Capítulo 2: Viaje en avión.
Cuando despegó el avión estaba a punto de llorar, igual Kurt, pero Blaine estaba atrás de nosotros apoyándonos y diciéndonos cosas para calmarnos. Hasta que oí una voz más, era Sam. ¿Blaine se sentó con Sam? Bueno, nunca tuvimos una charla de no más de 10 palabras, pero se notaba que era simpático ya que todas las veces que lo veía se estaba riendo con Mike, su mejor amigo.
- Estás bien Quinn? – me dijo Sam.
- Si, gracias por apoyarnos a mí y a Kurt, necesitábamos a alguien que estuviera con nosotros en el viaje, sobre todo ahora.
- Bueno, para eso estamos yo con Blaine. Siempre que necesiten ayuda acudan a Blam o Slaine, como quieran decirnos.
Kurt se empezó a reír.
- Wow! Kurt, tienes una risa muy adorable – dijo Blaine.
Kurt se empezó a sonrojar y yo noté eso, ¿a Kurt le gusta Blaine?, bueno, no es de sorprenderse mucho ya que Kurt es gay y Blaine es un chico muy guapo y simpático.
- Pero si Kurt ES adorable, y a la vez muy lindo – dije eso para ayudar a Kurt, ya que ahora que lo pienso bien, Blaine y Kurt harían una bonita pareja. Ahora el problema, Blaine no es gay.
- Tú igual Quinn – dijo Sam.
Esperen un momento… ¿estoy sorda o Sam dijo que yo era linda? Okey, no voy a hacer ninguna estupidez, tan solo le diré gracias con una simple sonrisa.
- Gracias, tu igual eres lindo.
¡¿Qué yo dije qué?! Ay no, mi cabeza no funciona muy bien, ¡cómo le puedo decir eso!
Blaine soltó una carcajada y le dijo algo a Sam, no pude escuchar bien pero por lo que alcancé a oír dijo algo como "muy bien". ¿Qué podría significar eso? No lo sé.
Cuando miré al lado me di cuenta que Kurt estaba rojo como un tomate, al parecer sí que le gusta Blaine.
- Kurt, estás muy sonrojado, ¿fueron las palabras de Blaine?
- ¿Ah?... ¿qué?... no… No es por eso… es por… por… por el calor del avión, ¿hace mucho calor no crees? – dijo bien nervioso.
- Kurt - dije lo más calmada posible – es obvio que te gusta Blaine, tus reacciones lo dicen todo, y tienes que saber controlarlas. Es por eso que desde este preciso momento yo te voy a ayudar.
- Pero si tú eres la mejor amiga de Blaine, ¿por qué ayudarme?
- Porque ahora que lo pienso bien, ustedes se verían muy bien juntos, pero obviamente está el hecho de que Blaine no es gay, y eso arruina todo. Entonces, lo que yo haré es hacer que ustedes sean amigos, muy amigos, como Finn y Puck.
- Oh! Bueno, eso es muy bonito de tu parte, sé que Blaine no es gay y es por eso que quiero olvidar todo esto, pero lamentablemente no puedo, y ahora que tú me digas que podemos ser amigos me pone feliz, ya que por lo menos podría estar en su vida.
- Y estás en su vida, cuando Blaine se preocupa por alguien es por algo, y por si no te has dado cuenta, él se ha estado pasando todo el viaje viendo si estás bien.
- ¿Enserio? Oh Quinn, te puedo decir Quinnie? – asentí – Bueno, gracias por todo, en verdad eres una muy buena persona, pero por favor no le digas nada a Blaine, ¿podrías hacer eso?
- Claro, sería muy feo de mi parte decirle algo a Blaine.
- ¿Decirme qué? – preguntó Blaine al escuchar su nombre.
- Nada – dije sonriente – cuando lleguemos a la casa te diremos.
Miré a Kurt y le cerré un ojo tratando de que él notara que todo estaba bajo control. Obviamente, no lo hizo.
- Ok – dijo Blaine, y luego miró a Kurt – al parecer sí que es importante ya que Kurt está muuuy nervioso.
- Todavía estoy nervioso por estar en un avión – le dijo Kurt.
- Oh, verdad… Bueno, muero de ganas por saber qué me quieren decir ustedes dos.
- Y te lo diremos, ahora vete a hablar con Sam – respondí tal vez un poco cortante.
Cuando Blaine empezó a hablar con Sam, paralelamente yo también lo hice con Kurt.
- ¡Bien hecho! – le dije a Kurt - Sí que supiste controlar la situación luego de tu ataque de nervios.
- Gracias pero… ¡Qué le vamos a decir a Blaine! – dijo un poco enojado, por suerte, nadie lo notó.
- Tranquilo, tengo todo bajo control. Tengo un plan que hará que tú y Blaine sean muy buenos amigos.
Cuando le empecé a contar a Kurt su cara cambió drásticamente.
- ¡¿QUÉ?!
Ahora sí que todos se dieron cuenta, ya que al mirar alrededor vi a todos viéndonos como suricatos, así que actué rápidamente.
- Tranquilos todos, no pasó nada, sigan con lo que estaban haciendo.
- ¡¿Cómo quieres que sigamos con lo que estábamos haciendo si la mayoría dormía y ustedes nos despertaron?! – exclamó Santana enfurecida.
- Oh, lo siento a todos, enserio, se los recompensaré de alguna manera, lo prometo.
- Como digas.
- Ahora sí, con lo que estábamos hablando - dije dirigiéndome a Kurt – tú lo tienes que hacer Kurt, es la única forma que se me ocurre en la cual tú con Blaine puedan ser súper amigos.
- Okey, pero voy a tener que mentalizarme mucho tiempo para hacer eso – dijo un poco nervioso.
- Bueno, por suerte estamos en un avión en donde falta mucho tiempo para llegar a nuestro destino.
Los dos nos pusimos a reír sin razón alguna, al parecer fue con esto que comenzó una nueva amistad.
Pasaron las horas y cada vez me aburría más, la música no me ayudaba en estos momentos, Kurt se quedó dormido, Blaine igual, la mayoría lo estaba, los únicos despiertos eran Brittany, Artie, Tina y… Sam. No tenía la valentía para dirigirle la palabra después de lo que le dije. Lamentablemente él no pensaba lo mismo y me habló.
- Y…. ¿qué haces? – me preguntó.
- Nada realmente, trato de escuchar música para no aburrirme pero al parecer no funciona, y lo peor es que no tengo sueño para pasar lo que queda del viaje durmiendo – dije sinceramente.
- Mmm… me pasa lo mismo – dijo pensando – Hagamos algo, como Blaine y Kurt están durmiendo, ¿por qué no vamos a esos asientos de adelante que están vacíos y nos sentamos juntos y conversamos?, para pasar el rato digo yo.
- Con gusto.
Al sentarnos empezamos a hablar, y debo decir que fue muy agradable conversar con él, al parecer teníamos más cosas en común de lo que pensábamos.
Al quedarnos poco tiempo para llegar a Nueva York decidimos volver a nuestros puestos para que al momento del aterrizaje estuviéramos todos juntos. Pero cuando estábamos llegando a nuestros respectivos asientos nos encontramos con Blaine y Kurt sentados juntos y durmiendo. Blaine abrazaba a Kurt con un brazo mientras que el castaño apoyaba su cabeza en el hombro de Blaine. Se veían muy tiernos.
Tanto yo como Sam no quisimos despertarlos para decirles que estaríamos atrás de ellos, así que simplemente nos sentamos tratando de no hacer ruido, pero Sam no lo trató lo suficiente y se tropezó haciendo despertar a Blaine y a Kurt.
- ¡Lo siento! En serio lo siento, no quería despertarlos – se disculpó Sam.
- No importa, además ya deberíamos estar llegando – habló todavía un poco dormido.
- Tienes razón, quedan como 15 minutos – agregué al ver la hora.
- ¡Ay no! No quiero despegar, voy a morir de miedo – dijo Kurt asustado, que se había despertado completamente luego de caer en esa conclusión.
- Hey, estoy aquí, ¿recuerdas? – Blaine tomó la mano de Kurt en señal de apoyo - Y mientras yo esté a tu lado no te va a pasar nada, lo prometo.
- Gracias – dijo Kurt con una sonrisa que nadie se la podía quitar.
- Ay Blainie, eres un amor – se burló Sam.
- Cállate Sam – dijo riendo.
- Okey, okey, okey – interrumpí - si no se dan cuenta ya vamos a aterrizar y yo estoy muriendo de nervios, así que por favor… -
- Ya Quinn, entonces es hora de abrocharse el cinturón, ¿no crees?
- ¡Verdad! Se me olvidó por completo.
Pasaron los minutos y el avión empezó a aterrizar, estaba muerta de susto hasta que Sam me tomó la mano para tranquilizarme, digamos que no ayudó mucho ya que me puse más nerviosa de lo normal, pero su sonrisa calmó todo.
Y el avión aterrizó.
Hola de nuevo, este es el segundo capítulo de la historia, y posiblemente, si es que tengo tiempo, mañana suba el tercero.
Además tengo que decir que pronto subiré un nuevo fic sobre Klaine. Lo que pasa es que este fic que publiqué ya lo tengo casi terminado, así que es solo hacer algunas modificaciones y publicar.
Solo quería decir eso. Muchas gracias por leer.
Anita
