Había sido una noche intensa. Los sucesos de ese día habían quedado penetrados en mí.
Tuve sueños intensos, el que más recuerdo fue uno donde yo corría presa del pánico de algo que no veía o no podía ver y cuando sentí estar a punto de morir , una rosa roja se atravesaba en mi camino y un joven caballero a quien no podía verle su rostro ,me salvaba de la amenaza invisible.
Me desperté desconcertada, mire a mi alrededor y pude comprobar que no todo había sido un sueño, mi broche de transformación descansaba en mi mesa de luz, diciendo que aunque me costara admitirlo todo aquello era verdad. Tal vez era cierto, tal vez tenía una vida pasada o algo así.
Sacudí mis cabellos, tratando de tranquilizarme. Tenía muchas preguntas que necesitaban respuestas y luego estaba mi dilema, el socializar, no quería hacerlo, no estaba preparada y no tenía ganas tampoco.
Pero luego razone que seguramente mi identidad de Sailor Moon debía ser secreta, y al menos podía compartir mi secretos con las otras sailor y no sentirme tal sola, y si era posible el hecho que me estaba volviendo loca , por lo menos no era la única.
Eran las 6 am, demasiado temprano para un día de vacaciones.
Tenía demasiadas cosas en mi cabeza, me sentía frustrada. ¿Debería contarle a mi mama o Diamante sobre todo esto? Yo no era buena para guardar secretos, necesitaba compartir mi mundo con ellos dos, porque al fin y al cabo eran lo único que tenía.
Decidí preguntarle más tarde a Luna sobre eso, no quería sobrepasar sus reglas, había visto que podía llegar a ser muy malhumorada.
Quede pensativa, tapa mi rostro con mi almohada, no quería ser algo que no soy, no quería ser Sailor Moon. Pero ¿Por qué dije que sí? ¿Fue por la insistencia de Luna o por algo más?
Aysss era aún temprano, y mi desconfianza había penetrado mi ser y tal vez no se iría en todo el maldito día. Tal vez era hora de ver una psiquiatra.
Tome mi celular y entre a internet desde allí. Trate de buscar algo sobre el Milenio de Plata, o la palabra Sailor Scouts, pero no había nada, nada que me ayudase en mi confusión.
Deje mi celular por ahí, me frustraba no encontrar lo que quería. Toque el broche de plata, y lo abrí, en su interior había un hueco poco profundo y muy circular. No sabía que significaba eso, lo cerré, y admire su belleza, me encantaba esa luna y los 4 puntos cardinales, recordé lo que dijo Luna, 4 guerreros. 4 guardianas.
Gire la cabeza y puse la almohada como debía, no me levantaría. Tal vez si tenía suerte me dormiría otro rato, aún faltaba y mucho para las tres de la tarde.
Oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo oooooooooooooooooo
Todo fue en vano, no pude dormir, cerca de las 8 de la mañana decidí levantarme y cambiarme.
Cuando baje a desayunar mi madre tomaba un café sobre la mesa-bar del comedor, me miro sobre sus gafas sin alejar del todo la vista desde el periódico que sostenia.
Buenos días-
Me miro nuevamente.
Qué raro, tu tan temprano levantada.
Si, lo sé. Tuve una mala noche.
¿Por qué?
No sé- dije encogiéndome de hombros.- tal vez dormí demasiado en mi desmayo.
Me paso una taza de café bien cargado, de esos que me gustaban.
Hay nueva heroína en el barrio.
Asentí sin escucharla estaba concentrada en mi café.
"Una nueva heroína llamada Sailor Moon, en la tarde ayer rescato un familia que había sido ataca por un malviviente aún no identificado…"
Escupí lo poco que había tomado. ¿Qué? ¿Cómo se habían enterado? ¿Cómo sabían mi nombre, es decir mi alias?
¡Serena! Ni que tuvieras 5 años, derramando el desayuno por todos lados- dijo secando mi pequeño enchastre.
No le hice mucho caso, tome el diario por mi cuenta y leí.
"En inmediaciones del barrio residencial Little Tree, la familia Johnson, quienes se encontraban en su casa, fueron sorprendidos por una persona aun no identificada […] la familia se vio reducida, dejando al señor Johnson y a su hijo mayor inconsciente […] cuando la mujer de la casa se vio atacada, una misteriosa heroína llamada Sailor Moon, se hizo presente en el hogar, salvando a la mujer quien antes de perder la consciencia, escucho el nombre de su salvadora. No es SpiderMan, no es SuperMan, es Sailor Moon. Estaremos al tanto si por si acaso la misteriosa mujer rubia de traja de Marinero, vuelva aparecer en nuestro querido Tokio […]. ¡dios mío!
Y ¿A ti que te ocurre? ¿Por qué te sorprende tanto esa noticia mediática?
¿mediática?
Pues yo creo que lo es, no existen los súper héroes, seguramente si es esa noticia es verdad, la joven querrá fama.
La mire con resentimiento. ¿Fama? Ella no sabía lo que me había costado enfrentarme esa cosa, llamada "maligna", ella no supe los dilemas que pasaron ante mi mente el mismo momento en que me transforme y tuve que ir a salvar a esa pobre familia.
Pero no le dije nada. Ella no lo entendería.
¿tú que crees?
¿creer de qué?
De la noticia. ¿acaso una joven como tu cree esas cosas?- dijo despectivamente.
Y ¿que si creo? ¿Qué te importa?- dije tirando el diario sobre la mesa.
¡Serena!.
Me fui enojadísima hacia mi cuarto. Me ponía muy mal su lado de ver la vida. Todo para ella era, tonto, no creíble, mediático, infantil. Y pensándolo bien si yo le decía que era Sailor Moon posiblemente me hubiese catalogado de chica problemática, queriendo llamar atención y ya hubiese estado en el loquero desde ayer.
Eran apenas las 8:30 am. ¿Qué iba hacer hasta las 3 de la tarde?
Decidí vestirme y salir a pasear. Si lo se eran las 8:30, muy temprano, pero que más daba. Seguramente mi mal humor se disiparía con un poco de aire fresco.
Me bañe, me puse ropa cómoda y luego de una 1 hora Salí de mi cuarto.
¿A dónde vas?
Por ahí.
Serena tú…
Yo nada. Ya tengo 19 años, son vacaciones, es mi vida, déjame en paz. Nunca te doy problemas, mis calificaciones son las mejores ¿Qué diablos quieres de mí?
Creo que me iba a replicar pero no le di tiempo. Cerré muy fuerte la puerta para hacerle notar lo enojada y decidida que estaba.
La brisa mañanera pego en mi rostro y el sol penetro mis poros. Se sentía tan bien. Mira hacia abajo y aun sin saber porque antes de salir me coloque mi broche en mi pecho, este brillaba un lindo resplandor. Me sentí segura. Reconfortada.
Camine varias cuadras hasta que las calles empezaron a poblarse, seguramente ya estaba saliendo del barrio residencial y empezaba adentrarme en el centro de la cuidad.
Luego de varios minutos caminando lento, bajo el hermoso sol, divise a lo lejos un parque.
Recuerdo que siempre quería sentarme en sus bancas, pero el tema del estudio no me permitía darme esos momentos de placer y gozo personal. Por lo que a la vuelta de la Universidad pasaba siempre con mi auto y observaba a la gente que estaba allí, haciendo picnic, niños jugando, parejas enamoradas viéndose a escondidas, amigos paseando divirtiéndose. Me sentí triste, creo que extrañaba a Diamante, me gustaría pasar esas horas de ocio junto a él, tomando un helado, yendo a cenar. Divertirme para variar.
Suspire resignada. Hoy no era un día especial para sentarme en aquel parque, no estaba Diamante, no tenía amigos, aun así el día menos pensado me fui a pasar la mañana allí.
Con alegría note que casi nadie transitaba por allí, lo que me vino bien, no me gustaba estar con mucha gente y los parque eran famosos por ello, el tumulto de gente pero… ¿a quién se le ocurriría ir a las 10 de la mañana a un parque? Solo a mí y mí enfurecida mente.
Encontré un banco en el centro del lugar y grandes arbustos la rodeaban. Me sentí solitaria y feliz. Cerré mis ojos y aspire el aire. Era paz y calmo tan bello.
Entonces recuerdo que me sentí muy mal. Mi pecho se oprimió, y me sentí en estado de alarma. Eso nunca me había pasado. Sentí que el viento dejo de soplar.
Entonces en un instante escuche un grito atemorizante que me helo la piel.
AUXILIO…AHHHHHHHH
Mi pecho se oprimió aún más.
Trate de vislumbrar de donde venía ese grito desesperado de ayuda. Que buen momento, el parque estaba desierto, nadie que ayudase a esa joven que gritaba. Yo podría hacerlo pero tenía miedo.
Trate de cerrar los ojos y no oír, obviar las cosas pero... otro sonido desgarrador me saco de mi posible aislación.
Y lo vi. A lo lejos, casi al límite del parque pude presenciar una de aquellas cosas llamadas maligna con una persona.
Me levante rápido. Y una vez más estaba decidida. Si estaba yo allí, debía actuar.
Hasta aquí llega mi paciencia. No en mi turno. ¡POR EL PODER DEL PRISMA LUNAR!
Una vez que estuve transformada, una vez más me sorprendí hacia aquella magia misteriosa.
Corrí muy rápido, a pesar de que nunca hacia ejercicio me desenvolvía bastante bien.
Cuando estuve a una distancia digna trate de liberar a la joven que sufría.
¡TIARA LUNAR ACCION!
El poder que tenía a la joven atrapada se rompió liberándola, a lo que con eso llame la atención de la maligna.
¿Quién eres tú?- rugió.
Soy una sailor scout que lucha por el amor y la justicia soy Sailor Moon y te castigare en el nombre de la Luna.-
Una vez más un deja-vu muy fuerte se apodero de mi mente he hizo que me doblara de rodillas.
Flashback.
En el polo norte una batalla se desencadenaba.
¿Lista Para morir Sailor Moon?
¡Jamás! Yo Sailor Moon te castigare en el nombre de la Luna.
Los contrincantes se miraron.
¡ahora!
¡curación lunar acción!
Flashback (fin).
Esa visión me confundió y no podía levantarme de la fuerte jaqueca que me aquejaba.
¡Sailor Moon! –
El grito provenía de la joven a la que había salvado, entonces supe el porqué, un rayo a toda velocidad venia hacia mí, y en segundo se posiciono sobre mío agarrándome completamente y me electrocutaba. El dolor que sentí fue muy fuerte.
¡con esto dejara de entrometerte! ¡muere!
AHHHHHHHHHHHH
El dolor, el dolor era demasiado, no podía resistir mucho más, posiblemente me desmayaría, y moriría allí.
Entonces milagrosamente aquel halo de electricidad se esfumo, caí gravemente herida y vi a pocos metros una bella rosa roja. Y como de rebote recordé el sueño extraño de la noche pasada.
¡el parque está hecho para pasear y brindar ocio a los jóvenes de la cuidad, no dejare que tu acabes con esos planes!
Levante mi cabeza para ver quién era mi salvador, y solo vi a un hombre de traje con antifaz.
¿Quién eres tú?- dije
Soy Tuxedo Mask.
Lo vi lanzar otra rosa hacia la maligna y la aprisiono.
¡hazlo ahora Sailor Moon!-
Asentí, me levante con pesar y accione mi tiara nuevamente.
¡TIARA LUNAR ACCION!
Como en el día anterior la maligna se hizo polvo. Mire fijamente hacia los restos de mi enemigo, tratando de volver a pensar en el deja-vu cuando unos brazos me rodearon.
¡Muchísimas gracias Sailor Moon!
¿Qué?
Soy Molly Osaka y te estaré completamente agradecida.
No estaba acostumbrada a los abrazos y menos de gente desconocida.
Gracias – susurre adolorida- es mejor que vayas a tu casa.
¡lo que ordene mi heroína!
Entonces me beso una mejilla y salió corriendo perdiéndose entre los arbustos.
Yo me tire de nuevo al piso, mis heridas dolían muchísimo, entonces vi que Tuxedo Mask se me acercaba.
No te preocupes, las heridas se curaran solas. En menos de 5 minutos volverás hacer la misma.
Asentí.
¿Quién eres en realidad?- dije mirándolo con desconfianza- te agradezco tu ayuda.
Y se quitó su antifaz deshaciendo su Tuxedo, entonces lo reconocí, era Darien.
Creo que ya me conoces, aunque no sé si te acuerdas muy bien.
Si, eres Darien- le dije- como podría olvidarme de ti- dije con una voz apenas audible y me ruborice.
¿perdón? No te escuche- dijo sonriendo.
¿eh?- me sobresalte, el rubor de mis mejillas era seguramente exorbitante. – que… que ya me acuerdo de ti.
Me alegro Serena, me alegro que hayas aceptado esto…
Le iba a replicar cuando empezó a levantarse mucho viento, entonces sobre nosotros se formó un remolino de donde apareció una mujer de extraño cabello verde.
JAJAJAJA- rio fuerte y exagerado- has podido vencer a mis malignas Sailor Moon, pero ya verás no te libraras de mi tan fácilmente.
¿Quién eres? Replique.
Soy Esmeralda.
¿Esmeralda?
Así es jovencita- dijo tapándose con abanico muy extraño.- ahora has podido vencer mis fuerza, pero muy pronto empezare a buscar los 7 cristales arcoíris y cuando tenga en mi poder el Cristal de Plata tú y toda la humanidad perecerá y el Clan Black Moon reina jajajaajjaja
Y desapareció.
¿cristales arcoíris? ¿Cristal de Plata? ¿Qué es eso?- dije aturdida.
Luna te sabrá explicar- dijo Darien ayudándome a levantar del suelo.
Yo aún seguía transformada, y no sabía cómo deshacerlo.
¿Cómo se supone que me deshago de esto?- dije tocando mi uniforme.
Solo toca tu broche y piensa en ello-
Asentí e hice como él me dijo y en un abrir y cerrar de ojos ya era yo nuevamente.
Gracias
No hay de que- dijo alejándose.
Lo vi perderse entre los árboles y me sentí triste.
Oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo oooooooooooooo
El paseo se hizo largo, cuando dieron las 14:30 me dirigí al templo Hikawa.
No conocía muy bien las calles, y creo que me perdí, porque pase varias veces por los mismos lugares. Hasta que tome por otro lado y a media cuadra descubrí un templo, y era el mismísimo Hikawa.
Camine pero el lugar parecía vacío. Me adentre más y más y por allí vi un hermoso estanque donde había un grupo de jóvenes reunidos, y también vi a Luna ellos no podían verme, así que me acerque sigiloso, una de las mujeres parecía enojada.
Nosotras estamos bien así, no necesitamos a nadie más. ¿para qué queremos a Sailor Moon? ¿Por qué ahora? Yo no quiero estar con una niña tonta…
Antes de hablar de mi o de alguien debería tratar de conocer a la persona primero. Aparte es de mal educación hablar cuando alguien no está allí para defenderse-
Estaba muy furiosa. Si al menos ella tuviese un motivo para hablar así de mi estaría todo bien, pero ni siquiera me conocía.
Todos giraron hacia mí, sorprendidos.
¿Quién eres?- me encrespo.
Es Serena Tsukino.- dijo Luna presentándome. – qué alegría que hayas venido. Te presentare a las muchachas. Ella es Amy Mizuno- una joven de cabello azul.- Mina Aino- a quien reconocí como la joven rubia que vi pasar por mi calle.- Lita Kino- una chica demasiado alta- y Rei Hino- y me señaló a la que minutos antes me estaba difamando.
Todas me hicieron una reverencia excepto Rei, quien me miro con dureza.
¡Te olvidaste de alguien Luna!- replico la rubia.
Ehh si disculpa, el- dijo señalando al gato blanco- es Artemis.
Otro gato parlanchín me saludo.
No, Luna yo me refería a Darien- volvió a hablar la rubia.
Ehh es que Serena ya lo conoce.
Toda se sorprendieron cuando él me saludo y yo le devolví el saludo.
¿Cómo que ya lo conoces?- la morena se abalanzo sobre mí- ¡Es mi novio! Ni que se te ocurra…
¡Rei!
El grito de luna, pero la morena no se alejó de mí y me toco con una de sus uñas.
La saque violentamente sobre mí.
¡no me toques! ¿Qué te piensas? ¿Qué yo ando robando novios ajenos? Estas muy equivocada querida. Para tu información yo tengo novio.
Nadie me iba a tratar mal. Mire a Luna , me saque el broche de mi pecho y se lo devolví.
¡no quiero formar parte de un grupo donde sean así! Me largo. Tengo una vida más interesante.
Y sin importar sus reclamos, me fui alejando de allí muy enojada y a la vez muy vacia.
Holas uysss gracias gracias a todos los que les gusto. Esta es mi idea de como hubiese empezado Sailor Moon, verán que la negafuerza no estará aca, pero si los cristales arcoíris, con las malignas, mezclado con Esmeralda y otros… ya verán mis locas ideas. Por favor no dejen de comentar y darme animo. Los quiero a todos
