Verano
—A veces extraño el agujero —comentó Logan con un bufido soltando los papeles que tenía entre manos.
Kylar lo miró con una mueca burlona y su amigo lo fulminó con la mirada.
—Vamos Logan, tienes suerte que las cosas no quedaran tan mal después de la invasión.
El nuevo rey no le hizo caso y volvió a tomar las cartas. Tras leerse una, volvió a dejarlas sobre la mesa y se levantó.
—Vamos a dar un paseo —propuso.
Kylar lo siguió aguantando la risa.
Su amigo decidió distraerse de todas sus labores dando un paseo por la ciudad y viendo las mejoras que habían empezado una vez que se deshicieron de la amenaza khalidoriana. Logan estaba convencido que podía erradicar la delincuencia y la pobreza si trabajaba en ello, y los habitantes de las madrigueras estaban entusiasmados con la idea. Kylar no estaba tan convencido, pero no quería desanimar a su amigo tan pronto. Ya verían que pasaría.
—¿Cómo lleva Jenine el embarazo? —rompió el silencio Kylar.
—Debería ser prohibido tener hijos —se quejó el chico recordando los continuos cambios de humor de su esposa.
Kylar no pudo evitar soltar una carcajada esta vez.
