Bo abre los ojos lentamente, se siente cansada. Mira a su alrededor algo confusa y ve a Dyson durmiendo junto a ella.
- ¿Qué demonios ha pasado? – susurra, le duele la cabeza. Se levanta con cuidado de no despertar al lobo, se da una ducha rápida y baja a la cocina, donde encuentra a Kenzi desayunando cereales.
- ¡Buenos días súcubo! Por fin despierta – deja el bol sobre sobre la encimera y se abalanza sobre ella – te he echado mucho de menos
La abraza con fuerza – Yo también te he echado mucho de menos Kenz. Aún no tengo muy claro que ha pasado – se sienta tratando de recordar – ni si quiera recuerdo lo que pasó antes de desaparecer.
Kenzi la mira y hace una mueca, pone su brazo sobre su hombro – Tú no te preocupes Bobo, ya verás cómo poco a poco vas recordando – le sonríe levemente y le da un beso en la mejilla.
- No paro de pensar que hay algo que se me olvida… - coge una taza y se echa café, intenta recordar.
- ¿Pero qué pasó cuando Dyson te encontró?
- No recuerdo demasiado. Solo sé que estaba en una casa pero no recuerdo como llegué hasta allí. Creo que me di un golpe en la cabeza – la súcubo se toca la cabeza aún dolorida.
- Cuando el lobito te trajo estabas medio dormida, te metió en la cama y os quedasteis dormidos. Bueno, más bien te abrazaste a él y no dejaste que se fuera.
Observa a Kenzi y suspira, bebe café mientras examina la casa con detenimiento. Se levanta y se dirige al sofá.
- Odio no recordar cosas, personas… - hace una pausa, mira hacia la televisión – y Kenzi… ¿sabes lo que son los productos de limpieza?
- ¡Oye! Que he estado muy preocupada por ti, ¿vale? No he tenido tiempo. Además, he tenido que hacer de canguro de una pequeña valkiria rebelde e insolente.
- Tamsin, ya la recuerdo… ¿por qué dices pequeña valkiria?
- Ya vuelve a ser la Tamsin de siempre. Las valkirias crecen demasiado rápido. No le des importancia.
Ambas dirigen su mirada hacia la escalera al oír la voz de Dyson. Viste unos pantalones vaqueros con una camisa abierta. Lleva una chaqueta de cuero roja en la mano.
- Trick quiere verte, tenemos que ir al Dal.
Bo se acerca a Dyson y coge la chaqueta, sonríe brevemente y se la pone. Al cogerla el olor de la prenda llega al lobo, quien se queda petrificado. La agarra del brazo con fuerza.
- ¿De dónde has sacado esa chaqueta? – la súcubo lo mira confusa e intenta soltarse.
- Me haces daño Dyson.
- ¡Bo! ¿Dónde encontraste esa chaqueta?
Consigue soltarse de él y se aleja – Aife… - se gira y mira a Kenzi – Estoy comenzado a recordar. Estábamos en una especia de laboratorio, rodeado de guardias. Había faes encerrados en tubos, les hacían pruebas, les hacían luchar entre ellos. Mi madre estaba allí, ella… - se acerca a Kenzi y le coge las manos – Kenzi, mi madre está viva y herida en algún lugar de esta ciudad.
