Hola hola simples mortales mundanos.
Emm bueno creo que el fic no tuvo la aceptación que esperaba, la verdad es que este final lo tuve considerado desde el principio, pero era mi forma de romper el cliche, aunque parece que no les gusto.
Dijeron que consideraban que Juvia era una perra y una frívola, bueno la verdad quise darle todo el realismo posible pero si no consideran que fue lo suficientemente bueno aqui esta el final que cualquiera esperaría
Disfrutenlo
FINAL ALTERNATIVO
Tres semanas después ahí se encontraba ella, en la habitación contigua al gran salón donde sería su boda, se miró al espejo con el enorme vestido de novia puesto, sus amigas se tomaban fotos con los vestidos de damas y Juvia fingía las sonrisas cuando ellas la abrazaban, pidió quedarse sola un segundo y se sintió fatal, se asomó por la ventana y todos los invitados estaban llegando, la gente conversaba mientras Juvia sentía que su pecho explotaría, pero no quería llorar, no quería que el maquillaje junto con todos los esfuerzos de sus amigas se arruinaran.
Perdida en sus pensamientos no se dio cuenta de que alguien había entrado a la habitación.
-Amor ¿Estas bien?-
-Lyon…- resonó ella con sorpresa al verlo delante de ella, de rodillas mirándola directamente a la cara. –Si estoy bien es solo que… que… Oye el novio no debería ver a la novia antes de la boda-
Lyon la miro desconcertado y sonrió con nostalgia.
-Pero mi novia me necesita aquí, ahora- Juvia alzo la cara y lo vio, él estaba ahí mostrándole toda su ternura y su apoyo.
-Gracias- dijo ella besándolo pero la opresión en su pecho aun no desaparecía, se acercó al espejo y comprobó su maquillaje, esperaba que Lyon se retirara pero no lo hizo.
-Juvia…- resonó sacando algo de su bolsillo
-¿Qué ocurre cariño?-
-¿Crees que la manera número 18 pueda ganarle a la numero 17?- Juvia se quedó como piedra.
Lyon se acercó y le enseño un contrato firmado, Juvia no se detuvo a leerlo por completo, pasó las hojas y encontró algunas fotos, eran de una casa, se veía realmente lujoso. Ella alzo su mirada y lo vio desconcertada.
-Ese será nuestro hogar, donde nuestros hijos crecerán y donde tú y yo nos haremos viejitos, esta es mi manera de decir "te quiero" ¿esto le gana a la 17?-
-Pero como es que tu…- pregunto Juvia con desconcierto.
-Realmente crees que un hombre se quedaría tan tranquilo si su prometida se desaparece días antes de la boda "porque tiene cosas que hacer"-
Juvia sintió como si todo el miedo y el desconcierto de días se juntaran en su estómago y una extraña sensación la invadió.
-Entonces ¿sabías todo?-
-Acerca de él…- volteo su cara con una sonrisa sincera y la tomo de los hombros –Si… una noche mientras dormías susurraste un nombre. "Gray". Lo busque por cielo mar y tierra y lo encontré, él me conto todo-
-¿Gray te conto todo?- Juvia bajo la cabeza -¿No estas decepcionado de mí?-
-Jamás mi amor, no nunca- dijo el limpiando las traicioneras lagrimas que se habían escapado de sus ojos. –Yo te amo tal y como eres, amo tu pasado y tu presente, incluso te amaría si me dijeras que aún no puedes olvidarlo, aun si hoy no te casaras conmigo yo seguiría amándote igual-
Juvia se lanzó a sus brazos y se aferró al saco del joven que solo acaricio su cabeza.
-Entonces Juvia…- resonó Lyon besando ambas manos de la chica –Lo que pase es completamente tu decisión.-
Y se retiró de la habitación. Juvia se dio un último vistazo al espejo y sonrió. Gray se lo había dicho una vez, que no se arrepintiera por algo que no se había atrevido a hacer, que lo hiciera y que no sintiera remordimiento después.
En la sala principal todos esperaban a la novia, la marcha nupcial había comenzado y sonar y Lyon miro nervioso como nadie pasaba por la puerta. El celular en su bolsillo comenzó a vibrar y el de alguna manera lo supo.
Lo siento
Ese era el texto del mensaje y Lyon no pudo hacer más que sonreír.
Juvia tomo su coche y se dirigió a toda velocidad al mar, a ese lugar que solo le había pertenecido a ella y a Gray. Aun tenia puesto su vestido de novia cuando se sentó en la arena a esperar que el sol fuera tragado por el mar, dejo su celular en el auto aunque estaba segura de que tendría mil llamadas, en ese momento no importaba nada, sonrió mientras se abrazaba los pies en su afán por no reírse, toda la frustración y las dudas se estaban yendo poco a poco y cuando se sintió lista se puso de pie. Un hombre la esperaba entonces desde una distancia prudente.
Cuando ella volteo y lo vio ahí parado como si nada pasara una sonrisa acompañada de lágrimas se presentó.
-Sabía que no lo harías- dijo Gray extendiendo la mano para que ella pudiera tomarla.
-Y yo sabía que tu harías esto.- dijo llegando hasta él- y ¿entonces? Eres un fugitivo y esperas que te siga hasta el fin del mundo con el miedo de que si nos atrapan seré tu cómplice y me llevaran a la cárcel y tendré que usar ese horrible uniforme naranja.-
-Si en realidad eso es lo que espero- dijo el tomándola de la cintura –Sin la parte del uniforme aunque te verías bastante sexy en el-
Juvia dejo escapar un soplido entre risas.
-Si supongo que si-
-¿Enserio estas dispuesta?-
-Si…- dijo ella con decisión mientras le indicaba que se subiera al auto con una sensual sonrisa. –Esta es mi manera-
-¿La manera de que?- pregunto el con una sonrisa socarrona.
-La única forma en que yo te diré te quiero- y arranco el coche sin esperar respuesta, sin rumbo se adentró en la autopista que los llevaría al sur, a buscar una vida, una vida donde todos los errores pudieran ser enmendados. El tomo su rodilla mientras conducía y en una sonrisa se lo dijo todo.
-Te amo-
FIN.
