Sol de Otoño.


Disclaimer: Boku No Hero Academia pertenece a Kohei Horikoshi. Ninguno de estos personajes me pertenece solo la historia a base de ellos.

ADVERTENCIA:

1. Kacchako. Si no te gusta dale retroceder por favor.

2. Lenguaje fuerte y contenido sexual explícito.


Capítulo 2.

Lo que se avecina.

Leía un libro mientras esperaba que el despertase. De pronto unos quejidos seguidos de una dulce vocecilla llamándole asaltaron sus oídos. La magia terminó cuando vió de reojo la camilla de Mineta con este durmiendo placenteramente. Infló los cachetes, fastidiada.

— Uraraka-san— Deku lucía reluciente y sus bellos ojos verdes resplandecieron con la luz del sol. Sentía como si algo dentro suyo se derretía con aquella mirada.

—Buenos días, Deku-kun— se acercó a él y le ayudó a sentarse. El joven le miró con devoción provocándole un sonrojo.

— Gracias por estar aquí y esperar que despierte, ¿El castigo fue muy severo? — sonrió para ella.

— No tanto, Bak-— fue interrumpido al sentir la mano del peliverde en su cabello haciendo que chillara por la intromisión. Sonrojada a más no poder le miró inquieta.

— ¿Q-qué sucedió? ¿Deku-kun?— Midoriya frunció el ceño y luego le alzó el cabello para enseñárselo. Sabía que esto daría problemas.

— Ah, eso no es nada de nada — batió sus brazos a los lados restándole importancia, pero el poseedor del One for All no dejaría pasar ello por alto. Él y Kacchan tenían una conversación pendiente y esto era mucho más que motivo para quizás ganarse otra pelea.

—Uraraka-san — su voz sonó seria— Recuerda que eres muy fuerte, esto no debe volver a suceder. — la joven asintió y el peliverde le sonrío— E-ehm ¿Y como han estado las clases?— preguntó.

— Todo bien, tenemos tarea en algunas materias pero Midnight-sensei me dijo que podrías entregarlas la próxima semana debido a tu periodo de descanso. — suspiró — Lamento que hayas terminado en enfermería por mi culpa Deku-kun. — le dió un abrazo fuerte provocando que Midoriya suelte un quejido. — L-lo siento. — se disculpó.

— No, e-eeeeesta bien — su rostro lucía bastante colorado. No había duda que entre ambos había demasiada tensión e inocencia.

De pronto la heroína médica ingresó a la habitación haciendo que ambos se sobresalten.

— Oh, joven Midoriya ya estás mucho mejor— sacó un termómetro de su bolsillo introduciéndolo en su boca de improviso. — Uraraka-chan, deberías ir a descansar también, saliste lastimada y no has guardado reposo desde entonces.

— Está bien Recovery girl-san, Deku-kun nos vemos— Deku asintió y la joven salió de la habitación a paso lento.

Llegando al último pasillo que conducía a su habitación vió unos rubios cabellos ondear por el aire fuerte que había al estar en otoño.

Retrocedió pero eso solo logró que se chocara contra una maceta y el joven advierta su presencia. Bakugo alzó la vista y apreció el cómo Uraraka le miraba hecha un manojo de nervios. Frustrado quemó la hoja que sostenía y se dió la vuelta con las manos en los bolsillos.

Ochako dió un largo suspiro y caminó más tranquila a su habitación.

Una vez dentro encendió el reproductor de música mientras quitaba su ropa dando uno que otro movimiento al compás de la música.

En la noche saldrían entre todos al karaoke y se sentía emocionada.

No pasaron muchos minutos para que pensamientos sobre lo que había pasado en el día invadieran su mente. Bakugo lucia muy tranquilo últimamente, quizás el hecho de ser entrenado por un héroe tan afamado como Best Jeanist le estaba dando resultados favorables en cuanto su actitud explosiva.

Él se había mostrado ¿Amable? Bueno quemar parte de su cabello no era para nada amable, pero luego parecía haber reaccionado y pensándolo mejor actuó como un caballero.

Espera. ¿Bakugo un caballero? Dió una risa sonora cubriéndose la boca y continuó quitándose lo poco que quedaba de ropa.

Un caballero no le quema un mechón a una dama. Ese adjetivo solo era propio de Deku, más no de Bakugo. Eso era imposible. ¿No es así?

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En su habitación mirando hacía el atardecer soltó un bufido. El día fue muy agotador y lo único no espantoso fue ver a cierta castaña desnuda. Se sintió pervertido y alejó esos pensamientos de su mente. Su móvil vibró en sus bolsillos.


Imbécil 1: (Kirishima)

— Hey, Bakugo hoy saldremos todos al karaoke, ¿Vienes?

Imbécil 2: (Kaminari)

— Anímate, además quizás podremos ver a las chicas con ropa linda y pasadas de copas. 7u7

Imbécil 6: (Mineta)

— WOWOWOWOWO, ¡Yo sí voy, cuenten comigo!

Imbécil de la cara quemada: (Todoroki)

— Yo paso.

Mierda andante (Deku):

— ¡Ya me dieron de alta! Los veo allá chicos. :D

Imbécil 1:

— Bakugo no responde... e.e Y a los demás nisiquiera les llega los mensajes.

Tú:

— ¿Quién mierda me agregó a este grupo? Da igual, ni piensen que iré a sus estúpidas reuniones, son una pérdida de mi jodido tiempo. Mueranse todos idiotas. .l.

Imbécil de la cara quemada:

— No hables de esa manera Bakugo, además estás en falta por lo que sucedió con Uraraka. Al menos deberías ir para hablar con ella y pedirle disculpas.

Tú:

— ¿Y QUIÉN MIERDAS ERES TÚ PARA DECIRME QUE HACER, IDIOTA DEL HIELO?

Saliste del grupo.


Aventó su móvil contra la cama y refunfuñó con los brazos cruzados. Estaba cabreado, muy cabreado.

Su móvil vibró de nueva cuenta pero con su canción favorita al mismo tiempo. Tenía una llamada entrante de Kirishima.

— ¡QUÉ MIERDA!

— Oye, cálmate. Todos en UA te están odiando ahora mismo por lo que pasó en la mañana, deberías considerar ir y reivindicarte. Además si no calmas los rumores, Best Jeanist podría enterarse de lo sucedido.

— Y una mierda, ese cabeza de hilos ya debe saberlo todo por el idiota de Aizawa.

—Pues si es así al menos podrías mejorar tu imagen.

— ¿Qué carajos tiene que ver mi imagen con una estúpida noche de karaoke?

— Uraraka confirmó que irá, puedes hablar con ella y al ver eso los demás se sentirán más relajados. Es simple Bakugo, solo ven, luego podemos ir por un par de chicas para aligerar tensiones, ya sabes. ¿Qué dices?

Golpeó su rostro mientras pasaba sus manos por su cabello bruscamente. Había metido la pata al quemarle el mechón a la cara redonda. Temía que eso empeorará las cosas entre él y ella así que tomó por fin la decisión. Espera, ¿Desde cuando le importaba tanto lo que la inútil de la gravedad opinara?

— Iré.

Colgó el móvil y se tumbó en la cama, estaba cansado de tanto limpiar, no quería ir al karaoke. Pero ya había aceptado, no hay marcha atrás.

Al rato se levantó de su cama y abrió el ropero mirando a todos lados. No había ninguna ropa que se le antojara usar.

Tomó una chaqueta negra, una camisa ploma y unos pantalones de mezclilla y se vistió rápido. Ya listo marcó a Kirishima.

— Ven a mi habitación ya estoy listo.

—Ok bro.

Al rato se escuchó unos golpeteos y la cabellera roja de su casi-amigo apareció.

— ¿Nos vamos?— lo escaneó con la mirada.

— Hey, te ves cool, parece que hoy saldremos de ca-ce-ría. — Bakugo puso los ojos en blanco.

— Solo mueve tu trasero, tengo la motocicleta en el aparcamiento, ¿A qué lugar de porquería nos citaron? — buscó las llaves en su cajón, tomó su billetera y empujó al pelirrojo fuera de la habitación cerrando la puerta.

— O-oye no me eches así, nos encontraremos en el Golden en media hora, tenemos tiempo. Por cierto bro, Midoriya irá. — el rubio chasqueó la lengua.

— Ya lo sé, es posible que el hablar con Uraraka no sea tan fácil si él está rondando. Pero ya haré algo para librarme de ese maldito nerd.

Bajaron las escaleras hasta el sótano encontrando la motocicleta negra pintada con muchas llamas asemejándose a su traje de héroe. Una hermosa Harley Davidson de colección.

— ¡Carajo Bakugo, de dónde sacaste ésta belleza! — se acercó a la motocicleta acariciando el asiento y delineando los detalles de la pintura. — Espera, ¿Cómo conduces sin una licencia?

— Regalo de un auspiciador y no necesito una estúpida licencia. Ahora cierra la boca y sube a la maldita moto, quiero que esto acabe rápido, estoy cansado. —montó la moto y encendió el motor arrancando a toda velocidad ignorando al guardia del aparcamiento que les gritaba por salir sin registrar su salida.

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— ¡Chicas el lugar está divino!— una muy emocionada Pinky caminó por todo el privado que habían reservado para estar en el karaoke.

— Muy lindo, ribbit — Tsuyu respondió.

— C-chicas...— Ochako miró a todos lados. — Escuché que Bakugo-kun vendrá. ¿Creen que sería buena idea aprovechar esto para hacer las pases?— se rascó una mejilla dubitativa.

— Por supuesto, además tu reacción fue por culpa de Mineta, tu no sueles, ya sabes actuar de esa manera. — Momo acarició su hombro dándole conforte.

— ¡Sí! Vamos sientense que los chicos no tardan en venir. — exclamó Ashido.

— Si, es mejor que no pienses mucho en ello, Ribbit. — Hubo un pequeño silencio.

— Mostraré mis dotes de canto— Jirou hablo bajo, más para si misma que para el grupo algo avergonzada, provocando que las demás dieran una risa unísona.

Unas voces se colaron por el privado provocando que volteasen encontrándose con los chicos de pie en la entrada.

Todos lucian muy atractivos, estaban todos los invitados excepto Bakugo, Deku y Kirishima.

Ochako suspiró aliviada. Tendría un tiempo más para respirar tranquila.

— Pediremos una jarra de sangría helada por favor. — Kaminari había hablado con la azafata babeando por sus diminutas ropas y Mineta estaba técnicamente al borde el colapso. Para variar habían conseguido identificaciones falsas para poder consumir alcohol. Ese par no tenía remedio.

Ahora Froppy e Iida estaban en una especie de dueto. Ambos cantaban muy bien, se relajó oyendo la música. Cerró los ojos dejándose llevar por la tonada.

— Hola Uraraka-san — alterada miró a su costado donde cierto peliverde había aparecido de improviso.

— H-hola, Deku-kun, de dónde saliste como es que los demás no te notaron, ahh... yo... — estaba totalmente sonrojada y sentía como se iba poniendo cada vez más nerviosa con él tan cerca suyo. Acarició la trenza que se había hecho en el mechón quemado.

— Están muy concentrados en la azafata para notar mi presencia, creo — el ojiverde río levemente y Ochako le siguió la risa.

Un extraño silencio interrumpió su agradable plática.

— Pensamos que no vendrías, Bakugo.

— ¿Acaso ustedes pensaban idiotas? Se equivocaron — sonrió de lado con las manos puestas en los bolsillos. Kirishima a su lado le dió un codazo indicándole que se sentaran.

El rubio lucía demasiado atractivo esa noche, esa camisa abierta dejaba ver discretamente sus músculos, además de que un collar de soldado adornaba su cuello perdiéndose entre ese escote y desviando aún más la atención a sus pectorales. La chaqueta negra que traía resaltaba su naturaleza ruda y los jeans por primera vez que llevaba puestos eran ajustados. Bakugo pasó por su costado mirando con la ceja alzada a ambos.

— Kacchan — llamó el peliverde. — ¿Tienes un momento?

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Holaaaaaa. Muchas gracias por leer y en especial a dos personitas que me dejaron sus lindos comentarios.

Que le dirá Deku a Kacchan D: Espero no terminen destruyendo el "Golden".

Kirana Retsu:

Gracias por comentar :3 Y los resultados sexuales me encantan(?) Estoy tratando de calmarme e ir poco a poco con la trama espero resulte(?) Y si, nuestra Uraraka es delicada y amable, pero todos tenemos un límite así que Mineta, ya merecías tu paliza por pervertido. Nos vemos en siguiente capítulo. XOXO

Guest:

AHHHH muchas gracias por decir eso (lo de como escribo) Ya que a veces siento que soy muy descriptiva y aquí traté de aligerar eso uwu Aquí el segundo capítulo espero te haya gustado. Segundo sip, todo comenzará con esta pelea, haremos que progresen poco a poco :3 Gracias por tu bello rewiew nos vemos en el siguente capitulo ^^

Eso es todo. ¡Nos vemos!

Akai Sumi.