Casa Tsukino

Serena llega a su casa y trepa por el balcón para entrar a su habitación sin que nadie la vea.

Entra a su baño y se mete bajo la ducha ahogando el llanto para que su madre ni Sammy la escuchen, solo desea borrar los besos y las caricias de Darien de su cuerpo.

Las lágrimas se confunden con el agua. No puede seguir viviendo en la misma ciudad que él. La destrozaría verlo nuevamente con el desprecio reflejado en sus ojos, diciéndole palabras hirientes. Acusándola de ser una mujer fácil.

Haruka se marchará en la madrugada para Irak a encontrarse con el equipo de trabajo donde se encuentra su esposo, debe relevar el equipo que custodia las instalaciones donde trabajan los ingenieros.

Tal vez ella pueda ayudarla.

Sale de la ducha y corre a su habitación a llamarla.

-"¿Hola?"

Respira profundo y carraspea antes de contestar apretando el auricular con fuerza.

-Hola Haruka necesito un favor tuyo –Milagrosamente logra hablar con naturalidad.

-"Hola Serena" –Responde feliz –"Si puedo hacer algo que esté dentro de los próximos treinta minutos está bien, porque después tenemos que dirigirnos al aeropuerto".

Serena mira el techo mordiéndose los labios para no estallar en llanto y vuelve a respirar.

-Quisiera pasar unas semanas en tu apartamento de Kurobe, estoy muy estresada por la universidad y como tengo vacaciones de verano…

-"No faltaba más. Te llevaré las llaves a la casa…"

-¡No! –Grita pero baja la voz –Espérame en el parque, mamá está furiosa porque quiero alejarme un poco, sabes como se pone cuando cree que huyo de mis responsabilidades

-"Tienes razón" –Dice después de dudar –"Espérame en el parque y te llevo las llaves y la dirección, de paso te daré una copia de la propiedad y la autorización para vivir allí hasta que quieras, no vaya a creer el conserje que eres una invasora"

-Gracias amiga, te quiero, estaré allá en quince minutos

Corta la comunicación y se apresura a buscar una mochila en el closet. Introduce ropa interior, dos mudas de ropa, pijamas y unas sandalias. Desconecta su portátil y la mete a un lado. Busca su teléfono pero no lo halla.

-No importa, no quiero que nadie me llame.

Busca la tarjeta de crédito que su padre le dio en caso de emergencias y sus documentos. Escribe unas cuantas líneas en un papel y lo deja sobre su almohada. Tomando el impermeable y su bolso junto con la mochila apaga la luz y sale por la ventana como entró: bajando por el balcón.

Corre hasta la plaza y esconde la mochila detrás de un contenedor de basura se sienta en la banca frente a la avenida. Observa un jeep del ejército que se acerca y se levanta aproximándose cuando se detiene para evitar que Haruka se baje de él.

-Hola Serena –Dice feliz –Así que Ikuko está en su etapa de luna llena

Le entrega las llaves y un sobre manila

-Parece un lobo hambriento –Le bromea mientras lo recibe.

Haruka entrecierra los ojos al ver su rostro ruborizado y los párpados inflamados

-¿Vas a escapar ahora que tienes novio?

Observa como Serena se tensa y mira hacia un lado

-No tengo novio y nunca lo tuve

-¿Y el hombre del que me contaste?

-Ah ese –Se encoge de hombros –Era solo un conocido que ya se marchó de la ciudad

Haruka la estudia. Serena siempre es alegre llena de vida, pero en ese instante pareciera que no tiene alma.

-¿Estás ocultándome algo?

-Nada importante ni emergente, puede esperar para cuando regreses.

La militar asiente no muy convencida

-Me marcho en la madrugada, pero si necesitas un consejo, o un abrazo así sea de lejos estaré conectada dos veces a la semana para que nos hablemos por la red

-Regresa viva y entera amiga –Casi llorosa le pide

-Prometo que lo haré, pero recuerda que más que amigas somos hermanas

Serena rompe a llorar y se inclina impidiendo que Haruka abra la puerta y descienda

-Márchate ahora antes de que quiera impedir que te encuentres con tu anciano esposo

La militar le toma las manos secando sus lágrimas y evitando llorar también

-¡Oh Serena! Serán solo nueve meses y entonces regresaremos para darte los sobrinos que nos ayudarás a malcriar

La rubia asiente alejándose del jeep le dice adiós con la mano y riendo entre el llanto le hace un saludo militar que Haruka le responde antes de marcharse veloz.

Tan pronto ve desaparecer el vehículo corre a buscar la mochila y detiene un taxi

-A la estación de trenes por favor…

.+

Kurobe

Son las dos de la mañana cuando el tren llega a la estación. La misma hora que Haruka está partiendo para Irak.

La ciudad de Kurobe queda en medio de las montañas más altas de Japón cerca de Toyama, su clima siempre es fresco y por las noches la temperatura desciende mucho. Los inviernos son crudos

Serena no ha dormido nada, solo tiene pensamiento para recordar cada palabra que Darien le escupió, ¿Cómo pudo equivocarse así? ¿Cómo creyó que ese monstruo la amaba?

Peor fue cuando lo escuchó decir que su hermano Sammy era el despiadado y que él solo cobraba una deuda de honor. Solo un loco puede llamar a su hermano despiadado, más si resulta ser el peor de los hombres

Mueve la cabeza intentando despejarse antes de levantarse y tomar su mochila y descender hacia la línea de taxis

-A las residencias Milenio por favor

¿Tiene un pase? –El conductor le pregunta –Porque entonces no podremos accesar

La rubia titiritando de frío busca en el sobre y consigue el carnet de propietaria

-Acá lo tengo

Satisfecho el conductor emprende el camino hacia las afueras de la ciudad, y se desvía por un camino empinado hasta que a lo lejos ven una villa de tres edificios rodeados por una muralla. Se detienen en la entrada donde un militar se acerca a la ventanilla

-Pase e identificación

Serena le entrega el pase, busca su identificación en su mochila y la copia que Haruka le dio

El militar lee y la alumbra con una linterna antes de regresarle todo

-Bienvenida señorita Tsukino, es agradable tenerla entre nosotros

Abre las puertas y pasan los dos primeros edificios antes de detenerse en el último

¿Es familiar de militares? –El conductor le pregunta mientras recibe el pago

-Mi… hermana y mi cuñado lo son

-Acá viven solo militares retirados importantes y sus familias –Le entrega su tarjeta –Si necesita mis servicios estaré a su disposición

-Muchas gracias –Sonríe con una especie de mueca antes de bajarse y caminar hacia la entrada

Soishi debe tener influencias para haber adquirido un apartamento allí.

No ve al conserje por ningún lado y encogiéndose de hombros camina hacia el elevador abordándolo hasta el quinto piso, Sale y halla la puerta 5-C. Solo tres apartamentos por piso, no le interesa quienes son los otros residentes, solo quiere dormir hasta morir.

Deja la mochila en la sala y caminando hasta las habitaciones escoge la segunda después de la matrimonial arrojándose en la cama completamente vestida se duerme en el acto.

.+

Tokio.

8:00 AM.

Darien se está tomando su sexto café mirando por la ventana.

No ha dormido nada, solo quiere arreglar las cosas, pedirle perdón de rodillas a Serena y suplicarle que sea su esposa.

No quiere entrar en la alcoba porque en su cama quedó marcada la prueba de su pureza, la prueba que él fue el primero que la conoció como mujer.

Cierra los ojos apretando la taza hasta que se quiebra en su mano

Sin importarle que se haya quemado toma la decisión de ir a buscarla a casa de sus padres y si es necesario confesar a ellos su pecado lo hará, todo lo que sea porque ella lo perdone y vuelva a él.

Toma las llaves del auto, el teléfono de Serena y las prendas que le regaló saliendo hacia su casa.

En el camino compra un enorme ramo de rosas blancas como ofrenda de paz.

Deteniéndose frente al porche desciende y se pasa la mano por el cabello antes de tocar el timbre. Se escucha un lamento de mujer y la voz de un hombre antes de que un joven rubio casi tan alto como él abra la puerta

Darien observa los ojos de Sammy Tsukino, el que creyó por meses que había ultrajado a su hermana; tiene la misma expresión de verdad que Serena, sus ojos denotan preocupación

-Buenos días ¿Puedo ayudarlo en algo? –Con voz grave Sammy le pregunta mirando curioso las rosas blancas

Darien carraspea antes de hablar completamente avergonzado

-Buenos días, busco a la señorita Serena Tsukino

-¿De parte de quién? –El joven es igual de celoso con su hermana de lo que es Darien con Amanda.

Darien va a responder cuando ve detrás de Sammy a Ikuko que llora en los brazos de un hombre maduro

("Deben ser sus padres, ¿Les habrá contado todo?")

Escucha a la mujer hablar entre las lágrimas

-¿Dónde puedo haber ido Kenji?

-No lo se mi amor, pero la encontraremos.

Sammy voltea a ver a sus padres antes de dirigirse a él

-Lo siento, no es buen momento para que haya llegado, Serena se marchó anoche de casa, pero si me dice su nombre para que ella lo llame cuando regrese…

Darien palidece ante la información.

Si quería hacerle daño a esa familia lo logró y muy bien… Solo pensar lo que Serena pudo haber hecho por su maldita culpa le dan ganas de…

Respira y le entrega las flores a Sammy, decide que enviará el teléfono y las prendas por correo, ya están sufriendo por la desaparición de Serena, no quiere cargarlos con más pesar.

-No importa… Ya nada importa, dáselo a la señora –Señala las rosas

Da la vuelta y aborda el auto antes que Sammy lo interrogue…

-¿Quién era hijo? –Kenji le pregunta a Sammy que entra con las rosas

-No me dijo, preguntó por mi hermana y cuando le dije que no estaba simplemente dejó el ramo y se marchó

-¿Sabes si tu hermana tiene novio? –Le pregunta Ikuko con la nota de su hija en la mano -¡Dios! ¡¿Por qué dice que mancilló el honor de la familia?! ¿Qué le sucedió para que se marchara repentinamente? –Llora nuevamente

-Últimamente Serena salía más seguido pero jamás mencionó ningún enamorado –Sammy le responde –Por eso es que me extraña que ese hombre haya tocado a la puerta a esta hora de la mañana

-Llama a Haruka para ver si está con ella –Kenji le pide a su hijo

-Ella se marchó a Irak en la madrugada, no creo que la haya visto desde la cena de despedida de hace dos noches

Kenji está devastado pero no quiere mostrar debilidad delante de su esposa, no puede ser que su hija haya tomado esa decisión por simple capricho, algo debió sucederle para que haya dejado todo atrás y se haya marchado sin casi nada. Toma nuevamente la nota y lee lentamente tratando de comprenderla

"Papá, mamá:

He mancillado el honor de la familia, no soy digna de llamarme su hija, así que con el poco de dignidad que me queda he decidido marcharme para que mi pecado no los salpique. Quiero que sepan que los amo con todo mi corazón. Sammy eres un gran hermano, un ser humano intachable que merece lo mejor de la vida y nadie puede decir ni comprobar lo contrario, creo en ti, creo que eres maravilloso y que jamás le harías daño a nadie. Te amo hermano. Los quiero a todos…

Con Amor Serena"...

.+

Kurobe

9:00 AM.

Serena despierta al escuchar el insistente toque del timbre.

Medio dormida se levanta y abre encontrando dos hombres jóvenes y tres mujeres que le sonríen

-¡Por fin abriste! –La mujer rubia de cabello largo entra sin invitación con un pie de manzana en la mano –Creí que debía volver y comerme mi propio invento

El hombre de cabellos plateados la mira de pies a cabeza

-Zafiro tenía razón, llegó carne fresca al edificio ¡Auch! –Se queja cuando su acompañante de cabello castaño le da un codazo

-No le hagas caso a este inepto, parece que su cerebro está en la bragueta –Extiende la mano y se presenta –Me llamo Lita Kino, la irrespetuosa aquella es Mina, el falta de respeto es Diamante –Se le acerca y le dice apenada –Mis padres dicen que es mi hermano mayor pero creo que lo recogieron de un basurero

Serena ríe ante la ocurrencia

-Yo soy Taiki Kou y ella es mi esposa Amy

-Hola –La joven de cabellos negros azulados le sonríe con un bebé en brazos –Somos tus vecinos del 5-B y ellos –Señala a Lita y Diamante –Son tus vecinos del 5-A

Mina se le acerca y le alisa el cabello

-Menos yo que vivo en el 4-c, o sea debajo de ti con mis papás y mi insoportable hermanastro y su gemela, creo que no soy de la familia, fui raptada y obligada a vivir con ellos

-Habla de Seiya y Fighter –Taiki le dice –Él es un ególatra sin remedio y Fighter es su complemento, los gemelos trabajan en la preparatoria que queda a cinco minutos de acá, él es profesor de educación física y ella es la profesora de teatro. La madre de ellos, o sea mi tía se casó con el padre de esta irreverente dañando a nuestra familia

-Mi papá tuvo buen gusto al casarse con ella pero olvidó matar a los gemelos diabólicos que crecieron para hacer del planeta un lugar infeliz –La rubia le dice como chisme –Peor es cuando se juntan con el otro

Serena quiere saber quien es el otro pero Taiki hala a la chica para llamar su atención

-Yo soy profesor de Física y química mientras mi dulce Amy trabaja como doctora en la institución –El castaño la pone al tanto

-A Zafirito ya lo conoces, el militar que te dio la bienvenida anoche en la entrada es mi hermano mayor y vive en el 7-A –Amy le informa, su voz es muy dulce y melódica -él fue quien nos contó de tu llegada

-Yo soy la vaga que te acompañará a donde quieras ir –Mina le dice sin reservas - estoy esperando cupo en la universidad para estudiar odontología pero papi me castigó a estar en casa hasta…

-Ten cuidado con esta niña – Diamante le aconseja –Cuando se graduó en la preparatoria hace un año, tomó la tarjeta de crédito de su padre y se fue de mochilera a recorrer parte de Japón, eso sí, durmió en los mejores hoteles mientras su pobre madre y los gemelos la buscaban desesperados.

-¿Tu padre no rastreó la tarjeta? –Pregunta Serena pensando que no debe usar la de su padre

-Estaba en misión en el portaaviones en el pacífico, es capitán de Navío, además fue Seiya quien me aconsejó que disfrutara de mi graduación para librarse de mi presencia todo el verano –Se encoge de hombros –Conozco la ciudad de pies a cabeza y verás que nos divertiremos –Le dice sonriente a Serena

-Es un placer conocerlos a todos –Serena les sonríe –Si me permiten ir a lavarme la cara, siéntanse en su casa -Serena entra y busca entre sus pertenencias dándose cuenta que no tiene ni cepillo de dientes ni crema ni nada. Todo lo dejó en su casa –Maldito Darien Chiba ¡Ojala se queme en el infierno!

Lavándose la cara y enjuagándose la boca se apresura a peinarse y salir con su mejor sonrisa a atender a la visita

-¡No tienes nada en la nevera! –Mina ha entrado a la cocina a revisar –Y en la despensa solo hay latas de atún ¡Guácala!

-Lo siento pero llegué en la madrugada y aún no he desempacado

-Espera un momento –Amy le entrega el bebé a Taiki y sale dejando la puerta abierta

-Es muy lindo tu hijo –Serena le acerca la mano y el bebé de unos seis meses le toma el dedo intentando llevárselo a la boca. Tiene los ojos azules y apenas se le ven unos mechones de cabello en su calvita

-Se llama Yaten como el insoportable del 6-B, ese es el otro que junto a los gemelos hacen de paraíso un infierno –Mina la informa –Mantente alejada de él si no quieres sufrir de una terrible acidez

-Deja de meterte con mi hermano y dile de una buena vez que te gustaría arrancarle la ropa –El castaño le dice mientras Serena toma al niño en brazos

-Ya quisiera él, pero yo puse mi mirada en ese precioso sargento del 9-A

-¿El hijo del teniente Furuhata? Llegaste tarde a la repartición de cerebros niña –Diamante la critica sin dejar de ver a Serena –Andrew y la desubicada de mi hermana salen desde la semana pasada, solo quisiera saber que va a decir mamá de todo esto

-Ese tonto no, el otro, el más viejo, el entrenador de fútbol de la base –Mina les miente ya que Taiki dio en el blanco pero no permitirá que el presumido se entere –Además Andrew es cabo primero

-¿Jedite? Pierdes tu tiempo, no le gustan las tontas, más bien las mujeres altas y delgadas que parecen modelos y que el uniforme les quede genial –Diamante se acerca a Serena y le hace carantoñas al niño –Tú no serás militar ni siquiera en las próximas veinte vidas

Serena ríe ante la espontaneidad de esos jóvenes, es como si la aceptaran sin importarles de dónde viene

-Acá estoy nuevamente –Amy regresa minutos después con una ensalada de tomates, lechuga y pepino, una lata de maíz en granos, un termo de café y pan integral-Traje un abrelatas para ponerle atún y ya estará lista. ¿Te gusta el maíz dulce?

-Lo he comido –Asiente agradecida

-¿De quien eres familia? –Mina le pregunta pasándole el pañal para que le limpie la saliva al bebé

-De Haruka y Soishi Tomoe…

-¿El Ingeniero Tomoe? –Taiki silba admirado –Acá es una eminencia, nuestros padres se alegraron cuando supieron que vivirá en este lugar

Escuchan que tocan a la puerta que continúa abierta

-Buenos días –Un hombre vestido de militar les sonríe desde la entrada con un sobre en la mano y la gorra apretada bajo el brazo –Quería saber si se encuentra bien señorita pero ya veo que la pandilla la invadió

Serena no puede dar crédito a su mirada, el hombre de cabello negro azulado y ojos azules tiene una sonrisa parecida a la de Darien y su mirada… Cierra los ojos y mueve en la cabeza ¿Va a permitir que su influencia maligna la acompañe? ¡De ninguna manera!

-Zafiro, entra –Amy lo invita –Así desayunas junto a Serena, estaba dormida y vinimos a despertarla

-Gracias hermana pero solo pasé para dejarle este sobre que llegó para ella en la madrugada -Acercándose se lo entrega.

Serena observa intrigada el sobre, solo Haruka sabe donde está, abriéndolo mira en su interior, hay efectivo, una tarjeta de crédito y una carta

Lee la firma y sonríe aliviada al ver que es de su amiga

-Es de Haruka, anoche partió en misión para Irak, y volverá junto a su esposo en unos meses

Lita preocupada por la información va a la cocina a ayudar a servir

Amy sabe que los rebeldes le tienen la guerra declarada a los extranjeros y los consideran invasores. Solo ruega que la familia de Serena pueda volver por sus propios medios y no en ataúdes

-Ya está servido, Serena, Zafiro pasen a la mesa

-Mejor voy a comer en casa… -Zafiro apenado da unos pasos hacia la puerta –Mamá debe estar esperándome

-Mamá ya se fue al hospital así que ¡trae tu humanidad acá! –La voz dulce de Amy se vuelve autoritaria –Además Serena no come tontos

La rubia se ruboriza pensando que un hombre si come tontas… como ella. Regañándose mentalmente le sonríe al militar

-No me gustan por las mañanas pero por la tarde tal vez…

Zafiro se ruboriza haciendo que todos rían a su costa. Silenciosamente se sienta a la mesa junto a la rubia y come mientras escucha las impertinencias de Mina

-Lo primero que vamos a hacer será robarle las llaves a Seiya e irnos al supermercado de la ciudad…

-Permítanme dormir dos horas y las acompañaré, no vaya a ser arrestada en su primer día en Kurobe por culpa de esta niña insensata –Zafiro se ofrece recibiendo un zape de Mina

-¡No soy insensata! Solo que quiero celebrar feliz mis veinte años antes de tener tu edad y ser una amargada sin más meta en la vida que esperar que alguien se fije en mí

-Deja en paz a mi hermano Mina –Amy la aleja –Mejor tú y yo los acompañaremos, él lleva los paquetes, tú le enseñas a Serena lo que debe saber y yo te vigilo a ti

Su comentario los hace reír a todos…

.+

Tokio

Fabrica de Uniformes Chiba

Darien se encuentra en su oficina sin más pensamiento que Serena. Le duele recordar como ella lo vio la última vez que estuvieron juntos, sufre pensando en todas la palabras que le dijo la manera como la miró al llamarla fácil, al decirle que desapareciera…

Ella solo guardó silencio sin defenderse de sus ofensas, sin decir nada ante su ataque.

-Serena perdóname

-¿Quién es Serena? –Pregunta una voz desde la puerta

El hombre voltea y observa a su hermana que le sonríe

-¡Amanda! –Se levanta para acercarse a abrazarla -¿Por qué nadie me dijo que te daban de alta hoy?

-Porque no lo estoy, escapé después de pensar en como abandonaste el hospital y de que creyeras que Sammy había sido el culpable de… -Hace una mueca y guarda silencio

-Sobre eso –Darien mira a un lado –Ya puse la denuncia contra el profesor… -Como debió hacerlo desde el principio y no tomar la justicia por su propia mano –Pero el hombre renunció hace meses, exactamente dos días después de que te ultrajara. Si hubiera prestado atención a lo que me señalaste aquella vez tal vez estaría pagando su condena

-¿Por qué no acusaste a Sammy si creíste que me había violado? –Amanda le pregunta directa

-Porque soy el peor hombre de la tierra - Se sienta en la silla más cercana e inclinándose se lamenta –Porque soy tan despreciable como ese hombre que te mancilló, ¡porque soy como él!

Amanda no puede dar crédito a sus palabras.

-¿Qué fue lo que hiciste Darien? ¿Asesinaste a Sammy? –Va a salir a buscar a su amigo pero Darien la sujeta por la muñeca

-Está vivo, pero… -Calla preguntándose dónde perdió su brújula, preguntándose porque le hizo lo que le hizo a Serena si ella es tan inocente como su hermana

¡¿Pero qué?! –Le grita desesperada hasta que la expresión de Darien le dice todo –Sammy tiene una hermana. Tú no te atreverías a… -Da unos pasos hacia atrás –No serías capaz de hacerle algo así a alguien mucho menos a Serena que es la chica más dulce que he conocido –Darien solo guarda silencio suplicándole con la mirada que lo perdone -¡Habla de una buena vez! –Le grita desesperada

-No la violé si es lo que querías saber –Le dice mirándola a los ojos –Pero… -Guarda silencio completamente ruborizado y avergonzado –Yo…

-¡¿Te aprovechaste de ella? ¿Te burlaste de su inocencia? –Amanda lo mira como si fuera un monstruo -¡Dime que diablos le hiciste!

-¡La seduje! –Grita desaforado -¡me dejé llevar por la ira y…! –Baja la voz –La enamoré hasta que…

Una fuerte bofetada lo silencia.

Amanda lo observa horrorizada caminando hacia atrás

-Tienes razón –Le susurra al borde de las lágrimas –Eres peor que mi violador, porque ese hombre no jugó con mis sentimientos, no dañó mi espíritu sino mi cuerpo. Pero tú Darien Chiba, jugaste con los sentimientos de Serena, la engañaste haciéndole creer que la amabas solo para obtener tu beneficio. Eres un vil ser asqueroso que no merece llamarse hombre

-Amanda…

Su hermana lo mira con asco y odio

-Solo espero que Serena jamás te perdone y que si llega a tener un hijo tuyo, llame padre a quien sí se lo merece. ¡Eres un monstruo Darien Chiba y me avergüenzo de ser tu hermana!

¡Un hijo!

Darien no había pensado en la posibilidad de haber dejado embarazada a Serena.

Cuando le hizo el amor no tuvo la precaución de protegerse y está seguro que Serena jamás ha tenido la necesidad de tomar anticonceptivos. La espada de Damocles está sobre su cabeza clamando por justicia…