¡Muchas gracias por comentar! Son más comentarios de los que esperaba, vaya, ojala en mis otros fics comentaran tanto XD. ¡Les mando saludos y de nuevo mil gracias! Espero que les guste.
Soportando cuerpos (capt 2)
Mientras tanto, en casa de Huges…
- Tengo que encontrar la forma de regresar a mi cuerpo.- decía Ed en el cuerpo de Winry dando en la habitación vueltas en círculo.- Pero primero tengo que ver a Winry, digo, verme a mí o...¡¡Ya ni sé lo que digo!! ¡¡Esto es muy frustrante!!- gritó desesperado.
Se calmó un poco y decidió ir por Winry, en su cuerpo, lo más pronto posible. Ya se estaba yendo cuando cayó en cuenta de algo.
- Esperen, no me puedo ir así.- dijo viendo que estaba muy desaliñada y con la pijama puesta.
"Pero si me cambio tendría que..." se sonrojó otra vez "no Edward, no pienses en estupideces, puedes cambiarte con los ojos cerrados" se dijo meneando la cabeza.
Abrió la maleta de Winry y notó que sólo habían vestidos muy coloridos "Mujeres..."pensó, vestidos nada agradables para él, hasta que encontró uno que le pareció el indicado.
Cerró los ojos y a ciegas se puso el vestido, con mucho esfuerzo pero se lo puso. Para peinarse no hubo problema, ya que en su cuerpo llevaba el cabello largo y no había dificultad para cepillárselo y dejárselo suelto. Todo esto lo hizo sin verse al espejo. La simple idea de no toparse con su verdadero reflejo le aterraba.
Se puso los zapatos y salió de la habitación, bajaba por las escaleras cuando de nuevo sintió algo extraño.
"Qué extraño, siento que todo se ve diferente..." luego se dio cuenta de lo que era "Soy... ¡SOY MÁS ALTO!" se dijo con lágrimas de felicidad entrando en un trance de completa alegría.
- Winry... ¿Quieres jugar conmigo?- dijo una pequeña vocecita a su costado.
La rubia no despertaba de su trance de felicidad.
- Winry...- dijo triste Elysia al notar que la ignoraban.
- ¿Ah?- preguntó despertando del trance.
- Que si quieres jugar muñecas conmigo.
- Yo no juego muñecas, ¿Por qué no vas con una de tus amigas?- dijo Ed en cuerpo de Winry con su sutileza no mal intencionada, ése era su carácter. No tenía intención de ofender a la niña, pero lo había hecho.
Elysia sollozó rompiendo en lágrimas.
- ¡No llores!- alarmó Ed recordando que estaba en casa de Huges, y que ofender a Elysia ahí era castigo de muerte.- Jugaré contigo.- sonrió un poco.
La pequeña rió y fue por sus juguetes.
"Tengo que huir de aquí, es demasiado peligroso que me quede, Elysia...podría darse cuenta...¡¡Oh por favor es una niña de tres años!! ¡¿Por qué pienso en tantas incoherencias?! ¡¡ ¡ESTO ME ESTÁ VOLVIENDO LOCO!!" pensaba Ed haciendo ademanes exagerados muy propios de él.
Elysia, que hacía rato había regresado con las muñecas, miraba muy curiosa a Winry con sus ademanes exagerados.
- Winry... ¿Tienes pulgas?- preguntó con la misma inocencia con la que veía a la chica, quien enseguida se asustó enormemente al notar que la niñita la veía desde poco rato.
- ¿Pulgas? ¡No! ¡No tengo pulgas! -"Bueno, no sé si Winry tenga..."- Ed notó que la niña esperaba una respuesta mirándolo atentamente -"¡Gluck! ¡Piensa en algo Ed!"- lo que pasa es que...tomé café, jeje.- justificó con gran sonrisa.
- Ah... ¡Yo soy ésta y tú eres ella!- dijo Elysia sin darle importancia a la actitud de Winry y mostrando dos muñecas, seleccionando a la vez la suya.
- S-si.- alivió Ed por evitar las dudas de Ely respecto a su comportamiento.
Tiempo después, Elysia estaba muy entretenida jugando sus muñecas, mientras que Ed, sentado en el suelo con el cuerpo de Winry, se aburría enormemente y sólo sostenía la muñeca que le dieron.
"Pobre Winry, lo que tiene que soportar..." se dijo aguantando el aburrimiento.
- Tú no eres Winry.- dijo Elysia sorpresivamente, dejando de jugar y mirando en aspecto a la chica.
- ¿Q-que?- se sorprendió despertando del aburrimiento.- ¡Claro que soy Winry!- trató de engañar a la niña sin comprender de dónde había surgido la afirmación de que efectivamente él, no era Winry.
- Haber, ¿cuál es tu color favorito?
"Piensa...color favorito de Winry... rápido, rápido... era el azul... ¿o el verde?..¡AAAH! ¡NO SÉ CUÁL ES EL COLOR FAVORITO DE WINRY!"
- Ah...pues...rosado.- respondió un poco nervioso y sin opción.
- ¡Mentira!- exclamó Elysia poniendo mucho más nervioso a Ed.
"Ésta niña lo sabe. No sé como, pero los sabe, sabe que no soy Winry" se decía desesperadamente. Para su sorpresa la pequeñita parecía saber que no era Winry.
- Eres...- empezó diciendo Elysia ante la cara pasmada de la rubia.- ¡Tú eres Susy!- exclamó juguetona.
- ¿Susy? ¿Quién es Susy?- preguntó Ed completamente confundido.
- ¡La muñeca que te di! ¡Yo estoy jugando con la muñeca Winry, por eso deberías usar un vestido amarillo en vez de verde, porque ése es el color favorito de Susy! ¡Te dije la vez pasada que el amarillo no era el color favorito de Susy!- dijo Elysia refiriéndose a las muñecas.
Ed estaba que se desmayaba del susto "E-eh una muñeca...que se llama Winry...y yo pensando que...e-eh...".
- ¿Pero si te acuerdas con quién se casaba Winry?- preguntó Ely dulcemente.
Ed sólo se quedó callado. Seguramente era un personaje inventado con quien no daría el nombre.
- ¡Pues con Ed!- mostró muy alegre un pequeño muñeco.
"..."
- ¿Winry?- preguntó Elysia al ver a la chica bajar la cabeza.
- ¡¡YO NO ME VOY A CASAR CON WINRY!!- explotó gritando aunque había cierto sonrojo en sus mejillas de chica.
- No con Winry, sino con Ed.- corrigió a Winry.
- ¡Aaah! ¡Ya me voy! Si llega tu papá le dices que...que tuve que salir.- le dejó claro a la niña de tres años.
Salió huyendo de la casa de Huges.
"¿Já, casarme con Winry?" pensaba muy furioso encaminándose al cuartel general, especialmente cuando recordó que en el juego de muñecas él era un muñeco de baja estatura.
Caminó un buen rato cuando de nuevo se sintió extraño "Siento que algo me pesa..." miró hacia su pecho y muy sonrojado entendió porqué "¡¡Definitivamente tengo que regresar a mi cuerpo!!" se dijo poniendo una mano en la frente y meneando la cabeza en forma de lamento.
- ¡Oye preciosa!– escuchó gritar a sus espaldas.
Volteó lentamente con cara de asco. Un joven en motocicleta se había detenido en la calle para admirar su afeminado cuerpo.
- ¡Sí tú! ¡La de hermosa figura!- le gritó el tipo haciéndole piropos.
Ed mantuvo los puños cerrados, asomando una gran vena en la frente.
- ¡Vamos muñeca! ¡No te resistas!- le invitaron a dar un paseo.
- ¿Muñeca?- murmuró entre dientes. Eso fue el colmo, el simple término muñeca le trajo el no muy agradable recuerdo de un muñeco relativo a su estatura.
Se preparó para dar el grito más grande no propio de una chica.
- ¿¡QUÉ NO ME RESISTA!? ¡AQUÍ EL ÚNICO QUE TENDRÁ QUE RESISTIR ERES TÚ CON MIS PUÑETAZOS!- gritó enormemente Winry en completa irritación.
La gente que paseaba por la calle quedó impactada al ver a la chica rubia explotar tan grosera y amenazadoramente. El chico de los piropos salió huyendo a toda prisa.
"Ése maldito imbécil..." se dijo Ed muy quitado de la pena y volviendo a encaminarse al cuartel general.
En el cuartel general, las cosas no eran poco más sencillas para Winry.
- Hermano...llevas mucho tiempo encerrado en el baño, ¿No crees que es tiempo de salir?- preguntó Al, muy preocupado, parado frente a la puerta del baño de la habitación.
- ¡Yo decidiré cuando salir!- se escuchó gritar desde adentro.
En el baño, Winry se encontraba sentada en el piso llevándose las piernas hacia el pecho y sollozando que ese no era su cuerpo.
"Tranquila Winry, es sólo una pesadilla de la que pronto despertarás... ¡Pero ya esperé mucho! Lo sabía, esto me pasa por llevarme mal con Ed, siempre supe que pagaría por mi mal comportamiento ¡Eso me pasa por dejar que él siempre se disculpe! Aunque, pocas veces lo hace pero... ¡BUAAA! ¡QUIERO REGRESAR A MI CUERPO!!" pensó Winry creyendo que era castigo divino.
En lo que seguía encerrada en el baño, su cuerpo controlado por Ed llegó al cuartel.
- ¿Disculpe ha visto a...a E...cof, cof.- corrigió aquel en el cuerpo de la joven.- ¿Al mejor alquimista de toda ciudad Central?- le preguntó muy orgulloso a un militar que pasaba por los corredores.
- ¡Ah sí! ¡Mustang! Él se encuentra en...
- ¡NO! ¡NO ÉSE!- gritó molesta la chica.- ¡Si no Edward Elric!
- ¡Ah el enano! Pues él...- el militar no pudo terminar de hablar; Winry lo había tomado bruscamente del cuello del uniforme.
- ¡Escúchame bien! ¡Hoy no he tenido un excelente día que digamos, como para que encima se burle de m...de Ed! ¡Quiero saber donde está Edward Elric! ¡AHORA!- gritó ya muy harta de buscar el verdadero cuerpo de su controlador.
- Está en su habitación y no ha salido de ahí.- respondió muy asustado el militar por la increíble fuerza de la chica, que apenas escuchó la respuesta se fue con paso firme a la habitación del alquimista, mejor dicho, a su habitación.
Llegó muy molesto al lugar en el cuerpo de Winry.
- ¡Winry! creí que nosotros iríamos a verte.- dijo Al cuando la vio entrar. - ¿Dónde está Edward?- preguntó. - Está en el baño, no creo que salga.- le respondió percatándose del semblante que traía. - ¡Vete de aquí Al!- pidió muy determinante.
La armadura la miró aterrorizado.
Winry, en cuerpo, se acercó a la puerta del baño. Suspiró profundamente, abrió la puerta y entró prontamente al baño.
Alphonse observó muy asustado esto último.
Dentro del baño, Winry en el cuerpo de Ed bajaba la cabeza. Al escuchar que alguien entró, alzó la vista sólo para toparse con ella misma.
- ¡AAAAAAAH!- gritó.
-¡Cállate Winry o nos escucharán!- pidió Ed en el cuerpo de ella.
- ¿Edward?- preguntó el alquimista bajo el control de Winry.
- Sí, soy yo. Por favor Winry, guarda la calm...- decía tratando de tranquilizarla.
- ¡WAAAA ESTÁS EN MI CUERPO!- gritó Winry poniéndose de pie y dándole golpes al que usurpaba su cuerpo.
- ¡WINRYYYYY!- gritaba el pobre chico que a pesar de no ser suyo el cuerpo sentía la pesadez de su propio brazo derecho.
- ¡Eres un pervertido Edward! ¿Qué le has hecho a mi cuerpo?
- ¡YO NADA!- gritó con la voz de ella.
- ¡Mira cómo me traes! ¡Con un vestido horrible!- grito viéndose a ella misma con un vestido nada atractivo para una chica.
- ¡¿Horrible?!Horribles estaban los demás!!
- ¡Ése vestido lo puso mi abuela por accidente, lo iba a dar a la caridad!
- ¡¡Pues yo qué iba a saber de cosas de mujeres!!
- ¡No me digas que...QUE ME VISTE DESNUDA!
- ¡¿QUUEEEÉ?! ¡CLARO QUE NO!- sonrojó.
- ¡¿Entonces?!
- ¡Me tapé los ojos! ¡Sabes Winry no estamos para tonterías ahora! ¡Debemos recuperar nuestros cuerpos!- gritó hartándose de nuevo en el cuerpo de su amiga.
- Si, ¿Pero cómo?
- Por ahora no tengo idea, pero si vamos a estar así debemos actuar adecuadamente.
- De acuerdo.- afirmó el chico en condiciones de Winry.
Hubo un poco de calma por unos momentos, Edward y Winry se miraban mutuamente muy atentos. El verse a sí mismos cara a cara, tal cual eran, no era cosa de todos los días.
"Muy bien Ed, ahora que estás solo frente a ella, con nadie que pueda vernos, es momento de que le digas lo que sientes... lo que ya no aguantas, aquello que ya no soportas guardarte, que...
- ¡Winry necesito ir al baño!- confesó ya no aguantándose las ganas.
- ¿AAAAH?- gritó Winry al escuchar lo que dijo en su cuerpo.
- ¡Sí! ¡Ya no aguanto! ¡Hace tiempo que lo estoy soportando!- el pobre Ed se estaba orinando desde un principio, pero para ese entonces ya no aguantaba más.
- ¡VAS A HACER EXPLOTAR MI VEJIGA, EDWARD!
- ¿QUÉ? ¡No es mi culpa que bebieras tanta agua la noche anterior!- dijo en su defensa recordando que cuando despertó, y vio la jarra de agua, ésta debía tener una explicación de ser en la habitación de Winry.
- ¡Yo qué iba a saber de ésta maldición!
- ¡YA NO AGUANTO!- gemía en el cuerpo de la chica.
- ¡P-PERO NO PUEDES VERME!- gritó ella defendiendo la intimidad de quien en verdad era.
- ¡NO ME IMPORTA! ¡COMPERMISO, TENGO QUE ORINAR!- no soportó. Se acercó al bacín, alzó su vestido y...
- ¡¡EDWARD ELRIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIC!!- gritó Winry a todo pulmón al presenciar lo que hizo su amigo de infancia para librarse de la pesadez de su cuerpo de chica.
Ed había orinado frente a la dueña del cuerpo que portaba. No sabía cómo había orinado, pero el instinto del cuerpo que ahora asumía lo obligó a hacerlo.
- ¡ESTO ES LA GUERRA!- gritó furiosa Winry en cuerpo de él.
Edward todavía se estaba aliviando de haberse librado de su tortura cuando vio la cara rencorosa de Winry reflejada en la cara de su propio cuerpo de alquimista "Ed... eres un idiota" se dijo así mismo tras reflexionar lo que hizo.
Winry salió como relámpago del baño y posteriormente de la habitación.
Ed, en el cuerpo de Winry, la siguió para alcanzarla, ella era capaz de hacer cualquier cosa para vengarse.
Alphonse que esperaba afuera de la habitación los vio salir; a Winry con una cara de extrema preocupación seguido por un colérico Ed.
- Me pregunto… ¿Qué tanto habrán hecho en el baño?- se preguntó Al tras ver sus rostros.
Ed (Winry) entró a la oficina de Mustang, rápido la encontró mientras Winry (Ed) lo seguía por detrás. En la oficina estaba Riza y los subordinados de Mustang. Ed se acercó al coronel, quien al verlo entrar tan molesto se preparó para molestar al mayor de los Elric.
- ¿Y cómo amaneció el pequeño Ed?- preguntó con burla Roy.
- ¡Muy bien querido coronel!- dijo Winry controlando el cuerpo del chico y afeminando la actitud de éste.- ¿Y usted, cómo le ha ido ardiente Mustang?- se sentó en las piernas de Roy, dejándolo petrificado por su actitud tan coqueta.
- ¡WINRY! ¡BÁJATE DE...!- empezó gritando Ed en el cuerpo de la chica, pero al ver que todos le miraban extrañados, después de la reveladora escena, prefirió aguantarse el teatrito de Winry.
- ¡Hay WINRY! ¡Pero si TÚ sabes cuáles son mis preferencias!- dijo Ed nuevamente controlado por su amiga.- ¡¿O qué?! ¿No me vas a decir que ese vestido no es de TÚ preferencia?- decía el chico chica echándole en cara todo lo que había dicho antes.
- Bien.- expresó Ed muy retador en el cuerpo de Winry.- ¡Mira esto!- se preparó para su burla.- ¡Hola a todos soy Winry Rockbell una mecánica loca que vive para reparar automeils pero que no puede reparar su propia cabeza cuando le falta un tornillo!- gritó haciendo muecas muy exageradas y mofándose de ella.
- ¡PUES MÍRENME SOY UN MEGA HIPER MICROSCÓPICO ENANO DE LOS PITUFOS QUE VIVE EN UN GRANO DE ARROZ! ¡LA, LA, LA SOY EDWARD ELRIC EL ALQUIMISTA DE PLÁSTICO!- gritó el ambarino claramente manejado por Winry, dejando atónitos a todos.
La cara de Winry (Ed) era algo imposible de describir, parecía que iba a explotar la tercera guerra mundial.
Todos, absolutamente todos los del cuartel, no comprendían nada de lo que les sucedía a Winry y a Edward. Jamás se los habían imaginado actuar de esa forma. Pero así como los sueños se hacen realidad, también las pesadillas, como bien supieron Ed y Winry que estaban por iniciar una guerra de ridiculeces, y peor aún, de sentimientos encontrados.
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