Tengo un nuevo trabajo
Era el tema favorito en las fiestas de la alta sociedad, después de todo que un joven de 25 años quisiera ser político era toda una novedad, más aun sabiendo de qué familia provenía. Era un Uchiha en todo su esplendor y no dejaba que nadie pensara lo contrario, tenía un porte elegante, feroz y… cordial? Todo el mundo sabía que él no tenía una buena relación con su padre, pero era un secreto de ricos; aquel que tuviera la mala suerte de escapársele el secreto no tendría el aire suficiente para maldecir. Había una estrategia delicada detrás de todo ese teatro; los ojos de aquel joven Uchiha miraban su entorno, pero fue pasando su mirada por encima de mujeres con escotes vulgares, maridos en pleno acto de infidelidad, meseros que se comían los bocados de mariscos y como sus ojos recuperaban el brillo de la satisfacción. Soltó un bufido molesto ya que estaba harto de esas fiestas y la gente, él solo quería acostarse con algunas "chicas de bien ".
-Te vez muy bien Sasuke…el negro siempre fue tu color-decía Sakura Haruno hija de un importante banquero y hotelero de reconocimiento.
-Gracias, pero enfrente tuyo solo soy un tío cualquiera-dijo en respuesta el joven Uchiha, de cabello azabache y ojos ónix rojizo; con una altura de 1.86 mts y una pastura entre tentadora y elegante.
-Sabes que no tienes que mantener esa fachada conmigo- era más que obvio que aquella peli rosa lo conocía a fondo.
-No por gusto fuiste mi primera novia seria.
-Y creo que la última Sasuke.
-Hmp. Si verdad-esto lo dijo de tal manera que daba escalofríos.
Café Konohagakure
Éxito igual sacrificio y sacrificio igual éxito. Ese era el lema de la familia Hyuga, uno en el que ella creyó por mucho tiempo; la vida es el laberinto más complicado porque es diferente para cada uno. No existe atajo que no te llevará de una manera u otra al inicio. En la vida la traición, la crueldad, la mentira y la hipocresía son cartas jugadas con frecuencia; se puede decir que son el mazo de pesado hierro con el que rompen los cristales rosados a nuestro alrededor… despertando en nosotros un ser con miedo y pánico dispuesto a todo con tal de sobrevivir.
Hinata POV
-¿No estas cansada? Llevas horas trabajando y no es como que te vayan a pagar todas las horas extras-me decía una rubia alta de hermosos ojos celestes; mi mejor amiga/compañera de sufrimiento Ino Yamanaka.
-Estoy bien… no te preocupes por mí-mi voz sonaba un poco alegre aunque ambas sabíamos que mis ojeras pronunciadas y mi tembladera corporal no se debía a que mi cuerpo estuviera en total goce de salud.
-Yo digo que deberías renunciar, después de todo la paga es un asco.
-Créeme he estado buscando un trabajo desde hace dos semanas, si no es en burdeles son para poliglotas.
-Si…está es una ciudad de mierda.
Fue hasta que ella dijo eso que me percate que nuestro jefe nos escuchaba, por su mirada y la manera en que sus fosas nasales se dilataban nos dimos cuenta que estábamos en aprietos.
-Parece que tienen mucha energía para chismear.
-No señ…
-Calla Carbone, ustedes dos limpiaran el café después de cerrar. Para ver si aprenden a respetar.
-Eso no es justo, hemos trabajado horas extras sin paga y nos dice eso, usted es un cer…
-¡Muy justo!
Interrumpí lo más rápido que pude, necesitaba la plata o me echarían a mí y a Tobi de nuestro pequeño departamento, el cual era un cucarachero; pero es mejor eso que nada ¿no?
-Muy bien señorita Carbone se ve a leguas que es sensata.
No lo tomé como un cumplido así que no dije nada para agradecerlo y menos a ese corrupto. La verdad me dieron ganas de patearlo, después de todo lo que Ino iba a decir era poco y dejaba una impresión de poca imaginación por parte de la rubia. Cuando él se fue Ino me dio una de sus muchas miradas asesinas, yo le trate de explicar cuál era mi situación con Tobi y que a diferencia mía no dejaría que él se fuera a la cama con el estómago vacío. Por suerte ella me entendió…pero aun así me dio una patada en el trasero.
White Night Party
Sasuke POV
-Buenas noches damas y caballeros, primero quiero agradecerles por venir a las fiesta…y consumir mi comida.
Todo el mundo reía de los comentarios de ese viejo pervertido, como siempre la mayoría de los invitados ya estaban que no daban más. Los camareros estaban sentados en las mesas del fondo donde nadie los podía ver tomarse algunos de los tragos de vodka que dejaban a la mitad los mismos invitados.
-Pero ya en serio es para mí un honor decir que Namikaze Inc. Ya tiene un heredero.
Con esa frase explotaron los bajos instintos de todas las personas ricas y ebrias de la fiesta… chismorrear. En lo personal no encuentro que hay de atractivo en saber o hablar de otra persona, con la excusa de tener tema para hablar.
-Así que amigos un fuerte aplauso para el nuevo dueño del imperio Namikaze… Naruto Namikaze.
Los aplausos llenaron el lugar igual que los chiflidos de los borrachos. Apenas que el dobe subió al escenario acompañado de Sakura yo deje mi copa de vino y me fui retirando entre la gente. Sabía que ellos me miraban y que otros curiosos los imitaban, pero no me importo; el estrés de todo el día me estaba golpeando la cabeza, dándole entrada a mi enemiga la migraña. Cuando cruce la puerta del salón me recosté en la pared del pasillo y conté hasta 60, si mis cálculos eran correctos Naruto no hablaría mucho hoy, después de todo me había visto. El sonido de la puerta abriéndose me saco de mis pensamientos.
-Tenemos que hablar.
-No estoy de humor.
-Me voy a casar con ella sabes?
-Lo que tú y ella hagan es cosa suya.
-Ella ha cambiado, yo lo he hecho y tú también.
-Si tú lo dices.
Con eso dicho y mis manos en los bolsillos de mi pantalón me retire del edificio, ya afuera me encontré con el ballet parking y le di mi ticket para que se me entregara el auto. Me dio un escalofrío por la nuca… se podía oler/ahogar con el Channel N°5 y esuchar/aturdir con el sonido de los tacones sumamente delgados chocando contra la baldosa.
-¿Por qué me sigues Sakura?
-Me voy a casar con él y…
-Naruto ya me lo dijo, Sakura.
-Quiero pasar una noche contigo, mañana empiezo con los preparativos de la boda así que ya no podré hacer estas cosas.
- Y mientras fueron novios Naruto se podía revolcar con otras ¿no?
-No. Pero yo qui…
-Sr. Uchiha su auto.
Le di propina al sujeto y mire a Sakura, tenía una idea al principio de mandarla a freír espárragos pero verla ahora después de 8 años…con su cabello largo recogido en una coleta alta y llena de risos. Y el vestido negro largo con una pronunciada pero no vulgar vista de su busto me estaban enloqueciendo. Me traía demasiadas memorias de un año que quiero olvidar y dejar pasar.
-Vamos.
-No me trates como si fuera una basura.
-Hmp.
Apenas entramos a mi auto reino un silencio de incomodidad, preguntas que yo quería dar pero no pronunciaría y ella con respuestas que quería dar pero no podía porque al final dependía de mi si quería o no saber.
-¿No vas preguntar?
-Esta noche solo quiero oír tus gemidos, nada más.
-Está bien.
Café Konohagakure
1:00 a.m. del siguiente día
Hinata POV
-Srta. Carbone tenemos que hablar.
-Sr. Danzo ya he terminado mi turno y me gustaría retirarme puede habl…
-¡Dije que tenemos que hablar!
-Sí señor.
Fue la hora más larga de mi vida; mi jefe me explico que estaba despedida, que no se me pagaría la última quincena completa. Me dio cien asquerosos dólares y me pidió que entregara mi delantal y placa de empleada. Mínimo iba salir con ese trapo horroroso al parque. Esa madrugada llegué a mi cuchitril como a las 4:00 a.m., mi angelito dormía plácidamente en mi habitación que también era suya; prendí el aire acondicionado que a milagro refrescaba y me retire de su pieza. Saque una cerveza y cogí los recibos que yacían en la mesa del comedor, los revise uno a uno para asegurarme de que eran los míos y no los de los vecinos; cuando termine de checarlos trate de escoger el más "barato" por así decirlo.
Eran ya las seis de la mañana cuando acabe mi quinta cerveza y fui a despertar a Tobi; me gustaría tanto poder darle más a ese rebelde monito urbano de ya casi 11 años. Cuando al fin logre páralo lo mande al baño mientras yo hacía el desayuno.
-Mami no encuentro mis pantalones.
-Ya voy.
Mientras fui al tendedero sonó un golpe seco y poco rítmico sobre la puerta, entre deprisa no sin antes haberle pasado la prenda a Tobi. Yo conocía ese toque, le pertenecía a una rubia impaciente con altas posibilidades de ser ninfómana. Abrí la puerta y ella entro como si fuera su cuchitril y rodeada de un aura asesina de gran magnitud.
-¡CÓMO ES ESO DE QUE RENUNC…!
Le tape la boca lo más rápido que pude y la arrastre del brazo hasta la cocina. Donde la hice sentarse mientras veía hacia la habitación donde Tobi se estaba vistiendo.
-¿Sabes qué hora es?
-Seis y veinte.
-A esa hora quién está aquí?
-Tú y Tobi.
-Entonces me explicas ¡¿cómo se te ocurre venir gritando eso?!
-Perdón pero me molesta que hayas renunciado y no me avisaras.
-Eso es lo que ese hijo de…pierna está diciendo.
-Sí…por?
Entonces le conté a Ino lo ocurrido hace 5 horas en el café, me tomo como5 minutos entre contarlo y calmarla para que no hiciera ninguna estupidez. Después de todo no es como si nos sobrara la plata.
-Mamá… ya estoy listo.
-Entonces vámonos Tobi.
-Si tía Ino.
-Gracias por llevarlo hoy.
-Está bien no importa, descansa un rato; vale.
-Vale… pero tú no vayas a coquetear con algún maestro al frente de Tobi.
-No prometo nada…pero lo intentare.
-Solo vete.
-Sé que me quieres.
-Ajam.
-Adiós mamá.
-Bye bye.
No le toma más de 7 minutos llegar a la escuela si van por el subway; sé que al llegar Ino le dará un beso sonoro y él fingirá que se apena para luego salir corriendo a donde están sus amigos. Ino me dijo que descansara, pero este no es el mejor momento para hacer eso; después de todo tengo una boquita que alimentar y vestir.
TAKA Inc. 11: p.m.
-Sr. Uchiha hay alguien que quiere verlo.
-Karin, primero estas no son horas de trabajo… ¿qué haces aquí todavía? Y segundo ¿quién es este idiota? es casi media noche.
-Yo estaba terminando de cuadrar tu agenda Sasuke y segundo…bueno …él es…
-¿Quién es?
-Itachi
-El cabrón ese tenía que ser…hazlo pasar.
-De acuerdo.
-Y otra cosa Karin; espera 8 minutos y nos interrumpes.
-Si Sasuke.
No paso ni un segundo de que mi secretaria se marchara cuando estaba entrando mi hermano Itachi "perfecto" Uchiha; sé que soy infantil y que él me quiere pero jode mucho, sin mencionar que quiere controlar mi vida. Aunque desde que volví Fugaku no se ha comunicado conmigo sé que mamá le pidió a Itachi que tuviera un ojo sobre mí.
-Hola hermanito, perdona la hora.
-Itachi al grano, tengo ganas de irme.
-Mi hijo Haku está bien gracias por preguntar y mi esposa buena ella ya paso el resfriado.
-Deja las malditas ironías.
-Me entere de que Naruto se va a casar con Sakura.
-Y
-¿Cómo estás?
-Bien…ayer estuve con ella y tuvimos una "charla", claro está que la tuvimos en su departamento, rompí algunas cosas por "accidente".
-Eres un asco.
-Gracias…ahora largo de aquí.
-No te quiero ver cerca de la casa ni de la boda…no lo mereces como amigo.
Yo solo quería que esto acabara, ya tenía edad para saber qué era lo malo y lo bueno; nadie tenía que venir a las 11 y pico de la noche a recordármelo. Solo tenía que actuar indiferente y él se iría o Karin llegaría, lo que pase primero.
-Vamos no están difícil abres la puerta para adentro y sales, nada que no puedas manejar; Uchiha.
Sonaron unos tímidos toques en la puerta…Karin.
-Sr. Uchiha ya es bien tarde, le aviso que me retiro.
-Por supuesto Srta. Uzumaki, déjeme terminar esta "platica" con mi hermano y yo mismo la llevo.
-Sí señor, gracias.
Karin salió del despacho y volvimos a quedar él y yo.
-¿Qué pasó Sasuke?…siempre fuiste frío e indiferente para con todos, pero no un imbécil qué te…
-Largate…no hay que hacer esperar a la señorita.
Itachi había salido hecho una furia y luego a lo lejos se escuchó como una ventana se rompía, yo conté hasta 1000 y luego salí. Le dije a Karin que mañana llamara a WilGlass para que repararan la ventana. Ella negó la propuesta de que la llevara a casa, me dijo algo acerca de que Suigetsu ya venía a buscarla y yo como no me quería quedar a ver Porn Live cuando él llegara, me fui; total no estaba de humor.
No fui consciente de cuando había llegado en frente de un bar de perros y mucho menos cuando apague el auto, mire hacia la entrada inseguro de querer bajar y volver a caer en el vicio…del saber de lo prohibido. Apretarme a unas infectadas del VIH no era mi teoría de pasarla bien o meterme a pelear al estilo irlandés a puño limpio. Pero estaba harto de ser juzgado, de no merecer el beneficio de la duda; nadie es perfecto hasta donde yo recuerdo. Me baje del auto, entre al mugriento lugar, y hubo una pequeña sorpresa al darme de cuenta que por dentro el lugar estaba bastante bien; me senté en la barra de aquella caja de pandora del alcohol y las mujeres, me arrepentí al momento porque una jarra de vidrio fue lanzada contra la pared enfrente mío. No era miedoso, ni cerca; pero sería agradable que cuando posara frente alguna cámara en el futuro tener mi cabeza completa. Me pare de la barra de la mierda y camine a una mesa del fondo donde creí estar solo hasta que una pelinegra bastante desaliñada se sentó recta en el sofá que era el asiento.
Sonreía tontamente como quien ha llegado a su límite de cordura y ahora está en el mundo de los unicornios que vomitan arcoíris por los ojos.
-Brindo por ti…tío que está bien bueno
-Y eso?
Está chica tenía una belleza de una en un millón, era como ver una pintura abstracta; el gusto depende del observador. Tenía una galluza hasta las cejas, el pelo ondulado liso y los ojos eran como dos pequeñas lunas de color lavanda dentro de su cabeza…aunque me parecían familiar esos ojos tan enigmáticos.
-Sr. Qué va a tomar?
-No se…que quieres tú de tomar?
-No es lindo mesera, mi tío súper sexy quiere emborracharme.
-Tráiganos 2 six pack de Miller y 2 six pack de Heineken.
-Ok.
La mesera no tardo ni 5 minutos en volver con nuestra (mí) orden de alcohol; todo iba normal hasta la 7 cerveza, hable con mi ebria pelinegra sobre como la vida apesta y también de lo "maravillosa" que podía ser la familia. Nos besamos, la iba a desnudarla ahí mismo pero uno de los empleados me detuvo, me lleve a mi pintura conmigo y luego llegamos a mi departamento…y no recuerdo nada más ¿o si?
Siguiente día 8:05 a.m.
Una alarma me despertó, sentía los parpados extremadamente pesados, la cabeza me dolía a horrores; se sentía como si me estuvieran clavando millones de alfileres en la frente.
-Hey! Apaga la alarma.
-No se don…
Y me di cuenta de todo, era como si un balde de agua fría me callera encima. Depresión=borrachera que era=resaca. Y bueno eso aclara el hecho de que no sabía ni con quien ni donde estaba. El sonido de la alarma aumentando me saco de transe y sentí como se me quitaba la tibia sabana de encima; dejando mi cuerpo desnudo a la intemperie del frío de la habitación.
-¡La alama!
-Ya voy.
Me levante y busque con la mirada algo para tapar mi cuerpo, cerca de unas de la patas de la cama estaban tiradas mis bragas y un poco a la izquierda una camisa negra. Lo tome todo y me lo puse lo más deprisa que mi cuerpo mareado y confundido me permitía, busque la bendita alarma y la apague; pegue mi cuerpo a la pared y me deslice por está hasta que mi trasero chocó con el igualmente frío suelo de la pieza.
A los segundos un teléfono comenzó a sonar y como si de un resorte se tratara el tipo este se levantó de la cama, no sin antes ponerse un bóxer y un pantalón de franela. Se piñizco un poco el puente de la nariz y tomo la llamada. Era como ver esas películas de adolescentes donde la "mojigata" de la escuela tuvo su primera vez con el profesor de literatura que para variar era guapísimo y atento para con ella. El cliché adolescente más raro pero verídico. Lo lindo es que yo sería la adolescente traviesa y "correcta" de la que los chicos se burlan mientras que los adultos la vigilan porque ellos sí reconocen las señales que las mentes inmaduras pasan por alto.
-Ok, ya voy para allá. Corre la reunión de las 10:00 para las 11:00; si, yo sé que estoy haciendo. Dile a Suigetsu que espero que tenga la idea del departamento de publicidad lista…hmp, chao.
Nos miramos un rato hasta que yo no pude más y como pude me levante del suelo y que caí en cuenta de dos cosas, primero: se me veían las bragas; y segundo: que tenías ganas de vomitar. Como si me hubiera criado en ese lugar entre al baño y me incline sobre el inodoro para poder vomitar mi dignidad y orgullo…¡Qué linda mañana!
Cuando lo deje todo en ese baño me lave la cara, cogí un poco de enjuague e hice unos cuantos buches hasta que me sentí satisfecha con el resultado.
-Ya?
-Si
-Llamare un taxi para que te lleve a donde sea que vivas.
-Gra…
Mis instintos de madre despertaron y me abalance sobre mi "prof de literatura" para quitarle el celular. Nos tumbe a los dos en el piso donde comenzamos a pelear por el maldito aparato. No teniendo más opciones tuve que patearlo "ahí", salí corriendo fuera de la habitación baje las escaleras con el teléfono en las manos mientras marcaba el número de casa; 2 veces intente y no contestaron, me preocupe tanto que comencé a hiperventilar. Hasta que recordé que Tobi se quedó en casa de un amigo a dormir.
-¡Qué mierda te pasa!
-Lo siento yo no recordaba que pasó con mi hijo y me desespere.
-Eres madre?
-Si…por?
-Mierda, la prensa me va comer vivo; ya me imagino el titular "Uchiha Sasuke de empresario a político y de político a destruye hogares"
-Quién es Sasuke Uchiha.
-Y además una idiota.
-Imbécil.
Me fui a la cocina y él me seguía de seguro para echarme pero sonó el timbre de la puerta. Me dio una rápida mirada y desapareció por la sala hasta lo que se supone de a la puerta principal.
-Buenos días Sr. Uchiha, su correo y el periódico.
-Buenos días Juugo.
-Con permiso.
-Hmp.
Se escuchó la puerta cerrarse y el teléfono de la sala sonar, en ese lugar parecía que no se cansaban de llamar. Yo estaba preparando café y desayuno, no sabía si le iba a gustar pero la intención es lo que cuenta. No fue nada elaborado, tostadas acompañadas de huevos y tocino bien crujiente.
-Entiendo, gracias por avisar.
Su pefecto español me dejo atonita, era como si toda su vida hubiera vivido en Madrid con un periodico matutino en su mano y en la otra una humeante taza de café.
-Hiciste desayuno?
-Aham, no te gusta?
Eso último fue más cortesía que si de verdad me importara su opinion, yo solo trataba de remediar lo de la abalanzada. Pero ahí estaba él sentado frente a mi en el mostrador/mesa de la cocina, dirijiendome esa mirada burlesca. Mientras tomaba el café.
-Tienes trabajo...Carbone?
-Parece que uno de los dos si recuerda algo ¿no?
-No contestaste, es acasó eso una negativa.
-No tengo Uchiha, feliz
. -Y si te digo que tengo un trabajo para tí.
-Yo no me prostituyó.
-No me hagas reir- eso lo dijo con una sonrisa de la más arrogante en su rostro- yo no tengo que pagar para tener sexo.
-Entonces; de qué es?
-Ser mi vía de escape de todo el estres que me rodea.
Yo lo estaba pensando seriamente, lo miraba a los ojos tratando de encontrar en su mirada cualquier indicio de que el me estaba haciendo una joda, pero no encontraba nada. Él esta ahí sentado comiendo una tostada, esperando por mi respuesta.
-Cuanto sería la paga?
-Te dare una tarjeta de credito y una de debito...todas a tu nombre pero el dinero saldría de mi cuenta.
-La puedo usar para lo que sea?
-...Sí.
-Trato.
Naruto le pertenece a Masashi Kishimoto y a mí esta
