La remasterización continuaa…

Titulo: Frente a mí

Per: Lucrecia Arctica

Advertencia: Yaoi- Lemmon (Relacion Chico-Chico). Mpreg (Embarazo Masculino).

Capitulo 2: Un error.

Yuriy's

Es interesante muchas veces pensar, en lo lejos que te encuentras de tu ideal de vida. En lo lejos que estás de donde creíste que ibas a situarte en un momento dado. No sé si quería el destino que me estaban imponiendo, ser el mejor que pudiera, vencer a todos… alzarme en la victoria… era lo que ellos querían ¿o era yo el que lo ambicionaba? ¿Tomé un sueño ajeno como propio? ¿o soñé? No sé responderlo, en ese tiempo solo era una persona intentando sobrevivir, no sé si me arrepiento.

No es útil intentar contrariar al destino, no tuve la vida de otras personas y no la tendré aunque la envidie. Solo me hace pensar, quizá y solo tenía un propósito en la vida, quizá solo servía para ser el mejor y no para otra cosa, sin eso quizá soy inútil, un error.

No cambiaría aunque intentara ignorarlo.

Que aportaba en la actualidad. No hacía más que consumir recursos, gastar oxígeno, ensuciar… No tenía un trabajo fijo, no hacía nada que fuera imprescindible, no pasaba siquiera tiempo con otras personas, nada… Ni siquiera valgo por estas cavilaciones tristes, si me desapareciera… si enfermara, si muriera… nadie lloraría.

No tengo sueños, no tengo propósitos ¿para qué esto? Es verdad o solo soy egoísta… La decisión fue mía y yo la tomé, no seré un pasivo inútil nunca más.

-:-:-:-

Supe que no había muerto porque un ruido estruendoso me despertó o bueno, intentó hacerlo porque yo me encontraba más mareado que consciente. No sabía en donde estaba, podría ser cualquier parte a lo mejor y este es el infierno, hay muchas versiones de él en las películas en el cine, podría ser en verdad el fin.

Pero había otras personas que se quejaban, no creo que ese fuera un escenario esperable. Personas quejándose sobre rasguños, alcohol, gritos, llantos… Si este es el infierno, por favor déjenme dormir.

-:-:-:-

Cuando volví a recuperar la conciencia ahora un poco más claro, alcancé a escuchar a un par de personas hablando cerca de mí, todo se veía borroso a través de mis ojos; así que seguía si saber si había muerto o si el infierno era algo muy parecido a la vida real.

-¿Avisaron a sus familiares?

-No, no tenemos idea de quién es, no llevaba identificación

-Mmm, hay que hacer exámenes, necesitamos saber si tiene en orden el seguro médico o padece alguna enfermedad…

-El señor que lo trajo está en la sala de espera, dijo que se haría cargo de todos sus gastos sin escatimar en ninguno

-¿Él es…?

-Dice que es un amigo

-:-:-:-

Kai's

Es muy tarde, Yuriy no ha regresado. Pensé que a lo mejor estaba un poco raro conmigo por la propuesta que le hice y que por eso no había bajado a cenar; pero ya es muy tarde y está solo, con Kuznetsov fuera ¿Podría haberle pasado algo?

-¡Carajo! –dije para mí golpeando la mesa con fuerza. Esto no podía estar pasando, no después de lo que ocurrió.

Había cometido un error que quizá alejaría a Yuriy de mí para siempre, lo sabía, sabía que no debía hacerlo… pero me encontraba tan feliz dentro de la desgracia… no quería que pensara que me alegraba que le hubiera sucedido ello pero a la vez, quizá y todo el sufrimiento era necesario para reencontrarnos en el camino, qué cursilerías pienso…

Cuando él llegó a mi casa no supe realmente como reaccionar, algo en mí sentía que se caía al verlo en ese estado, a él que era tan fuerte e independiente, fue una sorpresa. Luego saber lo que había pasado, sabiendo que yo lo había amado desde hace tanto tiempo y lo había dejado con él, porque pensé que era feliz ¡qué él lo hacia feliz! ¿Y si no era la primera vez? Y si Yu mentía, si durante años aguantó abusos hasta que hoy se hartó, no, no quería creerlo pero era una posibilidad. Ivanov no se dejaría doblegar, pero a veces, pensamos que es amor y que la gente comete equivocaciones a menudo.

Estando él aquí tan cerca, como en mis fantasías, intentando no pensar en cosas calientes sabiendo que está cruzando mi habitación… podría decir que me sentía bastante feliz. Él no se veía tan bien, no hablaba mucho conmigo, en realidad con nadie. Cuando comenzó a salir esporádicamente sentí que comenzaba a salir adelante, pero luego vino el golpe de nuevo: un bebé. Por Dios, ¿qué estaban pensando? Si tenían una mala vida de pareja debieron cuidarse, fue duro saber que algo siempre lo uniría al otro. Me enojé porque pensé que también significaba mi desgracia.

Pero, luego lo analicé bien y ¿realmente lo era?

Podía sonar como un cliché barato de novela, pero realmente quería a Yu a mi lado, podría protegerlo y consolarlo, podría criar a su hijo, dar la vuelta a la página. Planeé decirle cuando las cosas se calmaran más, pero mi investigador privado descubrió que Bryan andaba aún en la ciudad. Sentí alarma no solo por el bienestar de Yu sino, porque cabía la posibilidad de que decidiera quedarse con él aún después de todo, quizá lo extrañaba y por eso se encontraba callado. Por eso salía a lo mejor, para buscarlo.

No, no, no, no podía perderlo nuevamente.

Fui un iluso, obviamente el pelirrojo no se mostró convencido, le dije que no necesitaba quererme, como si quisiera únicamente las migajas que pudiera darme, que estúpido. No respondió con una negativa, pero podía leer en su cara que pensaba que era patético y también pudo haber pensado que no creía que pudiera hacerlo solo, él era orgulloso ¡Qué estúpido! Pero que puedo hacer… ¿retractarme? ¿Pedir disculpas? ¿Insistir? Él quizá se fue, quizá huyó de mí…

-Alisten el auto, voy a salir –ordené a la servidumbre –quiero que estén atentos por si el señor Ivanov llega o se comunica, ténganme informado de cualquier situación. Si regresa no dejen que se vaya hasta que yo haya regresado.

Que pensaran de mí cuando voy todo apurado, corriendo por alguien que podría despreciarme; que preferiría regresar al infierno de donde logró salir a estar conmigo. Sé que no soy perfecto, pero podría intentarlo, no puedo inspirarte tanto asco Yuriy…

Me detuve a pensar ya después de un rato andando en el auto solo por andar ¿dónde podría haber ido? Debía cerciorarme de buscar por todas partes antes de avisar a la policía ¿por qué rayos no ordené a alguien que lo siguiera por su seguridad? Creo que era porque confiaba en él, pero debo alejar estas ideas, luego podría sopesar los daños. Ahora, lo importante, es encontrarlo y sé por donde comenzar.

||| Frente a mí |||

Yuriy's

Abrí los ojos de nuevo, mis párpados se sentían más pesados que las veces anteriores. Una luz me cegaba pero era clara, entrecerré por la intensidad ¿ahora si estaba muriendo? ¿Era la luz al final del túnel?

Pero en seguida sentí la ligereza de una tela suave en mi cuerpo, miré hacia abajo y la vi, una cama, mis pies… esto no era la muerte.

-¡Vaya! Al fin te despiertas bonito –me asustó esa voz desconocida, al voltear de donde provenía. Vi a un joven parado en la puerta de la habitación con unas cuantas cosas en mano –hemos esperado a que te despiertes desde hace unas horas, toma tendrás hambre –dijo extendiéndome un pequeño envoltorio –es un sándwich y un café; sé que no es la mejor comida del mundo pero es mucho mejor que la comida de enfermo, no se puede conseguir algo mejor en la cafetería desde horrendo lugar.

Mis ojos ahora estaban muy abiertos ¿Quién era este tipo y por qué me hablaba con tanta familiaridad? Lo último que recuerdo era que había decidido tirarme de un edificio, ahora que lo pienso quizá no hubiera sido lo más inteligente. Deben ser las hormonas, debía pensar en una forma más eficaz y menos notoria.

-Disculpa mi expresión, es solo que no me gustan los hospitales, hace tiempo perdí a alguien en uno, así que no pienses que soy una persona colérica. Come y voy a ver que hace falta para irnos ¿sí?

¿Irnos? ¿Por qué estaba conmigo? Yo estaba solo, por eso decidí hacerlo, sabía que nadie me detendría o iría por mí porque nunca le platiqué de ese lugar ¿cuánto tiempo había pasado aquí? Mi cuerpo parecía estar completamente bien, no tenía vendajes, ni catéter o algún otro aparato ¿qué había sucedido?

-Bonito, parece que te van a dar de alta, están terminando de leer las pruebas y si todo está en orden podemos irnos en media hora; lo cual es un gran alivio, no soporto estar aquí.

El hombre frente a mí, debía tener más o menos mi edad; quizá mayor o menos pero no demasiado. Su cabello era de un tono naranja bastante llamativo, quizá únicamente opacado por sus grandes ojos verdes que me recordaron a esmeraldas de forma instantánea. Su físico no era el de una persona local, así que debía ser extranjero, su acento también era extraño pero no parecía abrumado por el idioma. Cuando vio que lo observaba me sonrío ampliamente, parecía amable así que decidí comer quedamente un poco avergonzado. Pero debía obtener mis respuestas.

-¿Usted es…?

-Soy quien te salvó de caer al vacío y tener una muerte bastante llamativa –paré en seco de masticar y él lo notó –pero no te preocupes, no le dije a nadie. Tuve que llamar al hospital porque cuando te jalé sin querer hice que te golpearas la cabeza, era mi primera vez salvando a alguien –bromeó –comenté que te habías caído de las escaleras y que necesitaba ver si no había daño alguno. Dije que era un amigo tuyo, gran sorpresa me llevé cuando me dijeron que no había pasado nada grave, que en tu estado podría haber sucedido una tragedia.

Desvié la mirada y tragué hondo, supongo que debía darle una explicación. Tal vez no hubiera querido ser salvado, pero era una buena persona al menos por lo que había hecho.

-Sé que crees que estoy esperando una explicación –se acercó con gentileza a la cama y se sentó a una distancia prudente –probablemente no sabías que tirarse de un edificio era peligroso –rió de su propia broma –sí, me pregunto porque un joven tan apuesto y saludable, con un bebé en puerta decidió acabar con su vida. Sin embargo, no tienes porque hacerlo, no voy a juzgarte –dijo retirándome los envoltorios de la comida de mis manos y colocándolos en la basura –no pretendo que lo hagas hoy o en algún momento. Si quieres hacerlo, será porque quieres cuando tú lo decidas. Ahora quita esa expresión tan seria de esa bonita cara y vámonos de aquí.

Me causaba hilaridad la forma en la que me hablaba. A pesar de la edad, su voz sonaba a una persona que la vida había hecho vivir tanto que cualquier cosa le parecía usual. Una persona relajada, probablemente rica si pensaba en hacerse cargo de un desconocido suicida. Sentí confianza y a pesar de que mis instintos no eran de fiar basándome en el pasado; no tenía a donde ir, si hubiera querido dañarme lo hubiera hecho cuando estaba inconsciente, sentí curiosidad. Me levanté y puse la ropa que traía antes, evite ver mi estómago en el proceso, quizá y sentía un poco de culpa hacia el bebé, después de todo, había intentado matarlo.

-Bueno, dicen que ya puedes irte y estamos listos; pero antes –se acercó y me extendió su mano con una sonrisa radiante –he querido presentarme, aunque nos hemos conocido en una situación poco usual para mi mala suerte, mi nombre es Brooklyn Masefield. ¿Cuál es tu nombre? A menos de que quieras que te llame con apelativos, porque con esos lindos ojos podrían ocurrírseme miles –volvió a reír

-Mi nombre es Yuriy Ivanov, señor Masefield

-No me digas señor, llámame Brooklyn, seguro nuestras edades son cercanas y no soy tan viejo como para ser llamado así todavía. Háblame de tú, tengamos un poco de confianza, de extraño conocido a extraño conocido; siempre quise conocerte Yuriy –sus bromas aparentemente no acababan, quizá fuera él así o intentaba cortar el hielo.

-Perdona, pero no comprendo

-Ese edificio, es mi lugar de aislamiento ¿sabes? El edificio pertenece a un amigo, por lo que me permite entrar a mi antojo sobretodo por las noches. El velador me preguntó si también iba durante el día, porque alguien había visto a alguien entrar con frecuencia y claro que yo nunca iba a esas horas; era obvio que alguien compartía conmigo ese lugar secreto. En ese lugar parece que puedes recordar lo pequeño que eres ¿no es así?

Asentí con la cabeza, a veces las casualidades en verdad podrían sorprenderme. Es como estar envuelto en una telaraña sin saber que vas a encontrar cuando logres escapar de ella.

-La ciudad me abruma, así que suelo ir a ver las estrellas. Quería conocer a esa persona que al igual que yo, encontraba un poco de paz desde la altura –miró ensoñado hacia el cielo –no intento presumir, pero soy un ejecutivo importante, en mi mundo, la gente no entiende cosas como estrellas, luces pequeñas y otras cosas curiosas. Si no es economía no importa, yo quería conocer a alguien con quien sentirme relajado nuevamente.

-Ya veo –me imaginé que se refería a la persona que perdió, pero no me sentí capaz de recalcarlo

-Quería ir a tu encuentro pero te ibas temprano, esta vez te demoraste y te encontré. Especialmente hoy que me encontraba abrumado, es solo que entré en el momento justo, estuviste a punto de caer, vaya que pesas. No pude sostenerte sin dañarte en el proceso

Esta vez yo me reí porque lo que había dicho era sumamente estúpido, era peculiar.

-Pero vamos, que no aguanto más estar aquí, podemos platicar más adelante, odio este lugar podría asfixiarme –dijo poniendo cara de repudio –en casa podemos comer algo decente y seguir conociéndonos

-¿Me llevarás a tu casa? No me conoces, solo soy un tipo loco que intentó matarse y de paso te quitó tu tiempo. Deberías mejor dejarme ir a casa

-Te llevaría en otras circunstancias, pero si decidiste acabar con tu vida es porque el lugar donde habitas no es un hogar ¿no es así? No pensabas en regresar, así que no regreses, no te haré daño, todo se hará bajo tus reglas, si luego quieres irte podrás hacerlo. Ahora, despreocúpate de todo y ven conmigo

||| Frente a mí |||

Kai's

He intentado por muchos lugares y todavía no hay rastro de él. Creo que sería demasiado si alerto a Ian y a los demás, al fin y al cabo que no saben lo que realmente está pasando, les dije que ellos tenían problemas y decidieron separarse por un tiempo; incluso así logre convencer a Rei y a los demás que no vinieran de visita, cosa de lo que me enteré después cuando Rei logró localizarme comentándome que intentaron comunicarse primero conmigo, pero al no lograrlo hablaron a Ivanov quien después les devolvió la llamada con un tono en la voz apagado.

-Espero que todo esté bien… -dijo Rei antes de resignarse

Pero no lo estaba y ahora no podía encontrarlo por ninguna parte, podría comenzar a buscar en hospitales… pero para ello sería mejor alertar a la policía. Tampoco es que tuviera medios para irse por su cuenta, todas las cosas que tenía las dejó en casa, no podría irse, a menos que, realmente se hubiera reencontrado con Kuznetsov y estuvieran planeando una huida juntos.

Rayos Kai ¿cómo puedes pensar en eso? No sé si es mejor ello a que le hubiera pasado algo, debes serenarte, busquemos en el último lugar de la lista y sino… ya contactamos a la policía.

Me dirigí hacia el último sitio intentando poner la mente en blanco, ya era muy tarde, pensé que ese lugar era improbable pero últimamente no sabía mucho que creer. Estacioné el auto, bajé para encontrarme cara a cara con el lugar de los hechos, un sitio lleno de recuerdos para mí también. Donde te dejé, porque quería que fueras feliz, sin conocer los motivos ocultos de esa aparente felicidad.

La puerta estaba abierta, supongo que la policía no resolvió cerrarla, era bastante tarde para que los vecinos estuvieran atentos si alguien venía; así que entré. Las luces estaban apagadas, las cosas en completo desorden, supongo que los agentes no tuvieron nada de delicadeza. Me agaché y acaricié la fría alfombra.

-¿Aquí caíste alguna vez? –pregunté en mi cabeza -¿Alguna vez estuviste en este espacio pensando que todo estaba mal? ¿Por qué no recurriste a mí antes…?

Golpeé el suelo en seco y escuché un ruido. Volteé alarmado, puse la mano en mi bolsillo en busca de mi navaja, nunca se es demasiado precavido en Rusia. Entonces detecté que ese ruido provenía de pasos lentos pero pesados, alguien se encontraba aquí y podría ser cualquiera, una puerta abierta es una gran invitación sobretodo con este clima tan frío. Me puse alerta.

-¿Yuriy? –Dijo a tientas la voz -¿Eres tú? ¡Realmente viniste!

El extraño prendió la luz iluminando la habitación, me puse de pie para enfrentarlo. Pero nada me preparó para la sorpresa que tenía enfrente.

-Hiwatari…

-Kusnetsov…

Continuará…

Hay cosas que estoy manteniendo como antes y cosas que si estoy cambiando mucho, intento apegarme más al personaje y menos a mis bizarras fantasías. A ver que sale, nos vemos en el next chapter.