Wazza, gracias a las que me siguen en este segundo capítulo, perdonen si es poco, pero son los primeros capitulos, los proximos capitulos les prometo seran mucho mas largos, bien, espero y les guste el siguinte capitulo.

Disfrutenlo.


Cap. 2.- Subastada

No sé exactamente cuánto tiempo dure en ese auto pero de algo estaba segura, si yo no salía rápido de este carro, me daría un ataque claustrofóbico. Odiaba ir en auto, si por mí fuera, caminaría cinco kilómetros antes de estar en un auto.

No era culpa mía, solamente que viví una mala experiencia, y en ella, perdí a mi mama…

FLASHBACK

Me encontraba con mi madre, Renne, de regreso de mi clase de ballet, yo iba en la parte de atrás mientras mi mama conducía, estaba completamente feliz, hoy era el cumpleaños de mi mama y llegando a casa la esperaba una sorpresa que Charlie y yo habíamos organizado. Tenía una sonrisa boba en mi rostro, no podía ocultar mi alegría, pero debía controlarme o se daría cuenta.

-¿Que ocultas Bella?- dijo mi madre, lo había descubierto-.

-Nada mami- mentí-.

-A mi no me engañas pequeña, ¿no tiene que ver con lo de mi cumpleaños?

-Tal vez- asegure.

Se escucho el rechinido de las llantas en la acera, después, todo pasó muy rápido.

-¡Bella, ponte el cinturón! ¡RAPIDO!- grito mi madre.

Lo hice, pero, después de un segundo, ambas yacíamos inconscientes en un auto que acababa de chocar con otro que venía en dirección contraria.

FIN FLASHBACK

-Isabella, ya llegamos.

Tanya me saco de mis pensamientos, al voltear a mi izquierda se encontraba un enorme edificio con rejas, no me parecía para nada a un orfanatorio, pero no le di importancia y baje del auto para sacar mis cosas.

La trabajadora social me hizo entrar para que me instalara, al pasar por un pasillo vi una enorme mesa con un grupo de gente en ella, escuche una de las conversaciones:

-¿Valdrá mucho?- dijo una mujer.

-Tiene más de quince- respondió un hombre-, como máximo cinco mil.

Volví a enfocarme y subí las escaleras, al doblar a la derecha, había varias habitaciones, entramos a la primera habitación, en ella había una litera, un closet y un baño-

-Muy bien Isabella- dijo Tanya-, cámbiate, te tienes que ver presentable.

-Pero...- no pude terminar, Tanya salió de la habitación y me dejo sola.

Abrí mi maleta y saque lo mejor que tenia si se puede decir así, un pantalón, camiseta de manga larga y mis converse, salí, Tanya me esperaba afuera, me tomo por el hombro y me dio indicaciones:

-Espera aquí, cuando te nombre, bajas por las escaleras y vienes a donde este yo, ¿entendido?

-Si- respondí-.

Tanya bajo y yo me quede ahí esperando mi señal.

-Muy bien señores- dijo Tanya-, ella es Isabella Swan- esa era mi señal.

Baje por las escaleras y llegue a donde Tanya, ella me indico que me sentara en la silla que encabezaba la mesa. Una mujer se paro me vio y dijo:

-Mil.

-¿Qué?- me estaban subastando, me levante de la silla y salí corriendo de ahí, pero al llegar a la puerta un hombre me atrapo y me subió a su hombro-. ¡Hey, bájame!- exigí-, ¿que no oyes?, ¡que me bajes!

El hombre camino hacia la mesa y me volvió a sentar ahí, cuando trate de volver a huir, dos hombres igualmente grandes se pusieron a los costados para evitarme el paso, estaba atrapada.

-Perdone por eso- se disculpo Tanya-. ¿Continuamos?

-Dos mil- dijo un hombre enorme-.

-Es que tan poco valgo- dije-.

-Tres mil.

-Tres mil quinientos.

-Doce mil.- dijo un chico de cabellos cobrizos.

-¿Alguien da más?- cuestiono Tanya-. ¿No?, uno… dos… ¡VENDIDA!

No podía creer lo que acababa de pasar, acababa de ser subastada, los hombres de seguridad que antes evitaban mi paso se quitaron, el chico de pelos cobrizos venia hacia mí, toda la demás gente se dispersaba, el pelirrojo llego hacia mí y me vio de pies a cabeza:

-¿Quien eres?- cuestione-.

-Edward Cullen, ahora, vámonos de aquí- contesto el pelirrojo-.


AHH, ya salió Edward, ahora todo se pondrá mas raro.

Espero actualizar pronto, y lo se muy corto, pero son los del principio mas adelante serán mas largos.

Helado de vainilla para todas, Chao Chao.

Anna