Estaba amaneciendo, Sasuke y Hinata junto con Sai, Naruto y Shion esperaban en la entrada de la Aldea a que Sakura volviese del entrenamiento que le llevó seis largos años. Ya era el día de su vuelta por lo que Naruto quiso ir a recibirla tanto como amigo como Hokage y había arrastrado a su esposa y a sus amigos a acompañarle para recibirla antes de que la llegada se hiciese totalmente oficial y no les dejasen hablar con ella con tranquilidad.

Por en medio del bosque divisaron una sombra que se dirigía hacia ellos y, cuando ya no hubo ni ramas ni hojas que le tapasen, se quedó mirándolos y salió a la poca luz del día que empezaba.

Su cabellera era rosa y le había crecido desde la última vez que la habían visto pero seguía siendo algo corto, a pesar de la enorme fuerza que poseía su figura se veía estilizada y femenina, llevaba una camiseta roja y unos pantalones beige con un leve tono rosado, y encima un abrigo rojo abierto. Se acercó corriendo hacía ellos para abrazarles y a las dos mujeres les dio besos en las mejillas a modo de saludo.

-Hola a todos –acabó por decir la pelirosa tras acabar de saludar- ¿qué tal?

-Bastante bien, Sakura-chan –comentó el Hokage-.

-Si, nosotros estamos bien –dijo la pelinegra- ¿y tú?

-Yo bien –comentó la joven pelirosa-, tenía ganas de veros a todos.

El silencio se hizo presente pero Naruto lo rompió.

-¡Sakura-chan! –llamó el joven- ahora he de ir a la torre, Shikamaru me estará esperando. ¡Luego nos vemos! Y Sasuke... -se detuvo el chico que ya había empezado a correr- después pásate con las niñas para jugar.

-¡Las niñas! –exclamó Hinata- Sasuke, ¿puedes encargarte de ellas, por favor?

El Uchiha sólo asintió y posando un ligero beso en los labios de su esposa, se marchó. La mirada de la pelirosa reflejaba muchísima sorpresa.

-He leído en algunos libros –dijo Sai quien hablaba por primera en aquel día haciendo que las tres se fijaran en él- que después de un encuentro entre mujeres, los hombres sobran. Me voy.

Y en un movimiento rápido se fue.

-Han pasado muchas cosas en mi ausencia, ¿cierto?

Las dos mujeres de pelo largo se giraron hacia su amiga y asintieron.

-Te has perdido muchas cosas, vayamos a mi casa y hablemos –dijo la joven de pelo claro-.

Las tres se dirigieron rápidamente hacia casa de la sacerdotisa. Al llegar se sentaron y Sakura empezó a interrogarles como si de una periodista se tratase.

-Hinata, ¿Qué pasa entre Sasuke y tú?

-Estamos casados.

-¿Desde cuando?

-Desde hará seis años.

La pelirosa se quedó sin palabras.

-¿Sakura-chan? -preguntaron las otras dos-

-Si, ¿quiénes son "las niñas"?

-Son Miko-chan y Mitsu-chan, las hijas gemelas de Hina-chan y Sasuke-san.

-Comprendo. Tengo tantas preguntas, son seis años de los que no tengo información...

-De acuerdo –dijo Hinata- yo puedo hacerte un resumen sobre mi vida durante estos seis años.

Sakura asintió y la Hyuuga empezó a relatar

-Hace seis años, un mes después de que tú te fueras de la aldea, Sasuke y yo empezamos a salir en secreto. Pero cuando quedé embarazada de él, tuvimos que decir la verdad y hacer nuestro romance oficial; mi padre se negó pues Sasuke era un traidor pero le desobedecí, mi amor por el Uchiha era mayor que el temor a mi padre, por lo que, al ser mayor de edad ya, me casé con Sasuke con o sin el permiso de mi padre. Nueve meses después, nacieron la gemelas: Mitsuko y Mikoto.

La pelirosa se había quedado con los ojos como platos al escuchar la historia, el arisco Uchiha se enamoró de la vergonzosa y buena-para-nada de la Hyuga. Pero ella no era quién para decirle a Sasuke a quien debía amar.

-Tengo una pregunta. –dijo la Haruno- ¿el nombre de las niñas?

-Mikoto era el nombre de la madre de Sasuke y Mitsuko el de mi madre.

-¡Y son superbonitas!-dijo la rubia- ¡Son muy monas! Se parecen realmente a su padre aunque son igual de adorables que su madre.

La pelirosa sintió una punzada en su pecho, saber el porqué del nombre de las niñas y que se pareciesen a Sasuke le dolió en lo más profundo de su corazón.

-Bueno, ¿y tú Shion-san? –curioseó la recién llegada- ¿qué pasó entre Naruto y tú?

-Bueno, hace más o menos seis años, después de marcharte tú de Konoha, vine a la aldea para encontrar a Naruto y... entre esto y aquello acabamos saliendo hace dos años y hace un año que ya estamos casados –dijo ella- y... bueno... vamos a tener un niño.

Las dos chicas que estaban con ella se abalanzaron sobre la rubia pero al momento se alejaron pidiendo perdón.

-Bueno...- dijo Hinata haciendo que le prestasen atención- somos dos... las niñas querían un hermanito.

Las tres rieron la parte final como lo hizo Hinata hacía una semana, pero Sakura no tan divertida, otro hijo de Sasuke que no era suyo.

-Bueno –dijo Sakura Haruno- ¿lo saben los afortunados padres?

-No-dijeron las dos embarazadas- No lo saben.

-¿Y a qué esperáis? –se levantó la kunoichi- ¿vamos?

-Mmm... –comentó la pelinegra- prefiero que no, Sasuke me trata como una frágil muñeca de cristal.

-Y Naruto... se volvería hiperactivo, no creo que quieran tener a un Hokage más hiperactivo aún –todas rieron- pero me parece bien dar una vuelta.

Las tres se levantaron y pasearon por la aldea, se encontraron a Shino, Kiba, Choji, Temari y Neji quien al estar entrenando con Tenten tenía el byakugan activado y vio un punto minúsculo de chakra extraño en la barriga de su prima, aunque era poco, Neji sabía que ese chakra era poderoso pero para que nadie sospechara solo siguió entrenando tras saludar a las tres mujeres.

Al dia siguiente, Sasuke estaba sin dormir por cuidar a su embarazada mujer, aunque esta le dijo que no necesitaba cuidados importantes aún, y Naruto no paró de chillar y gritar a los cuatro vientos que sería padre.


Este es más bien un extra pues tal y como dice uno de los reviews dejados, habían ciertos misterios por eso he decidido hacer este extra, ya tenía hacer pensado hacer este extra pero como no tenía nada que hacer... ¡aquí el extra!

¡Disfruta y sé feliz!