Hola a todos!! Ya vuelvo con el segundo capitulo de esta historia... por el momento me interesa que la leáis y que cualquier cosa que queráis comentar, añadir o discutir me lo digáis... aprecio mucho los comentarios, por ello, agradezco enormemente a milesdehistorias, Yuliss, Adunafael, Tatarata y EiShel Hale (siento que el apellido de Susan y de los hermanos sea casi igual, te juro que no me fije :S)

Ahora...


Capítulo 2

Definitivamente no es que me guste escribir en este viejo cuadernillo, es solo que tengo tiempo libre y como hay un listillo que ha cambiado mi buena rutina pues no tengo otra cosa que hacer... si lo pillo no le vuelven a ver el pelo por su casa, estúpido tío creído...

.:Recuerdos Susan POV Sábado por la tarde:.

Como siempre me dirigía hacia la biblioteca para coger aquellos dos volúmenes de las prácticas de yoga y artes marciales. Iba tranquila, de momento nada había acontecido en el instituto, bueno, nada normal, solo unos típicos comentarios de "No te acerques a la margi" o "mírala, sola, sin amigos, además de lo fea que es..." sí, es raro que aguantase los insultos en el instituto, pero pensándolo bien llego a la conclusión de que no merece la pena seguirles el juego o tomarse al pie de la letra lo que dicen... la mayoría están celosas... si saco buenas notas, a los idiotas que tengo como compañeros les parezco guapa o les molesta que no responda a sus insultos... "bendito autocontrol" me digo "menos mal que además de ejercitar el cuerpo y la mente puede ayudarme a no entrar en su juego... estúpidas".

Pues nada, que al llegar fui hacia Sally a pedirle los dos libros, pero me di cuenta de que tardaba bastante en contestar, se la veía dubitativa y con miedo de que yo le hiciera algo... "vaya fama que tengo"

- ¿Podrías darme los libros, Sally?- wow, si eso no es ser cortés... me desconozco a mí misma, será por que la he visto casi temblando... bah.

- Em, si... veras...- uy... malo, no me va a dar los libros.

- ¿Pasa algo?- ¡bien! Susan borde returns.

- Es que hay alguien que está leyendo el de yoga, el otro lo tengo aquí, si quieres te...-

Para. Rebobina. ¿Esta tía ha dejado a alguien leer uno de mis libros? Si nadie los lee nunca, y encima que le dije que los iba a utilizar siempre... la interrumpí su cháchara bruscamente.

- ¿Dónde?- la mayoría de las veces me encanta lo fría que puedo llegar a ser...

- A-al fi-final del pasillo- esta tía ahora sí que me tiene miedo... no debí dejar que me cogiera confianza...

Salí echando chispas hacia la dirección, y cuando vi a alguien encorvado leyendo un libro que había reconocido como mío me dispuse a dejarle clarito lo de no-ir-cogiendo-libros-ajenos.

-Oye, tú.

Y levantó la vista de lo que estaba leyendo.

No le conocía. Parecía algo mayor que yo, de unos 21 o 22 años. Tenía facciones finas y la piel muy pálida. Su pelo era un color rubio oscuro, corto, y sus ojos tenían un color caramelo mezclado con negro, y su cuerpo parecía muy...

¿Eh? ¿Pero qué coño...? ¿Desde cuando me pongo en plan observadora? Mierda de hormonas...

-¿Si?- Me respondió con voz grave y varo... ¡basta!

- Devuélveme el libro. Ya.- le dije sin amilanarme.

- Estoy leyéndolo ahora, cuando termine te lo doy.- me dijo sin un ápice de interés.

- Me importa poco si lo estás leyendo o no, dámelo.

- No.- y volvió a leer.

Me harté y perdí los estribos, lo reconozco, me abalancé a quitarle el libro de un manotazo cuando con un rápido movimiento me sujetó la muñeca, tenía las manos heladas.

- No es de buena educación hacer eso.- se burló.

- Tampoco es de buena educación no prestar atención si alguien te pide algo educadamente- espeté furiosa.

- Pues por lo que he oído el por favor no lo has dicho.

Estúpido. Arrogante. Creído. Cínico. ¿Pero que coño se cree? Me estaba haciendo perder el tiempo, y encima no me soltaba, me estaba empezando a enfadar, y no es bueno que nadie me enfade...

- Suéltame y dame el libro, por favor. Lo último prácticamente lo escupí, dándole a entender que no estaba de buenas.

- Cómo se nota que tienes respeto...- uy... no sabes con quien te metes, tío.

Me intenté soltar de su agarre, y extrañamente no me logre soltar ni u ápice. Raro, muy raro, con los ejercicios sabía con certeza lo fuerte o resistente (además de ágil o veloz que era). Intenté liberarme con la otra mano, pero de nuevo me sorprendió, agarrándola con su otra mano libre y así acercándonos a ambos.

Ninguno dijo nada, sólo se que inconscientemente le miré y me quedé sin palabras, era como si esos dos orbes fueran un imán. Me sentía atraída por ellos y no se por cuanto nos miramos, solo se que me engancharon, y pude ver cómo refulgían al principio con burla y más tarde con curiosidad...

Volví del atontamiento e intenté separarme, pues me di cuenta de que Sally había abandonado su puesto y se dirigía hacia nosotros, supongo que por no oír ningún grito por mi parte.

Nos miró, a un desconocido y a mí a centímetros de distancia, yo inmovilizada por él y él aún observándome a mí. Poco después se fijó en ella y le dijo con voz tranquilizadora.

- No pasa nada, solo estábamos hablando y al volverse ha dado un traspiés, nada importante.

Descarado, ¿cómo se atreve a mentir sabiendo que eso ni un chaval se lo creería? Bueno... supongo que para no alarmarla a ella.

Sally regresó a su puesto y el tipo me soltó. Le fulminé con la mirada y la diversión asomó de nuevo por sus ojos.

- Tú...- ¿pero que narices? Yo, quedándome sin palabras antes ese mentiroso cínico, definitivamente el café de la mañana me había sentado mal, no encontraba una explicación decente ante aquel cambio de actitud mía.

Me soltó y miré la hora, las nueve y media... la biblioteca estaba a punto de cerrar, quizá por eso Sally había ve...¿¡LAS NUEVE Y MEDIA!? ¡Dios, se me ha hace tarde!

Sin ni siquiera despedirme (bueno, yo no me despedía nunca la verdad) eché a correr para llegar a casa, sólo espero que no hayan llegado temprano...

Bendita mi mala suerte, para un puñetero día que voy tarde ellos llegan antes. Al abrir la puerta ya escucho a Darla con su chillona voz...

- ¿Pero que crees que estás haciendo? Fuera de casa y sin preparar la cena a estas horas, solo espero que la casa esté limpia y recogida, porque no pagamos tan...

-Vosotros no pagáis ni un solo centavo en mi educación ni en nada mío, así que cierra tu estúpida bocaz...

Bofetón. No lo vi venir a Philip (hijo de...) por detrás. Me puse la mano en el lugar lastimado y me dispuse a ir a la cocina a preparar la cena. Ante todos, eran los padres postizos perfectos, pero en casa me explotaban, y por si fuera poco tenía que soportar los golpes del idiota ese que se hace llamar 'padre', y claro, ¿que podía decir si él era el policía de la cuidad? ¿Quién iba a pensar que la solitaria amargada de Susan Mayers recibía aquel trato en 'su' casa?

Nada podía hacer yo, solo esperar a cumplir los dieciocho para salir de aquel estercolero y no tener que verles de nuevo. Al terminar de cocinar me dirigí hacia mi 'habitación' y me puse a escribir...

.:Fin Recuerdos:.

Así que otro día más en mi apestosa vida concluido. No, si al final voy a tener historia hasta para un guión de culebrón...

Hasta otra.


Otro capi más finalizado. Espero que os haya gustado. No tengo nada más que decir por el momento, solo avisar que prefiero hacer capis de entre 1000 y 1500 palabras tan solo por hacerlo más ameno y para dejar con más intriga. Solo os digo varias cosas, prestad atención a los días señalados y, ahora si queréis saber más... un pequeño adelanto...

-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-

Se supone que el profesor de historia se ha marchado a hacer una investigación hacia Italia, mientras tanto, quiero dar la bienvenida a vuestro nuevo profesor...

Mis ojos se agrandaron enormemente ... Dios, que esto sea un sueño, por favor, por favor...

-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-

Más reviews-- más pronto actualizo.

Besos!

Tamara