La Leyenda de los Caballeros Guardianes.

¡Hola de nuevo! Espero que les haya gustado el capítulo anterior, ¡porque este viene cargado de aventura!

Los personajes pertenecen a Katrhyn Laski. Solo Steve, el Papa y el Sultán me pertenecen.

Capítulo 2. Sangre en la arena.

Después de haber hecho la paz con los vikingos y haberse coronado Caballeros Guardianes, nuestros héroes Soren, Gylfie, Digger y Twilight fueron a descansar al castillo que Soren tenía; allí conocieron a Eglantine y se prepararon para aprovechar sus vacaciones bien ganadas.

Pero no iba a durar mucho. 2 días después, la "Banda Guardiana" (apodo dado por cortesía de Steve) recibió una carta del Papa pidiéndoles su apoyo contra los árabes. La banda se preparó de nuevo y, esta vez, Eglantine fue con ellos, ya que quería aprender a ser una Guardiana y Soren podría ser un buen mentor. Su viaje duró 2 semanas y al llegar, Boron (que también fue a combatir junto con sus Guardianes) les explicó que el lugar no gozaba de tranquilidad ya que los árabes se preparaban para asaltar el cuartel general donde se establecieron los cruzados (caballeros que fueron a luchar contra los árabes), y si no hacían un trato, ello significaría la guerra. Por fortuna, Soren anticipó los problemas y le comunicó personalmente al sultán de los árabes, Joahmahd Mehmed, que lo europeos querían la paz y amistad de su pueblo y estaban dispuestos a hacer un trato. El sultán aceptó pero con la condición de que fuera en el castillo de nuestro héroe ya que había oído de las hazañas que logró Soren y sus amigos.

Gracias al apoyo del padre de Digger, establecieron un nuevo castillo y, rápidamente, lo decoraron para la llegada del Papa y del Sultán.

Llegaron 7 días después, y las negociaciones se iniciaron. Al final, los dos líderes llegaron a un acuerdo: con tal de que ambos pueblos se unificaran, el rey Boron y el Sultán se comprometieron en casar a sus hijos: la princesa europea Otulissa, y el príncipe árabe Cleve. Les darían 3 semanas de "conocimiento" para ver si el amor los ayudaba con el pacto. Por fortuna, la suerte les apoyó, y Otulissa y Cleve se comprometieron en 1 semana, ya enamorados. Parecía que todo iría bien hasta que el día de la boda, algo inesperado ocurrió.

Justo cuando la novia llegaba al altar, un mercenario apareció y la secuestró. Dejó una carta, accidentalmente, y Steve la recogió y leyó: "Aquí tienes las monedas que te dije que pagaría, ahora tráemela. Allomere" Los Guardianes no podían creerlo, Allomere era el mejor Guardián que tenían y gracias a él ahora se arriesgaba el pacto que hicieron con el Sultán.

Por fortuna, Cleve tenía la mente abierta y sabía que si un Guardián se llevó a su prometida, era para obtener privilegios. De esa forma declaró: "¡Por el gran Alá y el Profeta! ¡Juró que iré a donde está el traidor, lo derrotaré y recuperaré la mano de mi amada!". Todo el mundo se ofreció voluntario y fueron al castillo de Allomere y se prepararon para el asedio. Sin embargo, dos días después de haber iniciado el asedio, recibieron un ultimátum de Allomere: si no levantaban el asedio en 2 días, mataría a Otulissa. De esa forma, se hizo una reunión urgente y se discutió la situación.

Era muy arriesgado atacar en masa la fortaleza, pues era muy fuerte que parecía que si lo intentaban terminarían siendo masacrados. Entonces, Digger se le ocurrió una estrategia que, aunque no era nueva era muy efectiva: se infiltrarían mediante túneles a la fortaleza divididos en dos grupos: uno formado por la Banda, Steve y Cleve para rescatar a Otulissa, y otro formado por Ezylrib, Boron, Mehmed y caballeros árabes y europeos que se encargarían de derribar las murallas.

En la noche todos prepararon los túneles y se prepararon para atacar al día siguiente, sin embargo, Digger tuvo el presentimiento de que algo andaba mal y fue a checar el almacén principal. Cuando llegó allí, vio a 2 hombres que le prendían fuego a los víveres y las armas. Los dos hombres lo vieron y empezaron a huir aunque uno tropezó y Digger lo capturó. El resto del ejército se despertó y mientras apagaban el fuego, Digger llevó al prisionero a la tienda donde se reunían los jefes. Allí lo interrogaron (con algunos golpes claro) y se dieron cuenta de que Allomere logró descubrir sus planes quien, en consecuencia de esto, mandó a un grupo de espías a cortar sus provisiones e incendiarlas. Por fortuna había varios guardias en el lugar de modo que los espías esperaron hasta la noche y ya sabemos que ocurrió. Pero de todos modos, todo el mundo se dio cuenta que era ahora o nunca así que el primer grupo (Soren, Digger, Gylfie, Twilight, Steve y Cleve) se preparó y se desplegó. Dos horas después, el segundo grupo se preparó y salieron a derribar las murallas.

Aquí es donde el clímax empieza: el primer grupo llegó al almacén del castillo de Allomere y empezaron a buscar a Otulissa, aunque el castillo parecía un laberinto. Mientras tanto, el segundo grupo siguió el plan aunque llegó por equivocación al almacén enemigo así que, por consiguiente, Boron decidió prenderle fuego para que sintieran "fuego con fuego"; así se obtuvo una revancha de lo que le hicieron a SU almacén pero se puso mejor: el enemigo, al ver que su almacén se incendiaba y que los muros se derrumbaban (al equivocarse, la mitad de los expedicionarios dieron la vuelta y volvieron a los muros, pura coincidencia:-P) se paralizó de miedo que se rindió, la victoria fue fácil pero faltaba el rescate y cada minuto impacientaba y preocupaba a Boron, cuando todos escucharon la voz de Allomere desde la torre principal de su castillo. Voltearon a ver y lo vieron con Otulissa y la espada desenvainada. Gritó: "¡Rey Boron, le advertí que retirara sus tropas si no quería ver a su hija muerta! Parece que me habéis vencido, ¡pero esto cobrará la vida de tu hija!" Entonces se dispuso a descargar su espada cuando, de repente, un muchacho árabe salió de la nada y empujó a Allomere, después un grupo de muchachos de carácter europeo aparecieron detrás del árabe: Cleve y sus amigos llegaron a tiempo para salvar a Otulissa.

Allomere, sorprendido y asustado, no supo qué hacer entonces Cleve lo retó a un duelo: si Allomere ganaba, se ganaría la mano de Otulissa y de su reino; si ganaba Cleve entonces Allomere sería condenado al exilio permanente de Europa y de Arabia. El duelo se hizo y Cleve, aunque era menos fuerte que Allomere, era más hábil, logró derribar a Allomere desequilibrándolo y aprovechó para quitarle su espada. El duelo había terminado y con ello, la batalla.

Al final, Allomere fue exiliado y Cleve y Otulissa por fin unieron sus vidas ante el altar uniendo de esta forma a Europa y Arabia y terminando con la guerra. Llegó el momento de despedirse y los árabes agradecieron a sus amigos europeos su apoyo al combatir al traidor, en especial a Digger por habérselo ocurrido semejante plan de ataque.

Nuestros héroes regresaron a Europa donde fueron recibidos como grandes salvadores de la paz y regresaron a sus hogares a descansar. Sin embargo, la "Banda Guardiana" no tendría descanso debido a que, como su fama crecía, un reino ubicado en alta mar requerirá su apoyo para pacificar sus aguas de piratas a la vez que esta aventura marcará el inicio de una nueva etapa en la vida de dos amigos…

Continuará…