Capitulo dos: Nueva Vida, Recuerdo del Pasado

-Cuanto tiempo- Diálogos

[Mantente en guardia compañero] Espíritu o ser más poderos

{Necesitamos que haga un trabajo especial} Llamadas

(Que divertidos son todos) Pensamientos

Ciudad Kouh:

Lugar desconocido…

Recién salía el sol en la ciudad de Kouh, un hermoso día ciertamente, las personas se preparaban para su rutina, los niños para ir a la escuela y nuestro joven protagonista se encuentra dormido plácidamente en una gran cama siendo abrazado por una hermosa pelirroja. Ise lentamente abría los ojos, mientras soltaba un bostezo pero se dio cuenta de algo importante… ¡Se encontraba Desnudo!

(¡Tranquilo Ise relájate! Piensa que fue lo que sucedió ayer) pensaba con un poco de pánico, después de unos segundos lo recordó, la pelea contra el caído y su muerte.

Ise trato de levantarse pero le fue imposible al sentir como lo apretaban contra dos enormes almohadas, al girar con dificultad se puso completamente nervioso al ver a su sempai Rias dormida desnuda abrazándolo como si fuera un enorme peluche.

-Eh… eh… yo… - decía con un enorme sonrojo.

¡Kyyyyyyyyyyyyyyyyaaaaaaaaa!

Fue el grito que se escucho por toda la ciudad.

En una sala pintada de color blanco con un pequeño sofá y varias ventanas por las que entraba la luz un hombre de pelo amarillo largo y ojos verdes el cual llevaba una túnica roja con detalles blancos y una cruz amarilla disfrutaba de un té tranquilamente, hasta que se escucho un grito agudo que le hizo dar un pequeño saltito de la impresión empapándolo con su té.

De regreso con Ise este estaba completamente avergonzado al estar en esa posición con su sempai, también impresionado de que el grito que dio no la haya despertado, así que con cuidado trato de quitarse los brazos de su sempai para poder alejarse, pero fue atraído con un poco de fuerza asía Rias la cual tenía una sonrisa juguetona.

-Buenos mi preciosos kohai, ¿Cómo amaneciste? – pregunto de forma cariñosa.

-Etto… Rias-sempai, ¿podría soltarme? Por favor – pregunto aun nervioso.

-¿Por qué debería? – Contesto con una sonrisa – Deberíamos quedarnos así un poco más… Ise – dijo de forma coqueta.

-Demo, debo prepararme para ir a la escuela, además que mi familia debe estar preocupada – dijo evitando la mirada de Rias.

-No te preocupes por eso, ya me encargue yo – dijo tranquilamente.

-¿A qué se refiere? – pregunto Ise.

-Primero, ¿Recuerdas lo que paso ayer? – Pregunto a lo que Ise asintió – Bien, debes saber que fuiste asesinado por ese ángel caído – soltó sorprendiendo a Ise – Y yo decidí reencarnarte como mi siervo – dijo a la vez que se levantaba dejando expuesto su cuerpo a los ojos de Ise.

-¿Reencarnarme? – pregunto ladeando la cabeza.

En eso los ojos de Rias brillaron con un color carmesí liberando dos alas parecidas a las de un murciélago de su espalda, Ise inmediatamente se dio cuenta de que Rias era un demonio pero aun así estaba impresionado, su padre le había hablado de seres mitológicos como los ángeles, demonios, youkais entre otras especies. Rias sonrió al ver como Ise la veía con estrellitas en los ojos y una enorme sonrisa, después de la impresión procedió a contarle acerca de las facciones así como de algunos datos extras que en su mayoría Ise ya sabía.

Ahora mismo Ise y Rias caminaban rumbo a la academia Kouh tranquilamente ganándose algunas miradas de desaprobación de algunos adultos que negaban con la cabeza malinterpretando su cercanía, aunque Issei no comprendía el porqué los miraran como si fueran algo así como pareja. (Si tan solo supieras Issei)

Al llegar a la academia a la mayoría de los estudiantes tanto masculinos como femeninos tenían la mandíbula hasta el suelo al ver a una de las grandes Onee-Samas junto al apodado Bebé de Kouh, los comentarios no hicieron falta apenas cruzaron la entrada.

-¡Cómo es posible que ese mocoso este con Rias! –

-¡Maldito niño con suerte! –

-¡Cuando menos te lo esperes caerás cabrón! –

Eran algunos comentarios de los varones de la academia.

-¡No es justo! –

-¡Rias Onee-Sama esta con el pequeño Issei! –

-¡Qué envidia! –

Eran los comentarios de algunas chicas.

Al llegar a la entrada del edificio principal se separaron para ir cada uno a su aula además de que Rias aviso a Ise que alguien lo recogería a la hora del descanso para ir al club, Issei camino por los pasillos de la academia pero las mirabas que le mandaban los demás chicos hacían que se pusiera en verdad nervioso así que decidió acelerar el paso para no soportar esas miradas de… ¿Qué tipo de miradas eran esas? Se preguntaba Issei.

Al llegar al aula fue recibido de nuevo por esas raras miradas que no le agradaban nada a Issei, llego a su escritorio y puso su cabeza en este escondiendo su cara con sus brazos aun faltaba un rato para que empezara la clase así que trataría de dormir pero las miradas se lo impedían, después de unos minutos en los cuales trato de conciliar el sueño una chica se paró a su lado mirándolo con un pequeño sonrojo tomándolo del hombro para llamar su atención.

-Koneko-chan, ¿Qué pasa? – pregunto Issei.

-Acompáñame – contesto sin más la peli plata.

Koneko tomo a Issei de la mano arrastrándolo al tejado de la academia bajo la mirada de odio de todos, al llegar el lugar estaba completamente vacío al no ser la hora del descanso, Koneko se sentó recargada en la pared siendo imitada por Issei, estuvieron en silencio un par de minutos hasta que a Issei se le ocurrió preguntar.

-Koneko-chan, ¿Por qué todos me miran con esa mirada tan extraña? Me pone nervioso esa mirada. – pregunto.

-No te preocupes Issei-kun, no te harán daño… y si llegan a hacerlo yo te defenderé – contesto Koneko aunque lo último lo dijo en susurro.

Los dos se quedaron en silencio un rato viendo las nubes tranquilamente al grado que Issei se quedo dormido recargado en la pared, Koneko solo lo miraba con un pequeño sonrojo mientras jugaba con sus dedos.

Sueño de Issei:

Issei se encontraba con Frisk, Chara y todos sus amigos monstruos en el bar de Grillby platicando animada mente, jugando, comiendo y contando malos chistes de parte de Sans y Toriel. Todo parecía tranquilo, las constantes peleas de Frisk y Chara por algo que Issei no tenía muy en claro, los sonrojos de Paps al estar al lado de Mettaton, Asgore que trata de acercarse a Toriel sin mucho éxito, Sip todo normal.

-Eres muy divertido Issei – dijo Chara alegremente mientras veía como Issei hacia caras para hacer reír a Frisk.

-¿En serio lo crees? – Pregunto a lo que Chara asintió – Me alegra que pienses eso – dijo con una sonrisa.

-Es verdad, de seguro en la superficie tenias muchos amigos – dijo Frisk alegremente a lo que Issei bajo la cabeza.

-Si… amigos… - susurro con un deje de tristeza recordando su "vida" en la superficie.

Flash Back:

Podemos ver a un chico de siete años caminar con la ropa prácticamente hecha jirones solo su pantalón negro estaba completo, presentaba clara desnutrición además de algunas heridas infectadas, al pasar por la calle la gente lo miraba con odio y miedo a la vez que hablaban;

-Mira ahí va el monstruo –

-Qué casualidad que haya sido el único sobreviviente del incendio de su casa y al del orfanato –

-De seguro el causo ambos, es un asesino debería morir –

-No merece llevar el apellido Hyodou –

-¿Por qué no lo han arrestado? Es obvio que es un peligro para todos –

-No quiero que se acerque a mis hijos –

Eran las palabras que decían al ver a Issei al caminar por la calle cuando no lo apedreaban o trataban de golpearlo, para alejarse del odio de las personas siempre escalaba el monte Ebbot con la esperanza de desaparecer como dicen las leyendas, él quería morir…

Pero todo cambio cuando cayó en las ruinas, cuando conoció a sus dos primeras amigas y a Toriel, después de eso las cosas fueron mejorando, cuando conoció a Sans cuando se escapo de las ruinas para explorar, cuando conoció a Gaster y este decidió adoptarlo, todo parecía mejorar, por primera vez en su vida estaba feliz de vivir por fin tenia lo que deseaba una familia.

Fin del Flash Back:

Issei levanto la cabeza sonriendo a ambas niñas las cuales le regresaron la sonrisa hasta que todo el bar empezó a oscurecer impidiendo que Issei viera a su familia.

-¡Chicos! ¡¿Dónde están?! – pregunto asustado.

-Darling… - Issei escucho la voz de Mettaton pero al voltear se encontró que esta tenía una gran cortada en el pecho y como algunas lagrimas salían de sus ojos - ¿Por… que…? – fue lo único que dijo antes de volverse polvo.

-¡Issei DETENTE! – Escucho un grito y al voltear se encontró con Undyne la cual ponía toda su Determinación en no morir y a su lado estaba Alphys llorando - ¡Somos tus amigos! ¡¿Por qué haces esto?! – pregunto sin recibir respuesta solo para ver como repentinamente su cabeza se separaba de su cuerpo y empezaba a desaparecer al igual que Alphys la cual sangraba del cuello.

-¡Vamos hermanito soy yo!, ¡TU SUPER HERMANO PAPYRUS! ¡VAMOS HAY QUE IR A CASA A HACER UNOS DELICIOSOS ESPAGUETIS! – Decía Papyrus con una gran sonrisa a la vez que abría sus brazos para que lo abrazara, Issei trato de acercarse pero al dar un paso la cabeza de Paps se separo de su cuerpo cayendo en cámara lenta – Bien… esto no es lo que esperaba… pero recuerda… aun confió en ti… se que puedes cambiar… - dijo con sus últimas fuerzas.

-Pequeño… detente – decía una voz suave, al mirar Issei pudo ver a Toriel la cual tenía bolas de fuego en sus manos – esto no tiene que ser así, que pensaran Frisk y Chara cuando te vean, por favor detén esta masacre – decía amablemente pero solo recibió un corte horizontal haciéndola caer de rodillas, lo que más le dolió fue que ella lo vio, Toriel lo miraba fijamente con lagrimas escurriendo por su rostro antes de volverse polvo.

-No quiero hacer esto, detente antes de que no puedas dar marcha atrás – decía una voz potente perteneciente a Asgore – Si sigues así te volverás un ser sin corazón, tienes que parar, si no lo haces por tu cuenta lo haré yo – dijo mientras se oscurecía su mirada y sacaba su tridente, Issei vio como tiraba cortes a su alrededor pero no había nada, después de un rato Asgore perdió su tridente el cual termino clavado en su pecho – Frisk… Chara… hijas mías… lamento… no poder pararlo… - dijo mientras su voz quebraba a la vez que lentamente se volvía polvo. Issei no lo soportaba, con toda su fuerza tomo su cabeza y empezó a golpearse con el suelo repitiendo las mismas palabras.

"Esto es una pesadilla…"

-Parece que has estado ocupado hermanito… - dijo una voz conocida, al voltear el escenario cambio convirtiéndose en el pasillo del juicio –Trate de confiar en ti… pero lo que has hecho… no tiene perdón… Ellos confiaron en ti… - decía Sans con unas cuantas lagrimas saliendo de sus cuencas – Es un dia hermoso… - empezó a decir.

(No lo digas…)

-Los pájaros cantan… Las flores florecen… -

(Por favor no continúes)

-En días así… ¡niños como tú! – dijo apuntando a Issei.

(Por favor…) pensaba mientras lloraba.

-¡DEBERÍAN ARDER EN EL INFIERNO! – exclamo con ira mientras su ojo se prendía e invocaba a un Gaster Blaster a su lado.

Por alguna razón Issei veía como su cuerpo se empezaba a mover sin su consentimiento esquivando los ataques de Sans sin ningún problema algo que él no podría hacer, siguieron así un tiempo, Issei esquivando todos los ataques de Sans y este teletransportandose cada vez que Issei atacaba, siguieron así de no ser porque Sans se confió por un momento recibiendo un corte que abarcaba desde su pecho hasta su cintura.

-Tu… tu… no eres Issei… - dijo sin más antes de mirar detrás de Issei sonriendo un poco – Hey Paps, vamos a Grillby´s yo invito – dijo antes de desplomarse en el suelo desapareciendo en una nube de polvo.

El escenario volvió a cambiar, ahora se encontraba en la sala del trono y delante de él sentadas en el suelo se encontraban Frisk y Chara cada una con un cuchillo en sus manos, también Issei pudo notar como lloraban en silencio partiéndole el corazón.

-Tú no eres el… - dijo Frisk.

-Tú no puedes ser el… - dijo Chara.

Issei cerró sus ojos con fuerza tratando de despertar pero al abrir los ojos se encontraba detrás de un espejo viendo como su cuerpo sonreía de forma maniaca al ver a las dos niñas llorar en silencio.

-Regrésalo… - dijo Chara.

-Regrésalo… - dijo Frisk.

Issei solo lloraba golpeando el cristal tratando de salir y ayudar a sus dos amigas.

-Devuélvelo… - dijeron a la vez.

-Regrésanoslo… - repitieron.

-¡Regrésanos a nuestro ISSEI! – gritaron mientras empezaban a correr en dirección al cuerpo de Issei.

"Issei" sonrió de manera psicópata mientras se empezaba a caminar, el alma de los tres se materializo en un corazón, el de las chicas eran completamente rojos… pero el de Issei prácticamente era negro con un pequeño punto morado, "Issei" levanto su cuchillo con el objetivo de eliminar a Chara que era la más cercana pero esta saco la sartén quemada la cual fue envuelta en un aura verde destruyendo el cuchillo de "Issei" dejándolo sin armas, Frisk llego rápidamente a donde "Issei" dando una tres patadas con las zapatillas de ballet las cuales causaron un poco de daño obligándolo a retroceder un poco, "Issei" levanto la vista solo para que las dos niñas vieran como su sonrisa crecía de forma anormal y sus ojos se volvían rojos y eran rodeados por manchas negras.

-¡Ese no soy yo! ¡Ese es un demonio! – Gritaba Ise - ¡Chicas corran! ¡No pueden con él! –gritaba desesperado pero no podían escucharlo.

El demonio miro a ambas con una mirada deseosa de poder, deseosa de sangre, su destruido cuchillo se cubrió de una energía rojiza haciéndolo más largo a la vez que empezaba a emanar vapor por la alta temperatura que tenia. Este empezó a atacar sin ninguna piedad haciendo retroceder a ambas chicas las cuales tenían todas las de perder, cada vez la chicas se veían mas agotadas mientras el demonio ni siquiera había comenzado a sudar, este dio una estocada a Chara quien utilizo la sartén quemada para defenderse pero fue destruida sin ningún esfuerzo por el arma del demonio, en cambio Frisk empezo a dar varias patadas rápidas mientras Chara usaba la pistola pero ningún ataque daba en el blanco.

-Chara ya no puedo… - decía Frisk entre jadeos a la vez que caía al suelo.

-¡Frisk! ¡Arriba si no nos movemos el nos destruirá! – Gritaba Chara desesperada al ver como el demonio se les acercaba – Ayuda… - dijo con miedo.

"Llamaste por ayuda" apareció el recuadro delante de Chara.

-PeRo NaDiE vInO… - contesto el demonio con voz distorsionada.

Issei solo miro con impotencia como el demonio se acercaba a sus amigas lentamente, lo único que pudo hacer fue derrumbarse mientras golpeaba el cristal levemente.

-Para… -

-Por favor… -

-No quiero que mueran… -

-¡PARA! – grito con todas sus fuerzas.

[Ise…] decía una voz tranquila.

[Ise… despierta…]

[Llegaremos tarde…]

Lo siguiente que Issei sintió fue una cálida sensación que no había sentido antes, lentamente cerro sus ojos esperando salir de ese horrible sueño.

De regreso en la azotea:

Issei abrió los ojos lentamente solo para encontrarse con la peli-plata delante de él besándolo con cariño, Issei lo único que hizo fue sonrojarse para después por alguna razón corresponder tal acto, siguieron así por unos momentos hasta que Koneko abrió un poco la boca dándole el pase a Ise el cual introdujo su lengua dejándose llevar por el momento, el beso se había profundizado, las lenguas de ambos bailaban en sus bocas mientras ambos tenían un gran sonrojo para terminar separándose por falta de oxigeno dejando un leve hilo de saliva, Ise después de unos segundos se dio cuenta de lo que hizo sonrojándolo a niveles atómicos a lo cual Koneko soltó unas risitas.

-Te vez muy tierno Ise – dijo con una sonrisa.

-¿Por qué…? – pregunto con la respiración entre cortada.

-¿No te gusto? – pregunto en tono afligido bajando la mirada.

-¡No, no, no! – Negó rápidamente agitando sus manos – Me… me encanto… de hecho fue mi primer beso – dijo desviando su mirada.

Koneko tomo la cara de Ise y le dio un pequeño beso en la nariz haciendo que se sonrojara.

-Me alegro que te gustara – dijo con una pequeña sonrisa – Vamos antes de que se haga tarde – dijo mientras se paraba y le extendía la mano a Ise.

Este la tomo aceptando la ayuda, una vez ambos de pie se dirigieron a la puerta pero Koneko fue detenida por Ise el cual le dio un beso en la mejilla. Koneko solo pudo sonreír mientras tomaba la mano de Ise con cariño mientras se dirigían a su aula tranquilamente.

(Este sentimiento es amor… es la primera vez que lo siento, probablemente tenga que compartir a mi Ise pero no me importa mientras sea la primera) pensó Koneko tranquilamente.

Por otro lado Ise tenía sus propios pensamientos;

(Fue mi primer beso… y fue con Koneko-chan, la verdad estoy feliz pero presiento que voy a sufrir mucho dolor cuando Chara y Frisk se enteren)

[Ciertamente compañero] dijo Draig.

[Pero al ser Dragon atraerás a las mujeres, al igual que tendrás el suficiente amor para estar con varias chicas a la vez, un Harem seria la palabra correcta] explico a lo cual Ise se sonrojo ya que gracias a su padre sabía lo que era un harem.

Ise y Koneko caminaban tomados de la mano ambos con una sonrisa, al llegar a su salón fueron recibidos por miradas de asombro de la mayoría de los alumnos tanto masculinos como femeninos, aunque las miradas masculinas eran de odio dirigidas a Ise y las femeninas eran miradas de ternura dirigidas al mismo. Ambos se sentaron en sus respectivos lugares cuando notaron como los alumnos se acercaban lentamente a ellos poniendo nervioso a Ise al grado de que empezó a temblar cosa que Koneko pudo notar preocupándose un poco por el castaño, justo cuando estaban por bombardearlo con preguntas la puerta se abrió dando vista al profesor el cual puso orden dando comienzo a las clases.

Después de Clases:

Todos los alumnos estaban bastante impresionados, cabe decir que cuando Ise se presento y "afirmo" ser tan listo casi nadie le creyó ni el mismo maestro, pero a lo largo de la semana a demostrado ser muy inteligente respondiendo problemas matemáticos a gran velocidad, lo mismo con química, historia e incluso en ingles y francés.

Cuando termino la clase Ise se encontraba guardando sus cuadernos tranquilamente bajo la mirada de una chica peli-plata, al guardar todo ambos se levantaron y procedieron a salir del aula, al salir Koneko tomo la mano de Ise nuevamente sorprendiendo a todos los alumnos que los veían ya que Koneko mostraba una sonrisa de felicidad siendo algo que muy pocos (prácticamente ningún humano) habían visto.

Al salir del edificio tomaron rumbo al Club del Ocultismo situado en el viejo edificio del campus el cual se encontraba un poco apartado del nuevo, Ise y Koneko caminaban tranquilamente hablando acerca de los deberes que se les habían encargado, tan distraídos estaban que no notaron como los miembros del club de karate miraban con odio a Ise.

Al entrar al edificio Ise no pudo evitar apreciar nuevamente la decoración simple pero bastante hermosa en su opinión.

(Sigo pensando que a otousan le gustaría este lugar) pensó Ise.

Siguieron avanzando hasta llegar a las escaleras que llevan a la habitación del club pero Ise se quedo viendo la puerta del fondo, desde la primera vez que vino al edificio pudo sentir un bloqueo mágico y adentro de la habitación un gran poder dormido, Ise negó con la cabeza para luego subir las escaleras rápidamente para no quedarse atrás, cuando Ise alcanzo a Koneko se encontraba esperándolo sin abrir la puerta, al llegar esta tomo la mano de Ise antes de abrir la puerta, el cuarto estaba prácticamente oscuro como de costumbre con varias velas iluminándolo, al entrar Ise pudo mirar a Kiba el cual se encontraba leyendo tranquilamente sentado en uno de los sofá, Akeno se encontraba al lado de una cortina con una toalla en las manos con una sonrisa y en la regadera Ise dedujo que se encontraba Rias, Ise paso de largo para saludar a Kiba.

-¡Hola Kiba-nii! – saludo Ise levantando su brazo.

-Buenas tardes Ise-kun, Koneko-chan – saludo de vuelta.

-Ara ara ¿no me saludas a mí? Ise-kun – pregunto Akeno poniendo su mano en su mejilla.

-¡Hola Akeno-san! – saludo Ise levantando el brazo nuevamente.

La regadera repentinamente se detuvo y de esta salió una mano tomando la toalla que tenía Akeno, después de unos minutos salió Rias vestida con su uniforme de Kouh.

-Los siento Ise-kun, pero no pudo tomar una ducha al tener que cuidarte toda la noche – dijo Rias con una sonrisa a lo que Koneko frunció el seño.

-No hay problema Rias-sempai – respondió con una sonrisa, o al menos eso aparentaban sus ojos.

-Bien, cambiando de tema el club de Investigación de lo Oculto te damos la bienvenida, como demonio – dijo Rias con una sonrisa al ver como los ojos de Ise se volvían estrellas nuevamente, pero no mostró sorpresa algo que confundió a los demás.

-Ise ¿no te sorprende que seamos demonios? – pregunto Koneko.

-No, Rias-sempai me lo dijo en la mañana así que ya no me sorprende – contesto.

-Ara ara eso no es justo Buchou – respondió Akeno.

-Ne Rias-sempai… -

-Ise cuando estemos en la escuela al ser parte del club llámame Buchou – respondió con una sonrisa a lo que Ise asintió.

-Buchou, ¿Yo puedo sacar alas como tú? – pregunto inclinando un poco su cabeza.

-Fufufu claro, solo debes concentrarte – contesto, justo Ise estaba por intentarlo pero fue detenido por Rias – Espera Ise, primero debo hablar contigo – pidió Rias a lo que Ise asintió mientras se sentaba en medio de Kiba y Koneko.

Momentos Después:

Ise estaba mirando el contenido del libro que leía Kiba el cual era sobre entrenamiento con espadas algo que le llamaba un poco la atención ya que él no le agradaban mucho, repentinamente vino a su mente aquel tiempo del… Genocidio hecho con sus manos, aunque todo se haya reseteado y al final fuera perdonado por todos aunque la experiencia y la habilidad con el cuchillo aun las conservaba aunque su padre le había regalado un arma mejor que a Ise le encantaba. Ise fue sacado de sus pensamientos al ver que Akeno le tendía una tasa.

-Aquí tienes tu chocolate Ise-kun – dijo con su típica sonrisa.

-Arigato Akeno-san – dijo mientras tomaba la tasa, el primer día que Ise fue al club Akeno le ofreció algo de té el cual Ise acepto aunque no pudo tomarlo porque su lengua es muy frágil al calor y al sabor el cual no le agrado a Ise ya que era muy amargo, así que Akeno opto por prepararle un poco de chocolate frió el cual Ise acepto con gusto.

-Bueno Ise, quería hablar acerca de lo que pasó ayer, como recordara fuiste asesinado por un caído – explico breve mente.

-Cierto… ¿Por qué? – pregunto.

-Eso se debe a que posees un artefacto llamado Sacred Gear, aunque creo que eso ya lo sabes ya que atacaste al caído antes de caer con una especie de rayo – dijo Rias mientras tomaba de su té, esta información ciertamente impresiono a Kiba y a Koneko al pensar que Ise atacaría a un caído.

-mmm no recuerdo haber usado Sacred Gear en ese momento – dijo Ise de forma pensativa.

-Ya veo, probablemente salió por el impulso de la adrenalina del momento – explico Rias – Bueno, primero te explicare lo que es un Sacred Gear – dijo, Ise estaba por replicar pero prefirió quedarse callado ya que no quería hacer enojar a Buchou – Los Sacred Gear son poderes irregulares que se les otorgan a los humanos desde hace muchos cientos de años, ¿Sabes que la mayor parte de las personas que han escrito su nombre en la historia? Todo fue gracias a que contaban con un Sacred Gear – explico a lo cual Ise presto atención, el no imaginaba que las personas que están en la historia de la humanidad estuvieran ahí gracias a los Sacred Gears.

-En la actualidad aun hay mucha gente que posee Sacred Gears, aunque la mayoría solo son útiles en la sociedad humana, pero hay algunos casos en los que los Sacred Gears son bastante peligrosos por lo que algún caído o demonio eliminan al poseedor con tal para evitar catástrofes – explico Akeno.

-Bien Ise, quiero que te pongas de pie – pidió Rias a lo Ise obedeció, una vez de pie volvió a hablar – Ahora quiero que imaginas a la persona más poderosa que conozcas y lo imites con todas tus fuerzas, concéntrate para que materialices tu Sacred Gear – explico.

Ise miro al techo fijamente, ¿Quién era la persona más fuerte que conocía? Por un segundo pensó en sus hermanos y su otousan pero los descarto casi de inmediato, pensó y pensó pero nada se le venía a la mente, hasta que se le ocurrió pensar en algún personaje ficticio, inmediatamente su mente se inundo de varios personajes, Vegeta, Kirito, Makarov, Gildarts, Gido Lucion, Shinigami-sama, Laharl, incluso se lo ocurrieron algunos de videojuegos como, Ryu Hayabuza, Dante, Wesker etc. Pero al final se decidió por uno de sus personajes favoritos.

Ise se puso en posición cerrando sus ojos dejando en blanco su mente, poniendo al máximo su determinación levanto el brazo derecho para luego bajarlo rápidamente.

-¡Shinigami-Chop! – grito.

Para sorpresa de todos incluido Ise su mano se volvió de color blanco como si tuviera un guante encima a la vez que crecía bastante, al tocar el suelo este se cuarto dejando un agujero que permitía ver el piso inferior, Ise estaba sorprendido ya que el no recordaba tener ese Sacred Gear, dirigió su mirada a su brazo izquierdo en el cual estaba el guantelete rojo de Draig así que no comprendía que sucedió hasta que sintió un poco de peso en sus orejas, Ise miro el espejo que tenia Rias en la parte trasera de la habitación pudiendo apreciar que en sus dos orejas había unos pendientes en forma de estrella de cuatro picos con una pequeña perla arcoíris.

(Un usuario de múltiples Sacred Gears) pensaron todos con asombro.

[Compañero, parece que ya lo despertaste] hablo Draig dejando que los demás lo escucharan.

-¿Qué cosa Draig? – pregunto Ise.

-Ise, ¿De quién es esa voz? – pregunto Rias.

-¿Eh? ¡Oh! Ya la voz sale de mi guantelete y es la voz de Draig el dragón celestial conocido como Sekiryuutei – respondió Ise lo cual dejo pálidos a los miembros del club.

-¿Sekiryuutei, eso quiere decir que tienes el [Boosted Gear] uno de los trece Longinos? – pregunto Rias.

-¿Mh? Si mi guantelete es el [Boosted Gear] pero no sé qué es eso de los Longinos – contesto Ise.

-Ara ara que sorpresa – dijo Akeno.

-Buchou – llamo Koneko - ¿Qué es el otro Sacred Gear? – pregunto Koneko.

[¡Yo puedo responder eso!] Contesto una voz infantil.

[¿Quieres contarlo tú? ¿Estás seguro?] Pregunto Draig.

[¡Por supuesto!] Respondió la voz.

-Etto ¿Quién eres? – pregunto Ise.

Los pendientes dieron un leve parpadeo multicolor con la pregunta.

[¡Yo soy Tet! ¡El Dios que descansa en el [Dream Maker] un Sacred Gear muy poco conocido ya que son muy pocos los que lo han despertado!] contesto alegremente.

-Etto… Tet-sama ¿Cómo que un Dios? – pregunto Rias.

[¡Sí! Yo era el Dios de los juegos, pero a lo largo del tiempo las personas dejaron de creer en mí, por lo cual me aburrí así que transforme mi alma en tres Sacred Gears para así poder encontrar un usuario que fuera divertido, pero en todo este tiempo solo Ise me ha podido invocar] respondió.

-Ya veo… - dijeron al unisonó los miembros del club excepto Ise que parecía emocionado.

-¡Tet-san! – Llamo con emoción - ¡¿Qué es lo que hace su Sacred Gear?! – pregunto entusiasmado.

[Bueno, como su nombre [Dream Maker] lo indica crea sueños los cuales pueden volverse realidad, por ejemplo el ataque que hiciste el tal Shinigami-shop lo pudiste realizar por que lo imaginaste y no era algo muy difícil de realizar] respondió Tet.

-¿Eso quiere decir que puede crear cualquier cosa? – pregunto Kiba.

[Así es, puede crear cualquier cosa aunque tiene algunos límites, por ejemplo: no puede traer a los muertos de vuelta, tampoco puede crear vida humana, demoniaca o santa, eso lo hice para que ningún hambriento de poder o aburrido Seraphin me buscara] explico.

-¡Que genial! – exclamo Ise.

[No te emociones tanto compañero] dijo Draig.

[Si, si, Draig-chan tiene razón, debes aprender a controlar el [Dream Maker] ya que si creas algo muy grande y no tienes la resistencia necesaria este absorberá tu esperanza de vida, actual mente solo puedes crear cosas simples] explico.

[¡NO ME DIGAS ASÍ!] Exclamo Draig [*cof* *cof* bien, no tienes que preocuparte Compañero, nosotros te entrenaremos para que puedas manejar ambos Sacred Gears, así que si nos disculpan debemos preparar la tort… ¡Quiero decir el entrenamiento! Bien nos vemos] dijo antes que el guantelete desapareciera.

[¡Whaa! ¡Espérame Draig-chan!] Grito Tet antes de que los pendientes desaparecieran.

Todos en la sala se quedaron en silencio procesando la información que recién consiguieron, pasaron los minutos y todos seguían callados incluso Ise el cual bebía tranquilamente su chocolate esperando a que reaccionaran lo cual no parecía que fuera a pasar ya que incluso Ise movió su mano delante de sus caras sin resultado alguno, sin más que hacer Ise saco sus tareas para no desperdiciar tiempo.

Tiempo después:

Ise ya había terminado sus deberes bajo la mirada de Kiba que fue el primero en reaccionar mientras los demás seguían perdidos en sus pensamientos, Ise estaba por preguntar cómo funcionaba eso de los ciervos cuando las demás reaccionaron repentinamente sacudiendo sus cabezas.

-Ara ara Ise-kun parece que serás muy fuerte – dijo Akeno.

-Estoy segura que te volverás alguien increíblemente fuerte Ise – dijo Rias con una sonrisa amable.

-Ise, serás fuerte – dijo mientras se acurrucaba al lado de Ise, algo que molesto a Rias y a Akeno.

-Bien Ise antes de continuar explicándote algo quisiera hacer una pregunta – pidió Rias a lo cual Ise asintió – Si no usaste ninguno de tus Sacred Gear contra el ángel caído, ¿Qué fue lo que hiciste? – pregunto a lo Ise sonrió de una forma un poco tenebrosa.

Ise chasqueo los dedos de su mano izquierda a la vez que su ojo se prendía de un color azul y parecía que salían llamas de este, unos segundos después apareció lo que parecía una cabeza de dragón echa de hueso con los ojos azules, todos al ver eso se sorprendieron nuevamente mirando a Ise con duda.

-Esto en un Gaster Blaster, una invención de mi otousan, con mis ojos mágicos puedo invocarlos aunque actualmente solo puedo invocar a lo mucho diez – explico Ise antes de chasquear los dedos desapareciendo los Blaster.

-Ya veo, ¿Acaso tu padre es un mago? – pregunto Rias a lo cual Ise se puso nervioso ya que recordó que le prometió a su familia que no diría nada de ellos.

-Bueno yo… - dijo evitando mirar a los demás pero algo le decía que debía ser sinceros con ellos – Les diré pero prométanme que no me temerán ni odiaran a mi familia – pidió Ise a lo cual los demás lo miraron con duda antes de asentir – Bien mi familia todos son monstruos – dijo sin rodeos.

-¿Cómo que monstruos? – pregunto Rias.

-¿A qué te refieres Ise-kun? – pregunto Kiba.

-Ise… - dijo Koneko.

-Mi familia son monstruos del monte Ebbot – dijo Ise a lo cual Akeno se sorprendió.

-Entonces las leyendas son ciertas… - dijo Akeno.

-¿A qué te refieres Akeno-sempai? – pregunto Koneko.

-Verán, cuenta la leyenda que hace cientos de años humanos y monstruos vivían en paz, pero con el paso de los años el odio y envidia de los humanos por las habilidades de los monstruos los llevo a cometer una locura empezando una guerra contra ellos – explicaba mientras trataba de recordar la leyenda – Después de algunos años la guerra termino con la victoria de los humanos los cuales sellaron a los monstruos debajo del monte Ebbot donde se dice que todo humano que iba al monte nunca regresaba – miro a Ise - ¿Me equivoco? – pregunto.

-No, esa es la leyenda – dijo Ise.

(Aunque hay algunas cosas que por el momento no deben saber) pensó Ise.

-Pero como pueden ser tu familia, ¿Acaso eres un monstruo? – pregunto Kiba.

-No, yo cuando era pequeño fui al monte Ebbot en el cual caí al interior de este encontrándome con los monstruos, aunque se puede decir que si soy en parte monstruo – dijo pensativo.

-¿A qué te refieres Ise? – pregunto Koneko.

Ise remango la manga izquierda de su suéter a la vez que su ojo se volvía a prender haciendo desaparecer la piel de su brazo dejando solo hueso a lo cual todos pusieron cara de shock.

-Cuando caí al interior del monte tuve la mala fortuna de no caer en la cama de flores que había al fondo así que termine cayendo sobre mi brazo, con todas mis fuerzas camine por el subsuelo a la vez que me desangraba, cuando ya no tenía energía para avanzar caí al suelo donde una mujer humanoide que se llamaba Toriel me encontró – explicaba Ise mientras cerraba los ojos – Cuando desperté me dijo que estuve inconsciente un mes y con ayuda de un científico tuvieron que quitarme el brazo ya que no lo podrían salvar. Después de decirme eso me dio un recorrido por la casa donde conocí a sus dos hijas las cuales eran humanas que cayeron al subsuelo como yo – Ise suspiro un momento mientras se sentaba al lado de Koneko la cual tomo su mano con cariño.

-Estuve en su hogar durante otro mes conociendo a sus hijas volviéndonos grandes amigos, un día estaba aburrido y Toriel y las chicas habían salido a ver las ruinas y por mi aburrimiento decidí bajar al sótano, hay me encontré con un largo pasillo donde al final se encontraba una puerta, al abrirla me encontré con enorme bosque nevado, lo cual me encanto ya que nunca había visto la nieve, guiado por mi curiosidad empecé a caminar alejándome de la puerta esquivando a la mayoría de los monstruos que encontraba, después de un rato llegue a un pueblo llamado Snowdin al caminar por el pueblo me encontré con un esqueleto bastante alto el cual me miraba mientras negaba, al acercarse a mi me dijo que él había ayudado a quitarme el brazo por lo cual se disculpo, después de hablar un rato me ofreció crearme otro brazo a lo que yo acepte, pasaron un par de semanas donde Toriel me encontró y me dio la regañada de mi vida pero permitió que me quedara con el esqueleto y sus hijos, después de unos días más el científico me llevo a su laboratorio donde me hizo varias pruebas y análisis además de una operación, al terminar tenía mi nuevo brazo de hueso el cual fue creado con ADN del científico además de que desarrolle los poderes mágicos que el poseía gracias a mi determinación – Ise suspiro antes de seguir su relato – estuve unas semanas más con el donde me realizaba pruebas para verificar que todo estuviera en orden, cuando me hizo la última oferta; él me ofreció adoptarme, me ofreció volverme un Gaster… en ese momento estaba tan feliz que no dude en aceptar. Después de un tiempo donde me enseñaron a usar mi poder logramos destruir la barrera que nos encerraba logrando salir, pero las cosas no fueron muy bien, al llegar al pueblo fuimos atacados sin piedad, yo mi padre y mis hermanos con todo nuestro poder transportamos a todos los monstruos a un lugar aleatorio, ese lugar es aquí Kouh la mayoría de los monstruos cambiaron su apariencia con magia para ocultarse y empezamos a vivir como personas normales… - Ise termino su relato pero nadie decía nada – Yo… entiendo si me odian no los juzgare ni me molestare yo… - Ise fue interrumpido por Koneko y Kiba que le daban un abrazo lleno de cariño asiendo que Ise empezara a derramar lagrimas, después de eso Akeno y Rias se unieron al abrazo en el cual Ise se desahogo quedándose dormido.

-Parece que lo que más deseaba era aceptación… - dijo Koneko mientras acariciaba la cabeza de Ise – Entiendo cómo se siente –

-Ise-kun paso por mucho a temprana edad no es un sentimiento para nada agradable – contesto Kiba.

-En verdad lo único que quería era ser aceptado, me alegra que se haya abierto con nosotros y se haya desahogado – dijo Akeno que veía a Ise con ternura.

-Ise en verdad nunca te dejaremos solo – dijo Rias a lo que el resto asintió.

-Me alegra escuchar eso Rias Gremory – dijo una voz, todos se pusieron en guardia mirando a una pared oscura de la cual salió un hombre de cabello blanco con mechones negros, con un ojo azul y el otro naranja el cual vestía una gabardina negra y tenía una mirada de agradecimiento.

-¿Quién eres tú? – pregunto Rias preparando su magia.

-Tranquila, mi nombre W. D. Gaster, soy el padre de Ise y solo vine por el ya que era tarde y me preocupaba que no apareciera – explico mientras tomaba a Ise en brazos – Muchas gracias Gremory, por aceptar a mi hijo, si algún dia necesitan algo y esta a mi alcance no duden en pedírmelo – dijo Gaster con una pequeña sonrisa.

-No tiene porque agradecer, el ahora es parte de nuestra familia también y siempre lo cuidaremos sin dudar – dijo Rias a lo cual el resto asintió – De todos modos gracias por la oferta lo tendré en cuenta – dijo.

-Hehehe Ise consiguió muy buenos amigos, espero que nos visiten pronto – dijo antes de desaparecer en un destello azul anaranjado.

-Parece alguien agradable – dijo Rias.

-Ara ara por todo lo que paso no le explicamos a Ise su trabajo – dijo Akeno.

-Lo dejaremos para mañana, hay que dejar que descanse – dijo Rias – Bien este fue un dia agotador, regresen a casa y descansen – ordeno Rias.

-¡Hai! – dijeron Koneko y Kiba.

Cuando Kiba y Koneko se retiraron Rias se dedico a ver la luna por su ventana acompañada de Akeno, ambas pensaban en la vida de Ise y prometieron nunca dejarlo solo.