2-Reencuentros
-¡¡Estas preciosa Herms!!-exclamaron al unísono Luna y Ginny con los ojos brillándoles de la emoción.
-¿No es un poco…exagerado?-preguntó la castaña mientras se analizaba minuciosamente. Producía una profunda impresión con aquel vestido escotado, de encaje verde y dorado, que resaltaba su pecho y su delgada cintura. Los tacones dorados, con demasiado tacón para su gusto, habían sido escogidos por Gin que no para de repetir cómo realzaban sus torneadas piernas.
-¡Por favor no seas remilgada!-aseguró la pelirroja con ironía-vas a dejar a todos con la boca abierta.
-Pero es el día de Luna…-concluyó ella mientras intentaba estirarse el vestido pretendiendo en vano que este se hiciera más largo.
-Sí, es mi día pero estoy segura de que no conseguirás llamar la atención del novio-comentó Luna en un derroche de sinceridad mientras concretaba con la dependienta los últimos detalles de los vestidos.
Una hora después las tres amigas se dirigían a una cafetería, donde la rubia había reservado sitio para comer. Al llegar Hermione y Ginny se miraron sorprendidas; a la entrada del local había dos macetas de bronce con grandes palmeras, y una larga alfombra con volutas doradas y azules que se internaban en la cantina. Conforme se encaminaban a la entrada las en las mandíbulas de las dos chicas el peso de la gravedad se iba haciendo más y más evidente. En el suelo estaba todo cubierto de alfombrillas de paja, encima de las cuales había alfombras persas de colores vivos, con gruesos cojines de espejuelos bordados con diseños brillantes. Había grupos de palmeras en macetas separando las mesas, mezcladas con enormes ramos de plumas de pavo real y avestruz que temblaban en la luz suave. Aquí y allá, de los palos de la cafetería colgaban linternas de bronce con diseños de filigrana, que producían extraños patrones lumínicos sobre los cojines resplandecientes de espejos. Era como entrar en un caleidoscopio.
Se sentaron en una enorme pila de cojines siguiendo las indicaciones de Luna y depositaron las numerosas bolsas a un lado. Las dos Griffyndors seguían inspeccionando el local escrupulosamente y no se sorprendieron al comprobar que estaba frecuentado por gente muy parecida a su amiga, es decir rara.
-¿Cómo descubriste este sitio?-pregunto integrada Hermione que a su parecer le recordaba mucho a los asentamiento de los beduinos en el desierto.
-Venía aquí mucho con mi padre-explicó la Revenclaw con cierta añoranza-Este sitio te hace olvidar que estas en pleno Londres, por eso lo elegí como lugar donde celebrar el banquete de bodas.
-Me parece un sitio estupendo-coincidió Ginny con su amiga-¿Eres consciente que es tu última comida como soltera?
Durante las siguientes horas las tres amigas conversaron como hacía años que no lo hacían. No eran una mujer casada, otra a punto de serlo y la otra una mujer que acababa de llegar después de cuatro años de ausencia. Eran Hermione Granger,Luna Lovegood y Ginny Wealey, tres ex-alumnas de Howgarts, tres brujas que comenzaban una nueva etapa.
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-¿Quieres relajarte de una vez Theo?
-Para ti es muy fácil decirlo Draco, tú no te casas mañana…
-Si, pero dentro de unos meses estará igual o peor que tú-añadió Blaise al tiempo que era fulminado por unos ojos grises.
-Es cierto, ¿has decidido algo ya?-inquirió el moreno mientras tomaba un sorbo de su whisky de fuego-¿Algún prototipo de mujer en mente?
-A eso te puedo contestar yo, tiene que tener la inteligencia inversamente proporcional al tamaño de sus tetas-Blaise gesticulaba con sus manos a la altura de sus pecho describiendo formas ovaladas y circulares.
-Por lo menos a mi no me abandonaron por otro…-apostilló el rubio arrastrando las palabras.
-No seas imbécil Draco, eso paso hace tanto tiempo que ya ni me acordaba…-pero mentía. Sus dos amigos sabían lo mal que lo había pasado cuando Pansy lo dejo por un multimillonario francés hacia tres años.
-Bueno chicos porque no dejan sus gilipolleces a un lado y nos centramos en mi antes de que me dé un colapso nervioso-dijo Nott suavemente tratando de relajar el tenso ambiente que se había formado-Por cierto, ¿saben quién ha vuelto a Inglaterra?
-¡Hermione Granger!-exclamó ante la negativa de sus dos amigos.
-¿La san…sabelotodo Granger?-preguntó Draco intrigado-Vaya vaya… ¿y cómo está?
-¿Acaso te importa Malfoy?- bufó entre dientes Blaise-Aunque todo el mundo sabe que de todas la "impuras"-añadió el moreno bajando la voz para que Theo no lo oyera-esa era tu predilecta, en especial a la hora de insultar.
-Pues contestando a tu pregunta Draco-respondió mirando a Blaise con cara de poco amigos- Hermione está muy bien… en todos los sentido de la expresión he de añadir.
-Espera espera…has dicho Granger, no peor Hermione, en la misma frase que las palabras "está muy bien"…Aquí hay algo que no cuadra.-continuo el rubio con una sonrisa torcida en la cara-¿Desde cuándo te llevas también con la san…Granger? ¡No me mires así Theo es la costumbre!
-Pues deberías cambiar de hábitos…-dijo mirando al ojigris seriamente-La conocí, evidentemente, a través de mi relación con Luna, y la verdad es que me lleve una grata
sorpresa Hermione, si he dicho H-e-r-m-i-o-n-e,-repitió ante la cara de asombro de sus amigos-es una mujer encantadora, y está mal que yo lo diga pero también es muy guapa.
-¿Estás seguro de que hablamos de la amiga de San Potter y Pobretón?-preguntó Draco con malicia con cierto deje de odio en su voz. Si algo tenía claro es que nunca, por mucho que su amigo se casase con Luna, a su parecer un poco estrafalaria, en el contrato de amistad no incluía querer a los amigos de ella, y menos hablando de ese estúpido trío.
-Cuando la vea en la boda te daré mi opinión, aunque probablemente no coincidirá con la tuya.
-Hombre si es verdad lo que dices, ya sabes que yo nunca le he hecho ascos a eso de la sangre…-agregó el moreno rascándose el mentón pensativo-si surge…
-Olvídalo Blaise, ha cambiado pero no lo suficiente para liarse con un Slytherin…-Theo soltó una carcajada al mismo tiempo que negaba con la cabeza.
-Hace falta tener mucho estómago para liarse con-pensó unos segundos la palabras adecuadas-la rata de biblioteca.¿!Qué¡? No la he insultado, solo he dicho una gran verdad universal-apostillo ante el ceño fruncido que le dedicaba Nott.
-No tienes remedio…
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Llamaron a la puerta. Hermione estaba sentada en el centro mismo de su apartamento con una mano apoyada en la cadera mientras leía absorta un libro. Habían transcurrido dos horas desde que había regresado a casa de su cita con las chicas y la verdad es que el tiempo pasaba volando pues la esfera luminosa del reloj que había junto al sofá marcaba las once y media. "¿Quién será?".
Alguien llamaba enérgicamente a la puerta. Pasó la hoja con la que finalizaba el capitulo quince y se levantó en dirección a la puerta. Mientras andaba por el pasillo se miró en uno de los espejos que cubrían las paredes, y comprobó que su desgreñada cabellera estaba bastante alborotada, pero pensó que cuando la gente llama a las casas a partir de cierta hora ya se esperan que sus inquilinos no se encuentren de punta en blanco. Se sacudió los pantalones de lona y la camisa suelta que llevaba y se dispuso a abrir de puerta.
Allí estaba. Ron Weasley con un puño colérico en alto y ataviado con una túnica negra hasta los pies que dejaba entrever un traje azul marino.
-Hola Herms.-saludó el pelirrojo mirando fijamente a una Hermione que se encontraba en estado de shock."Porque tiemblo así cuando me llama Herms…mucha gente lo hace ¿¡por qué narices él!?"
-¿Te ocurre algo?-pregunto mirándole esta vez con cierta preocupación. Tuvo la tentación de acariciar esa mejilla que tanto había extrañado pero se contuvo.
-Si…digo no…no sé…-"Estúpida estúpida ¡no pierdas tu capacidad de articular frases! Recuerda sujeto verbo y predicado"-No, simplemente me ha sorprendido tu visita ¿deseas algo?-inquirió con la mayor indiferencia de la que era capaz.
-¿Puedo pasar? Sólo quiero hablar un momento contigo no te entretendré demasiado.-dijo un poco apesadumbrado"¿A quién se le ocurrió esta brillante idea? ¡A sí! A mi hermana…la mataré un día de estos….La verdad es que Herms esta preciosa, más que antes si cabe…"
-¿Vas a pasar o no?-Si pensaba que no se podía sentir más incomoda en el día de hoy que con aquel vestido de dama de honor se equivocaba "Nunca digas nunca Hermione"
-Si claro, digo si no molesto.-se apresuró a decir mientras se adentraba tímidamente en el apartamento de la castaña. "Huele a ella…caramelo"
-No que va solo estaba leyendo un libro-"¡Viva mi trepidante y emocionante vida!"-¿De qué quieres hablar?
-Nada, sólo quería ver como estabas…-dijo sentándose en el sofá junto a la chica-¿Todo bien por Italia?
-Si…si todo bien, muy diferente a todo esto-continuo con normalidad "Imagina que estas en la sala común de Gryffindor, es uno de tus mejores amigos no pienses en él como tu ex novio"-pero la verdad es que me adapte en seguida. ¿Y tú en Francia?
-También bien…mira Herms la verdad es que venía a verte-continuo el pelirrojo armándose de valor-te he echado muchísimo de menos y pensaba que...Hermione permanecía callada observando a Ron que cada vez se inclinaba más sobre ella como si de un accidente a cámara lenta se tratase "Hermione tu fuerte siempre ha sido pensar, piensa piensa maldita sea."
-No creo que sea una buena idea Ron-masculló mientras ponía ambas manos sobre el torso del pelirrojo obligándole a retornar a su posición original alejándole lentamente-Hace mucho tiempo que no nos veíamos, y la últimas vez que hablamos, por llamarlo de alguna manera, nos dijimos cosas muy duras…También sé que ha pasado mucho tiempo pero…
-Cálmate, no pasa nada.-la interrumpió con suavidad tomándole las manos-Sólo quería que supieras que no te he olvidado, y que espero que podamos darnos otra oportunida,ya sabes pero con tranquilidad-se apresuró a decir viendo la cara de sorpresa de la castaña.
-Ten entiendo Ron, yo tampoco te he olvidado pero…-añadió al ver la sonrisa que iluminó el rostro de Ron mientras ella pronunciaba esas palabras-creo que aún es muy pronto para plantearnos algo "nuevo". De todas formas me alegro de que hayas venido. Ahora me voy a quedar a vivir aquí, no tengo ninguna intención de moverme, asi que nos veremos a menudo y…
-…ya veremos a ver qué camino toman las cosas.-concluyó Ron.-Estoy de acuerdo Herms. ¡Buff será mejor que me vaya ya son casi la una de la madrugada y mañana tenemos boda!-exclamó cambiando bruscamente de tema.
-Si, tienes razón..-dijo mirando el reloj de la mesilla que no hacía más que confirmar lo dicho por él-Ni Luna ni Theo nos perdonarían llegar tarde.-añadió sonriendo.
"Parece que ha madurado bastante, por no decir que esta muy atractivo…y si…"
-Buenas noches Herms-se despidió dándole un delicado beso en la mejilla.-Nos vemos mañana."Se ha sonrojado "pensó satisfecho.
-Adiós Ron.
Cuando cerró la puerta Hermione se sintió más confundida que nunca. Una parte de ella deseaba escuchar esas palabras de boca de Ron desde hacía mucho tiempo ( y eso lo confirmaba el hecho de que inconscientemente se acariciaba la zona del pómulo donde el pelirrojo había depositado su beso minutos antes) , pero por otro lado, le había costado tanto olvidarse de él o por lo menos sepultarlo, según las quimeras que había lanzado Ginny esa misma tarde "me pregunto si ella tendrá algo que ver con esto".
Se metió en la cama casi por inercia sin molestarse si quiera recoger el libro que yacía abandonado en mitad del salón. Se puso el pijama como una autómata y se metió en la cama. "Duérmete, no pienses en Ron…pero se le veía tan cambiado…¡pero si casi mueras ahogada en lagrimas cuando lo dejasteis!...tú también tuviste tu parte de culpa, encanto…¡Duérmete!" Cuando ya había dado tantas vueltas en la cama que a punto estuvo de ahorcarse con las sábanas decidió que no quería seguir pensando y su cerebro estaba de acuerdo con ella.
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-Déjame un momento…eso es….esto por aquí…por allá-mascullaba una pelirroja con el ceño fruncido debido a la concentración-y lista ¡Antes estabas preciosa, Luna, pero ahora estas perfecta!
-Gracias Ginny…
La aludida sonrió a modo de respuesta y centro su atención en su otra amiga que parecía estar al borde de un colapso nervioso.
-¿Quieres tranquilizarte de una vez?
-No puedo…es que… ¿han visto la cantidad de gente que hay allá afuera?
-¡Por Dios Herms! ¡En mi boda había el triple de invitados que en esta y no estabas en este estado!-dijo la pelirroja observando a su amiga con cierta incredulidad…aunque una idea pareció brillar en su cabecita-¿No será por Ron?
-No, no es por Ron…"Bueno en parte si"…pero hay personas a las que no vea desde hace años y…me da cierta vergüenza-termino de decir haciendo aplomo de su valor de ex –Gryffindor.
Luna miraba a su amiga divertida. Entendía perfectamente a Hermione ya que aunque en su boda no había muchos invitados pues ella y Theo así lo habían preferido, los que allí se
encontraban eran en su mayoría compañeros de Hogwarts a los que no había pasado desapercibida la inesperada partida de Hermione , y probablemente esta tendría que responder a varios interrogatorios en el día de hoy.
-No debes preocuparte la mayoría se alegraran de verte…
-¿La mayoría?...-entonces la castaña cayó en la cuenta de que por parte de Theo algún Slytherin tendría que estar invitado.
-Si verás…
Pero Luna fue interrumpida por Harry que apareció sin previo aviso en la sala mirándolas con cierto reproche.
-¿Están listas ya?-dijo inquisitivamente sin pasar por alto lo bellas que estaban las tres mujeres-Será mejor que se den prisa porque a Theo le está dando un ataque…
-Si amor ya vamos…
-Dense prisa…por cierto están preciosas-añadió mientras desaparecía por el marco de la puerta.
-Bien, ha llegado el momento-urgió Luna
Las dos amigas se ubicaron delante de la novia con sus respectivas cestas que contenían pétalos blancos que serian esparcidos por la alfombra carmesí que conducía al altar. La música comenzó a sonar invadiendo cada recodo que la iglesia haciendo que los invitados se coloran en pie para recibir a la novia.
-Todo saldrá bien-alcanzó a murmurar Ginny a sus amigas antes de que las puertas de la sala se abrieran ante ellas.
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-Tranquilo Theo ya deben estar a punto de salir…-repetía Draco dándole golpecitos en el hombre a su amigo para infundirle ánimo.
-¿No entiendo por qué tardan tanto?-se exasperaba el moreno-Odio esperar…
-Son mujeres ya las conoces-añadió Blaise mientras inspeccionaba la capilla con sumo interés-Hablando de mujeres…aquí las hay que están muy bien.
-¿Ni si quiera ahora puedes dejar de pensar con tu cerebro inferior?-inquirió con cierta burla el rubio-a mí me gusta usarlo tanto como a ti, pero hasta yo se que este no es el momento. ¡Nott para ya!
Su amigo no paraba de moverse de un lado a otro del altar, Draco pensó como siguiera asi acabaría haciendo una trinchera ante el pulpito.
-¡Potter!-llamó el rubio. Mientras el moreno de ojos verdes se acercaba no puedo evitar sentir que entre ellos siempre existiría esa rivalidad, que había permanecido inalterable a lo largo de
los años, no obstante como buen Malfoy que era nunca olvidaría lo que hizo Potter por él en su último año en el colegio y sabia que le debía la vida aunque la idea no le agradaba ni lo mas mínimo.
-¿Qué quieres Malfoy?
-Ves a mirar cómo va la novia y mételes prisa antes de que a Theo le de un infarto-ordenó de forma arrogante.
-¿Y por qué no puedes ir tú?-pregunto el moreno de forma desafiante.
-Porque como buen padrino que soy, mientras tú vas yo calmare al novio…además no me pongas tantas pegas, se que disfrutaras atravesando la capilla para lucirte ante los invitados-agregó con cierta malicia.
Harry se encaminó hacia la sala en la que se encontraban la novia con las madrinas maldiciendo por lo bajo al imbécil de Malfoy.
Draco contemplo partir al moreno con una sonrisa de autosuficiencia en los labios, pues él sabía que a Potter le habría encantado contestarle pero no era ni el momento ni el lugar, y haciendo uso de su calidad de santo no iba a discutir, por eso se deleitaba tanto provocándole.
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Hermione comenzó a caminar al compás de la música tal y como habían estado ensayando el día anterior. Respiraba pausadamente e intento localizar a Harry para que su mirada le transmitiera tranquilidad más le fue imposible localizarlo "'¡Maldición!"pensaba al mismo tiempo que oía los murmullos que iba generando a su paso dándole la sensación de que era el centro de todas la miradas…en especial de una.
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Theo dio un respingo en cuanto la música llego a sus oídos e inmediatamente después fijo sus ojos marrones en la puerta que acababa de abrirse. Nunca imagino que una persona pudiese estar tan dolorosamente hermosa. Luna parecía un ángel con sus cabellos rubios adornados con gráciles bucles que le concedían un aspecto eterno, digno de cualquier divinidad. Portaba un vestido blanco hasta los pies sencillo, sin ningún arreglo a excepción de una cinta de seda con diminutas perlas que marcaba su diminuta cintura realzando su pecho. Pero lo que más le encanto a Theo fue la mirada que la Revenclaw le dedicaba. Esos ojos azules que irradiaban felicidad, paz y un inmenso amor… ¡Dios! podría sumergirse incluso ahogarse en esos ojos el resto de sus días.
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"¿Granger? No puede ser…." pensaba Draco Malfoy mientras contemplaba o mejor dicho admiraba la belleza de la castaña que precedía a la novia. Era imposible que fuese ella. Él la recordaba con el cabello enmarañado, más bien pajoso, con unos dientes demasiado prominentes y… ¿y ese cuerpo? ¿de dónde narices había salido? Quizá se debía a que siempre la había visto con el uniforme de Hogwarts o cubierta hasta la cabeza con pilas interminables de libros…pero aún así no nada cuadraba. ¡Theo se había quedado corto describiéndosela! Él sabía evaluar la hermosura de las mujeres, de hecho había "evaluado" a muchas pero no tenia palabras para describirla. Acostumbrado a mujeres con bellezas arrolladoras, despampanantes la de Granger le parecía misteriosa, era armonía pura y dura. "¡Deja de mirarla es Granger por el amor de Dios!" pero sus ojos parecían haberse rebelado contra su cerebro haciendo caso omiso a lo que este decía.
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Levantó la vista hacía el altar y allí los vio. Unos ojos grises la examinaban exhaustivamente y sintió una corriente eléctrica recorriéndole toda la columna vertebral. Expandió su campo visual más allá de esos témpanos de hielo y descubrir a su dueño le helo la sangre.
-¡¡Malfoy!!
¿Qué les ha parecido? Imagino que pensareís que la historia va un poco lenta, pero como en cualquier libro el principio el arranque es lo mas complicado.
Espero sus opiniones.
Un saludo,
Brenna
