"La cena está deliciosa Carole" Dijo mi hermano Jeff, sonriendo hacia mi madrastra.
"Es cierto cariño, te luciste" La felicito entonces mi padre. Yo casi no pude evitar rodar mis ojos. No era como si Carole hubiera preparado un platillo gourmet después de todo… Pero en esta familia, a todos les gustaba exagerar cada pequeña cosa que hacían…
Excepto cada vez que yo hacía algo. Entonces sólo era algo tonto o sin sentido.
Observe al plato frente a mi, sin siquiera intentar darle un mordisco. Estaba irritado, y aunque moría de hambre, trataba de demostrar un punto: no a todos les gustaba la comida de Carole.
"Kurt, cariño…" Ante la mención de mi nombre, la mitad de la mesa suspiró irritada. Casi sonrio ante la idea de que mi propia familia no podía soportar ni siquiera la idea de que Carole hablara conmigo "No has probado ni un bocado, ¿No te gusto la cena?"
Estaba a punto de decirle que no a mi madrastra, pero entonces vi su suave sonrisa, dirigida hacia mi. Ella era una de las pocas personas que me sonreían en lo absoluto. Entonces vi sus ojos, y vi cuán cansada lucia. Por supuesto, había regresado de un dia completo en el hospital, donde trabaja como enfermera, y lo primero que hizo fue dirigirse a la cocina a preparar la cena. Sentí un nudo en el estómago ante aquel pensamiento, y de inmediato supe que no sería capaz de insultar su comida.
"Estoy seguro de que está deliciosa Carole" Respondí rápidamente, en voz baja. No podía mirarla a los ojos, era tan incómodo ver esa mirada de amor hacia mi. Normalmente la gente sólo me mira con odio o lastima "Pero no tengo hambre" Finalice.
"¿Así que ahora eres anoréxico?" Preguntó burlonamente Finn.
"¡Finn Hudson!" Lo regaño de inmediato su madre.
No respondí. Sencillamente no tenía la necesidad de hacerlo. Simplemente mire a mi hermanastro, con una ceja levemente levantada, y con el rostro serio, pero sin llegar a una expresión de enojo. De inmediato pude ver como Finn se puso incómodo, al jamás haber obtenido una respuesta a su tonta pregunta, y finalmente desviando la mirada hacia cualquier lugar que no fuera mi rostro. Era satisfactorio ver su incomodidad, por lo cual mi mirada jamás se despegó de él.
"Chicos, ¿Podemos tener una cena tranquila por una vez?" Preguntó mi padre, sonando terriblemente cansado. No es que me importara.
"Si, de hecho tenemos algo muy importante que contarles y nos gustaría poder discutirlo de manera civilizada" Dijo entonces Carole, observando a Finn. Fue reconfortante ver que alguien más era regañado. Sobre todo cuando esa persona es la que realmente había comenzado el pleito. Aunque realmente no me importaba. No necesitaba que nadie me defendiera. Podía arreglármelas solo, al igual que siempre.
"¡Oh! ¿Vamos a hablar de Blaine?" Preguntó mi hermanastro, y de inmediato fruncí el ceño. ¿Blaine?
"Así es…" Dijo entonces mi padre "Verán, ayer nos enteramos de que la academia Dalton sufrió un grave incendiaron, y los alumnos se quedaron sin un lugar dónde estudiar, o dónde vivir"
"Oh, si, Nick me contó sobre eso, lo vio ayer en las noticias" Dijo entonces Jeff "Parece que al director se le ocurrió pedirle a las familias cercanas que hospeden a los alumnos… Deberíamos considerarlo" Mencionó entonces.
"Bueno, de hecho, es de eso de lo que queríamos hablarles" Respondió nuevamente mi padre.
"Finn tuvo la misma idea ayer, y luego de pensarlo, ¡Nos contactamos con Dalton y nos ofrecimos a hospedar a un alumno!" Dijo Carole emocionada. Yo frunci aún más el ceño, ¿Que? ¿Por qué rayos querrían mis padres hospedar a alguien? A penas si están en casa durante la semana… A penas si les prestan atención a sus propios hijos… De inmediato me pareció una terrible idea.
"¡Que buena idea mamá!" Dijo en cambio Judith, quien había comenzado a llamar a Carole mamá hace casi un año. Cada vez que lo hacía sentía ganas de gritarle que se callara, pero ella era mi hermanita, y jamás lo haría. No a ella.
"¿Entonces lo haremos?" Preguntó Jeff con una gran sonrisa.
"Recibimos la llamada del director esta mañana. Un alumno llamado Blaine Anderson aceptó venir a conocernos y, si se siente cómodo con nosotros, lo hospedaremos durante todo el año. ¿No es emocionante?" Preguntó entonces mi madrastra.
Ante esto mis tres hermano, incluyendo a Finn, comenzaron a hablar entusiasmados al mismo tiempo, mientras mi padre sonreía y hacía un comentario de vez en cuando, y mi madrastra miraba la escena conmovida.
De repente tenía ganas de un cigarro. O algo más… fuerte. Una vez instalada en mi cabeza, no pude quitarme la idea de encima.
"¿Que opinas cariño?" Escuché la voz de Carol, pero al no escuchar la respuesta, levanté la vista y me encontré con que mi madrastra estaba mirándome expectante.
"Creo que es una gilipolles" No dude en responder, aún cuando su sonrisa cayó de inmediato.
"Pues es mejor que te hagas a la idea" Me dijo entonces mi padre "Porque Blaine se quedará en tu habitación"
"¿Que?" Eso me hizo reaccionar de inmediato "¡Yo no lo quiero en mi habitación!" Me queje.
"Es una lastima, porque tendrás de compartirla con Blaine de todas formas" Dijo entonces "No me importa lo que tengas que decir"
"¡Puedes irte a la mierda!" Le dije, levantándome de mi lugar, provocando que de inmediato se pusiera de pie, casi rabioso. Pero yo estaba demasiado furioso, por lo cual comencé a dirigirme hacia la puerta. Pero antes, volteé a ver a mi padre nuevamente, y al ver que Judith estaba de espaldas a mí, gesticulé "Y no me culpen si hacemos demasiado ruido mientras me lo cojo en el sótano" y con eso me fui, disfrutando las miradas de asombro y horror de Carole, Jeff y Finn, quienes habían entendido perfectamente lo que había dicho, y de los gritos indignados de mi padre, exigiendo que regresara. Yo sonreí, satisfecho.
Sabía que me creían capaz.
Camine sin rumbo durante un tiempo, fumando un cigarrillo detrás del otro. Sin embargo, no parecía ser suficiente, y sabía que nada me quitaría esa sensación de ansiedad que crecía dentro de mi.
Nada, excepto una cosa.
Antes de darme cuenta, me encontraba dirigiéndome a casa de Puckerman. Ni siquiera me sorprendí al ver a Quinn y a Elliot allí, sentados en el viejo y desgastado sofá en el garage de Puck.
"¡Hey, K-Man! ¿Qué haces aquí? Casi nunca logras venir a los ensayos del viernes, siempre dices que tienen una estúpida cena familiar o algo así" Dijo Puck, sin levantarse de su lugar, muy probablemente debido a que Quinn se encontraba sentada en su regazo. Al escuchar a su novio, volteó a verme y sonrió. Su cabello mitad rubio y mitad rosado caían un poco sobre frente.
"Kurt, ¿Qué haces aquí?" Preguntó nuevamente ella, feliz de verme.
"La cena se volvió bastante incomoda" Dije entonces yo "Y realmente necesito drogarme ahora mismo" Confesé, arrojandome en el sofá junto a Elliot.
"Bueno, has llegado al lugar indicado. Tendrás que ponerte al día con nosotros" Me dijo Elliot, ofreciéndome de su propio porro, el cual estaba ya por la mitad. Sin dudarlo lo tome, dándole una larga calada.
"¿Qué sucedió en la cena?" Preguntó Quinn. Ella era mi única amiga, la única persona que realmente se preocupaba por mí, a pesar de ser la chica más ruda fe McKinley.
"Nada importante" Dije yo, sin darle mucha importancia "Sabes que mi familia es experta en hacerme sentir como una mierda"
"Bueno, quizás yo pueda hacerte sentir mejor" Dijo Elliot con voz baja, y de inmediato sentí su mano descendiendo por mi muslo. Jamás podía decirle que no a él. Era tan sexy y caliente como el infierno. Pero él no buscaba una relación. No quería sentimientos involucrados, y eso estaba perfecto conmigo. Yo tampoco buscaba eso. Las relaciones eran tan estúpidas… bastaba con ver el drama de mi hermanastro con su novia Rachel. Básicamente eran el hazme reír de la escuela,ella es una enana insoportable, y Finn es un idiota que la sigue como si fuera su perro faldero… No gracias.
Yo era más del tipo… 'cogida rápida y facil'. Me encanta el sexo, y mucho más cuando es sin compromisos. Es un momento de placer absoluto, en dónde no debo pensar en nada más, dónde puedo perderme en las placenteras sensaciones… ¿Qué hay de malo con eso?
Tampoco me era difícil encontrar chicos dispuestos. Yo era atractivo. Y lo sabía. Sabía que la mayoría de personas que me veían de inmediato pensaban que yo era caliente. Mi rostro se mantuvo perfecto con el paso del tiempo, la piel sin ningún grano o imperfección, mis ojos grandes y azules, mis rasgos bien definidos, la mandíbula marcada, la nariz perfecta, la frente ni muy grande ni muy pequeña… En general tenía un rostro muy bello.
Y mi cuerpo, gracias a entrenar en mi cuarto (generalmente lo hacía cada vez que me sentía enojado o frustrado: me gustaba explotarme, sudar, trabajar, empujarme a los límites de mi resistencia física) era la envidia y el anhelo de cualquier adolescente. Ahora, sumemosle mi actitud de 'Me importa todo una mierda' y mi apariencia, casi siempre vistiendo jeans ajustados negros y alguna camiseta (generalmente gris, blanca o negra) lo suficientemente corta para revelar una franja de la tensa piel debajo. Ocasionalmente, utilizaría una chaqueta sencilla encima…
Sí, conseguir un buen polvo era pan comido.
"¡Hey! No aquí chicos, no quiero ser testigo de nada" Dijo de inmediato Puck, arrojándonos su paquete vacío de cigarrillos.
"Tiene razón, mejor comencemos a ensayar" Dijo Quinn, poniéndose de pie y tomando el micrófono. Puck suspiro, obviamente no demasiado contento con el cambio de planes, ya que se veía muy cómodo con su novia sentada en su regazo, pero aún así se puso de pie y se sentó en la batería.
"¿Listo para rocanrolear, niño problemas?" Me dijo burlonamente Elliot, con su típica sonrisa encantadora y guiñandome un ojo en su camino a su bajo.
Me apresura a terminar el cigarro, antes de tirarlo al piso y recoger mi guitarra.
Nadie sabía que estaba en una banda… joder, de hecho, dudo que nadie de mi familia sepa que toco la guitarra. Es sólo algo que descubrí por mi cuenta.
Un día, mientras volvía a casa de la escuela, vi este anuncio colgando de un poste de luz que hablaba sobre un concurso, y cuyos ganadores recibirían una guitarra de regalo y lecciones gratis. La consigna era simple: para participar, debías componer una canción y enviarla por correo.
No le di mucha importancia en el momento, pero por alguna razón me lleve el volante conmigo. Lo próximo que sé, es que me encuentro escribiendo esta canción. En realidad no fue difícil, por primera vez en años abrí mis emociones y las volqué sobre un papel. En el hablaba sobre… bueno, básicamente todo.
La música fue la parte difícil. Para alguien que no sabe nada hacerla de escritura musical, plasmar la melodía que se formó en mi cabeza fue difícil, pero finalmente, y con la ayuda de varias aplicaciones de música, logre construir algo muy parecido a lo que había imaginado.
No fue la mejor canción del mundo. Fue un trabajo en bruto, amateur, con fallas y errores. Pero era justamente lo que Ryan Power, el director del concurso, músico y guitarrista famoso y muy rico, estaba buscando. Dicho en sus palabras, 'Verdaderos talentos, que necesitarán ayuda para desenvolverse en lo que son buenos'
Yo realmente no me consideraba tan bueno… Pero no iba a rechazar una hermosa guitarra eléctrica gratis. Termine lleno a las clases, y resultó que, en realidad, era muy bueno. 'Un prodigio' dijo entonces Ryan, asombrado.
Así fue como en menos de 4 años me encontraba tocando casi como un profesional. Entonces, un día conocí a Quinn debajo de las gradas, y de inmediato me agradó. Hablando sobre cualquier cosa, un día que decidimos irnos de pinta, casualmente mencioné que tocaba la guitarra. Una hermosa Fender 72 telecaster clásica negra, por cierto. Cortesía de Ryan, cuando me gradué de sus clases. Me dijo que había sido su primer guitarra, con la cual había comenzado su carrera y quería que yo la tuviera, ya que yo le recordaba mucho a él mismo en sus inicios.
Como sea, cuando le mencioné a Quinn que podía tocar, ella parecía estar en las nubes. Me dijo que tenía una banda y necesitaban un guitarrista. Allí fue cuando conocí a Puck y Elliot, mis únicos amigos. Ahora, ya hacía casi 5 meses desde que tomábamos juntos.
Rápidamente ajuste la correa de mi guitarra sobre los hombros (Mi primera guitarra, la que gane en el concurso permanecía en el garaje de Puck, mientras que mi telecaster estaba segura en su estuche, escondida debajo de mi cama).
Puck contó con sus baquetas, y pronto todos nos sincronizamos y comenzamos a tocar. En realidad, éramos muy buenos. Teníamos talento. Pero no era más que un pasatiempos, un hobbie con el cual la pasábamos bien. Al menos lo era para la mayoría de nosotros. Quinn, por otro lado, estaba segura que la banda tendría éxito en el futuro.
Cerré los ojos y me perdí en la música. Este era, muy probablemente, el único momento en mi vida en el cual era verdaderamente feliz.
Eran las 11 am del sábado y me encontraba llegando a casa. Luego de haber practicado por horas, decidimos que sería una buena idea tomar unos tragos y fumar.
Para las 4 de la madrugada era demasiado obvio que no estaba en condiciones de volver a casa. No podía ver, mi visión demasiado nublada, no entendía la mayor parte de las cosas que me decían, apenas si recordaba dónde estaba… lo único con recuerdo con claridad es la polla de Elliot en mi culo… es un buen recuerdo, a pesar de que ahora apenas puedo caminar sin sentir dolor. Elly debe haber sido un poco demasiado duro… Pero eso estaba bien, no era como si yo mereciera ser tratado con suavidad o afecto.
Después de todo, no valgo nada.
Finalmente ambos nos desmayamos en el sofá, aun desnudos. Por suerte Quinn y Puck se habían ido a la habitación del último, y la madre de Puck no estaba en casa esa noche. De hecho, Noah no sabe dónde está… pero eso no parece molestarle.
Al despertar esta mañana me vestí, vomite un poco (de acuerdo, bastante) y me dirigí a casa.
Vaya error.
"¡¿Me puedes explicar dónde diablos estabas?!" Fue lo primero que escuche en el momento en que la puerta principal se cerró detrás de mí.
"Diablos, ¿Tienes que gritar?" Me queje yo, mi cabeza estaba matándome "No es como si en verdad te importara" Dije entonces, comenzando a caminar hacia la escalera.
"¡Vuelve aquí ahora mismo! ¡Puede que no nos llevemos bien ahora mismo, pero aún eres mi hijo, y por supuesto que me preocupo si no apareces en toda la noche y no respondes a mis llamadas!" Dijo él, y pude ver que se encontraba muy enojado…
Bien.
"Actúas como si fuera la primera vez que duermo fuera de casa" mencioné casualmente, arrojándome al sofá, ya que mi padre no quería que bajara al sótano. Al parecer íbamos a tener una de esas charlas donde él finge preocuparse por mi. Aunque la verdadera razón, es que simplemente le gusta tener una excusa para gritarme. Siempre ha sido así, desde que tengo memoria.
"Y me preocupo por ti cada vez que lo haces… ¿Por qué no puedes entender?" Dijo frustrado, quitándose la gorra de béisbol y pasando sus manos por su calva. Yo puse los ojos en blanco ante su dramatismo.
"Bien, no lo haré de nuevo" Ambos sabíamos que era mentira "¿Ya puedo ir a mi habitación?" Pregunté, aunque ya me encontraba nuevamente de pie y caminando hacia el sótano.
"¡No aún! Vuelve aquí jovencito" Dijo el. Casi reí ante el 'Jovencito' pero pude aguantarlo, poniendo los ojos en blanco en su lugar y volviendo al sofá.
"Primero que nada, estas castigado durante una semana. No podrás salir a ningún lado, e iras directo de casa a la escuela y de la escuela a casa, ¿Entendido?" Preguntó él en tono autoritario. Nuevamente, ambos sabíamos que no iba cumplir con su 'castigo' de todas formas, y probablemente me escaparía de cass esa misma noche, pero aún así asentí.
"Por supuesto querido padre, eso suena muy razonable" Respondí, mirándolo seriamente, aunque era más que lógico que estaba burlándome de la situación. Él decidió ignorar mi claro tono irónico.
"Bien. Ahora, vamos a hablar de Blaine y de ese comentario tuyo de anoche... " Comenzó él.
"¿Realmente hay algo de qué hablar? Sabes que lo haré si es lo quiero" Me encogí de hombros, no era gran cosa.
"¡No, por supuesto que no lo harás! Dejarás tranquilo a este chico, compartidas tu habitación con él y por sobre todas las cosas te comportarás a su alrededor! Porque de lo contrario te lo juro, Kurt, que una semana no parecerán nada en comparación al castigo que voy a darte" dijo el tratando de parecer amenazante. Tal vez, si Burt fuera un padre violento, habría tenido su efecto. Pero sabía que mi padre jamás me golpearía (Seré honesto, me ha dado alguna bofetada un par de veces, solo cuando la cago en grande, pero jamás me daría una golpiza ni nada como eso) por lo cual apenas si podía tomar en serio sus 'amenazas'.
"Mhm" Respondí simplemente, ya me había aburrido de la conversación. Ni siquiera tenía la energía para hacer un comentario sarcástico. Sólo quería bajar a dormir.
...De hecho, ¿Por qué sigo aquí?
Mi padre continuó hablando algo sobre Blaine y sobre darle la bienvenida, ordenar la habitación, algo sobre desocupar la vieja cama de Jeff que se encontraba cubierta de mis cosas… Pero deje de escuchar y me levanté en medio de su discurso.
"Tengo sueño, iré a dormir un rato" Dije dirigiéndome finalmente al sótano. Ésta vez, no me detendría.
"Kurt… ¡Kurt! ¡Más te vale que recuerdes lo que dije! ¡Blaine estará aquí para la hora de la cena y será mejor que-"
Cerré la puerta de un portazo. Baje las escaleras y me arroje en mi cama, aun en mis jeans negros y mi camiseta gris oscura, que dejaba una línea de piel visible (Siempre había que mostrar un poco, sólo lo suficiente para llamar la atención deseada) y mis botas de combate negras. Estaba dormido antes de que mi cabeza tocara mi almohada.
La casa de los Hummel-Hudson se veía en realidad bastante grande. Más que el promedio, eso es seguro. Pero tenía sentido, me dije a mi mismo, dado que eran una familia numerosa. Pensé que eran sólo 6, pero luego, al leer los informes, me di cuenta que en realidad eran una familia de 8, pero los hijos mayores ya no vivían en la casa.
Respire profundo antes de tocar la puerta, con mi maleta en mano. De verdad esperaba llevarme bien con ellos y sentirme cómodo en su hogar. Después de todo, estaría viviendo un año con ellos… quizás inclusive más, si decidían volver a hospedarme durante mi último año.
Ni 2 minutos más tarde, una mujer está abriendo la puerta, con una sonrisa cálida en su rostro, muy distinta a la sonrisa formal (fría y totalmente falsa) que usan mis padres cuando tienen invitados.
"Hola, tu debes ser Blaine, ¿Verdad?" Dijo ella, dándome un breve abrazo. Yo me sorprendí un poco, pero se le devolví en cuanto salí de mi sorpresa inicial.
"Si, usted debe ser la señora Hudson" Dije entonces, una vez que nos separamos "Es un placer conocerla".
"Igualmente cariño, pero por favor, llámame Carole… Oh, ¿Dónde están mis modales? Por favor, pasa" dijo ella apresuradamente, haciéndose a un lado. Yo le sonreí e hice lo indicado, con un pequeño gracias.
De inmediato note que la casa no solo era bastante grande, sino también muy hermosa y acogedora. Una vez que ingrese un poco más, noté a un hombre bajando por las escaleras.
"Hola hijo, tu debes ser Blaine. Bienvenido a nuestra casa" Dijo él calidamente. Yo sonreí a cambio, la situación era un poco incomoda para mi, pero supuse que era normal, y que tardaría un tiempo en acostumbrarme.
"Gracias, señor Hummel"
"Por favor chico, llámame Burt, va a ser un poco cansador si me llamas señor Hummel cada vez" Dijo él con una sonrisa.
"Por supuesto, señor… digo, Burt" Respondí, sonriendo un poco. Ellos me caían bien.
"Escuchamos lo que sucedió con la Academia, es realmente terrible" Dijo entonces Carole.
"Si lo fue… es muy triste. Dalton fue mi hogar durante años. Realmente odio que tendré que dejar a mis amigos. Se suponía que terminariamos la secundaria juntos" Mencioné yo. Aún no había superado lo sucedido, pero era normal, sólo habían pasado un par de días.
"Sabemos lo duro que debe haber sido" Dijo entonces Burt "Y sabemos que te resultará un poco difícil adaptarte al principio. Pero queremos que sepas que esta no es sólo una casa dónde estarás durmiendo. Este es tu hogar ahora Blaine"
"Si, y si quieres reunirte aquí con tus amigos, invitarlos a pasar la noche … inclusive si quieres permanecer encerrado todo el día en tu habitación sin que nadie te moleste, puedes hacerlo. Queremos que te sientas como en casa" Finalizó Carole.
"Wow, yo… gracias" Dije sinceramente, sorprendido y agradecido por sus palabras. Era uno de mis miedos, sentirme como un extraño en esta casa en la cual debería permanecer un año entero. Pero de inmediato creí en sus palabras, y me sentí mucho mejor "Yo… no sé cómo podré agradecerles" Dije.
"No necesitas hacerlo, jamás te pediremos algo a cambio. Si mi esposo y yo decidimos ofrecernos para hospedarte fue porque es lo correcto. Todo el mundo debe solidarizarse en situaciones como estas."
"Tenemos hijos, 3 de ellos muy cercanos a tu edad. Si algo así les sucediera, me gustaría pensar que alguien haría lo mismo por ellos" dijo Burt.
"Ustedes son realmente generoso" Dije entonces "Y prometo que no abusare de su amabilidad. Haré mi parte en la casa y no causaré problemas"
"Lo sabes Blaine, pero si por alguna razón te metes en problemas, encontraremos la forma de solucionarlo. Desde ahora, eres como uno más de nuestros hijos" Respondió Carole "¡Por cierto, debes estar muriendo de hambre! Burt, ¿Por qué no le enseñas a Blaine su habitación para que pueda dejar sus cosas, y luego todos suben a cenar? Yo llamaré a los demás" Dijo entonces ella apresuradamente, dándome una última sonrisa antes de entrar nuevamente en la cocina.
Estaba listo para seguir a Burt, pero note que el hombre no se había movido. Fruncí el ceño, y note que parecía incluso nervioso.
"Mira Blaine, antes de llevarte a tu cuarto, hay algo que debes saber…" Se quedó un momento en silencio, y mis nervios crecieron aún más.
"¿Qué sucede? ¿Hay algo mal?" No pude evitar preguntar.
"No, no realmente… Mira, la casa tiene muchas habitaciones, pero son muy pequeñas, y están todas ocupadas. Así que tendrás que compartir habitación con mi hijo Kurt. El cuarto está en el sótano, y es lo suficientemente grande para dos personas, por lo que deberían estar cómodos" Explicó él. Yo frunci el ceño, ¿Eso era todo? Por su reacción, creí que iba a decirme algo realmente malo… pero si se trataba sólo de tener que compartir la habitación, entonces estaba bien.
"Oh, bueno, eso está bien. Realmente no me molesta" Respondí, encogiendome un poco de hombros "En mis primeros años en Dalton también tuve que compartir habitación, así que estoy acostumbrado. No creo que sea un problema" Respondí fácilmente, sonriendo una vez más.
"Es sólo que… verás, mi hijo, Kurt, él puede ser un poco… bueno…" Burt se quedó en silencio, al parecer buscando una palabra que encajara con la descripción de su hijo "...Rebelde. Y también un tanto malhumorado" Dijo finalmente, sin parecer convencido de sus propias palabras.
Finalmente suspiro, casi como si se rindiera en la búsqueda de palabras, y me miró con pura sinceridad "Mira chico, sólo quiero que sepas que nadie tiene derecho a hacerte sentir mal. Y si Kurt llega a hacer o decir algo que te haga sentir incómodo, lo que sea, quiero que vengas y me lo digas, ¿Está bien?"
Ok, ahora me encontraba un poco nervioso. ¿En serio era este Kurt tan malo?
"S-si, claro…" Dije, de repente un poco inseguro.
"Hablo en serio hijo, Kurt hace algo, lo que sea, y tu vienes a decírmelo"
Trague saliva, mucho más nervioso que antes "¿Es… Es tan malo?" Pregunte en voz baja.
Burt volvió a suspirar, nuevamente en una pérdida de palabras "Él sólo… como dije, es un poco rebelde. Le gusta presionar a los demás, es sarcástico, no tiene respeto por nadie, le gusta meterse en problemas…"
Asentí, sin saber qué decir. De seguro no podía ser tan malo… Era sólo un adolescente rebelde. Si, eso. Nada más. Finalmente, Burt sonrió un poco y comenzó a guiarme hacia el sótano.
Lo primero que note al bajar fue que la habitación se encontraba vacía, y el ruido de la ducha que provenía del baño. Debo admitir que de inmediato me sentí aliviado. Yo no era el tipo de persona que juzgaba a los demás, mucho menos sin conocerlos… Pero Burt no había hecho formado mejor imagen de su hijo en mi mente.
El hombre mayor, que entró detrás de mí, parecía más bien aliviado, y fue en ese momento, al ver cuánto más tranquilo se veía Burt al saber que su hijo no estaba en la habitación, que comencé a preguntarme que tan malo era Kurt realmente.
Desviando la mirada, noté por primera vez la habitación. Era de buen tamaño, perfecto para 2 personas. Las paredes estaban pintadas de un color gris oscuro, y el suelo era de madera marrón oscura. De un lado de la habitación había una cama de tamaño un poco más grande que una individual, pero sin llegar a ser matrimonial, pegada a la pared. La otra cama, del mismo tamaño, se encontraba en el otro extremo, pegada a la pared opuesta. Además, había un escritorio, una televisión y un gran armario de pared. Habían además dos pequeñas ventanas, por las cuales entraba bastante luz.
"Esa es la cama de Kurt, tú puedes usar la otra" Me dijo, señalando la cama que se encontraba más alejada de la escalera, junto a la pared que dividía la habitación del baño "Era la vieja cama de Jeff, mi otro hijo, pero él se mudó arriba"
"¿Por qué?" Pregunté curiosamente, acercándose a mi cama designada, la cual no tenía sábanas ni fundas, sólo un plano colchón, y colocando mi maleta encima de esta.
"Bueno… digamos que Kurt y Jeff no se estaban llevando muy bien en aquel momento. Y mis hijos mayores acababan de mudarse a la universidad, por lo cual teníamos 2 habitaciones sin uso" Explicó el hombre.
Yo sólo asentí, sin saber qué decir. Por suerte, fue Burt quien volvió a hablar "Vamos, la cena ya debe estar servida. Carole preparó un banquete especial para darte la bienvenida" Dijo el, poniendo los ojos en blanco con cariño.
"Eso es muy amable de su parte" Dije entonces, con una cálida sensación dentro de mi "Y de hecho, estoy bastante hambriento" mencioné con una sonrisa, dirigiéndome escaleras arriba. Estaba a punto de llegar a la puerta cuando escuche como la puerta del baño se abría, y los pasos de alguien entrando en la habitación: Kurt.
"¿Qué haces aquí?" Dijo entonces. No podía verlo, ya que me encontraba escaleras arriba, con la manija de la puerta en la mano, y la habitación se hacía visible sólo a mitad de las escaleras.
"Le estaba mostrando a Blaine su habitación, acaba de llegar, por cierto" Mencionó casualmente Burt.
"Que bien, ahora fuck off" Dijo el adolescente. Mis ojos se abrieron como platos. Si yo le hablara así a mi padre, creo que me asesinaría.
"La cena está lista, te quiero arriba en 5 minutos" Dijo Burt entonces, ignorando el comentario anterior y comenzando a subir las escaleras. Fue entonces cuando noté que seguía allí de pie, con el picaporte en mi mano, por lo que finalmente salí de la habitación.
Mientras Burt ayudaba a Carol en la cocina, y yo me encontraba sentado en la mesa, los demás comenzaron a llegar.
Primero fue un adolescente alto y bastante grande, quien bajó casi corriendo las escaleras, entusiasmado por comer. Detrás de ellos, un adolescente de cabello rubio descendía hablando animadamente con una hermosa niña. Supuse que la niña era Judith, pero no sabía quién era Jeff y quien Finn. Sólo sabía que ninguno de ellos era Kurt, ya que él se encontraba en el sótano, y los otros dos acababan de bajar del primer piso.
"¡Oh, hola! Tu debes ser Blaine… Soy Finn Hudson" Me dijo el adolescente más grande, con una entusiasmada sonrisa.
"Hola, si, ese soy yo" Respondí, estrechando la mano que me ofrecía.
"Es genial amigo, ¿Sabes? Yo soy la razón por la cual estás aquí. Convencí a mis padres de que deberíamos hospedar a algún chico de Dalton" Dijo entonces, muy orgulloso de sí mismo.
"Oh… Bueno, gracias. Eso fue de mucha ayuda…" Dije entonces, un poco inseguro sobre qué decir.
"Ya Finn, deja de incomodarlo" Dijo entonces el adolescente rubio junto a él, rodando sus ojos. Entonces volvió su vista hacia mi "Soy Jeff, por cierto, y ella es Judith, nuestra pequeña hermana" Mencionó con una sonrisa amigable en su rostro. Yo le respondí de igual forma, mirándolos a ambos.
"Es un placer conocerlos" Dije yo. Entonces noté la tiara de princesas en la cabeza de Judith, y no pude evitar sonreírle suavemente "Me gusta mucho tu tiara" Le dije. Ella de inmediato me sonrió, y sus ojos se abrieron con emoción.
"¿En serio? ¡Gracias! ¡Es la misma que utiliza Rapunzel! ¿Alguna vez has visto enredados?" Preguntó emocionada.
"¡Por supuesto que sí! ¿Acaso alguien no la a visto?" Pregunté yo, como si fuera obvio "Es mi película de Disney favorita"
"¡También la mía!" Respondió, colocando sus dos manos en la mesa, sus sonrisa cada vez más grande "Pero Finn nunca la ha visto, dice que las películas de Disney son para niños" Dijo entonces, un poco menos entusiasmada.
Desvíe mi vista hacia el mencionado y de repente note que se veía incómodo con la situación. O más bien, con la conversación.
"No es cierto, sólo dije que yo prefiero ver el football antes que alguna película infantil…" Dijo de inmediato Finn "Hey, Blaine, ¿Te gusta el foot-" pero fue interrumpido por la voz de su hermana menor.
"¡Eso es prácticamente lo mismo!" Se quejó la niña "Y Jeff la vio una vez, pero ahora ya nunca quiere verla. Siempre está viendo películas sobre explosiones y cosas asi… ¡Y ni siquiera me deja verlas con el!"
"Corrección" Intervino de inmediato el rubio, aunque parecía divertido con las acusaciones, no como su hermano "La vi tres veces, prácticamente podría recitar todos los diálogos si quisiera" Dijo él "Y además, tu no puedes ver películas de acción… papá me mataría si lo supiera, sabes que te prohibió ver esas cosas luego de que viste esa película sobre una guerra y no pudiste dormir en 2 días... así que deberías quejarte con él" Finalizó, sacándole la lengua a la pequeña. Ella respondió de igual forma, antes de reírse con diversión. Ella era simplemente adorable.
"¡No era una película sobre guerra, era sobre amor!" Se quejó ella.
"Si, un romance entre una campesina y un soldado Judith" Respondió el rubio, negando con la cabeza.
"No es lo mismo…" Se defendió "Además, no es que no podía dormir, es sólo que me despertaba con algunas pesadillas" Dijo, explicandome la diferencia "Pero cada vez que tenía miedo, bajé a la recámara de Kurt y él me abrazaba hasta que me quedaba dormida" Mencionó casualmente "Y él sí ve enredados conmigo… ¡Él ve cualquier película que yo quiera, sin importar cuantas veces la hayamos visto!" Finalizó, sacándole la lengua a sus otros dos hermanos.
De inmediato pude ver como Finn y Jeff se tensaban ante el nombre de su hermano. Yo fruncí ligeramente el ceño. Según lo que había escuchado, Kurt era un chico malo, rebelde, problemático… No encajaba con el adolescente que Judith estaba describiendo, el que la abraza por las noches cuando tenía pesadillas y ve todas las películas que ella quería y nadie más está dispuesto a ver.
"Eso suena bien…" Dije entonces, ante el repentino silencio en la mesa. La niña más pequeña me sonrió suavemente. De repente, parecía mucho más grande.
"Él es genial. Es muy bueno conmigo. Siempre que nuestros padres se van, él cuida de mi. Hacemos todo juntos, vemos películas, leemos libros… ¡Incluso juega conmigo al té! Y se que le aburre mucho, y siempre protesta cuando es mi turno de elegir a qué jugaremos y decido que es la hora del té, pero de igual forma lo hace…" Me explico suavemente.
Estaba sorprendido por decir lo menos. Quizás… quizás Kurt no era tan malo. Pero entonces, ¿Por qué sus padres decían lo contrario?
"No te dejes engañar Blaine" Dijo entonces Finn, atrayendo mi atención "Kurt es malo… causa problemas, se mete con todo el mundo, es grosero y siempre está involucrado en peleas… harías bien en alejarte de él" Me aconsejó seriamente, luciendo incluso un poco enojado.
"¡Eso no es cierto!" Lo defendió Judith, enojada.
"Lo siento hermanita, pero sabes que lo es. ¿No es así Jeff?" Le preguntó.
El rubio, quien hasta el momento se había mantenido en silencio, simplemente se encogió de hombros, observando el plato vacío frente a él.
"No es… Es sólo…" Jeff suspiro, frustrado, pasándose la mano por el cabello y agitándolo un poco "Kurt sólo… No la ha pasado muy bien y… ha sido duro para él…" Trato de decir.
"Ambos pasaron por lo mismo, Jeff, y no te veo drogandote, fumando o saltando clases como él" Dijo entonces Jeff.
"De veras no entiendo por qué lo odias tanto" Dijo entonces Judith, sonando molesta.
"Porque Kurt es malo. Simple como eso. Pueden poner todas las excusas que quieran, pero la realidad es que nadie lo quiere. Ni siquiera Burt lo hace. ¿Y por qué? Vaya, no lo sé, quizás sea porque siempre está discutiendo con él, porque tiene bajas calificaciones, porque se mete en alguna pelea mínimo una vez a la semana, porque se escapa a fiestas, porque regresa ebrio y hasta drogado, o quizás sea simplemente porque es conocido en la escuela, para todos, como un prostit-"
"Termina esa palabra frente a mi hermana, Hudson, y saldrás de esta sala cojeando y con un ojo negro" Dijo una voz, y todos levantamos la vista para ver a Kurt, parado frente a la mesa.
Y vaya… Kurt era… asombroso. Su rostro estaba serio, sus rasgos bien definidos, sus ojos infinitamente azules. Su cabello aún estaba un poco húmedo y algo revuelto, pero estaba fuera de su frente, levantado hacia un lado. Llevaba una camiseta blanca simple, que se aferraba a su pecho bien definido, y mostraba una línea de piel blanca y tensa justo encima de su cadera, y dejado de su ombligo. Además vestía unos pantalones deportivos negros, que se aferraban de forma exquisita a sus muslos, su cadera y (si bien estaba frente a mi y no podía comprobarlo) abrazaban su culo perfectamente.
Lo primero que pensé de Kurt no fue que era un chico malo, o un rebelde, o el prostituto local de la escuela… tampoco que era caliente, o sexy (aunque definitivamente lo era)
No, lo primero que pensé al verlo… fue que era increíblemente hermoso.
Mucho sobre Kurt en este capítulo. Más sobre Kurt y Blaine en el siguiente ;)
