Bien, este es el segundo capitulo del Fic, y siendo sinceros jamás pensé una buena acetación de ustedes. Hace mucho hice una historia de Pan, pero no sé dónde quedó. Gracias y espero que les agradé el segundo cap. Gabinoanct96, villano que no mata a Krillin no es villano amigo. Bueno, les dejo a criterio todo, sus comentarios son acepatados así como criticas.
NOTA: Veremos al brocoly legendario.
Capitulo II
La lluvia seguía cayendo y eso era algo común en la zona en aquellas épocas del año. En la montaña Pau, en la cierta zona de la montaña estaba una casa y en esa casa vivía una familia de guerreros muy conocidos por muchos. En esos momentos estaba uno de los guerreros más habilidosos conocidos quien estaba frente a un hermosa rubia quien tenía una manta alrededor suyo mientras miraba al suelo. En aquella pequeña sala Gokú estaba en un incómodo silencio con N° 18, quien después de volar mucho ella estaba cansada, sin dinero y sin un techo dónde vivir además de no saber hacer absolutamente nada más que saber pelear.
-¿Cómo has estado número 18? – preguntó Gokú quien ya sabía por lo menos cómo debería de estar la rubia. Aquella mujer lo miro con enojo mientras el azabache se lamentaba de que no se enojara.
-Tú ya debes de saberlo, idiota. – menciono ella para después desviar la mirada a otro lado.
Gokú se rascó la cabeza para reír nerviosamente.
-No me mal entiendas N° 18, pero no se mucho al respecto de la relación con Krillin y. – En ese momento Gokú estaba con el dedo índice tocando su mejilla intentando recordar el nombre de la nueva novia de su gran amigo de la infancia. La rubia al ver que no sabía el nombre de la mujer por la acción corporal del saiyajin sonrió pues deseaba que esa mujer jamás se hubiera metido en su vida.
-Bueno creo que su nombre no importa por ahora. – dijo él para reír un poco. Aunque él no lo notase a simple vista, N° 18 estaba más que dolida y era algo que muchas otras personas notarían, no todas, pero muchas sí. –Por cierto, ¿deseas comer un poco de sopa caliente? – preguntó Gokú quien recordaba que no se había levantado a desayunar.
-No gracias.- respondió ella amablemente para que después su estómago comenzará a sonar.
Gokú sonrió por eso pues comer junto a alguien más siempre era mejor pero para número 18 era algo vergonzoso.
-Descuida, haré suficiente para ambos. – menciono el azabache de Gi naranja para después ir a la cocina y en eso escuchó un estornudo para voltear a ver a la rubia quien estaba temblando. Gokú tardíamente reaccionó al darse cuenta que en la montaña era muy fría cuando llovía además de que las ropas de 18 estaban mojadas. –Por cierto N°18. – dijo el guerrero.
- Sí. – respondió ella mirándolo.
-Deberías de cambiarte de ropas o te puedes enfermar. – explicó él mientras 18 le miraba un poco confundida. Era cierto que estaba temblando y era que ella no estaba acostumbrada al frío nuevamente. Ella no sabía que hacer pues ni tenía una capsula que contuviera un ropero.
-¿Tienes alguna que me puedas prestar?- preguntó ella mientras apretaba la sabana que cubría su cuerpo. –Por favor. – pidió ella mirando al suelo.
-Creo que si tengo una. – dijo él mientras trataba de recordar si tenía algún atuendo para ella.
Mientras tanto con el maestro Roshi, Gohan y Goten habían llegado en la nube voladora a la isla que estaba en una zona cálida muy diferente a dónde ellos vivían pues ya casi era otoño. Bulma y su hijo Trunks también habían ido a visitar al viejo maestro quien estaba viviendo junto a Krillin y su antigua novia quien regresó con él pero ahora estaba muy cambiada siendo muy educada con todos y no mostrando mucho aunque el viejo maestro tortuga le decía que estaban entre amigos.
-¡PERO QUÉ VULGAR ES MAESTRO ROSHI! – dijo una muy enojada Bulma quien estaba al lado del viejo maestro que estaba con un chichón en la cabeza. - ¡¿Cómo se le ocurre pedirle a esa mujer que se desnude para pelear con Gohan?! – preguntaba exaltada la nueva cabeza de la corporación capsula.
-Sí maestro, además si ella desea pelear mejor dele un traje de combate. – expresó Krillin quien fue golpeado en la cabeza por Bulma. -¡Oye eso dolió! – expresó él molesto y con lágrimas en los ojos.
-No lo ayudes Krillin. – expresó al peli azul molesta para después atreverse a preguntar sobre lo que paso entre la androide 18 y él. -¿Krillin, qué paso entre 18 y tú?- preguntó Bulma un poco más calma mientras ayudaba al viejo maestro de Gokú a reincorporarse para después se le acercase al oído. – Si te atreves a tocar cierta parte de mi cuerpo, Vegeta vendrá y te dará una paliza. – expresó con una cara que decía todo para asustar un poco al viejo maestro creador del Kame Hame Ha.
-Jajaja que graciosa eres Bulma, sabes me sentaré a lado de mi alumno. – dijo el maestro para sentarse a lado de Krillin.
Krillin había cambiado, tenía ahora un poco más de pelo así como musculatura pues sabía que siempre debía de entrenar. Él estaba usando un traje de combate de color naranja nuevo con el diseño de la escuela de la tortuga solo atrás mientras enfrente tenía el de Kami-sama. En eso Bulma empezó a mirar enojado al ex monje.
-Aún no me has dicho que paso entre tú y esa androide Krillin. – preguntaba la dueña actual de la corporación cápsula mientras se cruzaba de brazos.
-Muchas cosas Bulma, muchas cosas. – respondió Krillin dando un suspiro de derrota.
Gohan había llegado junto a los adultos quienes se dieron cuenta que Gokú no había llegado con ellos. Goten y Trunks estaban jugando en una de las habitaciones superiores de la casa y Marón les estaba cuidando ya que en los últimos años ella fue maestra de Kínder (de hecho estaban dormidos los tres pues se la pasaron jugando un juego de baile). Gohan fue muy fuerte en el torneo de Cell logrando acabar con él junto con un Kame Ha de su padre. Gohan sabía de qué hablaban además para él esos temas no eran muy interesantes a veces pero se trataba de Krillin y parte de sus sentimientos y Bulma debía hablarle de eso ahora que ya no se encuentra Milk.
-Saben, iré a ver a mis queridos amigos Goten y Trunks así que voy a irme para arriba.- pero antes de por irse Bulma le tomo del hombro y el pobre azabache no supo que hacer y empezó a sudar de nervios al sentir una presencia negativa.
-Descuida Gohan, ya estás en la edad de ver estos temas. – Dijo sonriente Bulma mientras miraba al viejo Roshi como a Krillin -¿Verdad muchachos?- pero esa sonrisa en ella no daba confianza en una mujer con su carácter.
-Así es Gohan, debes de ver esto. Hablaremos sobre Krillin y sus relaciones.- expresó el viejo maestro calvo.
-¿Por qué de mí?- preguntó Krillin sin muchos ánimos.
-Cierto, pero ¿qué pasó entre tú y número 18 Krillin?- preguntó Gohan sin rodeos.
-Bueno, veras Gohan. – Krillin trataba de evitar llegar a ciertos aspectos de su vida personal pero sabía algo, él se enamoró de ese beso no de la mujer que se lo dio. –Yo pase con problemas con ella como todas las parejas comunes pasan. – dijo Krillin para no meterse de lleno al tema. Bulma y Roshi se daban una idea pero el maestro ya se imaginaba a la androide, usando un baby…
-¿Problemas en la cama?- aquella pregunta saco de la mente a todos pues Gohan la hizo sin ningún rodeo.
-¡Pero qué cosas te ha enseñado tu padre! – preguntó la peli azul molesta pues se imaginaba a Gokú viendo esas revistas para adultos. – Toda es su culpa maestro Roshi, usted ha fomentado a Gokú una manera de superar su dolor, una asquerosa manera de hacerlo. – expresó Bulma para abrazar a Gohan por detrás y empezar a llorar de manera cómica. El maestro estaba más que indignado por ese comentario.
-Yo no le daré nunca mis revistas a nadie. – dijo el viejo senin para después ver los ojos del demonio de Bulma. – Por eso las quemare. – expresaba de manera nerviosa el viejo de lentes para ocultarse detrás de su alumno quien le tenía más miedo a Bulma que ha Vegeta.
-De hecho Bulma, eso lo escuche de tus telenovelas. – habló Gohan mientras miraba de manera inocente a Bulma. La peli azul palideció mientras los dos hombres presentes se ponían a lado de ambos y se reían.
-Lo lamento Gohan, no debí hacerlo. – decía Bulma zarandeando al joven que derrotó a Cell.
Gokú estaba en su habitación buscando alguna ropa que le sirviera. Desde la muerte de su esposa, su suegro Ox-Satán se había llevado las ropas de su hija para evitar que aquel hombre se sintiera mal al recordar a su esposa. Gokú estaba buscando alguna ropa que le quedará a 18 pues no tenía él ropa para mujeres. Entonces el azabache empezó a buscar en algunas cajas encontrando recuerdos de él y Milk.
-Gracias por esos momentos.- dijo él mientras seguía buscando alguna prenda. Justo se iba a dar por vencido hasta que vio en el ropero uno de sus atuendos viejos. Sí, el conservaba los atuendos que uso a lo largo de sus entrenamientos y batallas (los que no estaban rotos) para recordar cada fase que tuvo y seguir entrenando más y más. Gokú lo tomo para ver que era su atuendo de cuando tenía 18 años, en ese tiempo él entrenó con Kami Sama en el templo sagrado. – Parece ser que está de acuerdo a su tamaño. –
Gokú no era alguien pequeño para ser precisos. Él gracias al entrenamiento había crecido además de ser más alto que Vegeta, él estaba mirando el tamaño del atuendo comparado con el actual que tenía lo que demostraba lo mucho que ha entrenado para ser más fuerte.
-Que buenos tiempos. – dijo él con alegría recordando sus viajes al pasado, cuando conoció a Mutaito, al abuelo y muchos aventuras más. – Bueno, espero que a 18 le quede bien. – dijo el saiyajin para salir del cuarto e ir directamente con Número 18.
La rubia seguía sentada en dónde estaba. Ella aún seguía metida en sus pensamientos, pero sabía que él ya no le amaba. Se sentía frágil, deseaba con todo el alma que ese dolor que sentía desapareciera. Unas lágrimas se formaron mientras ella se abrazaba a sí misma, todo lo que ella quería ahora más que nada es una familia, era un sueño que había formado y que de un momento a otro ese calvo y esa peli azul arruinaron. Ella lloraba en silencio, no quería que nadie le escuchase pues ella sabía que nadie le entendería.
-¿N° 18, estás bien?- aquella persona que preguntó sacó de sus pensamientos a la rubia. Gokú miraba cómo lágrimas bajaban por las mejillas de ella. -18- menciono de manera baja el guerrero mientras se acercaba a ella...
