Aclaro no soy dueña de Skip Beat es obra de Yoshi Nakamura Sensei.

Y comenzó…

La oscuridad de la noche llenaba cada rincón, asfixiando cualquier remanente de luz a su paso, mientras se expande rápidamente a través del tiempo y el espacio. Solo se escuchaba el murmullo del viento que a su paso mece los árboles y se arremolina entre sus ramas, el canto de algunos insectos; cada sonido inunda sus oídos ahora bien despiertos y alertas al igual que el resto de sus sentidos. Su respiración pesada y sonora retumba en las paredes que le rodean; lo único en su mente en este momento es huir, encontrar una salida de este lugar que le asfixia a cada segundo que pasa. El miedo se apodera de cada célula de su ser; corre a toda prisa de un lado a otro desesperada, aún no hay salida...

Puede sentir en su garganta el pulso errático de su corazón que no le deja gritar, no importa cuánto intente gritar no sale un solo sonido de su garganta; sin importar cuanto corra o hacia a donde… no hay salida aun. Las ventanas están cerradas y las puertas que están abiertas no la llevan a la salida, en ese momento entre las sombras lo vio… era una silueta que aduras penas se podía definir. ¿Hace cuánto está allí? ¿Qué o quién es? ¿Qué quiere de mí? Una y mil preguntas cruzaban como ráfagas por su mente, entonces lo entendió debía huir de esa presencia alejarse rápido de ella, podía sentirlo… el peligro. El horror chocaba de frente con ella, haciendo temblar su cuerpo como una hoja en una ventisca, nuevamente se halló corriendo tratando de escapar de esa silueta que aunque no veía estaba segura venia tras ella…

Sentía que pronto sus piernas cederían ante el cansancio, el miedo no la abandonaba y cada vez se calaba más profundo en su ser, ya no sabía qué hacer, en ese instante logro divisar frente a ella una puerta tomo toda la fuerza que le quedaba en su cuerpo y utilizo toda la voluntad que le restaba a su mente para alcanzarla… la alcanzo, de inmediato halo la manija y pudo sentir el alivio recorrer su cuerpo cuando la puerta se abrió y logro ver luz que venia del exterior ahora solo la separaban unos cuantos pasos de su libertad ahora podría escapar de ese lugar…

Thud… el sonido recorrió su cuerpo, logro ver como desaparecía frente a sus ojos la luz mientras la puerta se cerraba de golpe; sintió unas manos alrededor de su cuello, lagrimas dejaron sus ojos a la velocidad que sus esperanzas desaparecían. Notaba como le faltaba el aire, justo en el momento que pensó todo acabaría una luz cegadora inundo la habitación seguida de un fuerte estruendo provocado por un rayo….

El reloj al lado de su futon marcaba las 4:45 am, estaba empapada en sudor afuera una tormenta arreciaba mientras caía con fuerza bruta sobre la ciudad… ¿había sido una pesadilla? O tal vez era algo más. No lo sabía, no quería saberlo; las siluetas de los edificios bailaban en la habitación esporádicamente iluminada por los relámpagos, afuera los sonidos de los truenos y las gotas de lluvia sobre los tejados y la calle, podía sentir la humedad… había sido una larga noche. La tormenta, la pesadilla habían traído consigo el pálido recuerdo de épocas pasadas; algunas demasiado lejanas para recordarlas, otras grabadas a fuego pero que se resistía a recordar porque dolían demasiado. Decidió que lo mejor era levantarse total hoy sería un día largo e interesante, no podía dejarse afectar por esto.

Hoy tendría dos sesiones fotográficas temprano en la mañana y luego grabación de Box-R, terminaría con su trabajo quizás a eso de las 4:00 pm a esa hora se encontraría con Julie-san. Habían quedado de encontrarse y tener una tarde de chicas, solo madre e hija no pudo evitar sonreír al recordarlo, nunca antes había vivido tal experiencia y le hacía mucha ilusión. Estaba realmente entusiasmada con la idea aunque no lo reconociera, era feliz de que alguien la considerara su propia hija, en ese momento una punzada de dolor la invadió si tan solo su madre la hubiese querido un poco, si tan solo ella hubiese sido lo suficiente buena quizás… tan solo quizás todo sería distinto.

Se levantó y se dirigió hacia el baño a tomar una ducha pronto comenzaría su día laboral, cuando salió pudo observar su reflejo en el espejo… se sorprendió con lo que vio ¿Cuánto tiempo ha pasado ya? ¿Cuántas cosas han cambiado? ¿Cuánto he cambiado yo? Noto por primera vez cuanto cambio había experimentado su ser, pero ese cambio no le molestaba le había regalado un poco de seguridad sobre sí misma, le había hecho descubrir el amor y la pasión por su trabajo, había encontrado personas a las que atesora y que la quieren realmente por primera vez en mucho tiempo pudo sentir que quizás la vida no era tan despiadada como lo había sido antes…

Cuantas vueltas da la vida tiempo atrás jamás habría imaginado estar hoy aquí, que ironía nunca puedes anticipar su flujo perpetuo; de algún modo siempre le ha parecido que la vida juega con ella, parece ser su fascinación moverla de un lado al otro con sus cambios drásticos y crueles pero ahora parece estar sonriéndole y dándole la oportunidad de al fin encontrar un lugar al cual pertenecer y no piensa desaprovechar la oportunidad.

Varias horas después se encontraba en su camerino cambiándose de nuevo en sus ropas en menos de 20 minutos se encontraría con julie-san no podía esperar…

-Kyoko querida (saluda la mujer efusivamente mientras la abraza).

-Oka-san ¿te he hecho esperar?

-Oh querida claro que no, cuéntame adonde quieres ir primero (comentaba mientras sus facciones se estrechaban con una sonrisa).

Julie le guio de tienda en tienda obligándole a ser su modelo para cada prende que le gustaba, al final del día estaba realmente cansada definitivamente salir de compras con una de las modelos más famosas del mundo es algo de locos…

A la hora de la cena se encontraron con Kuu y Kuon quienes llevaban disfraces para no ser reconocidos, el restaurante a Kyoko le pareció ostentoso, la comida iba muy bien el ambiente era ameno hasta que…

-Vaya pero a quien tenemos aquí… Kyoko justo la persona que quería ver (decía el joven rubio con una sonrisa cínica plasmada en su cara).

-Shotarou…

-Se puede saber qué demonios haces aquí, no me digas has encontrado a quien venderte ahora solo para poder ganar un poco de fama ja que bajo has caído.

-Que estupideces estas diciendo deja de compararme contigo y por favor no insultes a mis amigos de esa manera. Por una vez en tu vida shou compórtate como un adulto.

-Oh ahora son tus amigos jaja que más se puede esperar de alguien como tú solo puedes ser una puta como tu madre pensé que te conocía…

-Me importa realmente poco lo que pienses de mi pero es cierto realmente no me conoces ni poco además nunca te intereso.

-Ahora que lo mencionas donde desaparecías durante vacaciones todos los años a don…

-Shou lo que haga no es de tu incumbencia así que te pido por favor cierres tu gran boca y desaparezcas.

En ese momento las tres personas que habían quedado totalmente sorprendidas por la repentina aparición del cantante reaccionaron.

-Joven realmente creo que ha quedado claro que ninguno de nosotros tiene intenciones de seguir en esta conversación y le agradecería se retirara (con tranquilidad casi mortuoria hablaba Kuu).

Shou al notar la figura alta que se desplegaba frente a el decidió que esta conversación la seguiría luego, con esto dio media vuelta aun con su enojo a flor de piel y dejo el lugar. Mientras tanto en la mente de Kuon se seguía repitiendo una parte de la corta conversación-si se le puede llamar asi-la referencia a la madre de Kyoko y la pregunta por su paradero durante vacaciones no se supone que ella no tiene relativos… en ese momento una voz lo saco del tren de sus pensamientos.

-Lo siento muchísimo no era mi intención arruinar la cena por favor perdonen mi falta de compostura (hacia una gran reverencia mientras su rostro mostraba real arrepentimiento).

-Kyoko-chan no tienes por qué disculparte ninguno de nosotros podía saber que esto sucedería (Kuon sonreía para hacerle entender que todo estaba bien).

-Es cierto no tienes que preocuparte por esto ahora sigamos comiendo (invitaba Julie al resto).

La comida continuo agradablemente pero en las mentes de Kuon y Kyoko se libraba una batalla mental sobre los últimos sucesos. Después de terminar la cena Kyoko al fin pudo regresar a su habitación el cansancio era grande pero estaba preocupada…

-No puedo permitir que las cosas se salgan de control. ¡Oh Dios realmente necesito ayuda¡

Este y otros tantos pensamientos le arrullaron hasta quedarse profunda callendo nuevamente en un mundo de sueños aun inocente de la tormenta que se avecina…

Segundo capitulo veamos cómo se mueve la historia de aquí en adelante espero sea de su agrado, así que disfruten acepto ideas sobre cuáles pueden ser los secretos de nuestra heroína¡

Hasta la próxima Aritzu…