Demons…

La verdad es que en su mente había mucho espacio para preguntas en el tiempo que ha vivido con Damien. Era un hombre muy guapo (si lo tuyo es lo formal y oscuro) además de un buen amante, si… muy buen amante, miren que Pip lo conocía, pero, ¿Qué hay de la vida de Damien? No sabía mucho, desde que supo la verdad y… "acepto" que estaba profundamente enamorado de un demonio, y no solo un demonio cualquiera sino el mismo anticristo, no quería saber nada de su vida privada en el infierno, ni como nació, en donde y mucho menos si tenía familia. La sola idea de ir al infierno le aterraba, no superaba el hecho de que Damien pudiera ser un monstro que causaba tanto daño y sufrimiento a seres humanos… que creía basura. ¿Cómo ese hombre tan amoroso y romántico que le tocaba como si fuera una rosa delicada, fuera la causa de todo el mal que la humanidad está destinada a sufrir? Le causaba terror, en algunas ocasiones cuando Damien se queda dormido con la música de su piano, le veía tan tranquilo y pasivo. Tenía ganas de escapar de ese departamento y no volver a verlo nunca más, cuando recordaba la verdad. Estaba con el diablo… su primer beso, su primera relación sexual y su corazón fueron para el anticristo. Se excusaba diciendo… que él amaba a Damien Thorn, no al anticristo, porque eran dos personas completamente diferentes… que comparten un mismo cuerpo.

-Pip… quiero hablarte de… mi familia…

Trago en seco, sus ojitos azules se llenaban de horror, no quería escuchar nada que tenga que ver con eso, el infierno no es nada de lo que tenga que enterarse.

-Damien, son… las cinco, tengo que hacer el té. Hablaremos luego de ello

-Pip… ahora, es importante, quiero que me escuches por favor.

-no creo que sea conveniente. Damien, está todo bien entre nosotros, ahora por favor tengo que hacer la merienda.

-Philip ¿A qué le tienes miedo?

-yo no le temo a nada, Damien, estoy bien

-lo veo en tus ojos… estas aterrado

-¿¡Cómo quieres que este!? Son demonios Damien, no quiero saber nada, es horrible, tengo miedo, no quiero que me hables jamás de eso, no me interesa lo que tengas que decirme. Son criaturas horribles, crueles, malas y sádicas.

-entonces… ¿Eso crees de mí? Yo soy un monstro también

-No… ¡No es lo mismo! Yo te conozco Damien y sé que eres diferente… no eres un mostro… eres un hombre… el hombre del que yo me enamore y aun amo

-no soy un hombre… soy el hijo del diablo…

-mira Damien, eres un hombre, eres humano… quieras o no, te enamoraste de mí, me cuidas, eres un gran amigo, tienes mucha lealtad con nuestros amigos. Esos son sentimientos humanos… y a diferencia de los humanos normales tú te apasionas con todos esos sentimientos.

-Es solo la mitad de lo que soy… ¿sabes que más soy? Un monstro, he matado, torturado e incluso violado… disfruto al ver a sufrir a quien lo merece y la sangre me excita… Pip, tu sabes que soy todo eso… mira lo malo que hay en mi así como lo bueno. Tienes que escuchar mi historia… y conocer a mi familia

-No lo hare y no puedes obligarme, me estas torturando a mí también… no veré ni hablare sobre tu familia simplemente porque no me siento preparado…

-hemos vivido dos años juntos… creo que es tiempo suficiente

-yo al principio no sabía que eras tú

-te hable sobre ello… tú ya lo sabias. ¿Qué pasa? ¿Aún me tienes miedo? ¿Temes qué te pueda hacer algo?

-¡Sí! ¡Te tengo miedo! ¡No puedo vivir pensando que vivo con un demonio! ¡Yo amo a Damien Thorn! Pero no a la bestia que vive dentro de ti, no la soporto… No quiero pensar que vivo con el anticristo… que en cualquier momento esa bestia no se resista y salga a destruirlo todo a su paso… tengo miedo que me puedas hacer daño

-Te amo… y no me atrevería a ponerte una mano encima… yo

-no ahora, idiota, cuando estas convertido en la bestia… eres otro, no sé dónde está mi Damien… en este tiempo he podido ver cómo te comportas cuando esas en ese estado… y no deseo que pueda controlarte… tus emociones son muy fuertes y llevan a la destrucción con facilidad

-eso temes… ¿Qué puedo hacer para asegurarte que nunca seria capas?

-nada… es tu naturaleza y contra ella no puedes revelarte porque el resultado es peor. Aprendí a vivir con miedo… pero no soportaría ver a mas como tu… que no ocultan esa parte de ellos que pueden explotar en cualquier momento

-pero…

-no, Damien, es mucho para mí, no puedo.

Dijo el pequeño antes de irse a su habitación con una cara total de tristeza y preocupación. Damien no sabía que pensar. Philip tenía razón… por favor, él se conocía y sabía que era extremadamente sensible a las provocaciones y puede incluso matar a su mejor amigo si se descontrola. No sabía que hacer… Philip era su príncipe hermoso que soportaba un miedo latente y penetrante por amor. Entonces por hacerlo feliz… ¿Podría renunciar a su otra mitad?

-Kenny… ¿Puedo pedirte un favor?

-sí, claro ¿Qué pasa?

-¿Puedo traer al apartamento a algunos compañeros? Necesitamos hacer nuestro proyecto de anatomía

-Claro, con toda confianza Butters, esta también es tu casa, puedes invitar a tus amigos

-gracias Kenny

Butters era un buen estudiante, quería ser un buen pediatra y para ello se necesitaba un poco de empeño por parte suya y con sus compañeros entregarían los proyectos faltantes. En este caso el proyecto necesitaba de más de una mente así que sus compañeros ayudarían. Butters era muy inocente aun para notar las miradas que se posaban sobre él. Entender sus significados y que algunos de sus compañeros querían más que una simple amistad.

Al día siguiente, cuando Kenny regresaba de su trabajo encontró su casa con algunos invitados que se le quedaron mirando con inquietud. Butters se levantó de la pequeña sala y fue a recibirlo como siempre con un beso en los labios, poco importándole que sus compañeros le vieran. Kenny sonrió y dirigió su vista a los niños esperando ser presentado.

-Kenny. Ellos son mis compañeros, Rebeca, Jimmy y Bradley…

Miro a los niños con una sonrisa, pero no pudo evitar notar esos gestos en el niño de cabellos rizados y rubios oscuros… Bradley. Tendría que encargarse de él más tarde. El maldito no era para nada feo, tenía su encanto y si no se procuraba perdería a su niño.

-un gusto chicos, Kenny McCormick, si necesitan algo por favor pídanlo… me iré al cuarto para no molestarlos, si desean comer puedo ordenar algo… me retiro. Suerte en tu trabajo amor…

Eso último era obviamente para su novio quien gustoso le dio otro beso un poco más apasionado que el otro. Kenny se fue pero no sin antes mandarle de regreso esa mirada asesina que le dio previamente ese tal Bradley… ese niño claramente era un problema. Tenía experiencia y al ver esa mirada y esos gestos de rabia cuando beso a su novio… era un pretendiente de Leopold. Maldito hijo de puta, le arrancaba los ojos antes de permitir que viera con esos ojos a su Butters.

Pasaron horas y en un determinado momento… Butters tenía que salir a buscar algo que almorzar para sus amigos. Aunque por más que insistió no logro convencerlo de que podían ordenar al edificio. Hiso un trato y acordó que podría ir y regresar con la comida para todos. Se llevó a la chica algo tímida pero adorable y al chico discapacitado pero simpático dejando al hijo de puta con él. Tiempo perfecto para dejarle las cosas en claro.

-¿Bradley? ¿Cierto?

-si

-bien, dejémonos de idioteces ¿Qué pretendes con mi Leopold?

-yo no pretendo nada

-hijo, por favor, no me mientas, tengo diez años más de experiencia que tú y fácilmente vi cómo me mirabas a mí y como miras a mi novio

-entonces ¿Para qué preguntas? Si ya sabes que quiero con Leopold

-hijo de puta, te lo advierto solo una vez… no estoy dispuesto a dejar a mi novio… y nada, ni siquiera una miserable cucaracha como tú me lo quitara… aléjate de él ¿entendiste?

-¿Por qué? ¿Por qué tú lo dices? No me hagas reír… no me moveré, Leopold es joven y hermoso… tú ya eres un hombre mayor… además por lo que se, Butters no ha tenido otro novio… quizá pueda darle otra experiencia.

-no me amenaces bastardo, es mi novio y si te veo cerca otra vez de él… te romperé el cuello

-que miedo, ganare a Butters y vera que puede tener un mejor amante, de su edad… que lo comprenda y le hable en un idioma y conceptos que el entienda…

-¿Eso crees perra? ¿Quieres apostar? Hijo… no solo Butters es mi novio… es mi esposo… legalmente estamos casados

-y… ¿se supone que eso es un impedimento? El adulterio no me asusta…

Kenny con el enojo hasta los huevos, tomo al niño más bajo de su ropa alzándolo y mirándolo con una mirada asesina. Quería romperle todos los huesos y arrojarlo desde la ventana del departamento.

-te lo advierto, no tratas con alguien común… si me jodes a mi te aseguro que te veré en el infierno. No lo toques, ni le hables, es mío, si me entero de algo date por muerto

-que miedo.

Kenny comenzó a apretar el cuello del niño con mucha fuerza. Clavando sus uñas y haciendo que sufriera mucho dolor. En ese momento la puerta se abría de a poco y Kenny arrojo al niño de nuevo al sillón con una mirada retadora. Bradley era un rival difícil de marcar límites, pues el rubio rizado estaba enamorado completamente de Butters, era una persona maravillosa y haría lo que sea por una oportunidad, sabía que lo haría más feliz.

Butters entro y vio cómo se miraban su esposo y su amigo, fijándose en las extrañas marcas rojas en el cuello de Bradley. No quiso dejarse llevar por los pensamientos negativos de su mente. No… imposible que su marido, que su Kenny le fuera infiel.

-¿Ruby?

-Craig por favor… necesito tu ayuda

-¿Dónde estás?

-en la central de autobús, Craig, ven por mi… por favor ya no tengo a nadie mas

-¿Qué ocurrió?

-mamá y papá me corrieron de la casa…

-voy por ti, tranquila no llores.

Colgó el teléfono y regreso la vista al niño rubio que lo miraba con preocupación, se veía que la llamada no era para saludar o de sus padres. Tweek comenzó a preguntar tantas cosas que Craig no podía contestar en tan solo pocos minutos. Solo pidió tiempo y después de tomar su chaqueta y sus llaves salió en busca de su hermanita. Tweek se quedó con la intriga en el corazón. ¿Quién es Ruby?

Craig llego ahí lo más rápido que pudo, tenía un pequeño auto nada lujoso pero que era practico para él y su novio. Al llegar, exactamente en la salida del lugar, una mujercita, pequeña, de cabello color cobre y ojos azules, un vestido negro y zapatos de tacón bajo, bastante bonita y como un espejismo de la adolescente que Craig dejo en casa de sus padres. Aunque vio algo que no le agrado tanto. Bajo del auto y corrió para abrazarla y dejar que derrabara sus lágrimas en su chaqueta, además él también estaba muy feliz de verla. Aunque su familia fuera algo complicada como todo buen hermano mayor siempre procuraría del bien de su hermanita.

-Craig…

-tranquila Ruby, ya estoy aquí… ya no llores

-siento hacerte esto Craig, pero no tenía a nadie mas

-no hay nada que lamentar, eres mi hermanita y yo te voy a ayudar

-Gracias hermano, no tengo como agradecértelo

-vamos a casa

-¿a casa?

-bueno…pues no solo somos tu y yo

-¿tienes pareja?

-Sí, desde hace dos años… te contare en el camino

Craig le conto toda su aventura vivida, Ruby estaba impresionada… Craig era un hombre diferente, arriesgar, su vida, trabajo, libertad… por un niño, debe ser amor verdadero o Craig jamás se hubiera prestado a tanta locura. Cuando llegaron al edificio, vio impresionada que no era nada de lo que esperaba, el edificio era lindo, modesto, acogedor. Entraron, Tweek salió de la cocina con una tasa de café. Miro intrigado a la muchacha, era muy bonita y además estaba…

-Tweek… ella es mi hermanita

-Ruby Tuker. Un placer conocerte Joseph

La mujercita se presentó estirando la mano, Tweek aclarando sus dudas, sonrió y saludo con gusto. Ruby lo miro de pies a cabeza, si era bastante atractivo. Los tres se sentaron en la mesa a tomar café colombiano (regalo del señor Tweak) y hablar de ¿Por qué la presencia de su cuñada? Y ahora más en ese estado.

-Ruby… ¿Qué paso?

-Craig, es que… mi novio… el me hiso creer que, me abandono y mamá ya no quiere saber nada de mi

-entonces… el padre no se hará responsable-gruño Craig-¿Quién es el maldito? ¡Yo mismo le romperé sus dientes a patadas!

-no Craig, no tiene caso, no lo vale, después de lo que le hiso a tu hermana… no creo que sea conveniente que ambos se vean-Tweek intervino para que su novio no hiciera alguna tontería, porque lo creía muy capas

-Carig… por el momento mi preocupación es buscar trabajo y…

-¡no! Tu seguirás estudiando, no dejare que arruines esta oportunidad, te faltan pocos semestres para acabar tu carrera… ya veremos que haremos para comprar las cosas del niño o niña

-¡Craig!-Gritaron los jóvenes a la vez

-está decidido

-no, hermano, no dejare que hagas esto, ya bastante tienes con Tweek y ahora yo… con un bebe en camino, es imposible que puedas con todo, déjame ayudarte

-no, tu carrera es lo que a futuro le dará de comer a ese hijo… mi sobrino no vera a su mama como una asalariada.

-Craig… -Tweek medio un momento… tendría que conseguir un trabajo, aunque sea de medio tiempo, tal vez no conocía bien a Ruby, pero ella era familia de su novio y Craig sufrió mucho por la suya, ahora debía ayudar.

-Es tarde. Ven hermana te mostrare donde puedes dormir.

Craig estaba decidido, así tuviera que partirse el lomo, no dejaría a su hermana sola y Tweek no le faltaría nada, haría lo que fuera por ellos. Son todo lo que tiene.

Miro por la ventanilla del jet, era precioso, la ciudad de noche, las ciudades más hermosas son mejor de noche, donde está más viva que nunca… las ciudades como Londres no duermen. En el asiento junto a él, Gregory no contemplaba de la misma manera la ciudad… para el esta ciudad era poco menos que malos recuerdos y el inicio de su condena. Chris le tomo la mano aun mirando a la ventana, aparentemente distraído y despreocupado.

-No pasara nada… Gregory, estaremos bien…

Dijo con seguridad aparente, aunque Gregory supiera descifrar cualquiera de sus mentiras, en este caso quería creerle. Necesitaba del apoyo de su novio en estos momentos. Le beso la mejilla y correspondió el gesto.

-Te amo…

Se dijeron el uno al otro, en un intento de consuelo, la incertidumbre de saber el desenlace de esta historia les carcomía el corazón, ninguno deseaba la peor de las consecuencias, el rompimiento de su amor verdadero. Porque si, Gregory sintió por primera vez un amor fuerte e inquebrantable y Chris no tenía mucha experiencia pero su corazón le decía que no las necesitaba porque encontró al hombre indicado. El camino a casa estuvo lleno de silencio y murmullos extraños, en una habitación de hotel muy parecida a la de NY durmieron abrazándose, temiendo que alguien arrancara al otro de sus brazos.

La mañana llego y Gregory despertó muy diferente a como se sentía la noche anterior, decidido a que si era su imperio ahora, lo manejaría a su antojo, con un equipo de idiotas que besara el suelo donde pisara e hiciera todo para que solo el firmara. Si era necesario sería un tirano pero nadie lo separaría de su novio. Despertó al niño junto a su lecho, que esta vez lo hiso sin insultos, sin golpes o maldiciones. Era diferente, se sentía diferente. Quizá algo malo pase hoy.

Ambos se vistieron y fueron al hospital donde se encontraba el señor Fields, Gregory parecía indiferente a la agonía de su padre, como si para el fuera solo un trámite, quitarse a un estorbo. Chris estaba nervioso, nunca antes ha visto a tantos hombres vestidos tan elegantes, hablar de negocios como si se preguntaran la hora, fríos, calculadores y dobles caras. El hospital era una maravilla, se notaba que derrocharon mucho en hacerlo para que unos pocos puedan gozar de él.

Entonces se quedó mirando a la habitación de su suegro por así decirlo. Nunca lo conoció ni en sus mejores épocas. Todos parecían tan fríos, nadie se sentía mal por aquel hombre. Nadie lloraría su muerte. Por un momento sintió tristeza ¿Qué clase de bastardo fue para morir solo en una fría camilla de hospital? Y que su propio hijo lo viera como un estorbo. Por eso odiaba este mundo… no importa que tanto dinero y poder tengas… nunca es suficiente para llenar el vacío que deja la falta de amor.

Se aferró al brazo de Gregory, pero este se soltó de ese agarre y le pidió que esperara a que lo llamara. Pidió no ser molestado mientras hablaba con su padre. Entro y ahí estaba, el gran hombre que una vez fue ya no quedaba nada, solo un anciano que a duras penas recordaba que tenía un hijo a quien heredar.

-hola señor Fields.

El hombre no contesto, se veía que no tenía muchas fuerzas como para desperdiciarlas hablando. Estiro su temblorosa mano a la tablilla donde estaban una serie de documentos, firmados por un abogado, con sus pocas fuerzas los firmo y se los tendió a su hijo, este los miro sin darles mucha importancia.

-mmm bueno, antes de que por fin me dejes tranquilo hay algunas cosas que quiero decirte. En primera que espero que te pudras en el infierno por lo que le hiciste a mi madre y lo que hiciste con mi vida. En segunda… que tu empresa es solo una herramienta, lo que yo quiero es gastar tu dinero para cumplir mi felicidad, mi verdadera felicidad… ¡ah! Lo olvidaba también quería decirte que… soy un demonio…

Dejo que su furia contenida hacia ese hombre se liberara para que sus alas, sus cuernos salieran a relucir, que sus ojos plata se transformaran en rubíes ardiendo. El hombre se asustó tanto que la máquina que contaba los latidos cardiacos comenzó a acelerarse, su corazón dolía no podría respirar adecuadamente. Gregory lo miro sufrir por un tiempo, tomo la pluma para firmar los documentos… oficialmente Gregory Fields era el nuevo señor de todo el imperio. Sonrió y oculto su forma demoniaca y pidió hacer pasar a Chris. El niño entro y se alarmo al ver como el hombre sufría de una taquicardia.

-ah… esto es lo último. Papá, él es Christophe DeLorne, el hombre del que me enamore, en el gastare toda tu fortuna para verlo siempre feliz, lo amo, me enorgullece decirlo y no dejaría ni por el doble de tu imperio… oh bueno ahora es mío.

Dijo besándole la mejilla al castaño que no sabía que hacer o decir… lo último que el hombre mayor vio fue la sonrisa de satisfacción de su hijo. En ese momento murió. Chris se abrazó a su novio, no había visto a un Gregory así de sádico nunca, sabía que podía ser muy cruel pero… era su propio padre. Gregory le beso los mechones castaños para calmarlo. Sabía que no le asusto ver morir a un hombre sino verlo a él, actuar así de indiferente con el hombre al que le debe la vida.

-tranquilo… ya está bien mi niño… todo estará bien te lo prometo.

¡Oh que rápido actualice esto!

Hoy no estuvieron ni Kyle ni Wendy… pero en el próximo si estarán, tranquilos. No tengo mucho que decir hoy, solo que estoy feliz de vivir xD nos vemos en el siguiente capítulo.

Yo soy Cereal Pascual y aquí me despido.

Adiós.