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Capitulo I. Inténtalo

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El mundo nos rompe a todos, más después, algunos se vuelven fuertes en los lugares rotos.

—Ernest Hemingway

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Naruto corre por toda la aldea. Muchos ninjas lo perseguen pero nadie logra atraparlo, sabe que si logran cogerlo va a recibir una golpiza o algo peor , por ahora solo puede burlarse de todos aquellos que le miran al pasar, ha hecho su hazaña más peligrosa hasta el momento ; pintado los rostros de los Hokages con pinturas de colores.

—Eso ha sido muy fácil.

Se dice a sí mismo . Ha parado de correr para coger un poco de aire , calmando sus casi colapsados pulmones.

—¿Ah ,sí?

La imponente voz de Iruka lo toma por sorpresa , cayendo sin querer hacia atrás , su pequeño trasero toca bruscamente el suelo pero él no llora , ni siquiera lo soba , ha recibido muchos empujones antes y ese no significa nada.

—¿De dónde salió Iruka sensei?

Le pregunta Naruto confundido , se había asegurado de correr muy , muy rápido.

—¿¡Qué hago yo aquí!? — le grita — No, ¿qué haces tú aquí ? Deberías estar en clases.

Lo toma del brazo bruscamente jalándolo hacia la torre Hokage, algunos aldeanos se burlan de él mientras caminan . Baja el rostro con el rostro fruncido del coraje , conteniendo las ganas de levantarles el dedo medio . Escucha una risa también en su interior que le estremece por un instante , quiere preguntarle a su sensei si es que quizá el también la escucho pero se calla en el último instante . Su sensei se ve molesto y quizá ahora lo tachen de loco, así que guarda silencio otra vez.

—No te irás de aquí hasta que limpies toda la pintura.

Iruka está detrás de él con los brazos cruzados sobre el pecho, Naruto piensa en que momento su sensei se irá para poder escapar de su castigo pero han pasado las horas y él otro no se marcha. Su estómago gruñe , apenas y desayuno leche en la mañana , de pronto su payasada ya no le resulta tan graciosa.

—¿Y qué ? — la voz le sale rasposa. Alza los hombros y se gira fingiendo enojo — No es como si alguien estuviese esperándome.

El corazón de Iruka se encoge por un momento , el comprende lo que es regresar a casa solo . Una parte de él le dice que podría tratarlo como todos los demás en la aldea ; humillarlo , zangadearlo , tratarlo como la escoria que dicen que es . Pero una parte chiquita , la que le dice que no es su culpa , le dice que no debe abandonarlo como lo hicieron con él.

—Naruto, — el chico levanta apenas la vista , se aprieta el estomago con fuerza acostumbrado quizá a olvidar el hambre con frecuencia — tal vez , una vez que acabes esto pueda llevarte a comer un poco de Ramen ¿Qué dices?

—¿Enserio? — la sonrisa enorme que le da el chico le dice que ha hecho bien , que quizá Naruto solo necesite alguien que le muestre el camino correcto para poder cambiar— ¡Ahora estoy realmente motivado!

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