Los personajes de Ranma 1/2 que menciono en esta historia no me pertenecen, lo derechos son de su creadora Rumiko Takahashi, esto lo hago sin fines de lucro única y exclusivamente para entretenerles.


Capítulo 2: El inicio de todo el dolor

CAPITULO 2

7 años antes…

Ukyo, caminaba completamente desecha por el parque del centro de Nerima. La castaña parecía que andaba sin vida, balanceándose amenazando con desmayarse en cualquier momento, la expresión en su rostro era de dolor, con lágrimas silenciosas cayendo por su bonito rostro.

Akane venía de practicar algunos platillos que la tía Nodoka le enseño esa mañana, se sentía contenta al fin podía preparar verduras sin quemarlas y lo mejor es que el curry le había quedado perfecto. Se iba a encontrar con Yuka y Sayuri (Ellas se veían frecuentemente después de su graduación) vio a lo lejos a Ukyo y aunque por Ranma ellas no se agradaran en cuestiones de amor, también es cierto que ante cualquier otra situación ellas se podían considerar "amigas" por decirlo de algún modo. Por un momento dudo en acercarse a ella, pero el semblante que tenía, hizo que su bondadoso corazón cediera y se fue hacia ella.

-¿U…Ukyo? ¿Te pasa algo? –Akane la llamó buscaba los ojos de Ukyo que caminaba con la cara agachada sollozando.-Ukyo respóndeme… ¿Ukyo?- Akane la sacudió por los hombros.

-Akane, lo siento tanto.-Atino a decir la chica de la espátula casi en un susurro.

-¿Qué pasa Ukyo? No me asustes.

-Ranma, el…yo lo vi entrar al Neko-Hanten iba con la mirada perdida o eso creí…después los observe por la ventana, el, Ranma y Shampoo… Lo siento Akane será mejor que lo veas por ti misma, aún deben estar ahí.

Akane sentía que el corazón se le saldría ante lo que Ukyo le acababa de decir, mil cosas pasaban por su mente ¿Qué era lo peor que podría pasarle? Corrió como nunca antes lo había hecho, con desesperación, ansiedad y un cumulo de emociones, sin darse cuenta al doblar la esquina, chocó violentamente contra Mousse.

-¡Tendo! Ten cuidado, mira por donde caminas.

-¡Si claro, mira quien lo dice!... Lo…lo siento Mousse, es…es mi culpa, tengo que irme.

Mousse la detuvo del brazo.- ¿Está todo bien?

-No, no lo sé, Ukyo me dijo cosas muy raras, de Ranma y Shampoo, tengo que ir al Neko-Hanten, nos vemos después Mousse.

-Espera, si tiene que ver con Shampoo ¡Yo voy contigo!-Corrió tras la chica del cabello azul.

Ambos llegaron al café del gato el cual se encontraba cerrado.

-Mousse, no hagas ruido.-Le ordeno, el chico pato nervioso asintió.

Mousse deslizo la puerta del negocio, lentamente solo un poco, lo suficiente para asomar la cabeza, pero no lo suficientemente silencioso, al fondo del local se encontraba Ranma en una silla y Shampoo sentada ahorcajadas medio desnuda sobre él, sin embargo Ranma aún se encontraba vestido, en cuanto escucharon la puerta correrse ambos voltearon violentamente, Ranma se quedó observando furiosamente a Akane.

-Que…¡Qué Demonios haces Ranma!-Akane furiosa espero la contestación pero no llego el no contesto, Shampoo se iba a levantar pero Ranma la detuvo.-¡No has contestado mi pregunta! ¡¿Qué demonios haces?!

-¿No estar claro Akane?-Rodeo el cuello de Ranma con sus manos.

-¡Sh…Shampoo! Mi amada Shampoo ¡Saotome, prepárate para morir!-La furia de Mousse creció de manera monumental y cuando se preparaba para atacar, Akane lo detuvo.

-¡NO Mousse! Ellos están juntos…Salgamos de aquí.-Akane tenía el corazón hecho pedazos, nunca hubiera creído que Ranma fuera capaz de algo así. Con la mirada en alto y con orgullo en ella respiro profundo.- ¿No piensas decir nada Ranma? Hubo un nuevo silencio y ante la inexistente respuesta se dispuso a salir.

-Pero…-El chico pato desilusionado tenia los puños apretados por la frustración.

-Dije que ¡NO! Vámonos Mousse.-Akane tomo del brazo a Mousse pero antes de salir se giró para dedicar una última mirada llena de rencor y frialdad a Ranma, el, la observo con la misma furia, ella volteo la mirada a Shampoo quien sonrió de medio lado.

En cuanto Akane desaparecio Shampoo, se quedo a solas con Ranma, él, al sentir a la amazona demasiado cerca la aparto.-Ya fue suficiente Shampoo.-Se levantó pero ella no lo dejo apartarse por mucho.

-Airen, tu recordar por qué estar aquí, tu odiar a Akane por lo que hizo con chico cerdo.

Entonces vino a la mente de Ranma, el evento que había sucedido horas antes, donde él se encontraba el Dojo de la familia Tendo entrenando como de costumbre, hasta que escucho misteriosos ruidos provenientes del cuarto de Akane, el preocupado salto hacia la venta y para su sorpresa, allí esta ella su Akane en brazos de Ryoga.

Regreso a la realidad. Cerro los ojos y apretó fuerte los puños, temblaba de coraje.-No puedo creer que Akane hiciera algo como eso, y Ryoga se supone que era mi amigo… ¿En qué momento fue que me la quito?

-Ranma, tu proponer matrimonio a Shampoo, ¿Recuerdas?-La Chica del cabello morado sentó a Ranma nuevamente en la silla.

-¿Yo?...No Shampoo te equivocas, yo no podría casarme contigo, tu sabes que no siento nada por ti...y…

Después de unos minutos ambos salieron del Neko-Hanten, Shampoo colgada del brazo de Ranma que estaba algo contrariado, pero en esta ocasión no trato de quitar a la chica de los ojos violeta, tomo su mano no queriendo hacerlo, se dirigieron a casa de los padres de Ranma para informales que había decidido casarse con Shampoo y que la celebración se llevaría a cabo al día siguiente.


Akane y Mousse, estaban deambulando por la ciudad, los dos estaba destrozados, cada uno había perdido al amor de su vida, de una manera muy triste, no articulaban palabra solo se hacían compañía, Akane no quería quedarse sola, pero no tenía a quien acudir, no quería que en su casa se armara una revolución, así que decidió permanecer con Mousse, el sentía que todo su mundo se derrumbó, el amor que sentía por aquella mujer era mucho más profundo que el amor que sentía por sí mismo, siempre estuvo pendiente de ella, cuidándola a su manera, arrodillándose, humillándose, haciendo todo lo que ella le pidiera, él estaba siempre a sus pies solo por una oportunidad que nunca llego.

-¿Era tan difícil decirme que no me quería, que quería estar con Shampoo?-Akane estaba inmersa en pensamientos, buscaba aferrarse a algo para salir de la profunda tristeza.

-Tendo, ¿Acaso hice algo mal?-Mousse no levantaba la mirada, pero Akane pudo observar cómo le escurrían lágrimas y le hablaba con la voz cortada. -¿Es porque cree que soy débil? ¿Por qué esto casi ciego? Yo pude darle todo lo que ella me pidiera.

-No te culpes Mousse, tu eres un fuerte Guerrero de Joketsuzoku, no tienes por qué humillarte más, y el que uses gruesos lentes, no define a una persona, eres noble.-Le habla con lágrimas en los ojos, se giró para levantar el mentón de Mousse.-Saldremos de esta ya lo veras.-Le sonrió triste mirándolo a los ojos.-Solo son un chico y una chica que nos han dejado claro que se quieren, y eso no podemos evitarlo, tenemos que dejar que sean felices.-Le sonrió y se agito varias veces antes de soltar todo el llanto que había contenido, sentía que el aire se hacía escaso y se apretó fuerte contra la túnica del chico.

Mousse podía sentir el dolor que Akane estaba experimentando, y al sentir humedad en su túnica por las lágrimas de la pequeña Tendo, la rodeo por los hombros para darle un poco de consuelo.

Llego la noche, Akane y Mousse habían estado platicando y compartiendo el dolor que tenían, ella le comentó que no quería llegar a casa para no enfrentar a la familia, él le prometió que estaría con ella hasta que decidiera a entrar a su casa, y después se iría de regreso a china pues ya no tenía motivo para seguir en Japón. En Nerima, la lluvia amenazaba con caer fuertemente, al parecer habría una fuerte tormenta, sin darles tiempo de llegar al Dojo Tendo, la fuerte lluvia comenzó, Mousse se convirtió en pato y revoloteaba sin mirar por donde iba, Akane corrió bajo la lluvia y lo cargo en brazos, tomo su ropa mojada y siguió corriendo para poder llegar pronto al Dojo.

-¡Estoy en casa!- Se quitó los zapatos no espero contestación de nadie, se fue directo al baño, lleno la bañera con agua tibia, le indico a Mousse que estaba listo, salió y se adentró en su habitación esperando que saliera el chico pato para poder ella entrar, las lágrimas estaban por regresar pero las interrumpió, cuando tocaron a la puerta.

-¿Akane, puedo pasar? La dulce voz de su hermana Kasumi llamaba desde el otro lado de la puerta.

-Sí, pasa Kasumi.-Respiro hondo.

-¿Akane, que es lo que está pasando?-Pregunto preocupada la hermana mayor.

-¿A qué te refieres Kasumi?-Dijo desviando un poco la mirada.

-Pues hace un rato vino la señora Cologne para dejarme esto, y Ranma vino a hablar con papá, desde entonces ha estado muy alterado, no deja de llorar.

Akane tomo el pequeño sobre que estaba por abrir, cuando nuevamente tocaron a la puerta.

-¿Akane?

-Entra Mousse.

Encontró a Akane sentada sobre su cama, cuando llamo la atención la expresión en la cara de la chica con ojos terracota y la boca cubierta con su mano.-No puede ser.-bajo la mirada y Kasumí se sentó a su lado para sostenerla.-¡SE VAN A CASAR! Arrugo la invitación de boda y la arrojo violentamente contra el suelo, con el ceño fruncido salió de la habitación seguida de Mousse y de su hermana.-Kasumi ¿Dónde está papá?

-Está en el Dojo, Akane explícame que está pasando.

-Mousse, por favor dile todo lo que paso a Kasumi, necesito hablar con papá.-El chico triste asintió.

Akane llego al Dojo abrió lo puerta y encontró a su padre frente al altar de sus ancestros, estaba tranquilo, ella se colocó a un costado de su padre.

-Papá no quiero interrumpir, pero es necesario que hablemos.

-Lo sé todo.-Dijo en un tono serio.

-¿Ranma hablo contigo?

-¿Qué fue lo que le hiciste que le llevo a tomar la decisión de casarse con Shampoo y romper el compromiso contigo?

-¡¿Qué?! ¿Acaso me culpas a mí? ¡No puedo creer lo que estás diciendo!

-Sé que tu carácter es difícil.

-¡Esto no tiene que ver con mi carácter o conmigo te lo aseguro! Me decepciona que pienses que esto es mi culpa.-Decía molesta la peli azul.

-¡Perdóname hija es solo que no me explico lo que paso!-Abrazo fuertemente a Akane llorando a mares.

-Ya papá tranquilo, no hay nada que explicar, todo es muy simple, Ranma se casara mañana con una de sus prometidas, tu sabias que esto podía pasar al forzar nuestro compromiso.

-Entonces nunca sentiste nada por Ranma.

-Papá, yo…bueno, es difícil de explicar, siempre hay alguien para arruinar lo poco que teníamos, supongo que se cansó de esperar a que las cosas se arreglaran solas.-Sonrió con ironía y comenzó a llorar desesperada.

-Entiendo hija, es difícil expresarte hacia Ranma.-La apretó fuerte y le dio un beso en la frente.

-Tengo que irme de aquí papá, no sé cuánto tiempo soporte esta situación, iré a las montañas para distraerme necesito algo de espacio.

-Lo se hija, pero no puedo dejarte ir sola, es peligroso.

-Yo puedo acompañarla si me lo permite Señor Tendo.-Mousse había entrado al Dojo para poder despedirse de Akane, cuando escucho que se quería alejar a las montañas, pensó que sería bueno para ella y también para él, y que quizá si la acompañaba, pagaría un poco la amabilidad con la que lo trato.

-No sé si sea buena idea muchacho, tú debes tener obligaciones.

-Por el momento no señor, después regresare a China pero nos vendría bien un viaje de relajación a Akane y a mí, además señor no creo que Akane quiera estar en la boda de Ranma.

-Por favor papá, déjame ir prometo que entrenare y estaré bien.

-Bien, ya tienes 18 años Akane.-Dijo con los brazos cruzados.-Puedes hacer lo que mejor te parezca, pero por favor permanece en contacto con nosotros.

-Lo haré papá.-Sonriendo Akane a Mousse.-Gracias Mousse, espérame un momento por favor.

Akane subió a su habitación y comenzó a guardar en una mochila de viaje ropa, y artículos necesarios para acampar en las montañas.

-¿Y piensas irte sin dar batalla?

-¡Nabiki, me asustaste! -Akane furiosa seguía metiendo ropa en la maleta.-No puedo hacer nada ya todo está decidido.

-Si claro, como aquella vez del hilo rojo del destino, piénsalo Akane y si Shampoo le dio algo.

-No lo creo, Ranma se veía muy decidido, cuando lo enfrente no me contesto nada, solo parecía enojado, furioso conmigo, y no tiene ningún motivo, hace semanas que no peleábamos.

-¿Estas segura de lo que estás haciendo Akane? Dicen que Ranma está enojado contigo porque te vio con Ryoga.

-Es un inmaduro, no entiendo por qué se enoja por algo como eso, cuando él ya tenía planes de casarse con Shampoo, pero solo para que lo sepas, tiene mucho tiempo que no veo a Ryoga.

-Entonces ya está decidido, ¿Por cuánto tiempo te iras?

-Yo no lo sé, quizá unos meses o años…-Dijo casi en un susurro.

-¿Akane estás loca? Como vas a vivir años en las montañas.

-Nabiki no sé cuánto me lleve superar esto, está bien…Me duele pero lo superare, no es como si fuera el único hombre sobre la tierra.-Frunció el ceño.

-Pero es el único por el que sientes algo.

-Pasara, dejare de sentirlo, te lo prometo.

-Entonces toma.-Nabiki rodó los ojos y le dio un fajo de billetes.

-Na...Nabiki, no tienes por qué molestarte yo llevo mis ahorros.

-Tómalo como una pequeña comisión como pago por todas las fotografías tuyas que he vendido.

-Está bien, solo porque creo que lo necesitare, pero si es una comisión de lo que sacaste a mis costillas, entonces pienso que es muy poco.-Entre cerro los ojos.

-Akane no abuses o me puedo arrepentir.-Le sonrió y corrió a abrazarla.-Te voy a extrañar, sin ti esto se tornara aburrido, ya no tendré fotografías que vender en la universidad.

-Yo sé que te las arreglaras, hasta puedes salir con Kuno.

-Lo pensare.-Le guiño el ojo.

Con mochila a cuestas Akane se despidió de su padre, no había visto a los Saotome en todo el día probablemente estarían apurados preparando la celebración pensó.

-Akane, antes de irte deberías hablar con Ranma, solo para que no haya malos entendidos.

-No Kasumi, puede pensar mal y no quiero ocasionarle problemas.

-Por favor hermana, quizá no lo vuelvas a ver.

Akane suspiro resignada.-Esta bien, pasare a despedirme de Ranma, de la tía Nodoka, y del tío Genma creo que es justo.

Mousse amable cargo el equipaje de Akane, la tormenta había cesado, pero quedaban charcos con agua y cada cierto tiempo se acomodaba los lentes para no caer el agua, ya estaba a punto de salir de Nerima, cuando Akane se giró con ojos llorosos para grabar la ciudad en la que creció y a la cual tardaría un tiempo en regresar, las luces de la pequeña ciudad le daban un hermoso toque, aún estaba nublado y el aire se sentía frio.

-Gracias por esto que estás haciendo Mousse, pero si necesitas irte a china puedes hacerlo, yo puedo cuidarme sola.

-No Tendo, quiero hacer este viaje, entrenare un tiempo y después me iré a china, ya no tengo un sueño que perseguir, así que ahora tengo que distraerme.

-Lo entiendo, debemos vernos patéticos, ¿No crees? - Sonrió triste.

Suspiro lleno de dolor.-Si, creo que somos patéticos, pero yo rebaso por mucho el significado de esa palabra, solo mírame, perdí 15 años de mi vida tratando de conquistar a una mujer que nunca me perteneció, es solo que a veces me daba señales de que sentía algo por mí, supongo que mal interprete todo y que nunca hubo señales.

-Oh, Mousse, te entiendo perfectamente, hagamos algo, sé que es difícil, pues hasta hace unas horas yo tenía un prometido y tú estabas en una lucha de conquista, pero hagamos un pacto.

-¿Un pacto? No te entiendo Tendo.

-Mientras estemos en la montaña, trataremos no pensar en esos dos, tenemos que entender que ellos se quieren y no importa cuánto hagamos, nosotros no podremos separarlos.-Akane estiro su mano para que Mousse la tomara.

-Supongo que por mi está bien.-Tomo la mano de Akane para sellar el pacto.

-Iré un momento a casa de la tía Nodoka, estamos cerca, ¿Podrías esperarme aquí?

-Aquí estaré.-Le sonrió.

-Mousse, no te quites los lentes, no quiero que te pierdas, no te muevas de aquí.-Se burló de él y se fue corriendo, antes de que pudiera contestarle, quería quitarle un poco de tensión a todo el asunto de la boda, pero por dentro sentía que su corazón en algún momento se detendría, el dolor era tan profundo, claramente podía sentir cuchilladas incrustándose en su corazón, en su alma, y su última esperanza era hablar con Ranma preguntarle directamente porque había tomado esa decisión, sin darse cuenta ya estaba frente a la casa Saotome, tocando la puerta.

-¡Akane, hija! Sabía que vendrías, tienes que detener esta locura.-Nodoka la abrazo fuertemente.

-¿Tía, esta Ranma? –Pregunto tímida la Peliazul.

-Sí, pasa por favor enseguida lo llamo.

Nodoka salió hacia la parte trasera, era un terreno sin construir que Ranma ocupaba para entrenar de vez en cuando.

-¡Ranma! Ven en este instante.

-¿Qué pasa mamá?-Pregunto preocupado.

-Akane está en casa quiere verte.

-No quiero hablar con ella.-Dijo serio.-Dile que no estoy, que estoy preparando la boda con Shampoo.

-¿De verdad piensas seguir con esta locura? ¿Y dañar así a Akane?

-Mamá ya está decidido mañana me caso con Shampoo, no puedo dañarla más de lo que ella me daño a mí, así que dile que no quiero verla que es mejor que no nos volvamos a ver.

-¿Estás seguro? Vas a perder a la mujer de tu vida.

-Creo que ella no es la mujer de mi vida.-Bajo la mirada, apretando los puños sintiendo una punzada en el vientre.

-No sé qué mal entendido hubo entre ustedes, pero recuerda esto Ranma, el casarse es algo serio, y si no estás seguro no deberías de hacerlo, se ve que Akane ha llorado, está sufriendo Ranma.

En cuanto Ranma escucho que Akane estaba llorando y sufriendo, tenía ganas de salir tras ella de componer las cosas de pedirle, no, de exigirle una buena explicación de lo que había visto esa mañana, pero ¿Qué explicación le daría? Que prefirió a Ryoga, ¿Escuchar de sus labios que no lo quería y que había escogido al cerdo? Por supuesto que no, su orgullo no se lo permitía, ella no está triste ni está sufriendo pensó.

-No me interesa nada relacionado con Akane.

-Está bien no insistiré, pero aun pienso que no deberías casarte esa muchachita no me cae nada bien.-Regreso al interior de la casa donde se encontraba Akane, al acercase a ella negó con la cabeza, entonces comprendió que él no quería verla, rápidamente se levantó y camino hacia la entrada.

-Tía entiendo, yo…no sé por qué está enojado conmigo, pero le juro que yo no le hice nada.

-Lo sé pequeña, lo sé, mi hijo es un tonto, se va arrepentir de dejarte ir.

-Hablando de eso tía…Yo me voy de Nerima.

Nodoka abrió los ojos por la impresión y se acercó a abrazarla.-Si esa es tu decisión, te deseo lo mejor siempre querida, y si necesitas algo siempre puedes contar conmigo, hoy tenía que ser un día especial para ti, estuvimos toda la mañana cocinando.-Sus ojos se tornaron vidriosos y Akane no aguanto lloro nuevamente acurrucada en el pecho de Nodoka.

-Me duele tía.-Decía entre sollozos.-Solo quiero que sea feliz.-Se limpió las lágrimas con el dorso de su chamarra.-No le diga que me voy tía, no hasta que se haya casado, no quiero que tenga ningún inconveniente, no se le vaya a ocurrir buscarme como siempre lo hace.-Sonrió un poco le dio un último apretón y se soltó alejándose rápidamente de la casa.

Mousse la esperaba sentado recargado en un gran árbol de brazos cruzados con la mirada perdida en el cielo, ya estaba oscuro y se preguntaba si era buena idea partir de noche. Pudo sentir la presencia lejana de Shampoo pero también la de Ranma cerca de ella. Akane estaba llegando a donde él estaba, se levantó y cargo la mochila de ella.

-¿Lista, Tendo?-Levanto una ceja.

-No...Pero tenemos que hacerlo-Sonrió aún tenía los ojos hinchados.

-Vámonos de aquí…


Al día siguiente, Ranma y Shampoo habían vivido la boda más solitaria que pudieron haber imaginado. No era la boda de ensueño que la chica siempre deseo, únicamente los padres del artista marcial y la abuela Cologne eran los invitados presentes.

Shampoo al fin lo había logrado se había quedado con Ranma, y aun así no sabía porque sentía que algo le faltaba, quizá muy dentro de ella quería que Mousse llegara a impedir la boda, si eso hubiera pasado entonces no le quedaría más remedio que confesar lo que hizo, Mousse estaría molesto, a ella no le importaría pero todo volvería a la normalidad, y sin embargo eso no sucedió, no hubo fiesta, y Ranma se mostraba mortalmente serio, ni siquiera la miraba, Shampoo sabía que Ranma se había casado con ella porque prácticamente lo obligo, quito esos pensamiento de su mente y se limitó a ver lo bueno, ya tenía lo que deseaba, a Ranma, ahora volverían a china para comenzar una vida con él, bien o mal no lo dejaría escapar, él ya era suyo.

Ese día por la noche, Ranma se encontraba en casa de sus padres, recogiendo lo último de sus pertenencias para al siguiente día partir hacia China.

-Hijo pensé que estarías con Shampoo.

-No, yo preferí venir sólo por mis cosas.-tenía el ceño fruncido y con violencia metía sus pertenencias en su mochila.

-Tengo algo importante que decirte.-Le toco el hombro para que le pusiera atención.

-¿De qué se trata?

-Akane…ella, se fue.

-¿Como que se fue?-La noticia lo sorprendió le cayó un balde de agua con hielo, y por su cuerpo corría la ansiedad.- ¿Pero por qué? Yo pensé que estaría feliz con Ryoga.

-No sé de donde sacas que esta con Ryoga, pero ella se fue sola.

Con expresión gélida pregunto.- ¿Cuándo se fue?

-Ayer en la noche venia para hablar contigo, pero no la quisiste recibir, y se fue triste.

-Es una tonta, es una tonta ¡ES UNA TONTA! ¡¿Por qué no me dijiste nada?!-Comenzó a preocuparse, caminaba de un lado a otro.

-Akane me pidió que no lo hiciera, no hasta después de que te casaras, no quería que salieras a buscarla y que te buscaras problemas con Shampoo.

-¡Ella es una torpe!, se supone que el que se va soy yo para que ella sea feliz…-Nodoka se sorprendió por las palabras de Ranma.-Puede estar en peligro, no sabe estar sola en la montaña, tengo… ¡Tengo que buscarla!

-¡NO! , tu responsabilidad ya no es con ella, tú así lo quisiste, ahora tienes que cumplir con tus responsabilidades.-Nodoka lo observo molesta.

-Ranma furioso apretó los puños.-Pensaba en por qué Demonios Ryoga la dejo ir sola, y si el solo la habría engañado para… Entonces habría sido un imbécil, había cometido la mayor estupidez de toda su vida, pero ya era tarde se había casado y ahora tendría que vivir con eso.

Salió veloz de su casa despidiéndose de sus padres y buscando en los lugares cercanos a Ryoga para molerlo a golpes pero no pudo encontrarlo.

Faltaban horas para que el barco donde se irían zarpara, no tenía cara para ver a la familia Tendo después de lo precipitado de las cosas, no se atrevió siquiera a acercarse al Dojo, su única alternativa y aunque tampoco sabía cómo iba a reaccionar era Ukyo, pero al final no tuvo el valor de preguntarle, espero paciente la hora irse sin dejar de pensar en Akane, tenía la cabeza llena de preguntas que solo ella podría responder, busco desesperado por los lugares cercanos pero no la encontró, después de cansarse regreso y se quedó dormido sobre el Neko-Hanten, la razón empezaba a calarlo, no podía tener una noche de bodas con alguien por quien no sentía nada, y su mayor preocupación en ese momento es que Akane estuviera bien aunque nunca lo iba a admitir.

-¿Dónde demonios estas Akane? Me haces falta.-Murmuro y lágrimas rodaron por sus mejillas.


Al pie de una montaña se encontraba un enorme lago, rodeado de espeso bosque donde Akane intentaba pescar algo para cocinar la cena, pero la densa neblina no ayudaba en mucho, ese día había sido bastante arduo en cuanto a entrenamiento, los músculos le ardían pero no se quejaba, a su espalda había 2 casas de campaña, y una fogata.

-Akane, he regresado.-El chico de los anteojos, estaba llegando con un par de conejos que había cazado así como algunas plantas silvestres para poder cocinarlos.

-¡Mousse! Veo que te fue muy bien,

-Para no poder ver nada no estuvo mal. ¿Qué tal te va? ¿Has pescado algo?

-Nada, debí haber aprendido el truco de las castañas.-Ambos sonrieron.

-No te serviría de nada, no sabes nadar.-Se burló.- ¿Quieres ayudarme a preparar la cena?-Dijo Mousse.

-¡Claro! Prometo que esta ves quitare el vinagre del camino.-Dijo apenada.

-¡Eso ya lo hice!

-Lo siento Mousse, es que soy algo torpe a la hora de cocinar.

-Ya lo hemos hablado Tendo, tienes que probarlo durante la preparación.-Hablo algo molesto.-Pero esta vez te tendré que supervisar.

Akane contenta sonrió y asintió, después de un rato la cena esta lista, era de noche y se encontraban degustando lo que habían preparado.

-Definitivamente, esto está mejor que la comida de Ayer.

-¡Lo sabía! ¿Ya voy mejorando no lo crees?-Sonrió.

-Pues al menos ya se puede comer.

-¡Mousse! -Akane observaba a Mousse con una vena saltando a un costado de la frente.

-Es la verdad Tendo, ¡Ayer casi morimos!-No vio venir el sartén clavándose en pleno rostro.

-¡Eres un insensible! Yo hago mi mejor esfuerzo y tu…y tu… solo me haces sentir mal.-Empezó a sollozar.

-No Akane, no fue mi intención, mejor terminemos de cenar ¿Te parece? por favor discúlpame.-decía apenado el chico de los ojos verdes.

-Está bien, solo porque te disculpaste.-Con el entrecejo fruncido siguieron cenando.

Después de un rato subieron a un pequeño risco de la montaña que sobre salía entre el bosque y la neblina para poder ver algunas estrellas.

-Hoy se cumple un mes.-Dijo Akane para romper el hielo.

-Lo sé, ¿Cómo te siente?

-Me ha hecho bien estar fuera de Nerima, pero es muy doloroso todavía.

-Te entiendo, a mí también me ha hecho bien venir aquí antes de enfrentar la realidad y encontrarlos en la aldea.

-Deben estar preocupados por ti en Joketsuzoku.

-No lo creo, le envié una carta a mi madre, ella sabe que me encuentro entrenando pero no le dije dónde ni con quien.

-Ya veo, ¿Y cómo te sientes tú?

-Yo creo que diez mil veces peor que tú Tendo, la he amado desde que éramos niños, pensé que Ranma estaba enamorado de ti y que la rechazaría, pensé que tendría mi oportunidad con ella, siempre estuve ahí, sin miedo de demostrarle cuanto la quiero y de pronto, todo se me vino abajo.-Suspiro hondamente antes de seguir hablando.-Desperdicie mucho tiempo ¡No sé qué voy hacer!-Comenzó a llorar estrepitosamente cubriendo su rostro con el dorso de su brazo.

-Tranquilo.-decía mientras sobaba la espalda de Mousse.-Sé que es muy difícil para ti, tenemos que salir adelante, hay que hacerlo por ellos, por su felicidad.

-Qué fácil es para ti decirlo.

-¿Crees que es fácil?-Le comento irritada.- ¡He estado enamorada de ese imbécil desde hace tiempo! le aguante insultos, comparaciones absurdas, todo tipo de tonterías, con la esperanza de que algún día por fin pudiéramos estar juntos y mírame ahora.-Hablaba entre lágrimas.- En medio de un bosque queriendo olvidar la forma en como lo encontré, tratando de olvidar esa mirada de odio que tenía hacia mi sin saber por qué.-Entonces se levantó molesta.-Discúlpame Mousse, quiero estar sola iré un momento al lago.

Mientras caminaba hacia el lago, Mousse se quedó acostado en el Risco, para darle un poco de espacio a Akane, ella estaba completamente deprimida, recordaba todos los momentos, que ella creía especiales al lado de Ranma la lagrimas salían libres, cayo de rodillas a la orilla del lago

-Pensé que teníamos algo especial Ranma, a nuestro modo, ¡Maldita sea!, me he hecho tan dependiente de ti… pero eso es todo…-Frunció el ceño, tomo un puño de tierra y lo lanzo al lago con fuerza.- ¡¿ME ESCUCHASTE RANMA SAOTOME?! ¡ES TODO, NO VOY A SEGUIR PENSANDOTE.-Grito hasta casi desgarrase la garganta.-NO VOY A SEGUIR AMANDOTE!-Y después de otro fuerte grito todo quedo en silencio…-No...No puedo…-Susurro.

Mousse pudo escuchar la frase que Akane gritó y sonrió, sentía que le haría bien sacar algo de frustración, además de ser la primera vez que escuchaba a Akane decir que amaba a Ranma.

-Eres un tonto Saotome, ella es buena persona y te ama, eres un Idiota.

Al ya no escuchar sonido alguno decidió bajar, entonces sintió a Akane muy cerca del lago se acercó a ella para asegurarse de que estuviera bien

-Akane, será mejor que regresemos a nuestras tiendas.

-Enseguida voy-dijo taciturna. Al momento de girar la neblina era tan espesa que dio un mal paso y cayó al lago.

Escuchó el sonido del chocar algo contra el agua y el grito de Akane, Mousse sin pensarlo se lanzó al lago, rápidamente se convirtió en pato, la oscuridad no ayudan en nada a su condición de maldito de Jusenkyo casi ciego, tuvo que concentrarse para sentir su presencia, Akane por un momento pudo subir a la superficie y gritar por ayuda. Y después nada, todo quedo en silencio, gracias a un pequeño grito Mousse se pudo acercar a ella, prácticamente a tiendas comenzó a buscar a Akane, en 2 ocasiones tuvo que subir para tomar aire, al fin, después de algunos minutos, localizo una de sus manos y con sus torpes alas pudo sujetarla para jalarla hacia la superficie y poder arrastrarla hacia la fogata, ella estaba inconsciente, Mousse tomo un poco de agua tibia que siempre tenía para algún inconveniente, desnudo fue donde Akane y reviso su respiración, se preocupó al darse cuenta que no la había, rápido empezó con la reanimación cardiorrespiratoria después de varias compresiones, reviso su respiración pero Akane no cooperaba, levanto su mentón llevando su frente hacia atrás, cubrió su nariz son los dedos y dio varias insuflaciones pero Akane seguía sin responder, repitió el proceso en 2 ocasiones y para su fortuna finalmente empezó a toser y a sacar agua por la boca, Mousse la ayudo a incorporarse sintiendo se menos preocupado.

-Tranquila.-Le decía mientras golpeaba levemente su espalda.

-Gracias Mousse.-Akane tocia agitada tratando de jalar aire, Al tomar conciencia de cómo estaba Mousse se sonrojo al máximo.

-¿Te pasa algo?

- ¡Vístete idiota!-Contesto dándole un empujón.

Mousse nervioso corrió a su tienda, segundos después con su túnica habitual regreso para revisarla.

-Akane ¿Estas bien?-Se acercó a ella para revisar su respiración, al parecer se había normalizado, la cubrió con una manta.

Ella temblaba hasta los dientes de frio, se cubrió con la manta entro a su tienda para cambiarse, salió quedándose envuelta con una frazada muy pegada al fuego.

Mousse se sentó junto a ella y permanecieron en silencio durante un rato.

-Mousse, gracias por salvarme.-Decía apacible entre lágrimas.-Yo no sé qué paso, no quería preocuparte. Te…te lo prometo, no volverá a ocurrir. Pondré más atención y no estaré cerca del lago.

-Akane, casi muero del susto, solo ten más cuidado la próxima vez que estés cerca del agua.

-Lo hare, seré más cuidadosa.

-Mejor debería de enseñarte a nadar, pues no podre cuídate cuando yo salga a conseguir comida.

Los ojos de Akane se iluminaron.- ¿De verdad harías eso por mí?

-Ya que estamos entrenando juntos no veo el problema en enseñarte a nadar.

-¡Eso me emociona Mousse! ¿Me enseñarías a usar tus armas?

-A mí, me ha llevado toda la vida aprender a dominar las arte de las armas ocultas, a menos de que estemos aquí el resto de nuestras vidas no podría enseñarte todo lo que se. Pero nos concentraremos en un arma, la que tú elijas, y dependiendo de tu avance podrías dominar algunas otras.

-Entonces que sea el Kusarigama*, te aseguro que aprenderé rápido.

-Eres muy arriesgada Tendo esa arma es difícil y peligrosa.

Desde ese día la amistad entre Akane y Mousse creció, la convivencia los hacia cercanos y el ánimo que se daban mutuamente, Mouse sentía la necesidad de protegerla, cada que estaba cerca del agua y a Akane esa atención le hacía sentirse bien, los días se hicieron semanas, las semanas meses, y los meses años.


Ranma llevaba un mes de casado con Shampoo, se habían instalado en la aldea de las amazonas, su relación no podía definirse como amorosa, Shampoo insistía en tener contacto íntimo con el artista marcial, pero este no deba su brazo a torcer, simplemente porque no la amaba, siempre creyó que su primera y última vez seria con la persona que le rompió el corazón en Nerima, de vez en cuando se escapada de las garras de Shampoo para viajar al pueblo más cercano y hablar con Ukyo para saber si había noticias de Akane la incertidumbre lo carcomía, eso aunado al hecho de que ella le conto que Ryoga llevaba semanas en Nerima, lo extraño es que él no había buscado a Akane para nada, lo que lo hacía tener miles de dudas que nadie podía responder solo Akane.

Por su parte Shampoo presionaba por dos razones la primera era porque, necesitaban una heredera para entregarla en la aldea, y la segunda era porque al fin Ranma era todo lo que necesitaba, un fuerte guerrero para continuar la supremacía de las guerreras amazonas, tenía que cumplir con sus obligaciones maritales, ella lo amaba, necesitaba consumar su matrimonio, sin embargo Ranma no cooperaba mucho, en cuando puso un pie en china se desapareció alegando ir a buscar su cura, por alguna razón que ella no comprendía en cuando él se fue empezó a extrañar a Mousse, se había acostumbrado a tenerlo siempre a sus pies pendiente de ella, él no había regresado a la aldea y en algunas ocasiones ella visitaba a su madre sin que esta le diera nuevas noticias sobre el paradero de Mousse, solo sabía que se encontraba entrenando en algún lugar.

-Estas muy pensativa bisnieta.-Comentó Cologne, hablando su idioma natal.

-Si abuela.-Dijo Shampoo recargando su cara en la palma de la mano y suspirando hondamente.

-No te preocupes, Ranma tarde o temprano tendrá que regresar.

-¿Ranma?-Agito un poco la cabeza, se puso un poco nerviosa.- Eh, si…claro Ranma.

-No era Ranma en quien pensabas o me equivoco.

-Claro que pensaba en Ranma bisabuela.-Se levantó de la mesa y salió para tomar un poco de aire.-La abuela es muy perspicaz. ¿Dónde estarás Mousse?

Viento soplaba sobre el rostro de la amazona, signo casi siempre seguro de que traería nubes con él y ellas traerían a la lluvia, la lluvia le recordaba que no debía mojarse para no convertirse en gato, y esa maldición le recordaba que mousse también tenía una, podía mentirle a todos menos a ella, ¿A quién quería engañar? Todo lo que pasaba, desde el viento, las aves, todo le recordaba a Mousse.

-¿Me habré equivocado?-Hablo para sí.-Porque siento que algo me hace falta, no soy completamente feliz, no como creí que lo seria. Pero algún día tendrá que regresar ¿Cierto?-Pregunto al viento...


*Kusarigama es un hoz con cadena; llamada también nagegama es un arma originaria de Japón compuesta por una hoz (kama) unida a una cadena (kusari) con una longitud entre uno y tres metros y que tenía un peso de hierro o piedra (omori) en su extremo (el omori solía ser una esfera o un cono, a veces de forma puntiaguda, de uno cm de diámetro

Para que puedan darse una idea es el arma que identifica a la muerte.

Bueno gente bonita hasta aqui el capitulo de hoy, espero que haya sido de su agrado,

quiero agradecer a quienes se has suscrito y me han agregado a favoritos infinitas gracias.

DarthMC, Lecka, akane-kun19, Hirayama, Jacque Saotome, LiSa 2307, Smoon 14, Vivian Alejandra, kykio4, mariliz1987

Y a quienes me han honrado con sus Reviews, muchas gracias, he podido contestarles personalmente

Akane Redfox, Sav21samydeanspn, akane-kun19, zabitamt1975, nancyricoleon.

¿Bien que les parecio?

Nos vemos en el próximo capitulo.