Disclaimer: Naruto y cía. pertenecen a Masashi Kishimoto, la idea de los drabbles pertenece a mi cabeza. «S pertenece a S» xD En este capítulo favor considerar el rating. **Tos, tos** lime **tos, tos**

Disfruten la lectura y un review siempre es bienvenido.


Lágrimas.


Sasuke Uchiha siempre había hecho llorar a Sakura Haruno.

Y no es algo de lo cual él se sienta precisamente orgulloso, después de todo, ¿Qué infeliz siente su vida realizada cuando provoca que una joven derrame lágrimas por su causa?

Pero precisamente es la palabra clave. Existían lágrimas « lágrimas. Aunque el joven de cabellos azabaches está ciento por ciento seguro que todo es por causa de la de cabellos rosados. Sakura simplemente tenía el poder de girar su mundo en un solo instante.

Y aún Sasuke se debatía entre quejarse o no.

Aunque él ya debería irse acostumbrando, su existencia con Sakura es una mezcla de emociones sin fin, en donde cada vez se fortalece más lo que siente por ella, aún después de tantos años. No es que nunca la haya amado, después de todo, aún sigue teniendo problemas en demostrárselo.

Mientras que Sakura tiene ese algo, un gesto, unas palabras, una acción... cualquiera de esas opciones (y otras más que ella crea) y Sasuke siente esa calidez inexplicable que se extiende por toda su alma, esa extraña sensación que le indica que nada ni nadie en el mundo podrá con él.

Y aún así él provoca que la joven llore.

Las primeras veces que Sakura había derramado lágrimas fue cuando él quiso seguir otro rumbo, diferente al de ella. Lo había hecho tambalear, era de admitirlo, pero su sangre Uchiha reclamaba obstinadamente venganza y no iba a dejarlo vivir en calma.

Gracias a Kami que ella fue más obstinada que él.

Aunque en el proceso Sakura volvió a llorar, amargamente algunas veces, otras con desesperación. Una de las más grandes pruebas que Sasuke tuvo que pasar es enfrentarla en una batalla ninja, a pesar de saber que él es más fuerte que ella.

Lo único positivo que Sasuke encontró en todo ello, y por lo que volvería a pasar por todo (aún sabiendo el trago amargo que significó para los dos), es que finalmente Sakura lo venció y lo devolvió a la vida, a una que no está marcada por un pasado en el cual él no tuvo ninguna responsabilidad.

La sangre derramada no devolverá a la vida al Clan Uchiha, pero Sasuke mismo puede restaurarlo.

Con ella.

Todavía Sasuke podía recordar el aroma de la piel de Sakura, envuelta en sudor, polvo y sangre, aferrándose a él, desahogándose físicamente como él creía no poder volver a hacerlo luego de haberse enterado de la verdad sobre Itachi.

Extrañamente las lágrimas de la joven fueron un bálsamo sobre las heridas del alma de Sasuke, probablemente porque Sakura Haruno entendía más que nadie lo que significaba la tragedia a la que él fue arrastrado.

Sakura no dijo nada cuando Sasuke le contó lo ocurrido. No existieron recriminaciones ni alabanzas, no lo juzgó ni lo santificó, simplemente tomó el dolor de él como el suyo propio. Sus sentimientos se complementaron con los de él.

Cuando los temblores del cuerpo de Sakura fueron calmándose, al mismo tiempo que sus sollozos, Sasuke hizo lo que su cuerpo y mente le dictaron. Deslizó una mano sobre el cabello de la joven hasta colocarse en la nuca de ella, y reclamó sus labios, saboreándolos, percibiéndolos dulces... y curiosamente sintiendo una agradable sensación indescifrable.

Él la miró unos instantes, notándose en sus ojos verdes tal como es, simplemente Sasuke Uchiha, sin pasado y con un futuro por escribir por sus propias acciones. Luego, intrigado por darle un nombre a aquel estremecimiento, el joven volvió a besarla.

A la cuarta vez que Sasuke besó a Sakura, él ya había identificado esa sensación, pero siguió perdiéndose en sus labios porque simplemente quería hacerlo, y mientras ella lo dejara, no existiría problema alguno.

Días después a este extraño suceso, Sasuke provocó nuevas lágrimas en Sakura, aunque ella fue la culpable.

...

Quizá algo de culpa él también tuvo, por no haber hablado sobre eso de estarse besando creyendo que pueden vivir sin aire.

Pero definitivamente la mayor parte de responsabilidad se la lleva Sakura, más que nada por no ponerlo al día sobre lo sucedido en Konoha durante su ausencia. ¡Qué demonios Uchiha iba a imaginar que el dobe...!

Sasuke no había visto con buenos ojos que el rubio Uzumaki estuviese moviéndose alrededor de Sakura mientras hablaba quien-sabe-qué. Algunas veces Naruto se pasaba la mano por el cabello en lo que Sasuke interpretó, una señal de desesperación. Sakura atinó a intentar calmarlo con sus palabras y colocando una mano en su hombro.

Honestamente Sasuke se preguntó cómo rayos no funcionó aquel gesto con Naruto, cuando con Uchiha funcionaba y a las mil maravillas.

Naruto rompió bruscamente el contacto con Sakura, e incluso golpeó varias veces una pared cercana, llegando a resquebrajarla. Sasuke veía a Sakura dudando entre detenerlo o dejarlo desahogarse.

Quizá, pensó Sasuke, Naruto se había enterado del inusual encuentro entre ella y Uchiha. Probablemente estaba recordándole a Sakura todo lo sufrido mientras Sasuke iba en búsqueda de su vacía venganza.

Tal vez Naruto esté pidiéndole a Sakura que lo reconsidere, que Sasuke en cualquier momento podría volver a marcharse, partiéndole el corazón en el proceso como si ella no le importara. Sasuke bufó irritado. Si Naruto le estaba diciendo todo esto a Sakura, el dobe es más dobe de lo que nadie imaginaba. Nadie, quizá Sakura, podría imaginarse cuánto Sasuke le había costado tomar esa decisión.

Por lo que, casi a punto de atacarlo, Sasuke va entre los dos y luego de un par de frases bastantes sarcásticas relacionado a la amistad que se supone existe entre el rubio y el de cabellos azabaches (dejando de paso a un Naruto confundido), el joven Uchiha toma del brazo a Haruno, para alejarla de esas malas influencias.

Obviamente perturbada e intrigada, Sakura deja que Sasuke la guíe sabrá-Kami-donde, pero al notar que el joven andaba sin rumbo alguno, ella decidió llevarlo a un sitio en donde nadie pudiera interponerse.

Ya lejos de miradas y murmuraciones, la joven le cuestiona su proceder, logrando sacarle frases que no tienen relación alguna, o al menos no lo tenían para Sakura. Porque eso de que «Él no la va a dejar» «Naruto es un imbécil de primera» (Esto ambos ya lo sabían perfectamente), y otras similares, no encajaban en nada de lo que sucedía.

Sakura se acercó a Sasuke, tomándolo del brazo y jurando que lo sintió estremecerse bajo sus dedos, más aún así, no apartándose de su contacto. Ella repasó mentalmente todo lo sucedido, relacionándolo con lo que Sasuke le había dicho.

Entonces Sakura lo comprendió.

Y Sasuke vio en su rostro formarse una sonrisa, apenas perceptible, que de inmediato se transformó en risa, para convertirse en una carcajada que seguro hasta los de la Arena habían escuchado.

En otras circunstancias Sasuke se hubiese enfadado, a otra persona la hubiese mandado al quinto infierno. Pero Sakura es su Sakura y eso definitivamente le daba muchos privilegios en su existencia.

La joven atinó a pasarse el dorso de la mano que tenía libre, por sus ojos de color verde. Sasuke notó entonces las lágrimas que la risa le había provocado.

Sakura había vuelto a llorar, aunque esta vez de felicidad, una muy grande, tan inmensa e irónicamente a la que él aún no le veía razón de ser. Sasuke la dejó reírse, puesto que aunque no tuviese la remota idea de lo que estaba pasando, si provocaba eso en ella bien podría quedar en la incógnita por el resto de su existencia.

El joven Uchiha sonrió arrogante, en el fondo sabiendo que ella no iba a dejarlo así.

Las risas de Sakura comenzaron a apaciguarse lentamente, Sasuke no se apresuró en acortarlas, a pesar que nuevamente ella estaba poniendo a prueba su límite de paciencia. Ella parecía intuir esto último, porque atinó a deslizar sus dedos por el brazo de él, como si por medio de aquella caricia estuviese sobornándolo para pedirle más tiempo.

Inconscientemente Sasuke notó las diferencias entre este gesto que ella reservaba para él, y el que ella realizaba con el dobe. Un pequeño detalle que calmó más sus inquietudes, aunque aún esperaba la explicación de todo ese asunto en el cual él está completamente perdido.

Sakura finalmente empezó a explicarle a Sasuke el motivo de la desesperación de Uzumaki, por lo visto, el rubio estaba frustrado por haber sido lento, (demasiado) para no darse cuenta de lo que a él le sucedía con cierta jovencita que es integrante del clan Hyūga, teniendo sentimientos no precisamente de amistad.

Sasuke había pensado durante algunas semanas que, malentendido aparte, aquella vez le había fascinado las lágrimas de Sakura, puesto que alimentaban su ego y la seguridad de que, a pesar de todo, ella podría ser feliz con él. Pero bastaron unas semanas más para que la vida le enseñase a Sasuke Uchiha que todos los días iba a realizar nuevos descubrimientos.

Y que seguramente iba a volver a hacer llorar a Sakura.

Esto volvía a llevar al joven Uchiha al meollo del asunto. Ver a Sakura derramando lágrimas por su causa, de cierta manera, lo llenaba de orgullo, aunque debería sentirse un malnacido, infeliz y bastardo.

No lo malinterpreten, no es que él esté hiriendo sus sentimientos sólo por alimentar su ego, esto sí sería una enfermiza forma de demostrarle que la quiere. Gracias a Kami que él aún no ha perdido la cordura.

Pero algo tenía Sakura cuando sus orbes verdes brillaban, la forma en que su cabeza caía hacia atrás, dejando algunos mechones rosa por el rostro, sus labios temblando, el sudor confundiéndose con sus lágrimas.

El oxígeno parecía negarse en ingresar a los pulmones de Sasuke, él aún sin saber si era por la desnudez total de Sakura entre sus brazos, el calor de sus cuerpos o la agitación del momento. Sea cualquiera de estos motivos (u otros desconocidos para Uchiha) lo único que él podía expresar en voz alta eran palabras entrecortadas, susurros incomprensibles en cualquier lenguaje y caricias prohibidas para seres que no se aman.

La piel de Sakura se volvía sensible ante las caricias de Sasuke, estremeciéndose, creando fluidos para facilitar la reconquista de su dueño, a quien le pertenece en cuerpo y alma desde hace tiempo que Sakura ni siquiera recuerda qué es la vida antes de Sasuke.

La fémina le daba refugio en su cuerpo, aislándolo del mundo que lo rodeaba, llevándolo a otro mundo que casi parecía irreal; pero no lo era, porque Sasuke lo sentía en su alma, en donde sus sensaciones son reales.

Deslizando sus labios por el cuello que Sakura le entregaba, Sasuke pensó lejanamente que cualquiera diría que él la posee. Curiosamente es todo lo contrario, a pesar de ser él quien generalmente terminaba sobre ella.

Justo este pensamiento acababa de pasar por la mente de Uchiha cuando sintió las firmes piernas de la joven rodearlo, para después aprisionarlo contra ella. Una corriente cálida recorrió la espalda de Sasuke, quizá producto de su propio sudor, o consecuencia de las manos de Sakura deslizándose sobre su piel.

Sus pechos rozaron, provocando miles de sensaciones, todas agradables, expandiéndose entre los dos. Si el placer de él era consecuencia del de ella, o viceversa, nadie podría decirlo.

¡Kami! ¡Cómo Sakura lo aprisionaba!

Sasuke sintió el latir acelerado de Sakura en su propia piel, maravillándose al notar la sincronización con sus propios latidos. Él pensó que era lo justo, que él la alterara y excitara tal como lo hace ella con él.

Sus labios se deslizaron sobre los de ella, fascinándose por los mismos, perdiéndose en ellos en cada beso, admitiendo que son el único dulce al que es adicto. Sakura lo entendió, desde hace mucho tiempo atrás, por ello se los entrega sin reserva.

Y sintió más lágrimas sobre su rostro.

¿O era el sudor de ambos mezclándose en su piel?

Sintiéndola estremecerse entre sus brazos, intentando recuperar un poco el aire, dándole espacio a él para que también respirase, Sasuke supo realmente qué tipo de lágrimas de Sakura le fascinaban.

Las del placer cada vez que hacen el amor.

Y él iba a volver a hacerla llorar.

Fin del proyecto