PACIENCIA
Antes del inicio de clases Hermione fue llamada al despacho de la directora McGonagall quien la recibió con un fuerte abrazo y una mirada llena de alegría, su alumna predilecta habia sobrevivido a la guerra y estaba allí para terminar el curso:
- Señorita Granger, no sabe lo valiosa que es su presencia en Hogwarts en este momento, estaba muy esperanzada de encontrarla aquí de nuevo. –Hermione realmente apreciaba que McGonagall la tuviera en cuenta, ella era su maestra favorita.
- Gracias Directora McGonagall, usted sabe que para mí es muy importante aprobar todos mis EXTASIS para trabajar en el mundo mágico.
- Aprecio su interés, pero el motivo por el que la he llamado aquí es muy diferente, sé que este año usted se encuentra en una posición un poco incomoda, debe vigilar los movimientos del señor Malfoy y no será sencillo, por eso hemos realizado algunos cambios para permitir que ustedes compartan la mayor parte de las clases juntos, también he advertido a los profesores para la apoyen en su labor usted nunca estará sola en esta ambiciosa labor que ha decidido recibir.
Hermione había quedado atónita, sabía que McGonagall conocería las condiciones en las cuales Malfoy podía continuar en Hogwarts, pero no pensó que todo estuviera tan milimétricamente organizado, no sabía si sentir molestia por tener que compartir clases con la serpiente o aliviada porque no tendría que usar un gira tiempo para vigilarlo con mayor efectividad. Asi que prefirió inclinarse por el agradecimiento.
- Directora, no sabe cuánto alivio siento en este momento, cuando hable en el ministerio no pensé que tan involucrada iba a estar al ayudar a Malfoy, pero al escuchar la sentencia no podía retractarme, tengo que ser coherente y demostrar con mi ejemplo que honestamente creo en el cambio; espero que no me defraude;- Hermione miraba nerviosamente sus manos entrelazadas, no había sido capaz de hablar con Ron o Harry frente a ello, estaba muy asustada a pesar de ser una valiente Leona, sentía pánico al fracaso, y allí estaba desnudando su alma con McGonagall quien la miraba por encima de sus lentes.
- Señorita Granger, sé que es un gran reto para usted, solo los valientes de corazón asumen una responsabilidad que no está en sus manos ejecutar, pero es el principio del cambio. Por ello cite aquí al señor Malfoy, necesitamos hacer algunos compromisos y en unos momentos estará aquí.
Cuando la directora termino de hablar tres golpes se escucharon en la puerta, McGonagall le dio la instrucción de seguir, inmediatamente vieron asomarse una cabellera rubia y la monótona voz de Malfoy:
- Aquí estoy señora Directora, recibí su lech…- Las palabras del Slytherin se cortaron al percibir la presencia de Hermione, solo por un segundo se tensiono pero recordó que era un Malfoy y ella una simple hija de Muggles, así que decidió ignorarla y continuar hablando. – Su lechuza, ¿para qué es útil mi presencia en su despacho?
McGonagall decidió ignorar el sarcasmo de Draco y recibirlo de manera calida:
- Señor Malfoy, siéntase bienvenido esta siempre será su casa, el motivo de mi urgencia, y como vera he citado también a la señorita Granger porque ambos tienen un compromiso en su aprendizaje durante este último año. Ustedes compartirá todas sus materias, y deberán escoger las mismas asignaturas extracurriculares u optativas que deseen - Draco levanto una de sus cejas con gesto de aburrimiento y arrogancia, pero internamente sabía que todo era su culpa, ahora hasta los de su casa estarían en su contra – Pero especialmente usted tendrá que compartir su tiempo con la Señorita Granger, ella este año será Prefecta y por ende usted deberá acompañarla durante todo el día, a menos que ella decida asignarle otro custodio durante algunas labores.
Hermione guardaba silencio, ocasionalmente observaba las reacciones de Malfoy quien se encontraba de pie con sus manos en los bolsillos y con una postura desgarbada denotando poco interés en la conversación, a ella tampoco le alegraba la idea de tener a Malfoy todo el día con ella, sabía que se sentiría igual que llevar un Horrocrux encima, pero no podía hacer nada.
- Es por ese motivo que solicito su completa disposición en este proceso, - Continuo la directora – Sus actos recaerán directamente sobre la señorita Granger, pero también sobre sus padres, se que no están en las mejores condiciones y su único alivio es que usted aproveche su último año en Hogwarts.
Maldita bruja, le había dado donde más le dolía, las últimas palabras de su madre habían sido dirigidas para que aprovechara esta oportunidad e hiciera las cosas mucho mejor que sus antepasados, mientras que su padre simplemente estaba derrotado sabía que estaba enviando a su hijo a la boca del lobo, pero no podía hacer nada diferente porque tampoco tenía nada mejor que ofrecerle. ¡Salazar!, tendría que hacer su mejor esfuerzo.
- No se preocupe señora directora, conozco muy bien cuál es mi posición en este momento, y no dudo que nuestra heroína de guerra sabrá hacer su mejor trabajo conmigo- Miro de soslayo a Hermione para ver el impacto de sus palabras, pero ella solamente dirigía su mirada a McGonagall y si se sentía molesta lo supo disimular muy bien.
- Perfecto Señor Malfoy, entonces a su dormitorio nos espera un largo año.
Draco se retiró, pero decidió esperar en las escaleras, si debía ser vigilado por Granger entonces le iba a poner trabajo, él tampoco se despegaría, se portaría como un niñato que necesita guía para todo. Así que cuando vio esa melena alborotada salir de la oficina de McGonagal, se pegó a ella para ver a donde decidía llevarlo, curiosamente nunca había caminado cerca de Granger, la única vez que estuvo cerca de ella, fue cuando esta le dio un puñetazo, no pudo evitar tocarse la nariz ante el recuerdo.
Hermione se detuvo antes de llegar a la sala común de Slytherin y giro su mirada hacia él, Malfoy era más alto de lo que recordaba, vio sus ojos grises de cerca, enmarcados por grandes ojeras y su túnica le quedaba holgada, sabía que la serpiente no lo estaba pasando bien y esta situación tampoco lo ayudaba, así que simplemente decidió bajar su cabeza como despedida y confiar en que Malfoy haría las cosas correctamente.
Draco se percató que Granger lo miro por un tiempo, nunca había visto como ella había cambiado, su cabello alborotado continuaba igual, pero sus facciones eran de una persona más adulta, su mirada había adquirido un matiz de cansancio, y nunca había detallado algunas pecas que adornaban su rostro, sus grandes ojos cafés solo lo observaron un momento más y luego la vio alejarse por el pasillo, imagino que iba a darle un sermón acerca de cómo comportarse pero quedo petrificado cuando Granger simplemente le dio la espalda y siguió a su dormitorio; o ella era muy estúpida o realmente creía que él no iba a hacer nada malo; y realmente él no era un idiota para hacer cualquier cosa, nadie iba a tener consideración con él sí nuevamente se equivocaba y tampoco quería decepcionar a su madre, las palabras de McGonagall habían hecho mella, se fue a la cama pensando en cómo estarían sus padres en ese momento.
En la mañana Ron y Harry esperaban a Hermione en la sala común de Gryffindor, ambos habían pasado una excelente noche, reunirse con sus viejos amigos era revitalizador, Hermione no había descansado muy bien, no sabía cómo distribuir su tiempo adecuadamente para estudiar sus asignaturas, pasar los EXTASIS, cuidar a Malfoy y compartir con Ron. Tal vez tendría que usar el giratiempo que McGonagall le había entregado anoche después de que Malfoy salió de su despacho.
Ron la recibió con un dulce beso, él estaba emocionado, esa semana harían las pruebas para el equipo de Quidditch y nuevamente quería ocupar el lugar de guardián de Gryffindor, estaba alegremente hablando frente a sus habilidades cuando el trio se estrelló con la mirada arrogante de Malfoy afuera de su sala común; el había estado recostado esperando a Hermione desde hacía 10 minutos.
- ¡Vaya, por fin se digna en aparecer nuestra heroína favorita!. – Dijo Draco, con su voz burlona.
- No te metas con mi novia Malfoy, agradece que tu culo esta acá por ella. – Se le enfrento Ron, mientras Hermione lo sujetaba de la mano.
- Pero si es la comadreja, ve a reutilizar los libros que usaron tus hermanos en la época de Merlín, mi asunto acá es con Granger.
- Ten claro que lo que es con ella es conmigo, ni te atrevas a insultarla Malfoy, la pagaras caro. – Malfoy se rio de las insinuaciones de Ron, recordó cuando trato de hechizarlo y termino eructando caracoles, Weasley jamás sería una amenaza para Malfoy
- Ya, tranquilos los dos, Ron voy a hablar con Malfoy, no te preocupes sigue adelante. - Ron, miro a Hermione con frustración, a veces no le gustaba que ella fuera tan independiente, tomo a Hermione por la cintura y le dio un largo beso, Draco entorno los ojos, sin embargo no pudo evitar ver la manera como Ron tomaba a Hermione, al sujetarla por la cintura pudo observar mejor las formas de Granger, tenía un buen trasero. Ron y Harry se alejaron y Hermione se giró para observar al Slytherin - ¿qué quieres Malfoy?
- Estoy condenado a que me vigiles todo el tiempo, espero que no me eches un mal de ojo o algo así, todos los que te rodean son tan desagradables a la vista…
- Malfoy, no me jodas, no soy tu niñera, estaré contigo todas las clases y eso es todo, imagino que tu estupidez tiene límites y sé que no vas a hacer nada indebido.
- ¿Cómo lo puedes saber?, ¡cierto! eres la insufrible sabelotodo, lo siento pero no me pienso arriesgar, tendré que aguantarte y tu disfrutaras de mi presencia, y no sé, tal vez estar alrededor tuyo te de un aire de la belleza que no tienes naturalmente. – Le dijo Malfoy dirigiéndole una mirada de desaprobación a su cabello.
- Púdrete hurón. Si me lanzara dese tu ego y saltara al vacío de tu coeficiente intelectual, seguramente me mataría– Le contesto Hermione, mientras conjuraba con su varita - Aresto Momentum- Malfoy no lo vio venir sus movimientos quedaron disminuidos por el hechizo, mientras que Hermione rio, alejándose a toda prisa
Después de ello, Draco fue a buscar a sus amigos para dirigirse al comedor, Pansy lo observaba con sus inquisidores ojos verdes:
- ¿Entonces tendremos que ir a todas las clases con esos estúpidos Gryffindor? – Su voz denotaba incredulidad y fastidio- Sé que ahora nuestra casa no está en la mejor posición para exigir nada, pero llegar a ese extremo, me parece fatal.
Draco no respondió, simplemente miraba por encima del hombro a todos los demás, su presencia no era bienvenida allí, tampoco sabía que contestar a Pansy, todo era su culpa; ella entendió el hilo de sus pensamientos y no continuo hablando, sin embargo sentía una punzada en su interior, ella quería hacer las cosas bien de nuevo; se sentía fatal por haber sugerido que entregaran a Potter al señor tenebroso, le había costado entender que estaba jugando en el bando equivocado, y que los mestizos o sangre sucia, podían ser excelentes magos también, finalmente no tenían nada de diferente. Este año haría las cosas mejor y esta unión seria la oportunidad perfecta para ellos.
Su primera clase escogida era pociones con el profesor Horace en la ya conocida Mazmorra cinco, y para esta ocasión el profesor Horace decidió ubicarlos por parejas, Pansy con Harry, Neville con Lavender, Katie Bell con Ron, Luna con Theo y por supuesto Hermione con Draco.
- Ahora van a revisar su libro Elaboración de Pociones avanzadas, en la página 14, como verán hoy empezaremos a elaborar Amortentia.
Todos se miraron entre sí, esta práctica iba a ser algo incomoda.
Hola
Espero les este gustando la historia, estoy actualizando rápido porque ahora cuento con el tiempo, estoy de vacaciones, aun no se cuantos capítulos tendrá la historia pero no creo que mas de 10. Pero ¿quien sabe? puede que de un poco mas de rienda suelta.
No se olviden dejarme algún Review, es importante saber si les ha gustado, si tienen alguna sugerencia, teoría, no se...me gustaría saberlo.
Saludos.
