó era colosal y enorme, pero con el mismo resultado.

La frente de Lúthien comenzó a palpitar y a inflamarse como si fuera a brotarle algo. Algo como 2 protuberancias. Lúthien arremetió contra ellos, y tomó por los cascos al semental del fuego. Se los retorció; y, antes de que alguno de sus compañeros pudiera hacer algo, su cuerpo se tornó rojo intenso, y tras soltar un grito su cuerpo se volvió cenizas.

Con uno menos, la enfurecida entidad dirigió su mirada en dirección hacia el resto de los ponis. Dispuesta a acabarlos, la princesa trata de atraparlos pero ninguno se dejaría alcanzar por ella, y trataron de evadirla. Los tres equinos restantes se dispersaron, para que esta no les alcanzara, provocando en Lúthien frustración que solo alimentaba su ira.

— Los mataré

La yegua fue envuelta en un aura roja, mientras su frente estallaba y dos protuberancias comenzaban a salir por su carne. Esta expulsa una poderosa onda expansiva que golpeó a todos, haciendo que el árquelo cayera. Ahora sin más flechas era un blanco por demás fácil para el demonio enfurecido. Pero antes de que pudiera tocarla, Lúthien es atravesada por la espalda por la espalda por la lanza que el corcel había logrado recuperar. Sin embargo de nada serviría pues no solo incremento su rabia si no que sin preverlo se había manchado con la sangre de Lúthien y esta sangre al entrar en contacto con su piel, comenzó a carcomerlo como si fuera una especie de ácido o una criatura que le estaba devotando.

—¿Por qué querían matarme?— murmuró Lúthien con un tono serpenteante.

Lúthien se retira la lanza sin mayor problema y toma al arquero por el cuello mientras este presenciaba como su compañero quedaba reducido a una masa de carne.

— Oh, ahora veo— murmuró Lúthien con un tono inexpresivo, mientras el arquero le miraba con incredulidad y confusión, era como si con solo tocarla Lúthien pudiera saber lo que residía en su interior.

— No te preocupes, solo te matare, ya sufrirás tu castigo en el tártaro— murmura Lúthien mientras eran envuelta en una potente aura roja y el caballo que esta sostenía se desintegraba, dando un potente grito en su agonía mientras su cuerpo desaparecía en los cascos de Lúthien.

Parecía que había acabado, no parece haber presencia de alguno otro, pero aun así, la ira de Lúthien seguía incrementándose sin control, tal y como el poder que expulsaba, que estremecía la tierra, provocando un poderoso temblor.

Siguiendo el resplandor, Bast logró llega con Lúthien y observó incrédulo lo que estaba aconteciendo y con un fuerte miedo ante el poder oscuro y muy semejante al de la "gema sangrienta" que Lúthien expulsaba.

— No pude ser… ¿Qué está pasando? — dijo Bast con terror y por un momento paralizado, cuando en eso un recuerdo pasa por su mente. Se remontó a el momento en que Carnage fue destruido, y recordó que Lúthien había tenido contacto con la gema momentos antes de ser destruida.

Mil preguntas pasaron por su mente, preguntas como ¿Qué está sucediendo?¿Cómo es esto posible? ¿si esto es obra de la gema como es que sucede hasta ahora? Pero no tuvo tiempo de quedarse sin hacer nada, y al ver a lo lejos a Whisper derribado y con docenas de flechas clavadas en su cuerpo pareció comprenderlo.

—¡Lúthien! ¡Lúthien por favor no dejes que su poder te consuma!

La yegua enfurecida expulsó una potente onda de energía que arremetió contra todo e hizo que los temblores fueran aún más potentes, provocando a su paso una predominante destrucción, mientras que aquellas pequeñas protuberancias que brotaban de su frente comenzaban a crecer, palpitando entre su carne y abriéndose paso a fuera poco a poco, estas comenzaron a tomar la forma de dos cuernos marrones.

—¡Lúthien por favor detente!— intentó advertirle Bast, pero por más que le gritara no parecía escucharle, no podía hacerla razonar, tenía que hacer algo pronto ¿pero qué? Cada vez las ondas de energía eran más poderosas y la devastación aumentaba conforme Lúthien era consumida por la ira. Bast trató de llegar a ella, pero con mucha dificultad podía dar un paso al frente sin que le regresaran.

Bast comenzó a desesperarse, sentía como el tiempo corría, y temía que pronto perdería a su hija, consumida por la misma maldad que casi hace que pierda todo. Es entonces, cuando parecida perdida toda esperanza, que Bast se percata de algo, un latido, podía escuchar un latido entre todo este caos, uno muy débil pero aun presente, proveniente de un lobo que estaba tendido en el suelo.

El unicornio al no poder acercarse a la princesa, por ser repelido por las mismas ondas expansivas, corrió en dirección a Whisper quien estaba tirado en el suelo con la esperanza de poder hacer que despierte.

Es entonces que ante él apareció la única del grupo de asesinos que no resultó eliminada , tomándolo con fuerza por el cuello.

— ¿¡A dónde vas pequeño pony!— dijo ella con una amplia sonrisa mientras arremetía con Bast y lo golpeaba contra un árbol. El unicornio trató de repeler a la yegua pero esta le golpeaba con una fuerza por demás superior a la propia, y tras darle un cabezazo, que dobla el cuerpo de Bast, al punto de casi quebrarlo, el unicornio quedó aturdido, incapacitado.

— Desgraciada…. Nos mataró a todos— murmuro Bast con dificultad.

— ¿Deberás? Eso podría ser divertido— murmuraba Wise mientras apretaba con más fuerza el cuerno de Bast al punto de casi rompérselo. De repente, y sin previo aviso Wise suelta a Bast, y da un largo salto, apenas momentos antes de que una poderosa descarga roja arremetiese contra ellos. Bast apenas logra librarla dejándose caer al suelo pasando la energía por encima de él. De cualquier manera, el ataque no iba hacia él.

— ¡Re destruiré!— exclamaba Lúthien con un tono serpenteante.

— ¡Eso sería divertido!— exclamó Wise con una sonrisa mientras aterrizaba en un árbol. La princesa cada vez más furiosa y fuera de control, arremetió contra Wise, la misma salta contra Lúthien quedando ambas; y, para sorpresa de la princesa, Wise no solo evitó su golpe, si no que logró encestarle a ella un potente golpe en el pecho el cual la hace regresar y estrellarse con fuerza contra el suelo.

— ¡Adelante! ¿¡Es lo mejor que tiene un demonio!— exclamó Wise con una sonrisa.

Lúthien se levantó con lentitud y gruñendo igual que una fiera mientras sus ojos destellaban con potencia un aura escarlata. Su pecho se infló como un globo y la princesa expulsa por su boca un potente remolino de fuego que derretía todo a su paso. Wise evadió el ataque, y Lúthien trató de seguirle con su ataque mientras todo a su alrededor se derretía.

— ¡A que no me alcanzas!— exclamó Wise con una sonrisa mientras corría rápidamente a los alrededores. Y Lúthien cada vez más enfurecida seguía disparando, sin siquiera ver a donde disparaba. Estando a punto de bañar a Whisper con su ataque de lava. Bast apenas logró llegar y crear un escudo de energía que los a ambos.

— ¡Por favor Lúthien reacciona!— exclamó Bast mientras con dificultad, pues debía mantener la fuerza en su escudo para soportar el ataque. Es aquí que por un instante la princesa reacciona y detiene su ataque.

— ¡Jajaja! Creo que tienes que fijarte por donde vomitas— exclama Wise mientras seguía completamente ilesa. Esas palabras no podían hacer más que enfurecer a la princesa, casi como el echarle combustible al fuego, pero ahora las cosas podían ser un poco diferentes. Lúthien desapareció y apareció justamente donde Wise se encontraba, pero antes de que pudiera encestar algún tipo de ataque, Wise le dio una poderosa patada en el rostro que le obligo a retroceder.

— Muy rápida, pero no lo suficiente — dijo Wise con una sonrisa.

— Te mostraré— dijo Lúthien con el mismo tono serpenteante y mientras sus ojos parpadeaban con un par inverso de parpados.

Lúthien desaparece y reaparece, con resultados similares pero cada vez parecía prever mejor los ataques de Wise, quien pese a todo seguía igual de rápida y fuerte como siempre, sin cambios en su actitud y sin mostrarse siquiera un poco cansada. La ira de Lúthien era cada vez más grande, las burlas de aquella yegua no podían hacer más que enfurecerla a niveles insospechados, pero ahora esta trataba de tener la mente un poco más fría y no caer en su juego.

De repente, tan rápido como un destello, la persecución termina bruscamente, ante una última colisión de ambas entidades.

La yegua escupe sangre mientras colgaba en el casco de Lúthien, esta le había atravezadi el pecho sin esfuerzo. Por un momento una expresión seria y sombría se manifestó en el rostro de Lúthien mientras realizaba esta acción. La sangre de Wise corría y era derramada en el suelo poco a poco, mientras su cuerpo apenas se retorcía, aparentemente luchando. Lúthien guardo silencio, mientras el tiempo parecía detenerse para ella

Lúthien expulsa su casco del cuerpo agónico de Wise y esta cae en seco, aparentemente muerta. Vio el cuerpo de Wise con los ojos bien abiertos, y sin moverse.

Es entonces que Luthien mira a su alrededor, y se da cuenta de lo que estaba haciendo, algo en ella comenzó a sentirse desesperada, aterrada por sí misma. Rápidamente corre contra Whisper quien se encontraba inconsciente, cerca de donde se encontraba Bast.

Lúthien corre con un nudo en la garganta, temiendo lo peor, y sentirá un gran alivio al aun verle respirando, aunque estuviera herido.

Luthien entonces miró a sus alrededores, viendo toda la destrucción que habia causado. Vio que todos los arboles a su alrededor estaban tirados y quemados. Podia tambien ver lo que eran los restos incinerados de los cazadores que intentaron matarla, y tambien estaba el cuerpo de Wise, con un enorme hoyo en su pecho.

La joven princesa rápidamente se llevo su casco a la cabeza, y pudo sentir algo alli. Eran 2 cuernos, puntiagudos y duros como el acero. Su casco se lastimo un poco por la punta, pero al ver su herida, vio como esta sanaba rápidamente. Recordo lo que Carnage le habia dicho sobe quien era ella realmente. No podía creer que fuera verdad. Ella era el verdadero demonio.

— Luthien — dijo Bast respirando agitadamente por el esfuerzo, acercándose a la yegua, y eso hace que la esta reaccione — Tranquila, nada de esto es tu culpa — Le acerco un casco — Tenemos que irnos…

— ¡DEJAME! — exclamó la yegua, y una fuerte onda expansiva repele a su padrastro.

Bast se reincorporo algo adolorido, y vio como Luthien tenia una expresión de furia y confusión.

— ¡Luthien!

— ¡ALEJATE DE MI! ¡NO SE ACERQUEN A MI!

La yegua rápidamente hizo brillar sus 2 cuernos, y desaparecion en un destello junto a Whisper, sin que Bast pudiera hacer nada, quedando totalmente confundido sin saber que acababa de pasar.


Luthien reapareció en otro lugar, y se dejó caer en el suelo tan pronto como apareció. Sentía como si hubiera usado casi toda su magia en esa teletransportacion, y se encontraba agotada.

A su lado se encontraba Wisper, aun inconsciente, y con flechas en su lomo. Se lo había llevado con ella, pues sabía que en el Reino Grifo seguro lo matarían luego de la explosión que destruyó una buena parte de la ciudad. Y también… incluso si había dicho que quería estar sola, realmente no quería alejarse de Whisper, el amor de su vida.

La yegua vio al cielo, y vio algunas nubes grises, que bloqueaban el sol. De esas nubes salían copos de nieve, que llegaban al suelo, creando una manta de nieve. La pony y el lobo estaban recostados sobre la nieve, pero no podían seguir mucho tiempo asi, o morirían.

Luthien se levantó con dificultad, tambaleándose un poco a 3 patas, y vio a su alrededor. Era un pueblo desolado, con casas quemadas y destrozadas. No parecía que alguien había vivido en ese lugar en años. A lo lejos podían distinguirse restos de lo que antes solía ser un bello castillo, uno que ella conocía bien. Reconocía el lugar donde se encontraba. Cuando se teletransporto pensó en irse lejos, a algún lugar donde se sintiera segura, pero no se esperaba que fuera ese lugar. El pueblo en el que nació y creció. Y el pueblo donde sufrio sus mayores tragedias.

— Ponyville.

¿Y que les parecio?

La escena al inicio del capitulo viene directamente del fic de parca333. Se que es una escena algo larga, pero era importante ponerla, pues se conectaba con el dilema de Luthien siendo el demonio.

El resto del fic sera mas tranquilo, y no habrá mas peleas. Me enfocare mas en lo que enserio quiero, que es lo relacionado a Luthien y Whisper.

Bye bye.