Bizarre Love Triangle

(Extraño Triangulo Amoroso)

Cap2. Todo a la normalidad.

By Diva Destruction.


Nadie se movió. El silencio se hizo presente en la sala, apenas se escuchaba el sonido de las olas. Goku seguía de pie frente a los demás, que solo lo observaban en silencio. La mas asustada era Chichi que como todos sabían, era una paranoica. Gohan no sabia absolutamente nada, pero sospechaba que no era algo muy bueno. Krillin pensó muchas cosas, pensó que esto solo podría ser momentáneo, no por un golpe de una mujer uno iba a quedar dañado de la memoria. El maestro Roshi se acerco un poco mas a Goku y rompió el hielo.

-Veamos Goku, esto es muy extraño... ¿Recuerdas quienes somos nosotros?

-Claro que sé quienes son ustedes, maestro Roshi.- empezó a mirar a uno por uno de los presentes e identificarlos.- ese es mi amigo Krillin, aquel es Yamcha y Puar, ella es... mi esposa, Chichi.- al escuchar esto Chichi empezó a sonreír y despreocuparse, Goku continuo.- el es mi hijo, Gohan... y ella es... Bulma.

-¡Oh gracias Dios mío! Goku no quedo descerebrado.- empezó una cantaleta Chichi.

-Esperen...- ordeno el maestro, que aun no terminaba de aclarar todo.- me alegra que eso no lo hayas olvidado Goku, pero, dime... no recuerdas lo que acaba de pasar hace unas horas, ¿cierto?

-Bueno, la verdad... sé que estábamos todos reunidos, pero no me imagino para que, ni siquiera me acordaba que hoy era mi cumpleaños, no me imagine que estábamos en este lugar, no se como es que me quede dormido... seguramente estaba bebiendo o algo así, pero la verdad no deben preocuparse de mi, solo me siento un poco aturdido y lo único que quiero es descansar, ¿no hay problema con eso?

Nuevamente todos se quedaron en silencio mirando a Goku, que esperaba una respuesta de los de más, Krillin parpadeo un par de veces y con tartamudeo contesto:

-Ah, s-si claro Goku, p-puedes irte a descansar, n-nos vemos d-después... ¿b-bien?

-Si, si... bueno amigos, gracias por la fiesta que, al parecer disfrute... nos vemos después.

-Si...- le dijo Bulma aun saliendo también de su shock.- Goku, espera... tus regalos.

-Ah, regalos, que bien... gracias Bulma.- y le sonrió a la chica.

Se despidió de todos. Chichi salió con el muy feliz como si nada hubiera pasado. Gohan tomo el resto de los regalos y se los llevo. Todos subieron en la nave que Chichi había llevado y volaron por el aire, desapareciendo por la isla. Pero, nada había quedado bien. Dentro de la casa aun todos estaban en silencio, nadie hablaba, nadie se movía. El maestro Roshi parecía estar meditando lo que acababa de pasar, pero Bulma no lo soporto más.

-¿Alguien mas lo noto?- preguntaba con seriedad.

-Fue imposible no haberlo notado... Goku... ¿qué le sucedió?- cuestionaba Yamcha.

-Su forma de hablar... su voz... su cara... - Krillin estaba un poco intrigado.

-Esto podría ser tal vez solo algo de momento, tal vez solo sea algo pasajero.- quería pensar Yamcha.

-No lo sé amigos... pero por cualquier cosa que le haya sucedido a Goku, debemos estar muy cerca, ¿quién puede ir a visitarlo mañana?

-Yo maestro.- se apunto Krillin.- me intriga saber si todo esta bien con Goku.

-Muy bien, trata de comunicarte con nosotros por cualquier cosa que hayas notado extraño, fíjate bien en su comportamiento, observa su entrenamiento, no le quites la vista de encima, pero debes ser cauteloso.

-Sí maestro.

Todos se despidieron y cada uno se fue por su lado. Bulma tomo su nave y se dirigió a la ciudad del oeste. Ya era muy tarde, desde que Goku había quedado inconsciente hasta que despertó, habían hecho las dos de la madrugada. Pero de cualquier manera ella ya no tenia sueño. Los acontecimientos recientes la habían dejado inquieta. Puesto reconocía que cuando se trababa de cosas serias que involucraban la vida de otros, Goku siempre se tornaba serio y firme, pero, en este caso fue diferente. Algo había extraño en él. De cualquier manera quien tendría que lidiar con lo que viniera seria Chichi, aunque Bulma sabia que ella no seria lo suficientemente firme para ayudarlo, en caso si haya algún problema con él. De cualquier forma también estaría pendiente de el.

Descendió de los aires, aterrizo en su patio y acciono el botón para que la nave quedara oculta en una cápsula. Ya muy campante iba entrando a su casa cuando noto un ruido, muy familiar. Giro para ver atrás. Ya lo imaginaba. La Cápsula de gravedad estaba encendida y se escuchaba como hacían entrenamiento dentro de ella. Ya habían sucedido varias ocasiones atrás en que la maquina hacia explosión por tanta presión dentro y a estas mismas horas estaba despertando a toda la ciudad. Si, y cuando iba a reclamarle el horario de su entrenamiento, el solo la ignoraba.

Bulma se detuvo un minuto y estrecho los ojos. "Este mono no tiene coherencia ni mucho menos respeto", pensó. "De cualquier manera eh batallado mucho con él, le he impuesto reglas y ni siquiera se preocupa por escucharlas, cree que esta es su casa... pues no es así, es solo un huésped y debe respetarme", se decidió la peliazul.

Camino directamente a la cámara de gravedad y se paro frente de ella. Sabia lo que podía ocasionar si hacia lo que estaba pensando, pero realmente... ¿le importaba? A ella no se le dejaba hablando sola, ni mucho menos le tomaban el pelo. Se puso las manos en la cadera y se rió, entonces abrió la puertita de sistemas de la Cámara y con solo presionar el switch, la energía se acabo y la cámara se apago. Bulma se encargo que no se volviera a encender hasta el siguiente día. Campante entro a su casa.

Cuando apenas iba entrando a su habitación, escucho como la puerta de la cámara se abría con violencia. Bulma rió en sus adentros, solo se termino de poner su bata para dormir, sus pantuflas, se tiro sobre la cama, encendió el radio y se pudo a leer una revista científica, esperando a que llegara. Casi al instante la puerta de su habitación se abrió de golpe y Vegeta estaba allí, aun con su ropa de entrenamiento, furioso.

-Ya te eh dicho que debes tocar la puerta antes de entrar, ¿qué no lo entiendes aun Vegeta?- lo dijo sin siquiera dejar de leer la revista ni dirigirle la mirada y con voz despreocupada.

-Desconectaste la cámara de gravedad... - se escuchaba agitado, aun del entrenamiento, pero fue tomando aire.

-Ah, es eso... - seguía sin prestarle nada de atención.- pues si, la desconecte, te eh dicho que estas no son horas de entrenar, hemos recibido muchas quejas por tu escándalo... no te preocupes, mañana volverá a funcionar, lo mejor será es que tomes una ducha y te vayas a dormir.

-Te advierto de una vez... – se acerco tanto que ella tuvo que bajar la revista y mirarle a los ojos, Vegeta no cambiaba el semblante duro.- si no enciendes esa cámara ahora mismo, destruiré tu maldita casa contigo dentro... ¿entiendes?

Bulma se quedo quieta, ni siquiera mostró un poco de inquietud. Si no al contrario, se veía tan serena, como si lo que él acababa de decirle no significara nada. Se puso de pie quedando a su misma altura, Vegeta estaba que chispeaba coraje.

-¿Estas diciendo que vas a destruir la casa de la única persona que se atrevió a acogerte en su hogar... ah? ¿Vas a deshacerte de la única persona te esta dando techo, comida, ropa? ¿La única persona que permite que comas en su misma mesa? ¿La única que te proporciona maquinas con tecnología real para que entrenes y te hagas mas fuerte? ¿Vas a matarme por que desconecte miiii cámara de gravedad? ¿Hablas enserio? ¡Responde!

Vegeta le clavo la vista, aun tenia el semblante impenetrable, pero no dijo nada al escuchar a Bulma. Su piel brillaba por el sudor de su entrenamiento, su cabello estaba intacto la llama parecía que nunca se iba a apagar. Bulma no dijo nada mas, ambos se miraban al rostro que parecian inquebrantables, pero ella esperaba a que el aunque sea le respondiera, bueno, era pedir mucho si el apenas le dirigía la palabra. Pero lo que paso es mas de lo que ella pedía. Vegeta se acerco un poco mas a ella, sin quitar su aire desafiante, le aclaro.

-Este no es mi hogar y tu no me estas haciendo ningún favor... estoy haciendo esto para salvar tu maldito trasero, pero no te preocupes, me iré de aquí en menos de lo que te esperas y conseguiré un mejor lugar de entrenamiento donde no tenga que soportar escuchar tu desquiciante voz...

Bulma se quedo pasmada, mirandole sin poder decir ni hacer ningun movimiento. Vegeta giro sobre sus talones y ni siquiera se preocupo por cerrar la puerta al salir. El habla se le había ido, empezó a respirar rápidamente y se lleno de coraje el cuerpo, sentía unas ganas tremendas de ir a seguirlo y decirle lo despreciable y mal agradecido que era, lo único que pudo hacer fue estampar la puerta y golpearla a la vez, mientras pensaba con un coraje envuelto en sentimientos que sabia como sacar ni explicar, "Maldito Vegeta, maldito seas", una lagrima rodó por la mejilla de la hermosa chica, ella se deslizo por la puerta para quedar sentada recargada en esta de cuclillas. No hacia mas que pensar en lo insensato que era con ella mientras se desvivía por darle comodidades que ningún otro humano normal pudiera tener. Claro, sabia que no era un humano, pero Goku tampoco lo era y sabia jamás el le haría esto, no había comparación.

Dejo caer su cabeza sobre la almohada y trato de olvidar los recientes malos estragos.

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Era muy de mañana en la casa de los Son, Chichi después de sobrepasar el mal estrago que se llevo la noche anterior, se había repuesto muy rápido. Era la madrugada y como era costumbre se levantaba para empezar con los labores de la casa. Estaba tan acostumbrada a levantarse al lado de Goku que ya había estirado una mano para darle un abrazo, pero el ya no estaba allí. Chichi empezó a mirar a todos lados y con apuro se puso lo primero que encontró y salió de la habitación, pero Goku no estaba allí. Fue de prisa a la habitación de Gohan y lo encontró aun dormido. Esto le pareció muy extraño. Salió afuera, el clima era delicioso, pero ni siquiera eso la podía tranquilizar, Goku no estaba. Empezó a llamarlo por toda la montaña Paoz... Goku no dio respuesta.

Muchos kilómetros de la montaña estaba Goku sentado al lado de un río, solamente mirando el agua correr. Ya tenia puesto su uniforme de entrenamiento, estaba duchado y había desayunado algo. Tenia la mirada perdida en el agua, pero rápidamente sintió un ki que por nada del mundo podía olvidar, sonrió para si mismo, sin girar la cabeza y sin dejar de ver el agua fijamente, hablo.

-Mi querido amigo... ya se me hacia extraño que no vinieras a verme, después de lo que andan diciendo por ahí.

-Ja, si claro, tenia que verlo con mis propios ojos... ¿estas bien?- preguntaba Piccolo a su enemigo favorito.

-Mejor que nunca... pero al parecer nadie me cree, debías haber visto las caras de todos ayer, me miraban como si tuviera la cara deforme... pero, eso no me molesto en lo mas mínimo, al parecer algo o alguien me golpeo en la cabeza e hizo que perdiera el conocimiento por un momento, cuando desperté... ya no era el mismo, jajaja que chiste.

-Hay algo de ti que no reconozco aun Goku... ¿no te has dado cuenta?

-No, y la verdad es que ni siquiera me preocupa enterarme... – se levanto y le dio la cara a su compañero verde.- para mí estoy igual que siempre, aunque de hecho puedo decirte algo... amanecí con unas ganas inmensas de tener una buena pelea como, las de hace mucho tiempo.

-Bueno, pues si ese golpe no te quito tu dedicación a la pelea y no te borro del cerebro saber que unos androides asesinos vendrán en menos de 3 años a tratar de destruirnos, todo esta bien.

-No, lo tengo muy presente.

-¿Estas listo? – le retaba Piccolo.

-Nací listo, amigo.- y se elevaron para ir a un lugar desterrado y comenzar su entrenamiento.

Fin de Capitulo.