Nuevamente gracias a todos por leer y más a aquellos que dejan sus comentarios (sin ofender a los que no, pero no sean malos, háganlo). Hey! maryL, Paqui y carla malfoy porfa abran cuenta, así les podré contestar personalmente y si ya la tienen no sean flojillas y presionen Login. XP.Déjenme saber si voy bien o me regreso. No olviden que sus coments son remitidos a Ann Margaret. SALUDOTES!

Aclaración: Esta historia está basada en personajes y situaciones creadas por JK Rowling, y pertenecientes a ella misma y editoriales. Ninguna ganancia económica se obtiene, ni se infringen los derechos de copyright. Algunos diálogos y descripciones de JK Rowling son brillantes, y se utilizarán apropiadamente dentro de los diálogos del Fic, mismos que pudiesen ser citados en las notas Post-fic del Autor.

Notas del Autor: Ok, Sé que anteriormente dije que habría algo de corazón a corazón con Lupin, pero simplemente ya no cupo en este capítulo, por lo cual les pido me disculpen muchote y no estén decepcionados me mi .

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Toc, toc, toc.

Ginny se dio la vuelta en la cama y gimió de irritación. "¡Vete!" le gritó a quien llamaba a la puerta.

Hermione abrió los ojos y sonrió. Ginny Weasley ciertamente no era una persona tempranera. Se incorporó y fue hacia la puerta.

Toc, toc, toc.

Se dio la vuelta, confusa y desorientada. Los golpes no venían de la puerta, era de la ventana.

Ella sonrió. ¡Hedwig!

Voló a la ventana y la abrió al instante. Hedwig saltó de la cornisa del frente a su hombro y dejó caer en la mano extendida de Hermione uno de los tres sobres que traía. Ella comenzó a abrirla, pero Hedwig la picaba con impaciencia.

"¿Qué?" Hermione le preguntó, confusa. Rápida como un chivato, Hedwig se precipitó hacia abajo, directo hacia las manos de Hermione y para su sorpresa, comenzó a picotearle los dedos. "¡Hey!" Hermione gritó en protesta, le ardían los ojos en la medida que el dolor se intensificaba en las manos. "¡Basta!" movió el codo hacia arriba, golpeando el ala de Hedwig y efectivamente empujándola lejos de sus ahora sangrantes manos. "¿Qué te pasa?" -preguntó ella, sosteniendo su mano derecha, que estaba sangrando mucho más que la izquierda, que había tenido que soportar un solo picotazo. Hedwig sólo hizo cliqueó con su pico una vez más en son de advertencia y salió volando por la ventana, muy probablemente para entregar las otras cartas.

"¡Algunas personas están tratando de dormir aquí!" Ginny gimió, dejándose caer de su lado y entrecerrando los ojos hacia Hermione. Se enderezó cuando vio la mano de Hermione. "¿Qué pasó?"

"Hedwig se volvió loco", explicó Hermione, tirando de su pañuelo de la mesilla de noche y enrollándolo en la mano. "No lo creo, ella siempre ha sido un pájaro muy tierno".

Ginny se sentó en la cama, pasando sus dedos a través de su pelo revuelto. "¿Qué dice Harry?"

"Oh, bien," Hermione tiró de la solitaria pieza de pergamino que se encontraba en el sobre. No le llevó mucho tiempo leerlo.

El sobre temblaba nerviosamente en sus manos.

"¡Ron!" gritó.

"¿Hermione? " Ginny ansiosa saltó de la cama a la vista de la ahora pálida cara de Hermione. "¿Qué pasa?"

"¡Ron!" Hermione gritó de nuevo. No sabía por qué estaba gritando por él, tal vez porque sabía que él necesitaba saber, o tal vez porque la carta de Harry enviada a él revelaba un poco más de información que la de ella, o tal vez porque sólo lo necesitaba a su lado en estos momentos antes de volverse violenta o antes de entrar en pánico.

"Hermione, ¿qué pasa?" Ginny trató de agarrar la carta que estaba todavía en la mano temblorosa de Hermione, pero Hermione ya estaba corriendo de la habitación.

Apenas había llegado a la escalera cuando se dio cuenta de que Ron venia subiendo a toda velocidad, alertado por su llanto.

"Hermione ¿Qué? ¿Qué pasa?" -preguntó, preocupado, agarrándola por los brazos y mirándola de arriba abajo. "¿Estás herida? ¿Qué pasó?"

Hermione no lograba encontrar las palabras, estaba tan conmocionada por la noticia que acababa de recibir y tan aliviada de que Ron estuviese con ella, que sólo podía sacudir la cabeza fuertemente cuando levantó la muñeca para inspeccionar su mano herida, y sin decir nada puso la carta en la mano de Ron. Ron lo cogió, y todo el color desapareció de su rostro mientras leía.

"¿Qué diablos está pasando?" Ginny insistió cuando Fred y George se aparecían en el descansillo.

"Hermione, ¿por qué gritas tan endemoniadamente a esta hora?" George bostezó.

"Es Harry, dijo Ron en voz baja. "Ha sido atacado".

Hermione cerró los ojos e inhaló profundamente, su respiración era inestable. Algo acerca de escuchar de las palabras 'Harry ha sido atacado " en voz alta, hizo que la situación se volviera muy real para ella. No podía romper en llanto ahora, tenía que mantener el control de sí misma. George se quedó mirando a Ron en flagrante choque, mientras que Ginny jadeó y puso una mano sobre su boca ahora abierta. Ron siguió mirando hacia abajo en la carta. Fred aparentemente parecía ser el único que podía reaccionar ahora.

"¿Qué?" Fred preguntó bruscamente, tirando de la carta de la mano de Ron y le dio lectura en voz alta. "He sido atacado por dementores y podría ser expulsado de Hogwarts. Quiero saber lo que está pasando y cuándo voy a salir de aquí".

"Directo al punto que es", comentó George en un tono tan alegre que Hermione quería golpearlo. Pero Ginny se encargó de eso. "¡Ay!" George protestó, sobándose la cabeza. "¿Por qué hiciste eso? Sabes que está bien si él escribió la carta. "

"¡Una carta!" Ron gritó, girando sobre sus talones. "¡Hedwig estaba en mi ventana!"

"¿Por qué no la dejaste entrar?" Ginny gritó, superando a Ron en la escalera, a pesar de ser casi un pie más corta que él, y corriendo a abrir la ventana.

"¡Lo siento, pero no pensé muy claramente cuando escuché que mi mejor amiga gritaba mi nombre como si estuviera siendo asesinada!" Ron rompió airadamente. Hermione se hubiera sentido culpable, pero había otra crisis a tratar. Hedwig debió haber estado de muy mal humor, pues cuando entregó la carta de Harry a Ron, también comenzó a picotearle las manos. "¡quítate de aquí!" Bramó Ron, sacudiendo sus brazos frenéticamente mientras que Fred se acercaba rápidamente a ayudar. Ron consiguió tomar distancia para poder rasgar el sobre y escanear la carta a toda prisa. "¡Maldita sea!", gritó, tirándola contra el suelo, "¡dice la misma maldita cosa!"

"Vamos," La impresión disminuía y Hermione se estaba deslizando forzadamente a un estado de racionalidad. "La Orden debe saber algo."

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Hermione cerró los ojos, tratando de dejar que el sonido rítmico y pacífico de la respiración de Ginny la adormeciera. Pero a medida que los minutos transcurrían, Hermione sólo se hizo más y más molesta de sí misma. Realmente debía dormirse, mañana sería un gran día, pero su mente simplemente no se detenía.

No podía dejar de pensar en todo lo que había sucedido hoy. Después de recibir la escueta nota de Harry, Ron había corrido por las escaleras para encontrar a la señora Weasley y Lupin quienes a su vez ya venían de subida, pues habían escuchado los gritos de Hermione y de quienes sospechaba que habían oído la noticia. A Ellos, por supuesto, se les había informado la noche anterior, pero las noticias no habían llegado a Grimmauld Place hasta después de que ella y Ron habían subido a sus habitaciones para dormir. Hermione y Ginny habían escuchado una ráfaga de actividad que se produjo en la planta baja, y pensó en bajar a preguntar si algo andaba mal. Pero decidieron dejar que pasara, pensando que si llegaba una mala noticia, se les informaría. Hermione suprimió la necesidad de reír con amargura, obviamente, ella y Ginny se habían equivocado.

Hermione y Ron habían estado bastante molestos porque no se les informó de inmediato sobre lo ocurrido a Harry. La Señora Weasley había argumentado que no los había querido despertar, pero Lupin había tenido el buen sentido de verse avergonzado. Probablemente estaba pensando en cómo se sentiría si James o Sirius hubiesen sido atacados y no se le enterara de inmediato. Lupin había tratado de apaciguarlos al permitirles hablar con Dumbledore, quien había sido, obviamente, la principal persona en rectificar la situación.

Entraron con Dumbledore cuando éste último le daba una terrible exhortación o regaño por así decirlo, a Mundugus Fletcher. Había conocido a varios miembros de la Orden en su primer par de semanas en Grimmauld Place, pero aparte de los miembros que ya había conocido y Tonks, realmente no los conocía muy bien. Y en el caso de Mundungus, no le gustaba mucho. Fred, George, y Ron o sobrellevaban, por supuesto, pero tanto ella como Ginny evitaban al "ex-delincuente". Ella escuchó con las orejas extensibles los informes que dio acerca de su guardia, y no parecía fiable en lo más mínimo. Así que si le hubieran dicho que un miembro Orden iba a hacer algo tan estúpido como dejar su obligación de guardia, habría apostado su copia de Hogwarts: Una historia a que ese sería Mundungus Fletcher.

De todos modos, nunca había visto a nadie en su vida tan enojado como a Dumbledore. La parte extraña y temerosa de su furia era que no estaba despotricando como unos magos de pelo rojo que ella conocía, hablaba en un tono extrañamente calmado pero contundente, que era sólo ligeramente por encima de su volumen normal. Lo que había sido más aterrador que todo, era el aura que emanaba. Ella había entrado en la habitación, y le había pegado como una Bludger: el mago más poderoso del mundo estaba en esta sala y estaba furioso. Dung estaba prácticamente acobardado en la esquina, con la cara roja como remolacha de pura vergüenza. Dumbledore había cambiado su aspecto rápidamente después de darse cuenta de que tenía una audiencia, y en ese momento Dung aprovechó para salir de la habitación, la señora Weasley, que había esperado en el pasillo, continuó la reprimenda exactamente donde Dumbledore la dejó, pero a diferencia de Dumbledore, ella sí que levantó la voz.

Dumbledore les dijo toda la historia. Al parecer, Harry había estado caminando alrededor de su vecindario con su primo, cuando dos dementores se presentaron al azar y los atacaron. Harry había perdido su varita mágica, y en el tiempo que él tardó en levantarse, los dementores estaban tratando de besar a Dudley. Había logrado conjurar un patronus, y fue entonces cuando Arabella Figg, de quien Hermione había oído hablar gracias a Orejas extensibles, se había revelado a sí misma y ayudó a Harry a llegar de vuelta a casa. Mientras tanto, el Ministerio había descubierto que el patronus se había producido en Little Whinging, y desde que Harry era el único mago registrado en la zona, había sido acusado. La carta de la expulsión había sido enviada, pero Dumbledore llegó al Ministerio para aplazar la sentencia. Harry ahora tenía que enfrentar un juicio para determinar si su uso de la magia era verdaderamente necesario.

Hermione tuvo que rodarse sobre su estómago para poderle dar un golpe a almohada por el disgusto. Toda esta situación era ridícula. La idea de que Harry mintiese sobre los dementores en Little Whinging especialmente cuando ya-saben-quien estaba de regreso, era absurdo, y cualquier persona con medio cerebro de una célula debía ser capaz de ver eso. Harry era una de las personas más honestas que ella conocía. Bueno, Hermione reconoció, ha mentido, pero siempre había una buena razón para ello. Él no mentiría sobre esto. El Ministerio debería concentrarse en el hecho de que de alguna manera dos Dementores habían dejado Azkaban y viajaron por todo el camino de Surrey para hacer una visita a Harry. Hermione dejó caer la mejilla en la almohada con un suspiro. Si tú-sabes-quién había conseguido de alguna manera que los dementores se pasaran a su lado, ¿Por qué no todos los dementores salieron?, ¿No tendría, ya-saben-quién la pericia para convencer a los dementores a unirse a él, dejar Azkaban, e ir por Surrey para intentar capturar a Harry, y volver a Azkaban y fingir estar aún en servicio de Fudge?. A menos que alguien diferente hubiese enviado a los dementores. Hermione volvió a suspirar y se cambió de lado. Todo lo anterior no tenía ningún sentido. ¿Quién aparte de Tú-sabes-quién quería hacerle daño a Harry?, existía la posibilidad de que un mortífago lo hiciera por el innombrable.

Hermione luchó contra el impulso de suspirar nuevamente, no quería que Ginny se despertara, ya había hecho mucho ruido. Después de saber lo que había pasado con Harry, había terminado limpiando la última habitación; La Sra. Weasley insistía en que actuaran como si todo estuviera en total normalidad. Pero había encontrado el tiempo para buscar precisamente lo que el Decreto para la restricción de magia en menores de edad decía acerca del uso de la magia en situaciones donde la vida se encontrara en peligro, y se sentía aliviada al saber que Harry había sido absuelto de todos los cargos. Sólo esperaba que el Ministerio le creyera; no habían estado actuando últimamente con mucha racionalidad.

Hermione se sentó en la cama. No podía dormir, ella lo sabía. Mordiéndose los labios, saltó de la cama en silencio y buscó a tientas su bata por el cuarto oscuro. Ella sabía lo que quería hacer, el problema era que no estaba segura de tener las agallas para hacerlo. Sobre todo si no podía encontrar su bata. Tuvo la tentación de encender su varita para buscar, pero tenía miedo de que la luz despertara a Ginny y no quería que Ginny supiera dónde iba. Miró su camisón de lino blanco sin mangas. Supuso que podía caminar por Grimmauld Place vestida así, lo había hecho toda la mañana. Hermione se sonrojó ligeramente al recordar cómo había corrido en camisón en la mañana hasta que Ginny le había llevado discretamente su bata.

Ron ya me ha visto en esto, se dijo, mientras escapaba de la habitación. No le importará verme en él otra vez. Sin embargo, estaba un poco nerviosa cuando dio unos golpecitos en la puerta. Una parte de ella esperaba que Ron tuviera un sueño tan pesado que no despertase, mientras que la otra parte se moría porque él abriera la puerta y le sonriera adormecido. Se mecía ligeramente de un pie a otro mientras esperaba.

Brincó ligeramente cuando la puerta se abrió. Ron asomó la cabeza con cansancio, y esa sonrisa que había querido ver, iluminó su rostro cuando vio quién era. Oh cielos, es mucho mejor de lo que pensé.

"¿Qué estás haciendo aquí?" Ron susurró.

"No puedo dormir", explicó, con los brazos cruzados sobre el pecho. "Tenía la esperanza de poder entrar. A menos que estuvieras durmiendo, en ese caso, me voy a leer o algo, está bien", añadió rápidamente.

"No, no", insistió Ron, manteniendo la puerta abierta. "Entra"

"Gracias", se deslizó delante de él y se sentó en el borde de la cama extra. Ron se arrastró a su cama y se tiró en ella. Parecía estar esperando a que ella dijera algo. "Yo - Yo supongo que con todo lo que ha pasado ahora… estoy muy consternada para dormir"

"Sí," Ron estuvo de acuerdo.

"Gracias al cielo, Harry está bien," agregó Hermione después de una pausa. "Podría haber sido herido. Dudley también", añadió en el último momento. Ron asintió con la cabeza, y se quedó en silencio. Ella pretendía jugar con el dobladillo de su bata de dormir, pero en realidad, estaba observando a Ron subrepticiamente. Era evidente que estaba agotado y seguía tratando de esconder sus bostezos, pero al mismo tiempo, esperaba pacientemente a que Hermione hablara, y dijera lo que había venido a discutir. Ella sonrió, Ron era tan dulce. "Será mejor que vuelva a bajar," ella se puso de pie.

"¿Ya?" Ron protestó.

"Estás cansado," Hermione respondió. "Vuelve a dormir ".

"No, está bien, de verdad," Ron insistió. "Siéntate."

"¿Estás seguro?" -Preguntó Hermione.

Ron asintió con la cabeza.

Ella se volvió a sentar. "Yo debería tratar leer algo", pensó en voz alta.

"Vamos, Hermione", Ron resopló, "lees mucho."

"¡Nunca se lee demasiado!" Hermione protestó airadamente.

"¿Cuántas veces has leído Hogwarts: Una historia?" Ron preguntó con las cejas arqueadas.

Hermione contó rápidamente en la cabeza. "Seis".

Ron levantó la mano hacia ella y la dejó caer con un ruido dramático. "A eso me refiero".

"Sabes, Ron, si realmente intentaras leerla una vez, puede que te gustara," Hermione argumentó, "Hogwarts: Una historia es realmente fascinante, la disfrutarías."

"¿La disfrutaría?" Ron preguntó secamente, claramente no le creía ni una pizca.

Hermione se apoyó contra la pared que estaba tras ella y se cruzó de brazos. "Bueno, ¿sabías que una parte de la razón por la que Slytherin dejó Hogwarts fue porque estaba enamorado de Rowena Ravenclaw?"

"¿Y ella no quería a los bastardos egoístas, amantes de las serpientes?", preguntó Ron planamente. "Estoy impresionado".

"Y ella estaba enamorada de un muggle," Hermione continuó, ignorando los comentarios de Ron. "Es por eso que Slytherin comenzó a odiar a los nacidos muggles". Ron puso algo de atención. "Supuestamente construyó la Cámara de los Secretos el día en que Rowena se casó. Todo el mundo estaba fuera del castillo en la boda y pudo hacerlo en secreto."

"¿Él construyó la Cámara en un día?" -Preguntó Ron con incredulidad. "¡No lo creo!"

Hermione sonrió. "¿Ves cómo la lectura puede ser interesante?"

Ron se descansó sobre la espalda. "Qué va, es diferente. Las cosas son más interesantes cuando me las platicas".

¿Realmente él dijo eso?

Hermione se sonrojó y miró hacia abajo mientras se llevó las rodillas hasta el pecho y abrazó a sus piernas.

"Bueno, ¿qué pasó después?" Ron preguntó, mirando al techo.

Hermione vaciló. "Bueno, para entender, hay que saber toda la historia."

"entonces cuéntamela," Ron sugirió.

"Va a tomar un buen rato", advirtió Hermione. "Es una historia bastante complicada".

Ron volvió la cabeza de lado para poderla observar, y luego le sonrió. "Hey, yo tengo tiempo".

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Hermione entró en su habitación con una expresión tímida en su rostro. "Ginny, permíteme explicarte", comenzó. pero Ginny, no estaba escuchando. Escondía su brazo de un tirón tras su espalda en pánico, pero se relajó cuando vio que era Hermione. "Ginny, ¿qué estás haciendo?"

Ginny se ruborizó cuando se sentó en su cama, con una carta en mano. "Te conté acerca de Michael, ¿no?"

"Michael Corner, ¿no?" Hermione aclaró. Ella sabía que Ginny había conocido al de quinto año de Ravenclaw en el Baile de Navidad, y pasó más tiempo hablando con él que con Neville. Hermione había hablado un poco con Michael también, ella se había acercado a Ginny después de la discusión con Ron y terminó pasando algo de tiempo con ese grupo. Michael le había parecido un chico muy agradable, y era bastante guapo. Ella sabía que Ginny había seguido hablando con Michael el resto de la velada, pero eso era todo.

"Sí", respondió Ginny, las mejillas ya casi de color rosa brillante. "Bueno, somos novios."

"¡Ginny, eso es genial! ¿Cuándo ocurrió esto?"

"El Fin de año", explicó Ginny, "Yo no dije nada porque era en la época de la tercera prueba y todo..." De repente, levantó la vista afectada."Así que no puedes decir nada a nadie hasta que yo diga, ¿de acuerdo?"

"Por supuesto," Hermione prometió. "Sólo promete que no le dirás a Ron delante de mí", añadió con una sonrisa. Se puso seria por un minuto, desde que el comentario de la tercer prueba le había recordado a una persona muy importante en la vida de Ginny. "Pero Ginny, ¿qué pasa con Harry?" -preguntó ella con suavidad.

Ginny suspiró, sacudiendo su larga melena de pelo rojo por encima del hombro. "He renunciado a él. Estoy cansada de actuar como una idiota cada vez que está cerca. Ha sido el mejor amigo de mi hermano por cinco años, y no he dicho una frase coherente frente a él. Es ridículo".

El tono ligeramente frenético de la voz Ginny recordó a Hermione sus propias divagaciones cada vez que negaba sus sentimientos hacia Ron, pero no insistió en el tema. "Bueno, cualquier cosa que tu creas que es lo mejor," dijo Hermione. Hizo un gesto hacia la carta. "Así que ¿Acaba de llegar una nota de él?"

"Sí," Ginny la miró con una sonrisa tímida en su cara.

"Bueno, me alegro por ti, Ginny. Te lo mereces", le dijo Hermione con seriedad. Se volvió a encontrar algo de ropa para cambiarse antes de dirigirse a desayunar.

"¡Oh, no ,no!," dijo Ginny dejando de lado su carta y mirando desafiante a su amiga. "No creas que puedes salirte con la tuya. Me tienes qué decir a dónde saliste a hurtadillas". Hermione sonrió al recordar la gran conversación que había tenido con Ron la noche anterior, había acabado por dormirse en la cama extra y no se despertó hasta hace unos minutos. Ella alzó las cejas felizmente, pero no dijo una palabra. "Hermione", advirtió Ginny, saltando arriba y abajo en la anticipación. "¡Dime!"

Hermione salió muy campante de la habitación con una sonrisa enorme y estúpida en su cara.

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"¡Wotcher*, Hermione!" *(Nota, dejaré la palabra original wotcher, como que no es igual sin ella)

"Buenos días, Tonks," Hermione regresó el saludo al observar el estilo de Tonks del día: violeta; violeta no es un color atractivo en ella, pero con mucho tacto, Hermione lo ignoró cuando iba a servirse una taza de café. Ella no era normalmente una gran bebedora de café, pero aún estaba un poco cansada por la plática que tuvo con Ron hasta las horas de madrugada. Fred, George y Ron, llegaron unos momentos después. Hermione llamó la atención de Ron y esbozó una sonrisa especial para él. Ella había estado entrando en su habitación durante las últimas tres noches para hablar durante horas. Se había convertido en su parte favorita del día, y la mejor parte de las vacaciones hasta el momento. Ron devolvió el saludo y bajó los ojos con cierta timidez. Sólo esperaba que gozara de su tiempo juntos tanto como ella lo hacía.

"Wotcher, chicos," Tonks saludó.

"¿Qué estás haciendo aquí?" -Preguntó George felizmente, intercambiando una mirada alegre con Fred. Tonks siempre estaba dispuesta, lista y capaz para participar en una broma.

"Acabo de terminar mi guardia", declaró Tonks conversacionalmente. "Harry está bien, por cierto.".

"Que bien", Hermione tomó un sorbo del líquido hirviendo. "¿Todavía no sabes cuándo podrá venir?"

"La carta llegó justo antes de que terminara mi servicio. Por lo tanto, debemos ser capaces de recogerlo esta noche", Tonks predijo.

"¡Eso es fantástico!" Hermione exclamó alegremente. Ron sonrió de buena gana a las noticias antes de sentarse frente a Hermione en la mesa. Fred y George se sentaron junto a él, susurrando sospechosamente entre sí.

"Miren nada más," Bill Weasley sonrió cuando, entraba de repente en la cocina. "Si son mis tres hermanos más pequeños".

"¡Bill!" los tres hermanos Weasley, dijeron con sorpresa.

"¿Qué estás haciendo aquí?" George le preguntó con una sonrisa.

"Tenía que ver a papá para algunos asuntos de la Orden", explicó Bill, "Y ni siquiera lo intenten; mamá me tiene prohibido que les diga nada". Alborotó el cabello de Ron con amor, y Ron le alejó el brazo con impaciencia.

"Bill, ¿Egstás ligsto?" Fleur Delacour entró campante en la cocina para encontrar a su "compañero de trabajo", e inmediatamente atrajo la atención de toda la población masculina del lugar.

Hermione se preguntaba si Ron se percataría si ella le arrojaba su café en la cara, ya que parecía estar tan encantado con Fleur que no se daría cuenta si ya-saben-quién entraba en la cocina y bailaba una danza rusa.

"Sí", contestó Bill, desgarrando los ojos de su novia para ver a las otras dos mujeres en la cocina. "¡Oh, Buenos días, Tonks. Buenos días, Hermione!."

"Hola," Hermione regresó el saludo, con la esperanza de que no fuera evidente que la taza en su mano estaba temblando y ella bebió más café en un intento de desplazar a la bilis que se levantaba en la garganta. No era la presencia de Bill lo que estaba arruinando su desayuno, era la Veela que lo tomaba del brazo. Miró, y, efectivamente había un hilo de baba deslizándose por la barbilla de Ron. Ella dejó caer la taza un poco más fuerte de lo normal, sacando efectivamente a Ron de su aturdimiento por unos segundos, antes de que éste se volviera abiertamente sorprendido a Fleur. Patán, pensó enojada.

¿Ya conocen a Fleur? ", dijo Bill ofrecido, llevando a la sorprendentemente magnífica Veela hacia adelante. "Ella trabaja en Gringotts conmigo".

"Mucho gusto en conocerte", Tonks sacudió la mano de Fleur hacia arriba y hacia abajo vigorosamente, para el gran y evidente disgusto de Fleur. Tonks le soltó la mano y le dio una palmadita en bruto a Fleur en el hombro, dejando a Fleur ligeramente fuera de balance. Tonks guiñó un ojo a Hermione antes de continuar con su desayuno.

"Fleur, estos son mis hermanos: Fred, George, y Ron".

"En realidad, yo soy George, y éste es Fred",

"Pero nos puedes llamar como quieras", agregó Fred en lo que obviamente creía, era voz madura y muy masculina. Fleur pareció no impresionarse ni poquito, Bill se rió y acarició a su hermano pequeño en la espalda.

"Es un plagcerr " Fleur dijo cortésmente cuando Fred y George le besaron cada uno la mano delicadamente. "Y Claro que conogzco a Rognald, él sagvó a Gabrielle." Y dio a Ron un beso en la mejilla, haciendo que Ron se volviera tan rojo como su cabello. Hermione frunció tan profundamente el ceño que creía que el gesto podía ser permanentemente grabado en su rostro.

Fleur luego le tendió la mano a Hermione, luciendo confusa. Ella está tratando de reconocerme, Hermione pensó amargamente. "Soy Hermione Granger", puntualizó, "te conocí hace unos meses. Soy amiga de Harry Potter."

"Oh, egs ciegto", Fleur asintió, como fingiendo recordar. Sus ojos azules se iluminaron repentinamente con real reconocimiento. "Oh, recuegrdo ahora. Eres la novia de Viktor, ¿vegdad?"

Bueno, eso efectivamente sacó a Ron de su aturdimiento.

Hermione generalmente amaba cuando podía sentir los ojos de Ron en ella, pero ahora estaba suprimiendo la urgencia de voltear a verlo. Se obligó a no mirar hacia él, y calmadamente sólo sacudió la cabeza."No, no somos novios."

"Pero, tu egas la acompañante de Viktor ¿no así?" Fleur presionó, "Ez ahí dóngde te vi anteriormente."

"Sí," Hermione admitió, "Pero él no es mi novio."

"Oh," Fleur parecía confundida de nuevo. "¿Tú egez la novia de Harry, entongcez?"

"No," Hermione podía escuchar una tersura inusual creciendo en su voz, ¿podría ser esta mujer más irritante? "No novio. Completamente sola. No tengo nada en absoluto".

Hubo un largo y tenso silencio en el que incluso Fred y George no tuvieron el buen sentido de hacer cualquier tipo de comentario tonto.

"Bueno," Bill pareció sentir el peligro, y tiró en el brazo de su novia. "De todas formas, mejor que nos vayamos".

Hermione enojada derramó el resto de su café cuando Bill y Fleur dijeron adiós y se fueron. Sólo quería irse de ahí antes de hacer o decir algo de lo que luego se lamentara, pero cuando finalmente se arriesgó a mirar hacia arriba, se encontró que ya no era necesario.

Ron ya se había largado.

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Ron la evitó por el resto del día, así que cuando terminó de escribir a sus padres esa tarde, Hermione se fue a buscarlo. No quería estar en el medio de una pelea con él cuando Harry llegara. Harry había tenido suficiente, y los necesitaba a ambos y ahora.

No tuvo que buscar mucho. Ron había estado enfadado en su habitación casi todo el día.

"¿Ron? " llamó a la puerta. "Déjame entrar, sé que estás ahí."

Hubo una larga pausa, y, finalmente, Ron abrió la puerta. "¿Qué?"

Ella pasó junto a él y se sentó en lo que ella llegó a pensar, era su cama. Pig saludaba revoloteando y fue a posarse sobre el Hombro de Hermione, mientras que Hedwig abucheaba majestuosamente desde la parte superior del armario. Ella hizo caso omiso de las mascotas y se quedó mirando fijamente a Ron. "Creo que tenemos que hablar".

"Bien, pasa," dijo Ron sarcásticamente. "Siéntete como en casa".

Hermione lo miró. "No actúes así. Eres mejor que esto."

Ron cruzó los brazos sobre su pecho. "Habla entonces."

"Me has estado evitando todo el día," Hermione le dijo: "La única razón que se me ocurre para explicar tu comportamiento es que Fleur me confundió como la novia de Viktor, pero sé que eso no puede ser el problema, porque sería ridículo". Ron no dijo nada, sólo empezó a caminar. "¡No puedes estar todavía celoso de Viktor!"

"¿Celoso? " Ron soltó un graznido de risa sarcástica. "¡Yo no estoy celoso!"

"Entonces, ¿por qué actúas así? " Hermione exigió.

"¡Porque él es de Durmstrang, Hermione!" Ron gritó: "¡Es de Durmstrang, y Tú-sabes-quien está de regreso, y Karakoff es un ex mortífago, y tú no debes perder el tiempo con él!"

"En primer lugar," Hermione comenzó, se puso de pie y envío a Pig revoloteando lejos para unirse a Hedwig en el santuario del armario. "No estoy saliendo con Viktor, e incluso si lo estuviera, no sería de tu incumbencia. Y en segundo lugar, Víctor es mi amigo y yo espero que tú, como mi mejor amigo debieras de saber que yo no sería amiga de un Mortífago, por lo que no debiera molestarte que Viktor y yo seamos amigos por correspondencia... "

"¡Así que todavía le escribes!" Ron gritó triunfante.

Oh, esa estuvo buena, Hermione, eso fue una buena idea, dejar que ese pedazo de información se te escapara. Ella y Viktor habían mantenido una correspondencia regular, pero, afortunadamente, todas las cartas habían llegado temprano en la mañana, así que Ron no había divisado a la lechuza de Viktor. Ella no había querido tener que repetir el alegato del Baile de Navidad. Pero ahora parecía ser inevitable.

"¡Y qué si lo hago!" Hermione finalmente farfulló en respuesta. "¡No debería importarte!" Ron abrió la boca para replicar, pero rápidamente levantó la voz para detenerlo, "¡Los amigos no reaccionan así tan ridículamente con sus amigos del sexo opuesto, a menos que están celosos! ¡Entonces, sólo admítelo y prosigamos! ¡Harry debería estar aquí en cualquier momento, y no quiero estar peleando cuando él llegue! "

"Yo no estoy celoso", Ron rugió de nuevo, "¡Los amigos pueden reaccionar de esta manera con otros amigos! ¡Tú te pones molesta cada vez que aparece Fleur!"

¡Esa no es una reacción normal después de todo, porque si no fueras tan imbécil y abrieras los ojos y oídos a lo que estoy tratando de decirte, te darías cuenta de que estoy loca por ti!, Hermione le gritó mentalmente, pero las palabras que salieron de su boca fueron muy diferentes: "Eso es sólo porque te tropiezas contigo mismo cual idiota cada vez que ella está cerca, y ¡Fleur es una tonta megalómana!" Hermione le contestó: "¡Así que no me digas cómo me siento!"

"¡Tú me estás diciendo cómo me siento!" Ron señaló.

"¡Bueno, eso es diferente!" Hermione Protestó, "¡No sé cómo te sientes, ya que tú no me lo dices me veo forzada a hacer una suposición. Ya te he dicho lo que yo creo, entonces porqué no me iluminas!" Las manos de Hermione se fueron a sus caderas. "¿Por qué estás actuando así?, dime de una vez por todas ¿Por qué no te agrada Viktor?"

"Él es de Durmstrang…"

"¡Idioteces!" Hermione estalló, y la mandíbula de Ron se dejó caer por el uso poco común de su lenguaje. "¡¿Por qué realmente no te gusta Viktor?"

"ya te dije que…"

"Ron, yo sé que estás mintiendo, siempre puedo decir cuándo me mientes, y si no vas a decirme la verdad, muy bien, entonces tú puedes explicarle a Harry por qué no nos hablamos, pero te agradecería que lo envíes a mi habitación cuando llegue de manera que pueda decirle ¡Hola!" Hermione se fue hacia la puerta.

"¡No es lo suficientemente bueno para ti!"

Hermione se quedó inmóvil, de espaldas a él. "¿Qué dijiste?"

Oyó a Ron aclararse la garganta con torpeza. "Dije que no es lo suficientemente bueno para…ti."

No leas demasiado en ello, no leas demasiado en ello, cantaba para sí mientras se daba la vuelta. Podría ser que se interese sólo como un amigo. Puede ser nada. "¿Un jugador internacional de Quidditch y uno de los campeones del Torneo de los Tres Magos no es lo suficientemente bueno para mí?" -le preguntó en voz baja. Ron asintió con la cabeza, desafiante, y ella sabía que no estaba mintiendo. Sonrió tristemente, no era la respuesta que esperaba, pero era bastante buena. "Tienes expectativas más altas para mí, ¿no?"

"Bueno, sí," Ron metió las manos en los bolsillos y miró a sus pies. "Quiero decir, Hermione, tú eres..." Sus oídos se fueron convirtiendo rápidamente en rojo remolacha.

¡Esta respuesta me gustó más! "¿Sí?" Hermione le preguntó ansiosamente.

Levantó los ojos y encontró los de ella, y con sus ojos dijo que más que cualquier carta de amor de Viktor nunca podría transmitir. Tenía el estómago revuelto en una manera alarmante, pero estimulante, como sucedía a menudo cuando Ron hacía algo maravilloso, y sentía a su vez sus propias mejillas tornarse rojas.

Ron abrió la boca para tratar de expresar de forma coherente cómo se sentía, pero Hermione se dio cuenta de que no necesitaba escucharlo. Ahora no. Algún día, ella sin duda lo haría. Pero no ahora, no estaba listo. Se podía esperar un poco más.

"Tú también," dijo Hermione en voz baja. Ron parpadeó confundido. "Quiero decir", balbuceó, agachando la cabeza cuando su manera de mirar se volvió demasiado intensa para ella. "Es por eso que no me gusta Fleur. Debido a que te mereces alguien mucho mejor que ella."

"¿Tú crees?" Las cejas de Ron se arquearon de asombro. "¿Mejor que Fleur?"

"No creo", dijo Hermione en voz baja, "lo sé". Ron sonrió, y hubo un largo silencio en el que se podía escuchar la caída de una pluma.

"Sí," Ron finalmente habló, aclarándose la garganta. –"Yo creo que por eso no me agrada mucho Vicky".

"Viktor," Hermione interrumpió de forma automática.

"Como quiera que sea," dijo Ron descuidadamente. "De todos modos, no me gusta la idea de tú y Viktor juntos".

"Bueno, no lo estamos", Hermione le tranquilizó.

"Y reconozco que tampoco me agrada mucho la idea de Harry y Tú juntos", continuó Ron.

Esto fue una sorpresa. Nunca se había considerado tener una relación con Harry, aun con todos esos malditos artículos de Rita Skeeter. Porque las cosas con Harry no eran así en absoluto. "Realmente, ¿por qué?"

Ron se encogió de hombros. "No sé. Simplemente no me parece bien. Supongo que no es correcto para los mejores amigos salir juntos."

"¿Así lo crees? " Hermione se preguntó en voz baja antes de que pudiera detenerse. Ron no era tan tonto como parecía a primera vista, así que incluso era capaz de entender lo que realmente significaba su pregunta. Sacudió la cabeza hacia ella, y ella de inmediato desvió la mirada. No podía creer que lo que acababa de decir en voz alta. ¿Qué estaba pensando? Estaba muy tentada a sólo salir corriendo de la habitación, sólo estaba a diez pies de distancia de la puerta, sólo se dan dos pasos para estar en el pasillo. Pero no podía hacerlo, había llegado hasta aquí y no había vuelta atrás. Se arriesgó a mirar hacia él. Su rostro estaba rojo ahora, y, probablemente, estaba más avergonzado de lo que parecía, pero tenía que seguir adelante. Ella había querido llegar hasta aquí el día del Baile de Navidad, pero Harry había entrado antes de que tuviera la oportunidad. Pero ahora no había nadie para detenerla. "Ron", comenzó tentativamente, "¿Te gusta la idea de mí, saliendo con… cualquier otro chico?"

Ron frunció el ceño, como si no hubiera pensado en ello antes. "Realmente no", admitió al fin.

"¿Por qué - por qué piensas eso?" Ron permaneció en silencio durante un largo tiempo, con los ojos clavados en una grieta en el suelo y los de ella estaban como pegados a su cara. "¿No puedes pensar en cualquier chico con el que debiera salir?"

Los labios de Ron se apretaron automáticamente y un ligero sonido "y" fue emitido. Hermione contuvo la respiración. Él podría estar a punto de decir "yo", y si lo hacía, iba a ser la mujer más feliz del universo. Pero Ron dudó. Los ojos de Hermione siguieron penetrándolo, sintiendo como si él y ella fueran las dos únicas personas en el mundo. Levantó finalmente la mirada del suelo, y sus ojos se cruzaron por unos pocos y electrizantes segundos que, Hermione estaba segura le regalaron todo lo que ella había sentido por él.

Ron respiró hondo y dio unos pasos hacia ella. Oh Dios, esto es, pensó en éxtasis, finalmente sucederá…

Ambos saltaron y observaron nerviosos cuando el pomo de la puerta giraba. Hermione se dio la vuelta, lista para hechizar a cualquiera que se atreviera a entrar. La única razón aceptable para que alguien irrumpiera sin tocar la puerta cuando ella y Ron estaban así cerca de dejar sus sentimientos salir a la luz, era que alguien les dijese que Harry había llegado. Pero la señora Black no había gritado, podía haberse puesto como loca al entrar Harry a la casa, así que Harry no podía estar aquí tan pronto.

¡Pero si lo estaba!

Hermione se detuvo sólo una fracción de segundo cuando la puerta se abrió y reveló a su mejor amigo. Pig picoteó un saludo cuando Hermione dejó escapar un grito de alegría y abrazó a Harry. Harry tuvo que retroceder un paso para mantener el equilibrio, pero a ella no le importó. Harry estaba a salvo.

"¡Harry! Ron, está aquí, ¡Harry está aquí! ¡No te oí llegar! ¡Oh!, ¿cómo estás? ¿Estás bien? ¿Has estado furioso con nosotros? Apuesto a que lo estás, sé que nuestras cartas eran inútiles - pero no podíamos decirte nada, Dumbledore nos hizo jurar que no lo haríamos, oh, tenemos mucho que decirte, y tú mucho que decirnos -¡los Dementores! Cuando oímos - y la audiencia del Ministerio – eso es escandaloso, he investigado todo, no pueden expulsarte, simplemente no pueden, Hay provisión en el Decreto para la restricción de menores de edad para el uso de la magia en donde la vida está en situaciones de peligro... "

"Déjalo respirar, Hermione," dijo Ron, sonriendo, cerrando la puerta detrás de Harry. Apenas se había dado cuenta de que había estado agarrado a Harry todo el tiempo que había estado divagando. Pero ella estaba tan aliviada al verlo, que todos sus pensamientos y temores que ella había analizado con Ron salían de su boca antes de que pudiera detenerlos. Sólo esperaba que a Harry no le importara, estaba tan incómodo con la muestra de afecto como Ron. Sin embargo, a pesar de sus preocupaciones, ella no podía dejar de sonreír mientras se soltaba de Harry, pero antes de que pudiera decir una palabra se oyó un ruido sibilante suave y algo blanco salió disparado desde la parte superior del armario oscuro y aterrizó suavemente en el hombro de Harry.

"¡Hedwig!"

Hermione tomó rápidamente la condición de Harry, mientras Ron mostró a Harry las lesiones que Hedwig les había hecho. Estaba un poco sorprendido al darse cuenta de que Harry, en realidad le había ordenado a Hedwig que los picoteara, lo que parecía un poco exagerado. Pero ella sabía que él estaba en problemas. Cualquiera podía saber con sólo mirarlo. Había crecido mucho en los últimos dos meses, al igual que Ron, pero a diferencia de Ron, el que cada vez estuviera más alto, no parecía estar acorde con Harry. Se veía más delgado, y no parecía que hubiese estado comiendo bien. Estaba un poco más pálido de lo que recordaba, pero aparte de eso, todo seguía igual. La misma constitución delgada, cabello negro despeinado, gafas redondas y gruesas, ropa desaliñada y holgadas, y sus brillantes ojos verdes ... Hermione frunció el ceño ligeramente. Pensándolo bien, sus ojos se veían un poco diferentes. Estaban ausentes de su brillo habitual, estaban llenos de ira, de resentimiento y de dolor.

¡Oh, no!, pensó con temor, espero que esto no sea tan malo como pensaba que podría ser.

"Juraron no decirme", dijo Harry. "Sí, Hermione ya lo dijo."

El tono amargo de la voz y el tenso silencio que le siguió le dijo todo lo que necesitaba escuchar.

Es tan malo como pensaba.

0o0o0

"¿Cómo está él, querida?" La señora Weasley preguntó en voz baja cuando Hermione le entregó un puñado de platos la mañana siguiente.

"Creo que está mejorando," Hermione suspiró: "Pero yo no lo sé. No parece querer hablar de nada a nadie. Ni siquiera con Ron, o conmigo, o Sirius."

"Bueno", la señora Weasley apuntó con su varita a los platos sucios y comenzó el hechizo limpiador, "Creo que le ayudará estar aquí. "

"Espero que sí," Hermione respondió. A veces parecía que cada tiempo libre en estos días se le iba en preocuparse por Harry. Su estallido, cuando llegó por primera vez había sido muy molesto, pero entendible después de la tensión en la que había estado las últimas semanas. Gracias a Dios que no había perdido su temperamento ya que, nunca había visto a Harry tan enojado, y esperaba nunca verlo. Eso le asustaba un poco. Echó un vistazo hacia él en el área de comer. Estaba sentado con Ron y parecía estar perfectamente bien. Él siempre parecía feliz cuando estaba ocupado y cerca de la gente, pero era cuando estaba solo que Hermione se preocupaba más de él. Sabía que él tenía que estar constantemente pensando en la inminente audiencia del Ministerio. No había dicho una palabra al respecto desde la primera noche, y ella y Ron habían acordado no tocar el tema, a menos que Harry instigara la conversación. Pero ahora, la audiencia estaba a menos de veinticuatro horas, y ya podía ver que los nervios se empezaban a mostrar.

"Sé que tú y Ron se preocupan", continuó la señora Weasley cuando Hermione comenzó a guardar los platos recién lavados. "Veo la forma en que ustedes dos hablan de él." Puso una mano reconfortante en el brazo de Hermione. "Pero teniéndolos a los dos a su lado le ayudará más de lo que ustedes se imaginan."

"Espero que sí," Hermione respondió, aún mordiendo su labio preocupadamente.

La señora Weasley miró a la mejor amiga de su hijo durante un largo rato antes de cambiar por completo el tema.

"Supongo que no he sido muy buena contigo, ¿no es así?"

"¿Perdón?"

"Está bien", la señora Weasley siguió cuando le entregaba la plata recientemente limpiada. "Puedes decirlo".

"Supongo…", murmuró Hermione con vergüenza. Es cierto, siempre había sentido un tácito y tangible muro entre ella y la señora Weasley desde el principio. No que le importara, en realidad, sus padres apenas y conocían a Harry y Ron, así que no era como si fuera inusual para ella y la señora Weasley no estar muy cerca.

La señora Weasley asintió con la cabeza. "Sabes el porqué, ¿cierto?"

Hermione vaciló. "Bueno, yo no pensaba que había alguna razón para ello, yo sólo pensaba que esa era la forma en que simplemente… era".

"Hay una razón para ello," la señora Weasley admitió, "Es porque estás tomando a mi hijo de mí. En otras palabras, me lo estás robando."

"¿Qu - ¿Qué?" Hermione tartamudeó, desconcertada. Esta no era la razón que se esperaba. "Yo no estoy, la verdad..."

"Oh, no, querida, eso no es lo que quise decir," la señora Weasley hizo un gesto hacia una pequeña mesa lejos de las miradas indiscretas de la sala, y Hermione se dejó caer en una de las sillas vacías cuando la señora Weasley hizo lo mismo. "Bueno, déjame ponerlo de esta manera. ¿Cómo se siente tu padre acerca de Ron?"

"Oh, bueno, yo… no lo sé," Hermione frunció el ceño mientras pensaba duro, tratando de recordar un caso en particular, cuando su padre le había hablado de Ron. "Él sólo lo ha visto un par de veces, pero supongo que..." El aspecto extraño que revoloteaba en el rostro de su padre cada vez que se mencionaba el nombre de Ron brilló en su mente y su gesto se profundizó. "Él actúa siempre un poco gracioso cuando hablo de Ron."

"Eso es lo que pensé", se inclinó la señora Weasley hacia Hermione y le dio unas palmaditas en el brazo con una sonrisa de complicidad. "¿Te gusta mi Ronnie, verdad?"

"¡No!" Hermione negó de inmediato, "¡Por supuesto que no! Quiero decir, él es mi mejor amigo y todo, pero no me gusta de esa manera, quiero decir que sería una tontería, bueno, no tonto, me refiero, Ron es genial, es maravilloso, él significa el mundo para mí, él es… todo." Hermione dejó escapar un largo suspiro en derrota. No tenía sentido continuar con la farsa por más tiempo. "¿Es tan obvio?"

"Para una mujer", la señora Weasley respondió con prudencia. Hermione gimió y dejó caer la cabeza en sus brazos cruzados, que descansaban sobre la mesa. ¿Por qué era sin embargo tan difícil tratar de ocultar sus sentimientos por Ron, sólo se hacen más evidentes a todos los demás y más gente conocía su secreto? Sería sólo cuestión de tiempo antes de que todo el mundo mágico supiera que ella estaba enamorada de Ron Weasley. "Oh, querida, todo está bien", la señora Weasley la tranquilizó. "Él siente de la misma manera."

"No, no es así," Hermione respondió debidamente sumida en su antebrazo.

"Él es tan tímido", argumentó la señora Weasley.

Hermione se echó a reír cuando vio a Ron reír a carcajadas y tirar un rollo sin comer a Fred. "¿Ron, tímido?"

"Cuando se trata de amor, lo es," la señora Weasley amorosamente alisó la masa crespo de pelo de Hermione, y Hermione sonrió ante el gesto maternal. Su propia madre nunca había sido típicamente cariñosa, y apreciaba el sentimiento detrás de ello. "Está creciendo, ya sabes."

"Lo sé", susurró Hermione.

"Está creciendo gracias a ti." Hermione se sonrojó de nuevo y sacudió la cabeza. "Es cierto", la Sra. Weasley presionó, "Quiere ser una mejor persona, por ti." Siguió acariciando el pelo de Hermione, las lágrimas comenzaron a formarse en sus ojos. "Supongo que simplemente no me gusta que mi niño crezca tan pronto."

"Sra. Weasley…", comenzó Hermione, tocada por el sentimiento.

"Supongo que es por eso que tu padre actúa un poco raro cuando escucha de Ron", la señora Weasley se forjó en eso, " Él no quiere perder a su niña con otro hombre, pero sabe que lo hará. Y yo no quiero perder a mi niño, pero me alegro…," la Sra. Weasley sonrió con orgullo a la joven sentada frente a ella, "…Me alegro de que Ronnie haya encontrado una chica como tú. Eres lo que toda madre desea para su hijo."

Hermione dejó caer la mandíbula al sentir sus propias lágrimas comenzar a borbotear.

La Sra. Weasley acarició el cabello de Hermione una vez más, antes de ponerse en pie. "Ahora será mejor que vayas a la cama", le ordenó en un tono más enérgico. "Todos debemos dormir bien, la audiencia de Harry es mañana, así que tendremos un gran día".

Hermione sin decir nada solo le dio un abrazo, un abrazo de verdad, no como los abrazos rápidos que se habían dado antes. La señora Weasley lo regresó con agradable sorpresa. Hermione dio un paso atrás, sonrió, y se dirigió silenciosamente a la cama.

0o0o0

Hermione se despertó a la mañana siguiente antes del amanecer, y no podía volver a dormir sin importar lo mucho que lo intentara. No podía dejar de imaginar a Harry en un tribunal, pidiendo que se le permitiera ir a la escuela, y a Lucius Malfoy sacudiendo la cabeza con una sonrisa burlona, apuntando hacia la puerta, amenazante, ordenándole volver con los Dursley para la eternidad. Ella suspiró, deseando poder ir a ver a Harry y desearle suerte. Si estaba tan preocupada sobre la audiencia, no podía imaginar la incomodidad que Harry tenía que estar pasando ahora. Finalmente, decidió ir a ver si todavía estaba aquí, y después de vestirse rápidamente y agarrando algunas cosas que hacer mientras esperaba a Harry regresar, se apresuró a bajar la escalera húmeda a la cocina.

Sirius era la única persona en el salón, leyendo el Diario el Profete, inquieto, nervioso, mientras que tamborileaba los dedos sobre la mesa. Miró con esperanza cuando oyó a Hermione entrar, y su rostro decayó cuando la reconoció.

"Buenos días, Hermione", dijo cortésmente.

"Buenos días," Hermione regresó, "¿Está Harry levantado?"

Sirius volvió la cabeza hacia la puerta. "Salió hace una media hora."

"Oh", dijo Hermione decepcionada.

"No va a volver por un buen rato," Sirius continuó con impaciencia, mirando su reloj. "Deberías volver a la cama."

Hermione sacudió la cabeza y acomodó sus pertenencias sobre la mesa para poder tomar un café. "Estoy muy nerviosa", confesó.

Sirius la miró por un momento, una sonrisa nostálgica en su rostro. "Sí", aceptó. "Él está obligado a aclarar las cosas. Bones es una bruja justa".

"Lo sé," Hermione removió el café varias veces sin darse cuenta de lo que estaba haciendo. "Y con la evidencia y la cláusula en el Decreto para menores de edad, debe sin duda quedar absuelto, pero Fudge..."

"Fudge tiene su varita pegada al trasero," Sirius intervino con una sonrisa. Se rió al ver a Hermione fruncir el ceño en desaprobación. "Va a salir de eso, ya lo verás."

Curiosamente, Sirius no parecía estar del todo contento con la perspectiva de Harry al no ser expulsado. Hermione lo miró atentamente mientras ella continuaba revolviendo su taza de café de los nervios. "Espero que sí. Yo no me puedo imaginar la vida sin Harry en Hogwarts."

Sirius continuó sonriendo. "Me imagino que James te mete en una buena cantidad de problemas".

Hermione esperaba que su asombro no se presentara en su rostro. ¿Acaba de llamar a Harry James? Sirius estaba esperando expectante una respuesta, él no sabía lo que había dicho. Debe haber sido un lapsus freudiano. La Señora Weasley tenía razón, ¡Sirius piensa a veces que Harry es James!

Pero no quiso ahondar en esa cuestión ahora, podía contarle a Harry sobre ello más tarde. "No es tan malo", le respondió con un encogimiento de hombros: "Lo único es que rompe las reglas cuando tiene que hacerlo."

Sirius resopló. "¿Dónde está lo divertido en eso?"

Hermione finalmente se dio cuenta de que el café era más que una mezcla homogénea y dejó caer la cuchara con un estrépito. Mientras tomaba su primer sorbo, Sirius, curiosamente se asomó a través de la mesa hacia el suave paquete que había bajado. "¿Qué es eso?"

"¡Oh!" Hermione se sonrojó, tomó asiento y rápidamente escondió el gorro de elaboración casera. "Estoy aprendiendo a tejer."

"Es bonito", Sirius mintió, mirando el artículo deforme de ropa.

"Está bien," Hermione le dijo: "Sé que no son muy buenos. Acabo de comenzar hace una semana, y ya que no puedo usar magia, tengo que hacerlo de la manera muggle". Ella había tomado la idea después de ver gacho a Kreacher alrededor de la casa, en nada más que un taparrabos este último mes y medio. Realmente necesitaba algo de ropa, no sólo para que él pudiera ser libre, sino para conservar algo de dignidad, y no creía que pudiera convencer a Sirius de liberar a Kreacher, ella lo había estado tratando desde que había llegado, y sólo había conseguido aprender, que Sirius era aún más terco que Ron. Así que ella esperaba "accidentalmente" dejar algo de ropa en todo lo que Kreacher recogía, y así podría ser liberado. La idea entonces se había ampliado para incluir los elfos domésticos en Hogwarts y su objetivo era que al final del término todos los elfos domésticos de Hogwarts fueran libres. Un objetivo ambicioso, pero posible, ella así lo sentía. Sólo tenía que asegurarse de que nadie lo detuviera, por eso tejía solamente cuando Harry y Ron se iban a la cama o temprano en la mañana como ahora.

Sirius parecía ser capaz de adivinar para qué eran esos gorros, y él sólo sonrió tristemente. "Me encantaría que hablaras con Lunático sobre el PEDO.", le dijo con una sonrisa.

"P.E.D.D.O.", Hermione corrigió automáticamente.

"Lo que sea," dijo Sirius despectivamente. A pesar de su irritación por su falta de interés en su organización, Hermione se rió ligeramente. Sirius, a veces realmente le recordaba a Ron.

Poco sabía Hermione acerca de lo que Sirius estaba pensando, tal vez era algo muy parecido a su pensamiento actual. Estaba mirando a la mejor amiga de su ahijado cuidadosamente, maravillándose de cómo su ahijado y sus dos mejores amigos eran bastante similares a él y sus dos amigos. Notablemente similares, si piensas acerca de ello. La similitud entre James y Harry era evidente, incluso si no se conocía a James. Todo lo que tenías que hacer era mirarlos y sabías que eran padre e hijo. Pero todavía se podía saber aún sin haberlos vistos: James y Harry tenían un nato liderazgo y talento que les hizo los jefes inmediatos del grupo, les gustase o no. Y allí estaba, por supuesto, la habilidad de meterse en problemas y la búsqueda de la aventura que no sólo James y Harry compartían, sino Ron y Sirius también.

Sí, Sirius se dio cuenta que él y el chico más joven Weasley tenían mucho en común. Ambos eran los más guapos de sus grupos, sin embargo, se contentaban con ser vistos como el compañero leal la mayoría de las veces. Ellos tenían en momentos el deseo de sobresalir, y destacaban si se lo proponían; Sirius pudo ver algunas habilidades de liderazgo en Ron también, y sonrió para sí, bueno, siempre tuvo habilidad con las brujas que James había duramente ignorado. Pero a pesar de sus numerosos talentos y atributos, al final del día, Sirius estaba contento de ser el segundo al mando después de James y estaba seguro de que Ron se sentía de la misma manera.

Y en cuanto a la chica sentada frente a él, era obvio a quién le recordaba. Hermione y Remus fueron tanto la lógica del grupo, como la voz de la razón, esa voz con la que siempre se podía contar para mantenerse en el camino, ya sea estudiando para un examen de pociones u otro plan de aventura donde la vida estuviese en peligro. Y aunque cada fibra de su ser protestaba cada vez que rompían las reglas o se ponían en peligro, ellos estaban con ahí de todos modos y ayudaban tanto como podían, simplemente porque no podían dejar que sus amigos fueran solos.

Es curioso cómo la historia puede repetirse, Sirius reflexionó. A veces, cuando pasaba un tiempo con Harry, se sentía como si James estuviese vivo otra vez. Y lo consoló un poco el saber que una parte de él viviría en Ron, y una parte de Remus viviría en Hermione. Algunas cosas como la lealtad, la razón, el carisma, la valentía y la habilidad vital para atraer a una bruja nunca moriría, no con estos tres niños alrededor.

Sirius nunca había tenido una buena conversación con Hermione antes, de corazón a corazón. Cada vez que la había visto, estaba con Harry o Ron, o ambos. Pero con Remus fuera en asuntos de la Orden, estaba muy contento de que fuese ella la que estuviera con él a la espera de la palabra sobre el destino de su ahijado.

Y aunque en realidad no hablaron más después de eso, Hermione sintió la misma manera. Parecía como si existiese alguna conexión implícita entre ellos, como si cada uno percibiese los pensamientos del otro. Y aunque Hermione estaba preocupada por Sirius llamando a Harry por el nombre de su padre, estaba contenta de que Ron no estaba allí para sentarse con ella en este momento, sino que Sirius era quien estaba allí para ella.

Sirius acabó de leer el diario, ella sólo tejió algunos gorros, y tomaron comodidad en la presencia del otro. Y eso fue suficiente.

0o0o0

Hermione y Sirius nunca mencionaron su conversación tácita a nadie, Hermione estaba demasiado ocupada disfrutando del regreso de Harry a Hogwarts y la preparación para el inicio de la escuela y Sirius estaba enfadado de que su ahijado le abandonara. Aunque se sentía tocada por el detalle de Sirius queriendo a Harry con él, no podía dejar de sentir un poco menos de simpatía después de descubrir que la hipótesis de la Señora Weasley en cuanto a Sirius había sido cierta.

Después de la absolución de Harry, las últimas semanas volaron en Grimmauld Place. Hermione estaba muy emocionada de regresar a Hogwarts, pero triste al mismo tiempo. Ella había tenido un verano agradable, lo cual le sorprendió con todo lo que estaba pasando. Y todo era porque había llegado a conocer a cierto Weasley mucho mejor de lo que pensaba. Ella y Ron ya eran bastante allegados, pero ahora se sentía aún más cerca de él. Sólo esperaba que la unión perdurara hasta el final del período escolar, y que pudieran encontrar oportunidades para pasar más tiempo juntos.

Y para su asombro, la oportunidad se presentó en una carta de Hogwarts.

Ron había metido su cabeza en la habitación de ella y de Ginny, mientras que habían estado empacando en el último día de las vacaciones y la arrojó en sus listas de libros. Levantó las cejas y movió la boca sin hablar "buena suerte", antes de desaparecer por las escaleras para entregar el resto de las cartas. Hermione prácticamente voló por la habitación y desgarró el sobre, dándole la envoltura vacía a Ginny, mientras ella escaneaba el pergamino.

Querida señorita Granger,

Tenga en cuenta que el nuevo año escolar comienza en septiembre primero. El Expreso de Hogwarts saldrá de la estación de King's Cross, de la plataforma nueve y tres cuartos, a las once.

También nos complace informarle que usted ha sido seleccionada por el Director como uno de los prefectos de quinto año por la casa Gryffindor. Por favor, repórtese en el compartimiento de prefectura en el transporte del Expreso de Hogwarts inmediatamente después de la salida para recibir instrucciones del Jefe y la Jefa de Prefectos. También tenga en cuenta que será requerida para ayudar a los otros en la vigilancia de los corredores en todo el viaje.

Encontrará su placa y la lista de libros adjuntos a ésta carta.

Le saluda atentamente,

Profesor M. McGonagall

Directora Adjunta

Ginny le sonrió en un te-lo-dije cuando extrajo la placa de prefecta en color rojo y oro brillante ahora perteneciente a Hermione. La cogió bromeando. "¡Y tú decías que pensabas que no podrías conseguirla! "

Hermione estaba sonriendo de oreja a oreja. Ella lo había hecho, lo había hecho. Era una prefecta, sus padres iban a estar tan contentos. Estaba tan contenta que no podía decir una palabra, y sólo mantenía una sonrisa.

"Harry y Ron nunca se volverán a salir con la suya", Ginny continuó, riendo.

Harry y Ron. Tenía que decirles. O mejor aún... la sonrisa de Hermione se acentuó. Uno de ellos podría tener algo que decirle. Bueno, Harry probablemente tenía algo que decirle. De todos los chicos de Gryffindor, tenía el mayor potencial, las mejores calificaciones, y él era Harry Potter por Merlín. Hermione reconocía que Dumbledore tenía su nombre abajo de la posición de prefecto desde el primer día que había visto a Harry hacer magia.

"Ve y diles, entonces," Ginny le entregó el sobre a Hermione y le dio un empujón hacia la puerta. Hermione sin decir una palabra salió corriendo de la habitación y prácticamente voló por las escaleras a la habitación de Harry y Ron. Recuperó la capacidad de hablar en el momento de su llegada, pero no muy coherente.

"¿Te - ¿Te -?"

Vio la tarjeta de identificación en la mano de Harry y dejó escapar un grito.

"¡Lo sabía!" -dijo emocionada, blandiendo su carta. "¡Yo también, Harry, yo también!"

"No," dijo Harry rápidamente, empujando la placa de nuevo en la mano de Ron. "Es Ron, no yo".

"Es - ¿Qué?" Hermione acababa de procesar lo que Harry había dicho. ¿Ron era prefecto sobre Harry?

"Ron es el prefecto, no yo", dijo Harry.

"¿Ron? " -dijo Hermione, con la mandíbula caída. "Pero... ¿estás seguro? Quiero decir..."

Ella se puso roja cuando Ron miró hacia ella con una expresión desafiante en su rostro. No te enfades conmigo, le pidió a él en silencio en su cabeza, su mente aún se tambaleaba con la confusión. Ella y Ron habían discutido posibles prefecturas una noche, y ambos habían acordado que Harry sería la opción obvia. Estuvieron de acuerdo, así que Ron debería entender por qué estaba tan sorprendida de que Harry no había obtenido la posición.

Y no era que no creyera que Ron fuera capaz. Ron era más que capaz, ella sabía que había un montón de potencial, lo veía todos los días. El problema con Ron era que no tenía confianza en sí mismo, y se notaba. Había pensado que eso perjudicaría sus posibilidades de manera significativa. Harry no era la persona más segura en el planeta tampoco, pero él, al menos, sentía que era un mago medianamente competente. Ron pensaba que era bazofia. Y las personas que pensaban que estaban por debajo de la media de los estudiantes no se conviertan en prefectos. Los problemas de auto-estima de Ron también lo llevaban a no intentar o tratar de hacerse destacar entre los otros alumnos. En lugar de poner esfuerzo en las cosas, Ron prefería decirse a sí mismo que no había forma en que pudiera superar los cinco hermanos mayores, así que ¿por qué molestarse?. Era una teoría ridícula, y Hermione odiaba el hecho de que se sintiera de esa manera cuando él era más que capaz de brillar por su cuenta.

Eso era el porqué estaba tan sorprendida de que Dumbledore le hubiese dado a Ron la oportunidad de probarse a sí mismo como un líder, en lugar de dar la posición a Harry que ya era un líder natural. No es que ella sentía que él era incapaz de hacerlo, sabía que podía hacerlo. Ella no estaba segura de que otra gente lo sabía, y una de esas personas que no sabían era el mismísimo Ron Weasley.

Bien, Hermione decidió, mientras tomaba a Hedwig y lo llevaba hasta su habitación para que pudiera enviar una carta a sus padres. Voy a tener que enseñarle a él esta noche.

0o0o0

No pudo encontrar una oportunidad hasta mucho más tarde ese día, después del ajetreo de la cena de felicitación que la señora Weasley había preparado para ellos. Ella había considerado esperar hasta el otro día, pero mientras ella había estado discutiendo los derechos de los elfos domésticos con Lupin, Kingsley había venido, y no podía dejar de escucharles discutir que Harry debería haber sido prefecto sobre Ron. Y lo terrible es que ella pensaba que Ron pudo haber oído también.

Hermione había ido en la búsqueda de Ron cuando la fiesta se había calmado, pero no estaba teniendo ningún éxito, hasta que encontró a Lupin en la escalera, un poco agitado. Le había explicado lo que había sucedido con la señora Weasley y el boggart, y mencionó que había visto a Ron parado fuera de la puerta cuando se había ido. Lo había visto por última vez caminando por ese pasillo. Hermione tuvo que pensar un buen rato antes de darse cuenta dónde había ido. Abrió la puerta sin llamar, y efectivamente, allí estaba, de espaldas a ella.

"Oye", dijo Hermione en voz baja. Ron saltó ligeramente, pero no se dio la vuelta y continuó a medio-lanzando a Buckbeak un par ratas muertas. "¿Qué estás haciendo aquí?"

"Sirius me pidió que alimentara a Buckbeak por él", dijo Ron en breve, aún manteniéndose de espaldas a ella.

Hermione dudaba seriamente que Sirius hubiese encontrado el tiempo para pedir a Ron que alimentara Buckbeak, en el trato con la señora Weasley y el asunto del boggart, pero asintió con la cabeza, mordiéndose el labio. Odiaba cuando Ron estaba melancólico, era tan sensible y delicado en algunas cosas. Y realmente no debería ser, era una persona maravillosa, ¿por qué no podía ver eso?

"¿Viste en lo que el boggart de mi mamá se convirtió?" -Preguntó Ron bruscamente.

Hermione parpadeó. ¿De dónde había salido eso? "No."

Ron se rió una vez, una carcajada sarcástica corta. "Era Harry."

"¿Qué?" -Preguntó Hermione, aún más confusa.

"Harry", repitió Ron, "Su peor temor es que Harry muera". Ron arrojó ferozmente la última rata a Buckbeak, tomando al hipogrifo desprevenido y golpeándolo en el ojo, Buckbeak dejó salir un graznido doloroso que Ron ignoró. "No papá, no yo, no Ginny, no ninguno de sus propios hijos, pero Harry."

Y luego Hermione sabía de dónde venía esto. Apostaba su copia de Hogwarts: Una historia a que Ron había alcanzado a escuchar a Kingsley y Lupin. Tenía la esperanza de que el nombramiento de prefecto aumentara la ya frágil auto-estima de Ron, pero ahora parecía que el nombramiento sólo le derrotaba.

"Ron", dijo en voz baja: "No creo que tu madre se preocupe más por Harry, …Porque eso es una tontería ..."

"¿Lo es? " Ron le interrumpió, finalmente dándose vuelta, ojos brillantes, claramente listo para la batalla. "Ella siempre dijo Harry era tan bueno como su propio hijo."

"¡Y tú eres su hijo!"Hermione contestó:" Nada va a cambiar nada, tu mamá te quiere, Ron, y tú lo sabes!" Le estaba resultando muy difícil a Hermione ser simpática a los problemas de Ron cuando se quejaba de algo que ni siquiera era cierto. "Sinceramente, Ron, ¡me gustaría que mi mamá fuera la mitad de amorosa que la tuya! "

"¿Entonces por qué Harry es su peor miedo? " Ron respondió.

"No sabes si la muerte de Harry es su único temor," Hermione señaló: "Los Boggarts son forma-desplazadores, ¿recuerdas? Se puede cambiar de forma en cualquier momento, si tienes más de un miedo, se desplazará para mostrar todos ellos. ¿Cómo sabes que tu madre no vio el resto de su familia muerta, y entonces se había vuelto el boggart Harry cuando lo viste? "

Ron abrió la boca y la cerró, obviamente, tratando de pensar en una buena respuesta. Pero él no podía argumentar con buenas razones, era parte de la razón por la que generalmente perdía en discusiones con Hermione.

Ella suspiró cuando Ron desvió la mirada de ella, toda la ira dejó su rostro y dejando sólo la mirada abatida que le desgarraba el ecorazón. Ella no podía soportar verlo así.

"Yo sé lo que estoy hablando, Ron, porque, bueno, te mentí", Hermione finalmente habló, preguntándose por qué en la tierra iba a confesarse con Ron, pero de alguna manera tenía la sensación de que era lo correcto. Su declaración ciertamente atrajo su atención, alzó la cabeza del suelo y la miró. "En el tercer año. Durante los exámenes, cuando no pude terminar mi práctica de Defensa contra las Artes Oscuras, fue porque mi boggart me asustó mucho." Hermione de repente sintió como si ella tuviera que sentarse y cayó al piso, piernas cruzadas, mirando sus pantalones vaqueros." Yo realmente no vi a la profesora McGonagall – Sólo dije lo que recordé, algo que habías pensado sería mi boggart, una pieza de la tarea con sólo un 8 sobre 10 en ella, y que era, evidentemente demasiado tonto, así que lo modifique. "

Oyó a Ron dar unos pasos más cerca de ella. "¿Qué era?"

Hermione se echó el pelo de la cara y lo miró con una sonrisa triste en su cara. "Tú". La mandíbula de Ron bajó ligeramente, y Hermione tenía el deseo de alcanzar y cerrar la mandíbula por él, y mantener sus dedos en su cara... Ella se sonrojó y volvió a examinar la parte delantera de sus pantalones vaqueros. "Es curioso cómo se parecen los boggarts de tu mamá y el mío. Vi por primera vez a mis padres, luego Harry, y luego a ti,…todos…muertos". Tomó deshilachados del dobladillo de los vaqueros con la esperanza de disipar de alguna manera el picoteo de las esquinas de los ojos. "Pero el pensamiento, la idea de saber o verte muerto fue lo que lo hizo insoportable, y fue entonces cuando salí corriendo del tronco". La visión de cómo Ron podía morir, el no ver sus vivaces ojos azules, esos ojos que expresan emoción con tanta facilidad, esos ojos a los que les es imposible ocultar lo que realmente sienten, esos ojos con los que ella había comenzado a soñar por las noches, le habían atravesado todo conocimiento, toda la razón, toda la lógica que había aprendido en su vida, y la habían dejado sólo con el miedo y el dolor, que aun le herían dos años después.

Ella continuó a jugando con las hebras de mezclilla cuando sintió a Ron sentándose junto a ella, los hombros tocándole amigablemente. "¿Por qué no me dijiste?"

"Porque pensé que..." Hermione se calló, siendo ésta una de las raras ocasiones en que estaba realmente perdida para las palabras. "Yo no sé por qué yo no…", se corrigió. Se recostó contra la pared para poder mirar a Ron en ángulo recto. "Pero sólo quiero que sepas que hay muchas, muchas personas por ahí que se preocupan por ti, y no quiero que vayas por ahí pensando que eres de algún modo menos importante que Harry, o que a todos nos gusta Harry más que tú, porque no es cierto en absoluto. De hecho – Yo.., " Esta podría ser una oportunidad perfecta para decirle a Ron lo que ella realmente sentía por él. Habían estado tan cerca de dejar salir todo a la intemperie la noche que Harry había llegado, pero parecía que ese momento se había perdido por completo. Ni ella ni Ron habían mencionado aquella conversación, ésta, por su miedo al rechazo, y... bueno, no tenía idea de por qué él no tocaba el tema: quizás por las mismas razones, pero tal vez no. Podría haber sido una casualidad. Ese pensamiento deprimente llenó a Hermione con la duda de tal manera que cuando Ron miró a ella mientras tartamudeaba, una gran sacudida de nervios se estrelló sobre ella, y rápidamente desvió la mirada. "Yo- Sólo quería que lo supieras", terminó más bien sin convicción.

Hubo un largo silencio, en la que Hermione ahora pretendía fascinarse por suavizar su indomable cabello. Ron se quedó mirando hacia el espacio antes de abrir la boca.

"¿Por qué crees que Dumbledore me eligió en lugar de Harry? Los dos pensamos que era el obvio."

Una vez más, Hermione tenía que recoger sus palabras con mucho cuidado. Había estado pensando más en ello todo el día, y había decidido que ésta era la respuesta más honesta. "Yo creo", contestó lentamente ", que Harry no está preparado para ese tipo de posición ahora. Está pasando a través de esta dura prueba que ninguno de nosotros puede entender, y él no está listo. Tú, por otra parte, has estado mostrando tus capacidades de manera constante y progresiva, y estás demostrando que puede ser un líder, y creo que estás listo para asumir ese papel, y además realmente creo que vas a ser maravilloso." Sus mejillas estaban recibiendo más calor de nuevo cuando terminó con "Y no hay nadie con quien prefiera ser prefecta más que contigo."

Una sonrisa se dibujó en la cara de Ron. "¿Sí? "

Ella le devolvió. "Sí".

Ron permaneció en silencio durante unos momentos antes de estirar las piernas, recostado cómodamente en la pared. "¿Entonces quién crees que serán los otros prefectos?"

Y por el tono sincero, optimista de la voz de Ron, Hermione sabía que había logrado su objetivo de la noche.

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Notas de Autor: Las siguientes secciones fueron tomadas del libro de Harry Potter y la Orden del Fénix. De JK Rowling: -La carta de Harry, -Diálogo después de la llegada de Harry a Grimmauld Place, -Conversación con Harry acerca de las prefecturas. -La descripción del aspecto de Harry. -La carta de Hermione se escribió a partir de la que Harry Recibió en Harry Potter y el Prisionero de Azcabán.