Todos los personajes ecepto Clyo pertenecen a la fabulosa EM.

continuacion de mi nueva vida, que pasa con Clyo luego de su encuentro con Carlisle.

- como todos fueron a comer y no nos dejaron cena. Preparare algo, que quieres mi princesa?. Me miro algo disgustada sollozaba aun e intentaba limpiarse la cara con la mano. La deje con cuidado en el sillón y fui rápido a buscar unas servilletas para que se limpiara.

-toma cariño.

-gracias papi... Papa?

-si cariño?

-sabes preparar pasta?

- claro!.. Soy muy bueno en la cocina sabes?.. negó lentamente y me dio una tímida sonrisa- veras antes de estar con tu mama pase muchos años cocinándome para mí solo, no me agradaba comer en restoranes solo, llamaba mucho la atención.

- de verdad?.. .mi princesa me miraba incrédula.

- claro.

- pero papi pásate mucho tiempo solo.

- si casi 200 años. Al nombrar esta cifra mi pequeña princesa me dio una mirada de dolor, yo le sonreí y le acaricié la espalda,

-porque estuviste tanto tiempo solo?. Me senté con mucho cuidado junto a ella para abrasarla

-porque no me gustaba la idea de condenar a alguien más a esta vida mi amor, pero cuando conocí a Edward me cambiaron todos los parámetros luego llego Esme y Rosali Emmett y luego Alice y Jasper, y ahora tu mi amor, eres la más nueva de mis niños me has traído una gran alegría al ver por fin a mi Edward feliz. Además de que tienes ese increíble poder, pero quiero entiendas que aun que no lo tuvieras serias igual de importante. Mi pequeña me regalo la mejor de sus sonrisas.

-papi te ayudo?

-si quieres pero...

-pero?

- creo que te dolera mas si es que te mueves mucho no será mejor que te quedes quietecita en el sillón viendo una película mientras que yo preparo todo.

- no quiero estar sentada... Me hizo un tierno puchero y luego me dio un beso en la mejilla en definitiva esta niña me tenía literalmente en sus manos. Se paro rápido y fuimos hasta la cocina.

-muy bien a calentar el agua. Solo tenía que poner la olla con agua en la nueva cocina a inducción se demoraba un minuto en hervir 5 litros de agua eso Asia que Esme no se sintiera frustrada por que ella es rápida y a cocina no.

-pásame la pasta. Me dio un paquete lo puse dentro de la olla. -que salsa te gusta?. Mi pequeña se quedo pensando me miro con una media sonrisa y por fin hablo más tranquila.

-mmm creo que la boloñesa.

-muy bien traeré carne por mientras pica la cebolla. Yo pondré la salsa en la cocina a calentar.-papa?

-si hija?

-como era estar solo?..Digo yo no hubiera podido, quien fue? como lo hiciste?

Le di una sonrisa- espérame. Volví con la carne y la empecé a picar- pues yo vivía en la Inglaterra en 1700 cuando había cacerías de brujas. Nosotros torpemente queríamos casar brujas, que eran en si inmortales entenderás que era imposible. Pero logramos mal herir a uno, su padre por vengarse del mío me convirtió. Vague por meces sin comer, me tire al mar, sentía que avergonzaría a mi padre. Hice una pausa para dejarla asimilar lo que le contaba

-papito. Que paso luego? Sus ojitos se estaban llenado de la lágrimas, mejor me paso la parte triste.

-comí me bañe me vestí y recorrí Europa hay fui a Italia en el camino me encontré con algunos inmortales que me hablaron sobre la guardia Vulturi nuestros reyes entre comillas.

-Ho… no, no fuiste donde ellos? cierto? La carita de horror de mi pequeña era impagable.

-si fui y de echo trabaje con ellos un tiempo.

-de veras ¡y qué hacías?. Sus ojos mostraban un tornasol que significaba que estaba disfrutando eso si lo tenía claro. Era el único color que concia su significado total.

-ayude a cumplir la ley de los inmortales ayude a mucha gente y estudie Medicinas alternativas a demás de ayudar a los nuevos inmortales a ser parte del mundo de una manera positiva.

-a papi eres único. Me dio un dulce beso en la mejilla.

-y luego que hiciste?.

-me despedí de ellos y me fui a recorrer el nuevo mundo fui a América latina como doctor luego me vine a estados unidos por la peste negra que estaba matando mucha gente trabajaba en distintos hospitales para no levantar sospecha de que no dormía, no podía perder tiempo no mucha gente moría.

-hooooooo. Y luego qué? Mi pequeña revolvía afanosa la salsa.

-pues conocí a la madre de Edward. El estaba muriendo y su madre Isabel Masen me pidió que salvara a su hijo, y así fue a mi modo y con la única salida que veía lo salve y lo hice mi hijo.

-Ho que lindo. Se quedo pensativa incluso paro de revolver.-papi.

-si pequeña.

-gracias! se me lanzo los brazos y casi me bota tenía mucha fuerza. Me estampo un beso en la cara que si hubiera sido humano me deja un moretón.

-porque cariño?

-por salvar al amor de mi vida!.. Por darme esta maravillosa familia y por dejarme ser tu hija!.

-no cariño, gracias a ti por dejarme ser tu padre, solo recuerda hacer caso.

-creo que tengo un recordatorio. Eso lo dijo viéndose el trasero, era obvio aun le dolía bastante, tal vez fui muy duro con ella?

-hija?

-si papi?

- te dolió mucho, digo nunca he… pues eso aun avatar creo que entiendes. Ella asintió tímidamente y me dio una vergonzosa sonrisita.

-pues si me dolió bastante creo que esa era la idea, pero no era insoportable.

-hajam. La cara de duda de mi pequeña me dejo saber que había un pero.- pero?

-pero si me dolieron mucho tus regaños al punto de no soportar. sus ojitos se llenaron de lagrimas

-los siento pequeña, ya está listo todo. Un tierno puchero se dejo ver, junto con lagrima que salía de sus ojitos las seque muy rápidamente y la apreté en un abrazo sentí que debía protegerla pero también sentía que ya era tarde…porque?

-pondré la mesa.

-bueno.

Comimos conversando mucho ella me conto de su vida y yo de la mía, abría mucho los ojos cuando le contaba sobre lo mucho que había pasado durante los años. A quien había conocido, pero me dolió saber lo que su padre le hiso y lo que su madre sufrió y ella con su hermanita.

-cariño?

-sip

-cuantos años tenias cuando te fuiste de tu casa?

-15, porque?

-porque te fuiste?

-mmmm. Mi pequeña dudaba en contarme o no, y a mí algo me decía que no era nada bueno

-dímelo

-porque mi mama se volvió un poco loca he intento hacer algo malo... Quería saber sus ojos eran negros con rojo que era tan malo.

-que cosa mala

-...

-cariño?

- me quería quitar el alma. Y rompió a llorar. Pobre niña había sufrido mucho en su vida y no le había sido nada fácil salir a delante pero aun así lo logro y estaba en uno de los puestos más altos de la compañía automotriz, y lo había logrado sola.

- a que te refieres?... era tan mala?.. no, no ,no quiero que mal interpretes, pero no está bien bajo ningún termino daña a un hijo.

-si lo sé...Pero ya paso y ahora estoy contigo. Sus ojos lo demostraban. No se descifrarlos muy bien aun, pero ya no lucían negros y rojos ahora estaban de un tibio rosa con dorado que se mesclaban en un tenue amarillo.

-tienes sueño?

-algo... pero no quiero separarme de ti... Lo último salió de sus labios con hilo de voz.

-pues ven aquí.

La tome en brazos y la lleve hasta su recamara, moví las cobijas y recosté en su cama yo me escabullí a su lado y se me abraso como una extensión de mi, le acaricie el cabello y empecé a tararear una canción antigua de mis años humanos cuando yo era pequeño. Se durmió muy rápido. Me intente salir pero se me apegaba mas, llegaron las 12 de la noche y llego la familia, Edward se quedo junto Esme en el marco de la puerta.

-puedo? Preguntaba Edward algo enojado aun

-claro hijo ven. Al moverme se despertó mi pequeña princesa.

-Edward?

-si!, mi hijo casi salto de alegría.- Estoy aquí.

-qué hora es?

-son las 12 te lo prometí o no?

-mami?

-si cariño?

-gracias

-porque cariño.

-por ser mi mama.

-Ho bebe. Los ojos de Esme solo derramaron un par de lágrimas. luego la miro a los ojos y le dijo.

-gracias a los dos por ser mis niños, mis hijos. ahora es hora de dormir dejare la puerta abierta, que descansen.

-que duerman bien hijos.

-chao papi te amo. muy bien ese fue un regalo inmenso.

-yo también los amo mucho a todos. La ultima parte la dije muy alto para que el resto escuchara. Recibí cuatro yo también de mis hijos.

Edward pov.

Cuando por fin estuve con mi niña en su cama. Me sentí tranquilo por primera vez en todo el día. Lo bueno es, que había logrado traer lo que quería el añillo de mi madre. Le pediría matrimonio oficialmente. Y quería restaurarlo entre cambio y cambio además de los años se había puesto de un gris oscuro, Ahora el oro blanco y los diamantes brillaban como los ojos multicolores de mi niña.

Me perdí en ellos en como los colores cambiaban a medida que a ella le cambiaba el humor y el hambre, el cambio del clima también influía, incluso el humor de los otros. ya no eran gris con negro y los bordes plata que tenía antes de irme, ahora estaban de un celeste claro con los bordes azules y el centro de un verde profundo como de madre selva.

Me sentí perdido en ellos, abrase a mi princesa, le tarare su nana hasta que se durmió, y yo también caí rendido junto a ella. Dormimos fundidos en un abrazo.

Desperté por el movimiento de mi pequeña, se removía y se había separado de mi. Tal vez tenia frio, pero era casi imposible normalmente no sentimos frio o calor al menos que sea muy helado o muy caliente.

-que pasa cariño?

-mmm nada. No le creí para nada, su tono era de dolor. Que le sucedía?

- mi amor ven aquí tienes frio o algo quieres que te traiga alguna cosa? Ya me estaba empezando a desesperar por qué no me responde pasaron unos segundo interminables. Hasta que sus pensamientos me golpearon.

-me duele.

-que te duele?

-adivina. Un tierno puchero adornaba su carita.

-te entiendo, te traeré un poco de crema para que te duela menos.

-papa ya me puso, porque me duele tanto?

-déjame ver

-noooo. No quería que la viera y tampoco quería que la aliviara. Que pretendía que me quede aquí de brazos cruzados mientras ella sufre. Me puse de pie, prendí la luz y la destape en una fracción de segundo.

-Edward no! por favor me da vergüenza.

-de qué?

-que me veas.

-no seas tontita ya te he visto o no te acuerdas que todo los días nos bañamos y nos vestimos juntos.

-si ya se pero no me has visto así

- y mañana que pretendías... esconderte?

-no seas malo me duele de verdad... demasiado un tierno puchero adornaba su carita.

-ya déjame ver. Lo pensó un instante y se subió los pantaloncillos del pijama para que pudiera ver. Me acerque y lo que vi me hiso hervir la sangre.

-ya dime, que querías ver?

- no lo que estoy viendo. Tenía unos moretoncitos de no más de 5 milímetros por toda su colita el más grande era de la forma de los dedos de Carlisle en la parte que se juntan sus piernas con el trasero. Estaban de un color morado oscuro. Le debió haber pegado muy duro para que le quedaran así. Intente disimular mi expresión de desconcierto pero no me salió nada.

-Edward ya dime que sucede.

Cuando se giro un poco para ver ella también se quedo perpleja, se giro rápidamente se tamo hasta los ojos. Que ahora lucían un dorado brillante con el centro rojo.

-tranquila. CARLISLE!. Grite sin darme cuenta del tono mandón de mi voz estaba seguro que cuando papa se diera cuenta de lo que había pasado se sentiría horrible a lo menos el si sabría que hacer.

-que pasa hijo?. Carlisle estaba a nuestro lado en menos de un segundo junto a Esme. Mama se sentó a un lado de la cama he intento calmar a mi princesa quien ahora tenía los ojos llenos de lagrimas unas cuantas se derramaron por sus mejillas me dolía demasiado verla así, lo peor es que ella se lo busco. Aun que a Carlisle se le había pasado la mano por mucho.

-cariño ven aquí. Mi princesa solo negó, miraba a papa casi cómplice.

-papi?

-cariño que paso?. Carlisle se le acercaba lentamente midiendo cada detalle de su expresión, que cambiaba del dolor a la pena y la rabia en un segundo. Junto con el tornasol de sus iris

-creo que si fue muy fuerte. Gimoteo con una expresión de dolor puro

-Ho no. Carlisle se tapo la boca y frunció el seño

En su mente revoloteaban las imágenes de mi pequeña en sus rodillas. Intentaba quietarlas pero no lo lograba demasiado bien. Esme sollozo he intento reprimir las lagrimas, se sentía culpable porque ella había animado a papa a que tenía que poner en claro quien mandaba.

Realmente había sufrido mucho cuando Alice nos dijo que tendría aquel accidente. apreté fuertemente los puños. Que imprudente fue y ahora estaba aqui con el trasero todo amoratado!

Carlisle alborotaba los brazos al rededor de ella sin saber qué hacer. Hasta que Alice entro con un pote de crema y con unas pastillas analgésicas como para dormir uno, no dos elefantes. Qué?.. La pequeña duende tenia la teoría, bueno la certeza que mi princesa por ser el Avatar estaba tan cerca de los inmortales, como de los humanos así que los medicamentos de los humanos le harían bien pero debía tomarse casi una caja para que le hicieran efecto.

-tómatela toda será la única forma. Se giro Asia papa-Lo descubrirías muy tarde. Le dio un beso en la mejilla y se dirigió asía la puerta se giro y me paso el pote de crema me guiño un ojo, salió para gritar desde el pasillo

- ya está mejor!. Un suspiro de alivio se escucho desde las habitaciones de mis hermanos.

-como? bueno mejor mañana discutiremos eso.

Papa salió de la habitación y en un segundo se encontraba frente a mi princesita, para darle un vaso de leche para que se tomara las pastillas. La pobre tragaba el medicamento con un asco único, odiaba la leche pero no dijo nada no era necesario sus ojos de un gris oscuro y líneas moradas, la delataban. Que increíble esos ojos, si a lo menos no podía leer su mente podría intentar descifrar sus ojos.

-buenas noches hijos.

Se despidieron nuestros padres para dejarnos solos, junte la puerta y le aplique la crema a mi pequeña con el mayor de los cuidados, sin presionar demacido, para cuando termine ya no le dolia tanto. Me meti a la cama y ella

se acurrruco a mi lado intentando no tocar la parte afectada con nada. la

acricie y bese lo mas tierno posible. le tatararie su nana hasta que se

quedo dormida por completo. ya mañana sera otro dia.