El día transcurrió tranquilo, comimos en un bonito restaurante, caminamos por la ciudad, hicimos compras, en la cena nos reunimos con algunos amigos de Dianna. Es la persona mas sociable que conozco, quiero decir incluso en otro continente tiene personas con quien salir a divertirse, debe ser por su forma se ser tan dulce, tan elegante, tan divertida. Solo podía ver como interactuaba con sus amigos, como reía, como movía sus manos al hablar y parece que Dianna se dio cuenta de eso pues me miro y tomo mi mano "¿Estas bien Nay?
"Si, todo bien, es solo que estoy un poco cansada" En realidad no estoy cansada, no tuve otra excusa para darle.
"Bueno chicos, Naya y yo tenemos que ir a descansar" Dijo esto mientras se levantaba de la mesa. "No D, puedes quedarte, yo regresare al hotel sola" No quería arruinar la noche con sus amigos, es decir ¿Cuántas veces puedes estar con tus amigos que están a miles de kilómetros de ti? Ella no respondió nada, se limito a despedirse de sus amigos con abrazos, después se dirigió hacia mi, extendió su mano para que la tomara e igualmente me levante de la silla, me despedí de sus amigos sin soltar su mano.
Otro día en Londres y no he podido sacar de mi mente a Heather .Desde el momento que le dije lo que sentía por ella, hemos estado alejadas, a veces en el set cuando nos encontramos solas parece como si ella quisiera decirme algo, mantiene su vista en mi, nuestros ojos se conectan y ella abre su boca como si estuviera a punto de articular alguna palabra solo para después volverla a cerrar y alejarse. Cuando eso sucede no puedo evitar hacerme ilusiones, pienso que tal vez me dirá que me ama de la misma forma en que yo la amo a ella. Pero esto solo sucede en mi mente. Maldición apenas comienza un nuevo día y no puedo dejar de pensarla. Al menos hoy será un día ocupado, tengo algunas presentaciones y entrevistas que dar, espero que eso mantenga mi mente despejada.
… Y no, incluso eso no funciona, estoy en medio de una entrevista y no se de que hable realmente esa persona, me limito a sonreír y no puedo evitar parecer un poco triste. Soy de las personas que cuando da una entrevista me muestro extrovertida y cálida. Pero no, no ahora, cuando solo pienso en cuanto extraño su sonrisa, la forma en que me hace reír, en sus movimientos, en como me mira.
No se en que momento la entrevista termino, y ahora me encuentro caminando de manera inconsciente hacia la salida y ahí veo a ¿Dianna? No, no puede ser, ella debería estar con sus amigos y se suponía que los alcanzaría mas tarde, realmente no pensaba ir con ellos.
"Naya" Dijo una rubia sonriente
"Hey D, ¿que haces aquí?" Realmente estoy sorprendida de encontrarla.
"Sabia que escaparías de mi, así que decidí venir a recogerte"
"No lo haría D"
"Oh yo se que si Nay te conozco muy bien" Dijo sonriendo. Yo no conteste nada
"Y bien… ya desayunaste? ¿Qué quieres hacer hoy?"
"Realmente no tengo hambre… D.."
"¿Qué ocurre?" Pregunto preocupada, mientras tomaba mis manos.
"Me siento terrible" En cuanto articule la ultima palabra mis ojos ya estaban llenos de lagrimas, Dianna me atrajo hacia ella y me abrazo con fuerza.
"Bien señorita, no querrás que alguien te fotografié así" Me dijo dulcemente al oído. "Podemos ir simplemente al hotel y ver películas si quieres.."
"No Dianna, en verdad no quiero arruinar tus planes, ve con tus amigos, yo estaré bien" Limpie mis lagrimas y me incorpore a mi antigua posición.
"No te dejaría Naya, lo sabes"
"¿Porqué eres tan buena amiga?" Dije sonriendo
"Por que te quiero Kitty"
La tarde transcurrió bien, Dianna es capaz de sacarme una sonrisa constantemente. A pesar de que cambiamos la película varias veces por que me incomodaban aquellas que hablaban de amor, creo que mi animo esta mejorando.
"Sabes qué D?
" Mmm?" Dijo sin mirarme, estaba demasiado atenta en la película y en su comida.
"Quiero salir, quiero decir estamos en Paris" Dije animada.
"¿Segura?" Esta vez me miro sorprendida.
"Si, vamos, toma tu bolso"
"Déjame cambiar de ropa al menos"
"No D, seamos espontaneas" Tome su mano y la jale hacia la puerta, apenas pudo tomar su bolso y salimos de la habitación.
"Naya ¿Estas segura que estas bien?" El ruido de la música y la gente hacia imposible comunicarse, sin la necesidad de gritar.
"Si Dianna, relájate! Le dije mientras la sacudía sutilmente por los hombros.
"Ok, voy al tocador, vienes? Me limite a mover la cabeza, mientras bebía mi margarita, asi que Dianna se alejo. A decir verdad, para ese entonces el alcohol comenzaba a hacer estragos en mi, se que no se pueden ahogar las penas, pero creo que por un momento no estoy pensando en ella, o eso intento creer.
"Hola" Un chico se sentó a mi lado y toco ligeramente mi hombro
"Hola" Conteste sin pensarlo, el chico es apuesto
"¿Tu novio no se molestara si me siento aquí o si?"
"No hay un novio"
"Me alegra escucharlo ¿Puedo invitarte una copa?" Pregunto sonriendo.
"Claro" Siempre odie el tipo de chicos que abordan mujeres de este modo en cualquier bar, pero hoy me olvidare de todo.
Y asi fue, de un momento a otro me encontraba en una sala del bar, besando a un completo extraño. En cuanto reaccione me aleje, y me di cuenta que realmente estaba ebria.
"Escucha, habrá una fiesta en mi apartamento, por si quieres venir"
"Amm, creo que me agr…." Una voz impidió que contestara.
"Naya, te he estado buscando por to..." Se detuvo al darse cuenta de que tenia compañía.
"William, mucho gusto" Saludo a Dianna con un apretón de manos.
"Dianna, ella es mi novia y tu eres un idiota" Dijo bastante molesta, lo que hizo que volteara a verla confundida. Jamás había visto a mi amiga así.
"No... lo sabia, disculpa" Dijo esto y huyo de la escena rápidamente.
"Naya ¿que estas haciendo?" Pregunto realmente consternada. No conteste nada, no por que no tenga que contestar, si no por que estoy demasiado ebria como para hacerlo. Dianna lo sabia así que me puso el abrigo, arreglo mi pelo y maquillaje y me tomo de la mano para salir de ahí.
"Nay, se que estas perdida, pero intenta parecer sobria" A ese punto de la noche yo solo reía ante cualquier cosa.
Cuando llegamos al hotel me arroje a la cama riendo, apenas podía caminar y hablar.
" ¿Así que eres mi novia?" Dianna no contesto nada, solo me quitaba los zapatos y la ropa.
"¿Porqué no eres mi novia Di? Yo podría enamorarme fácilmente de ti" Dianna me sacaba los jeans y seguía sin responder. "Lo se, ¿Cómo alguien como tu me querría a su lado? Heather tampoco lo quiere" Ella me quitaba la blusa y yo cooperaba tan poco como el equilibrio me lo permitía.
"Di algo" La tome por el rostro y en ese momento me recosté por completo en la cama, haciendo que ella también perdiera el equilibrio y cayera sobre mi. Nunca había visto a Dianna así, tan cerca y de este modo.
"Naya, yo seria afortunada de ser tu novia" Dijo casi susurrando, nuestros rostros estaban tan cerca que pude sentir el calor de su boca en mi labios. Nos quedamos en la misma posición solo mirándonos, sentía su respiración y sentía como la mía cada vez se agitaba mas y ni siquiera conocía la razón. Ella tomo un mechón de mi pelo y lo acomodo detrás de mi oreja, suspiro y movió su cuerpo para pararse. Yo no quería eso, así que nuevamente tome tu rostro y esta vez lo traje hacia el mío y sin pensarlo uní mis labios a los de ella. Por segundos solo estuvimos así hasta que ella me dio el acceso para introducir mi lengua, para después ella también hacerlo. Con esto mi respiración y al parecer también de la ella incrementaban cada vez mas. Mis manos bajaron lentamente de su rostro a su cuello, después a su cintura y tímidamente rozaron su trasero.
