1

EL REGRESO

Una vez más las cosas se complicaban para las Winx.

Haber pasado todo un verano libre de misiones fue renovador para cada una de ellas, en especial para Musa: Su padre había enfermado gravemente de una enfermedad cardiovascular crónica que se detectó luego de unos análisis generales que le hicieron cuando ingresó a emergencias. Hoboe Wang había estado trabajando en su tienda de música cuando se desvaneció frente a la clientela. Musa viajó a su planeta natal apenas Faragonda le comunicó sobre la situación de su padre. Su padre estaba en un estado delicado por su avanzada edad y necesitaba estar al cuidado de alguien a cada minuto del día. Ella obviamente se quedó con él un par de meses para ayudarlo con los chequeos médicos semanales y con los tratamientos, por suerte Hoboe no volvió a tener una recaída. De vez en cuando sus amigas se presentaban en Melodía para ayudarla en lo que necesitara.

Sin embargo el deber volvía a llamar y Musa tenía que dejar Melodía para volver a Magix donde la aguardaba una nueva misión. Al principio se negó a dejar a su padre solo, pero Hoboe le aseguró que estaría bien –ya que últimamente su salud iba bien dentro de lo que se podía esperar–. Musa –luego de que su padre prácticamente la echara de la casa para que siguiese con su trabajo de salvar la dimensión mágica–, aceptó, siempre y cuando su padre accediera a tener ayuda de un enfermero para que lo vigilara día y noche en caso de que su salud empeorará. Cleo Swan (1), una joven de su misma edad, es la enfermera que vive en la casa de los Wang que se encargaba de cuidar a Hoboe mientras Musa estuviera fuera de su planeta.

Era la noche de las estrellas fugaces en Magix y las Winx se estaban preparando para dar una fiesta en Alfea. Esa noche las Winx encontraron a un extraño ser en los límites del bosque. Según Stella se trataba de una Lumen, proveniente Lumenia, la estrella que ilumina el planeta Solaria. La pequeña criatura llamada Twinkly, después de un largo viaje, trae con ella un mensaje urgente: Las estrellas del Universo Mágico estaban en peligro, y las Winx eran las únicas capacitadas para detener al desconocido villano.

Sean cautelosas, chicas —había dicho Faragonda con incertidumbre una vez que Twinkly dijo todo lo que sabía de la situación.

—"Cautelosas" es nuestro segundo nombre —exclamó Stella, en un intento de animar el ambiente, pero no funcionó. Pues todas estaban preocupadas con esta nueva amenaza, incluso Griselda se notaba muy preocupada.

No es momento para bromas —Tecna le susurró al hada del sol y la luna.

Haremos todo lo que está en nuestro alcance, Miss F —bramó Musa con confianza.

Bien —Faragonda susurró—. Será mejor que se preparen para el show de esta noche.


Al día siguiente Musa se había sido la primera en levantarse. Lo cual era extraño porque Flora usualmente lo hacía antes que las demás. También tenía un nudo en el estomago desde la noche anterior mientras actuaba en el show, como si algo estuviese por pasar: Musa no sabía si eso era algo bueno o algo malo.

Agarró su cuaderno junto a un bolígrafo y salió de su habitación procurando de no despertar a Tecna en el proceso. Su mejor amiga había estado intentando nuevamente conectarse con su novio, Timmy, después del show; Ya pasaron un par de semanas desde que los Especialistas habían partido en una importante misión. La última vez que tuvieron una noticia de ellos era que estaban por ir a una parte deshabitada de la dimensión Omega. Musa intentaba consolar a sus amigas ese par de días, pues entendía cómo se sentían. Aunque el hada musical también estaba preocupada por sus amigos especialistas, en especial por Sky y Brandon, a quienes los veía como a dos hermanos mayores que siempre deseó tener.

Musa aprovechó el tiempo a solas que tenía para ponerse a componer canciones.

A pesar de tener una banda con sus amigas, ella sabía que para ellas solo era un pasatiempo y que en algún punto la banda se disolvería. Musa siempre soñó desde pequeña en ser cantante como lo fue su madre, aunque quizás no el mismo estilo. Logró un paso grande en su carrera gracias a Jason Queen en la Tierra donde se hizo reconocida rápidamente, pero obviamente su talento fue mostrado solo allí, mientras que en Magix solo se había presentado como solista una vez en el concierto de Fontana Roja en su segundo año y alguna que otro show en el centro de Magix. Por eso cuando crearon la banda el hada musical le pidió a Bloom (2) que fuese la cantante principal en vez de ella, porque si Musa quería triunfar en la música en la dimensión mágica, quería hacerlo como solista. El repertorio de canciones que tenía la banda fueron escritos por Musa con alguna que otra ayuda de las chicas, pero las mejores canciones compuestas se las guardaba para ella misma y para su futura carrera en solitario.

Some people live for the fortune
Some people live just for the fame
Some people live for the
power
Some people live just to play the
game

Some people think that the physical things define what's within
And I've been there before, and that life's a bore
So full of the superficial
(3)

Era fácil para ella componer cualquier tipo de canciones. No solo por ser un hada de la música, sino que Musa tenía esa maravillosa capacidad de expresar todo lo que sentía o pensaba en cada estrofa y en cada letra, capaz de lograr tocar cada fibra del cuerpo del quien la escuchara.

Some people want it all
But I don't want nothing at all
If it ain't you baby
If I ain't got you baby
Some people want diamond rings
Some just want everything
But everything means nothing
If I ain't got you…

Musa suspiró pesadamente. El retorcijón en el estomago aun no se iba, y no quería tomar otro té de hierbas de Flora. Cerró su cuaderno cuando escuchó unos pasos provenir de la habitación de Bloom. A los pocos segundos entró el hada de la naturaleza en la sala, ya vestida con un vestido rosa abrigado y una vincha en la cabeza.

—Buen día.

—Buen día Muse —saludó la castaña con una dulce sonrisa en sus labios—. No esperaba encontrarte despierta a esta hora.

—Ni yo tampoco —la peliazul miró vagamente el reloj que marcaba las ocho de la mañana—. He sentido este sentimiento de que algo pasará toda la noche que no me deja tranquila ni un segundo.

—Cariño, quizás sea ansiedad. ¿Hablaste con Cleo estos días? Posiblemente sea que debes saber sobre tu padre —dijo Flora haciendo aparecer dos tazas con té.

—A Cleo se le ha perdido el teléfono cuando fue a hacer las compras. Hubiese llamado a mi casa, pero como mi papá tiene prohibido hacer esfuerzos dejamos de pagar el teléfono fijo. Pero quizás tengas razón, voy a tratar de comunicarme con ella de alguna forma —Flora sonrió bebiendo un sorbo de té—. ¿Pudiste comunicarte con Helio, o alguno de los chicos?

—No —respondió dejando liberar un suspiro resignado—. Me preocupa demasiado. Nunca antes se habían ido tanto tiempo a una misión. Hablé con Layla (4) sobre esto. Ya sabes que aunque ella no quiera admitirlo del todo, siente algo mucho más fuerte que solo querer a Nex (5), y está igual de preocupada que todas nosotras. Intenté comunicarme con Saladino, para averiguar si sabía algo sobre Helio, pero él tampoco pudo comunicarse con él.

Musa hizo una mueca al recordar al paladín de cabello peculiar. Nex fue un nuevo integrante en el grupo de los Especialistas a lo largo del año pasado, aunque ya se conocían con anterioridad. Fue inmediatamente vinculado sentimentalmente con la princesa de Andros, a pesar que en ese momento Layla estaba en una encrucijada de sentimientos encontrados por el paladín y por Roy. Pero Roy había vuelto a Andros para seguir con su nuevo trabajo como soldado, dejándole el camino libre a Nex para ganar el corazón de Layla.

Musa le encontraba ciertas similitudes con su ex-novio, ambos engreídos y competitivos junto con la posesividad y los celos. Si Riven hubiese prestado atención a su alrededor en vez de estarse esforzando por ser el mejor en todo, se habría dado cuenta que Nex y él eran más parecidos de lo que aparentaban. La diferencia era que Nex se comportaba completamente distinto cuando Layla estaba alrededor, si algo la enfurecía o no le agradaba de su actuar, él se comportaba de forma sumisa con tal de que las cosas estuvieran bien entre ellos. Riven nunca tuvo pelos en la lengua, Musa mucho menos, y fue por eso que su relación se basaba en discutir la mayor parte del tiempo.

—La dimensión Omega es inmensa. Quizás les tome un tiempo en volver —Musa hizo una mueca luego de beber del té. Comenzaba a odiar ese tipo de bebida—. Pero son los Especialistas de los que estamos hablando. Nada ni nadie puede contra ellos.

Nuevamente unos pasos se acercaron a la sala. Esta vez se trataba de Tecna y de Layla. Musa vio como ambas se notaban inquietas, y no era para menos, con sus parejas quién sabe dónde y con el peso de una nueva misión para salvar al universo.

—Aquí tienen sus cafés —dijo Flora dejando mágicamente dos tazas frente a las recién llegadas—. ¿Durmieron bien?

—Se podría decir que sí —respondió Layla bostezando.

—Poco y nada —Tecna bebió de la taza.

La peli azul alcanzó la mano de sus dos mejores amigas, sonriéndole tiernamente a Flora.

—Oigan, les digo lo mismo que le dije a Flora: Quizás les tome un tiempo a los chicos en volver, ¡Porque vamos, estamos hablando de la dimensión Omega! —Ese lugar no le traía gratos recuerdos, pues allí es donde Valtor había pasado parte de su vida creando varios de sus planes macabros, donde las Trix y otros villanos pasaron años alimentando su ira y sed de poder, y en donde su mejor amiga se perdió cuando se sacrificó para cerrar el portal que estaba vinculado con el planeta Andros—. Ellos nunca las dejarían atrás, volverán por ustedes. Se los aseguró.

En la siguiente hora Musa se la paso escuchándolas hablar de distintos temas para dejar de lado el tema de los Especialistas. Era increíble que después de tantos años de amistad y de convivencia, todas seguían aprendiendo nuevas cosas sobre la otra. Flora estaba a medio relato de cómo su hermana Miele (6) consiguió su Charmix la noche anterior en un pequeña misión en Linfea, cuando se escuchó un grito de Stella. Antes que alguna de ellas pudiera reaccionar, la joven de cabellera rubia brillante apareció en la sala con una radiante sonrisa y los ojos iluminados. Detrás de ella vino Bloom con el mismo aspecto de júbilo y su teléfono en mano, seguida de una adormilada Twinkly.

—¿Qué sucede?

—¡Los chicos están viniendo!


Apenas la característica nave de Fontana Roja aterrizó en la entrada de Alfea, sus amigas corrieron cada una con su respectiva pareja. Musa los observó cómo se reunían desde su lugar, sonriendo con algo de nostalgia. Aun no se acostumbraba del todo a ser solo una mera espectadora, y le daba un poco de pena también estar allí sola, sin alguien a quien recibir con un abrazo o un beso. Twinkly flotaba a un lado de ella mirándola con confusión.

—¿Sucede algo?

—¿No irás a saludar a tu novio como ellas lo hacen? —la pequeña Lumen preguntó con inocencia.

—No tengo novio —respondió dejando salir una corta risa.

—¿No tienes? Stella me dijo que sí tenías uno. Y que él era un imbécil, no sé qué significa eso, pero debe ser algo bueno.

Ay Stella, pensó Musa. Stella se había quedado con Twinkly toda la noche hablando del planeta Lumenia y de Solaria, ya que estaba muy relacionado uno con el otro. Pero tendría una seria charla con la princesa de Solaria por enseñarle a una criaturita tan inocente como Twinkly esa palabra. Y de paso para aclararle que dejara de especular sobre su vida privada y amorosa con todas las personas con las que hablaba.

—Tuve un novio, pero terminamos hace más de un año —aclaro la peliazul cuando vio que la Lumen aguardaba una respuesta de su parte—. Después de él no volví a fijarme en nadie más —mintió. Aun recordaba a Orlando, el artista que conoció en la Edad Media cuando viajaron al pasado. Mentiría si dijera que no se había sentido fuertemente atraída hacia el castaño de hermosos ojos esmeraldas.

—Oh —exclamó la criaturita—. El chico de cabello castaño está corriendo hacia aquí —dicho eso Twinkly voló lejos de ella para acercarse donde estaban Bloom y Sky.

Musa miro al frente encontrándose con su mejor amigo corriendo en su dirección. Brandon, apenas estuvo frente a ella, la abrazó por la cintura elevándola unos centímetros del suelo. El hada soltó una carcajada mientras lo abrazaba por el cuello lo más fuerte que podía. Musa y Brandon compartían un fuerte lazo de hermandad, todos sabían eso –incluso Stella–, por lo que eran normales esas muestras de afecto entre ellos.

—No vuelvas a desaparecer así de ese modo por tanto tiempo —susurró la muchacha entrecortadamente en su oído.

—¿Stella y tú se hablan telepáticamente o qué? Me acaba de decir las mismas palabras —bromeó el especialista separándose de Musa con una sonrisa—. Tenía fe en que me extrañarían pero no a tal grado de empezar a llorar.

—Idiota —lo golpeó en el brazo en broma—. ¿Les fue bien en la dimensión Omega? ¿Por qué han tardado tanto? ¿Algún problema?

—Eh… no —respondió Brandon rascándose la nuca, señal con la Musa supo que él estaba mintiéndole. Ella lo conocía muy bien para saber si le era honesto o no.

—¿Seguro?

—Sí.

Musa solo asintió, ya que no iba a obligarlo a contarle si él no quería hacerlo.

Brandon y ella se aproximaron donde los demás estaban siendo presentados a Twinkly. Musa recién ahí pudo notar los extraños trajes que los chicos usaban: Parecían trajes espaciales con varios compartimientos para las armas y un raro casco en las barbillas, cada uno con su color característico. El hada musical pensó remotamente que los prefería más con su antiguo traje enterizo y la capa que estaban obligados a usar en los primeros años.

—Musa —Sky se acercó a ella para abrazarla. Quizás no era la misma relación como la que tenía con Brandon, pero Sky la consideraba como su mejor amiga también. De incógnito, Sky le había prometido a cierta persona que cuidaría de ella el tiempo que fuese necesario—. Te ves bien.

—Ustedes también. Aunque prefiero el otro traje —musitó ella sonriendo socarronamente.

—Son el último grito de la moda —dijo Nex abrazando a Layla por los hombros.

—No serían mi primera opción, pero están bien —comentó Stella examinando cautelosamente el traje de su novio.

—¿De dónde los sacaron? —Tecna preguntó escaneando el traje en su mini computadora portátil.

—Nos los dio un amigo —respondió Timmy con una sonrisa nerviosa.

—¿Un amigo? —inquirió Flora confundida.

—Sí, un amigo —repitió Helio con tranquilidad.

—¿Hicieron un amigo en la dimensión Omega? —preguntó Bloom desconcertada, logrando una pequeña carcajada del rubio.

—En realidad, es un viejo conocido y amigo —Sky comentó—. Les tenemos una sorpresa, chicas, en especial para ti, Musa —la mencionada arqueo una ceja ante lo dicho.

—¿Qué clase de sorpresa? —el hada de la música había estado sintiendo retorcijones en el estomago desde ayer, y algo le decía que tenía que ver con cualquier cosa que Sky hubiese traído.

—Una buena sorpresa.

—Bueno… no sé si será buena, pero creemos que si puede ser —dijo Brandon dándole una mirada de advertencia a su mejor amigo.

—¡Hablen claro! Odio las conversaciones en códigos —farfulló el hada del sol y la luna—. ¿Quién es este amigo-viejo-conocido del que hablan? ¿Y a qué sorpresa se refieren?

—Trajimos a alguien con nosotros —Nex respondió rodando los ojos ante el tono agudo que Stella había utilizado—. Y sí, la persona que trajimos es un amigo que todos nosotros conocemos. Incluyéndolas a ustedes.

Musa estaba a punto de preguntar de quien se trataba, cuando la pequeña Lumen se le adelantó.

—¿Ese es su amigo?—Twinkly dijo señalando hacia la nave, donde había una figura recargada en él.

Las veces que había soñado esa situación fueron miles. Unas las soñaba dormida, otras mientras estaba despierta. O quizás alucinando en los momentos menos indicados, todos solían decirle que vivía en una nube de fantasía. Pero ella era Musa Wang, llena de vitalidad y sueños que provenían de sus más profundos deseos. Sin embargo, nunca había estado tan sorprendida como en ese momento: Pues ahí, tan solo a unos metros de distancia, se encontraba una persona que ella había perdido la esperanza de volver a ver. Riven Hawthorne, su ex amado novio, había vuelto. Estaba ahí, mirándola fijamente con una media sonrisa pintada en sus labios, estudiando cuidadosamente cada reacción que ella tuviera.

Sus amigas estaban igual de sorprendidas. Musa sintió la mano de Layla apoyarse en su hombro en señal de consuelo, sabiendo e imaginándose cómo le estaba afectando la situación. Pero ella no pudo responder al tacto, pues seguía divagando en sus locas teorías mentales con su mirada fija en Riven. Nunca pensó que "una sorpresa" de parte de Sky sería traer de vuelta a su ex novio.

Las Winx susurraron el nombre del ex especialista con asombro.

Musa pasó del sentimiento de sorpresa y alegría, en un santiamén a enojo y cólera.

—¿¡Qué haces aquí!? —gritó bruscamente sin pensarlo, aunque tampoco se arrepintió de hacerlo. Sonó más que nada a una reprimenda que a una pregunta.

Había pasado más de un año en el que no supo nada sobre él, ni siquiera una contestación de su parte de si seguía con vida. Lo único que ella estuvo esperando todo ese tiempo era saber si él estaba bien. Nada más que eso. Y ahora verlo ahí, le hizo reaparecer los sentimientos que había enterrado en lo más profundos de su corazón.

—Él nos salvó —Brandon le respondió a su mejor amiga. Él sabía lo que Musa vivió desde la partida de Riven. La entendía, pero también apoyaba la decisión de su amigo de irse para ser mejor persona para él mismo y para todos ellos, especialmente por ella. Sintió un poco de pena al ver la expresión de dolor cruzar por el rostro de Riven ante lo dicho por el hada musical—. En nuestra última misión en la dimensión Omega tuvimos varias complicaciones.

—Riven se presentó en la dimensión Omega y nos salvó —comenzó diciendo Sky con una sonrisa, sin percatarse de la tensión presente en el ambiente.

—Sin su ayuda hubiésemos sido almuerzos para monstruos —siguió con simpatía Timmy, abrazando por la cintura a Tecna, para aligerar el ambiente.

—Su ayuda fue esencial. Por lo que decidimos darle la bienvenida nuevamente a los Especialistas —Helio dijo solemnemente.

—Musa…—ahí estaba su voz, mucho más gruesa y varonil de lo que recordaba. Musa desvío la mirada hacia el suelo, incapaz de seguir mirándolo sin revivir todo lo ocurrido la última vez que se vieron y el infierno que tuvo todo un año sin su presencia—. Musa, yo…

Pero ella se dio vuelta y se alejó del círculo. Poco le importaba si se comportaba como una niña caprichosa frente a todos, pero una parte de su mente ansiaba por ir hacia él a darle un abrazo y decirle cuanto lo había extrañado, y la otra simplemente quería golpearlo para que sintiera toda su furia por haberla dejado atrás. Ninguna de las dos opciones sonaba racional de hacerlo.

Dios, pensó Musa angustiada. Tenía unas inmensas ganas de echarse a llorar allí mismo. ¿Quién diría que después de tanto trabajar duro para que su corazón dejara de doler a causa de la ruptura, las emociones volvieran a aparecer junto con su llegada? Riven se veía igual como cuando se fue; Lo único que se mostraba diferente eran los rasgos de su rostro –ahora mucho más enmarcado y perfilado–, y su traje igual al de los chicos de color púrpura. Parecía un espejismo toda la situación.

Y por más que quisiera que todo estuviera bien como antes, nunca será lo mismo.

Riven, de alguna forma u otra, había cambiado.

Incluso ella misma había cambiado.

Todo había cambiado.

Su teléfono vibró en su bolsillo, sacándola de sus pensamientos deprimentes, y al ver el ID con un número desconocido dudo en atender. Cuando escuchó a sus amigas y Brandon llamarla también a la par del pelimagenta, pensó que contestar la llamada sería una perfecta excusa para alejarse de todos ellos.

—¿Hola?

¡Al fin, es bueno que atiendas! —La voz característica de Cleo se escuchó en la bocina—. Te he estado llamando las últimas tres horas. ¿Sabes lo preocupado que estuve sin saber de ti estos últimos días?

—Yo… —su garganta se seco. Sacudió la cabeza un par de veces para concentrarse en la llamada. Cleo podía llegar a ser muy dramática para algunas cosas—. Lo lamento. Como era número desconocido ni me preocupe en atender las llamadas. Debo suponer que te compraste un teléfono nuevo.

Claro que sí. Aunque parece una tontería, es esencial tener un teléfono celular en este tiempo. Volviendo al tema principal, es sobre tu padre.

—¿Él está bien?—preguntó alarmada.

¡Sí! Está bien, diría que mucho más que bien. Ahora sigue durmiendo. Lo único que quizás me cueste trabajo en negarle es que quiera viajar a Magix para darte una visita de sorpresa… Bueno, ya no tan "sorpresa" porque ya lo sabes —se rió.

—Que ni lo piense. Por más que él esté bien no quiero arriesgarme a que sufra una recaída por volar hasta acá —murmuró, echando un vistazo por su hombro. Vio como sus amigos se acercaban a conversar con su ex-novio—, y las cosas no están marchando bien en Magix, C.

¿Estás bien? —preguntó preocupada la enfermera. Puede que Musa y Cleo no tuvieran tanto tiempo de conocerse, pero con lo poco que frecuentaron notaron que tenían los mismos gustos en algunas cosas, pudiendo entablar una rápida amistad.

—Sí, pero se está acercando una gran amenaza. Por esa razón te pido que no vengan a Magix, por precaución. Intentaré ir a Melodía lo más pronto posible antes de partir. No sé cuánto duré esta misión.

Bien, intentaré convencerlo. Ten cuidado, ¿sí?

—Lo haré. Cuídense, y dile a mi padre que lo amo —y colgó.

Se quedó un par de segundos en la misma posición. Darse vuelta no era una buena opción, porque aun estaba su ex-novio ahí hablando con las chicas. Menos con Layla, mirando por el rabillo de su ojo, pudo ver que ella se mantenía alejada con los brazos cruzados; Musa sabía bien que entre ella y Riven siempre hubo choques, porque él solía criticar mucho la voluntad de las mujeres y Layla era una feminista que no tenía pelos en la lengua. Cuando él rompió con ella y se esfumó de la vida de todos, la princesa de Andros fue muy clara dando su opinión de que Riven no era lo suficientemente bueno para alguien tan carismática como Musa. Era gracioso, porque Musa pensaba lo mismo de Nex.

—¿Todo bien? —su morena mejor amiga se acercó a ella. Layla tampoco se sentía cómoda con el regreso de Riven, y podía imaginarse el tormento que estaría sintiendo Musa en su interior—. Si quieres podemos ir a caminar por un rato…

—No. Está bien así —expresó, tomando valor en darse la vuelta—. Estaré bien. Tarde o temprano, debo enfrentarme a él —una mueca se instaló en sus labios.

—Sigue siendo un idiota —Layla masculló—, pero si hay una razón que lo hizo volver, esa sin duda eres tú. Lo mejor que puedes hacer es hablar con él.

Lo dicho por la castaña logro que el corazón del hada de la música comience a latir rápidamente. ¿Riven de verdad había vuelto por ella, o capaz solo era para demostrarles a los demás que se volvió mejor en el combate de lo que era antes? No, esa segunda suposición no podía ser cierta. Cuando partió él le dijo que quería ser mejor persona, y que cuando se encontrara a sí mismo, volvería a ella. Pero la cuestión era: ¿Y si volvió, pero ya no sentía más amor por ella? Ahí es cuando cayó en cuenta de que debía hablar con él lo más pronto posible. No podría soportar de nuevo el juego en el que él y ella estuvieron envueltos en el primer año de los "sentimientos no correspondidos".

El par de ojos violetas se encontraron con los de ella cuando Musa decidió acercarse un poco al círculo. La hada musical pudo notar como los ojos de Riven brillaban con algo que nunca antes había visto en ellos: Tranquilidad, serenidad… paz consigo mismo. Sus ojos seguían siendo hermosos, aun la seguían atrapando a pesar de todo, al igual que la presencia de Riven lograba acelerar a tope los latidos de su corazón.

La mirada de Riven recorrió cada parte del cuerpo de su ex-novia, para detenerse a estudiar su rostro. Ella seguía estando igual de hermosa como él la recordaba, quizás que ahora tenía unos rasgos más femeninos y maduros que la última vez que la vio. Pero lo que le quito el aliento por completo fue volver a ver ese azul marino que siempre lo atrapaba para detener su mundo por completo, y en que le encantaba pasar horas admirándolos por lo cautivantes que eran.

—… Es Twinkly. Y tenemos una nueva misión para salvar al Universo, como usualmente —dijo Bloom, sacándolos a ambos de su burbuja de miradas y pensamientos.

Faragonda les había informado que debían ir a unas coordenadas en especifico para investigar sobre un extraño objeto que cayó cerca de allí. Twinkly las acompañaría en esta tarea, en caso que fuese algo que proviniera de su hogar.

—Wow, suena peligroso. Si quieren podemos acompañarlas, en caso de que necesiten ayuda —ofreció Sky solemnemente.

—No. Gracias, Sky. Hiciste suficiente con tu… "sorpresa" —se apresuró a decir Layla con tono jocoso, enviándole una mirada al recién llegado—. Déjenlo en nuestras manos.

—Pero…

—Déjalas ir, Sky —dijo Riven posicionando una mano en el hombro del mencionado. Musa pudo ver, que a pesar de utilizar un tono tranquilizador, sus ojos mostraban un poco de preocupación—, ellas sabrán manejarse.

Las chicas comenzaron a encaminarse dentro de Alfea. Musa camino entre Layla y Tecna, y cuando volteó hacia atrás lo único que consiguió fue volver a encontrarse con la mirada de Riven, rápidamente volviendo su vista al frente con sus mejillas coloradas. Él le sonrió levemente, sin estarse esperando la misma acción por parte de ella, porque Riven conocía muy bien a Musa como para saber que se sentía dolida con toda la situación.

Te prometo, mi Musa, que está vez haré la cosas bien, se juró a sí mismo el reincorporado Especialista antes de marcharse de vuelta a la nave con sus amigos.


REFERENCIAS:

(1)Cleo Swan es uno de los OC que cree para esta historia.

(2)Yo no puedo creer que Musa, siendo el hada de la música, no sea la cantante líder de la banda. Sé que la serie gira en torno a Bloom, pero es absurdo que la pongan a ella como cantante principal teniendo a Musa. O en todo caso sería más justo que todas las Winx cantaran.

(3)La canción es "If I ain't got you" de Alicia Keys. Una de mis cantantes favoritas.

(4)Sé que a partir de la cuarta temporada Layla deja de llamarse así para pasar a ser Aisha. Lo lamento si alguien está en desacuerdo, pero la conocí como Layla y así será siempre.

(5)En mi opinión, la aparición de Nex en la serie es para rellenar el lugar que Riven dejo libre. Quiero decir, Nex tiene una actitud muy competitiva y arrogante como la de Riven en la primera temporada. No me desagrada del todo, pero tampoco es que sea mi favorito. Aunque me parece un poco interesante.

(6)Miele será un personaje activo en esta historia.


RESPONDIENDO REVIEWS:

Reik S. Blackrain: ¡Hola! Muchas gracias por comentar. ¡Me alegra mucho que te haya gustado! ¡Honestamente es mi primera novela, y espero poder desenvolver bien la historia para que sea de tu agrado! ¡Saludos!


N/A: ¡Hola a todos! Tenía previsto subir el primer capítulo días atrás pero soy nueva en esta plataforma y me costó un tiempo entender cómo subir capítulos. Como han leído he incorporado la trama que se vendrá en la octava temporada (quedé emocionada con el tráiler). Quiero decir antes de tiempo que no he visto la séptima temporada en su totalidad porque no todos los capítulos los encuentro en audio español latino, y aunque sé algo de inglés me cuesta entenderlo.

¡Espero que lo disfruten!