Capítulo 2
Canta Conmigo
No podía creer que en realidad volviera a tener quince años, era nuevamente un joven a quien aun no le sucedían cosas peores en la vida. No dudo en bajar a la sala de la casa, es justo como la recuerdo, y veo a mi madre estar haciendo el desayuno, mis lágrimas de nuevo no evitan salir, pues recuerdo aquel macabro atentado que hacieron al pueblo. Aunque sé que aun no pasa en esta época, nadie tiene que sospechar que pasará eso en el futuro.
-Hasta que bajas. Lo bueno es que no tuve que subir de nuevo a levantarte- Mi madre, como recuerdo, juega conmigo, no puedo evitar sentirme sencillamente alegre. Según el calendario, hoy es la tercera semana de mi tercer grado de secundaria. Y si no recuerdo mal, hoy comenzó mi falta de comunicación con Serena. Y justo como lo recordaba... El cielo se nubló, y anteriormente, no salí por que comenzó a llover, y fue por eso que tuve una discusión con ella, cosa que fue el detonante de que me molestara por primera vez con ella. Esta vez no dejaría que el clima me detuviera.
-Supongo que no iras... A comenzado a llover- Mi madre era obvia, pero no tengo que doblegarme
-Iré... Una simple lluvia no me detendrá- Ella se dio la vuelta, no le dio importancia... Tomo un paraguas, y estoy por salir, cuando mi mama me toca el hombro. Traía un impermeable, y me lo puso.
-Que te vaya bien, hijo. No juegues bajo la lluvia- Yo asiento. No puedo mentir en que soy feliz por corregir mi primer error de la vida. Al salir, me doy cuenta de que en realidad no era tan fuerte la precipitación. Camino por las calles del pueblo, aun recuerdo el camino a la secundaria, por lo menos hasta la parada del autobús. Recuerdo que tengo que pasar por ella al centro, pero incluso ahora, no recuerdo como hablaba con ella. Esto será un un inconveniente...
-¡Ash!- Esa voz...
-¡Por aquí!- Era ella... No recordaba como se veía, por que después de este día, solo la veía de reojo o cuando de casualidad nos topabamos. Yo fui a donde ella estaba, mentiría si dijera que no solté una lágrima cuando corría para ir con ella, pero no se notaba por la lluvia que chocaba contra mi cara,
-Ho, hola- Parezco agitado, pero en realidad me encuentro nervioso...
-¡Ya me voy mamá!, ¡Nos vemos al rato!- De adentro de la casa oí a su mamá despedirla, y de hecho quede poco apenado por acercarme tanto a su casa
-Pensé que no vendrías- Ella me dirige la palabra, y la verdad, el corregir esta mísera parte de mi vida era muy esencial para mí. Casi no recordaba su voz
-Estaba por... Pero algo me hizo salir con ganas- Me tacharía de inmediato de loco si le digera que fue por ella
-Que bueno, sino me hubiera enojado contigo, jejeje- Solo río nervioso. Yo sé que hubiera sido así...
Solo caminamos un poco mas hacía la parada del autobús escolar, y no tardó en llegar. Ambos subimos, de verdad, no la recordaba en lo absoluto. Pienso en todo lo que quizá hubiera pasado en mi verdadero pasado si no hubiera faltado este día, pero no quiero cometer mas errores, y este es el primero de tantos que recuerdo... Recuerdo muy bien mi "vida pasada", en la que la depresión me consumió, en ese momento recordé las lápidas que limpiaba, los nombres de los niños me hicieron ver que en realidad ella no me había olvidado, pues llamó a su retoño como yo... Quizá eso también molestó a su marido y lo hizo cometer aquel error... Pero no debía molestarme por ello ahora, pues aquí no a pasado nada de eso. Y haciendo memoria recuerdo que justo hoy hay un examen de Matemáticas para el cual no e estudiado...
Llegamos a la secundaria, y como todo caballero, dejo que ella baje primero... El conductor me vió extraño, supongo que lo confundió verme de esa manera, siendo que yo había sido siempre alguien a quien no le interesaba mucho la caballerosidad... Ella también me ve extrañada
-¿Que pasa?... ¿No puedo ser caballeroso?- Quiero improvisar, pero es difícil. Pero lo creyó
-Vamos, ¡Nos reprobaran!- Entonces vi el reloj, quedaban dos minutos para que empezara la clase... Ahora corro a su lado, puedo dar mas velocidad, pero prefiero tardar para pasar mas tiempo a su lado
-Ya llegamos- Ella rápidamente pasó a su lugar, yo hice lo mismo, de hecho, no recordaba que ella estaba frente a mí...
El examen es fácil, supongo que por que yo ya tengo la preparación mental para hacer esto sin problemas. Aun así, debo contestar algunas preguntas mal para seguir la calificación que saqué. Pero mi ortografía y puntuación eran muy evidentes, tanto que al entregarle el examen al profesor, el me cuestionó si en verdad era el mío. Tuve que escribir en el pizarron para comprobarle que así era...
Camino hacía mi casillero, acabó la clase que me avergonzó, y no quiero pasar esto en el salón. Así que decido salir al patio, recordaba ese sitio como uno especial.
Si no me equivoco, en mi casa se encuentra mi guitarra que en este tiempo recién había adquirido, y, ¿recuerdan que tenía un recuerdo especial?, pues es momento de que lo recuerde...
Todo pasó una mañana de vacaciones, de hecho, era navidad. Yo buscaba en muchos lugares, aun, un regalo para Serena, el cual no pude encontrar a tiempo. Llegó la hora en que quedamos de vernos en la plaza, estábamos en ciudad verde, llegué cabizbajo y apenado, pues veía como ella si traía un regalo para mí. Entonces vi a mi lado un puesto de chácharas, en el cual me introduje rápidamente sin que ella me viera... Habían varias cosas, y una en especial me llamó la atención... Era un anillo color oro, el cual para mi salvación estaba en oferta. No dudé en pedirlo, había ahorrado mucho para este presente que le iba a dar... Una caja color rojo adornada con un listón azul fue lo que me entregaron, y me demostraron que el objeto estaba ahí, por lo que pagué. Gracias a Dios no me estafaron ni nada por el estilo... Entonces salí, y ella estaba sentada en una banca a unos cuantos metros de mí. La llamé, y ella me indicó sentarme a su lado, cosa que con gusto hice... Y ahí estaba, la primera vez que vi esa guitarra me pareció extraño, pero con ella fue diferente al ver el anillo, de hecho había pensado en eso, y ahorré justo esa cantidad, pero quería algo mejor, aunque igual le gusto eso...
Suspire al recordar tan buen momento, pero mi estómago me recordó que no había traído lonche, por lo que me apené...
Empecé a practicar con la guitarra este año, y terminé de aprender cuando tenía dieciséis... Tenía pensado cantar algo alguna vez, pero solo me lo guardé... Ella me dijo en algún momento que había oído que me gustaba la música, y que por eso el regalo había sido ese instrumento. Sinceramente, no me llamaba tanto la atención, pero por ser ella, le dije que sí...
Sin darme cuenta, ella me observaba, estoy tan sumido en mis recuerdos que no la veo, pero lo hago, aunque suene extraño.
-¡Hola!- Salto del susto
-¡¿Cuanto llevas ahí?!- ella me sonríe
-Casi nada, pero veo que esta vez no traes que comer- Entonces ahora yo le sonrío apenado
-Comamos juntos, traje algo de más-
-¿En serio?- Ok, en este momento me emocioné. Ambos comíamos juntos, no puedo creer que la simple lluvia de la mañana había podido ser lo que nos separara y distanciara
-Hoy andas diferente a otros días, ¿por que?- Debo pensar... No le voy a decir: "Vengo de otra linea temporal a corregir mis errores contigo"...
-Simplemente quiero cambiar mi actitud- Suena natural
-Te deseo suerte- Ella me sonríe, casi no puedo creer que sigo conviviendo con ella
-No creo necesitarla, pero gracias- Es el momento de bromear, pero no por hacerlo, ya que quiero seguir esto por mi mismo
-Por cierto, oí que obtuviste el mejor puntuaje del salón- Rayos... Aun así, no evite ese error
-Felicidades, a ver cuando estudiamos juntos-
-Cuando quieras- Y gracias a ello logre esto...
El final de las clases llegó, y el cielo lucía despejado y azul. No lo había vuelto a ver con atención hace mucho. Sólo deseo que esto no sea ningún sueño del cual despertaré, y si así es, quiero que no vuelva a despertar...
Empiezo a caminar con las manos en los bolsillos, hoy no quiero tomar el autobús de regreso. Al fin, e caminado mucho en la vida, que ya me acostumbré. Nadie parece seguirme en el camino, de hecho, nadie venía por este camino, creo que no lo conocían, pero era mi atajo al pueblo, por aquí siempre venía cuando salía tarde o me tardaba haciendo algo. Todos pensaban que seguía el camino largo, pero no. Sonreí pensando en todos aquellos que lo pensaban de esa forma, pero no era por burlarme ni nada, sino que había quienes si se iban por aquel camino que cruzaba Ciudad verde y El bosque verde... Oí a mis espaldas a alguien pisar una rama, entonces pareció que se calló. Después de todo, alguien mas conocía el atajo... Volteé, y la vi a ella tirada en el suelo, ¿por que me siguió?
-¿Qué haces aquí?- Le pregunto mientras la pongo de pie algo aturdida. Ella no contesta. Vuelvo a preguntar
-¿Que es lo que haces aquí?-
-Pensé en seguirte... Quería ver por que no ibas en el autobús-
-¿Por que?- Me empiezo a acostumbrar
-Eres mi amigo, ¿como que "por que"?-
-Tu no deberías de venir conmigo, tu mamá se preocupará- En este momento, me doy la vuelta y estoy por dirigirme de regreso a la parada de autobuses, en realidad quería venir por aquí, pero no pensaba que ella me seguiría
-No te vayas...- Espera, ¿que?
-... Ya veré que le invento a mi mamá, vamos por aquí- La volteo a ver, ¿hace cuanto que no veía directo a esos ojitos dulces que tiene?, seguro mucho tiempo, pues para mí me parecen encantadores
-¿Segura?- Ella asiente
-Pues vamos- En ese momento, ambos comenzamos a caminar por en medio del bosque, esta vez quizá no habrá lluvias o tormentas, y aunque las hubiera, aprendí con el tiempo que todo tiene solución, y se ahora que quizá hasta la mismísima muerte a de tener una salida.
El que ella me acompañe sin que se lo diga es algo único, por no decir que especial. Solo quisiera poder oír de su voz decir que me ama... Pero es prácticamente imposible, pues no creo que tenga alguno de esos sentimientos actualmente, o mas bien que los sienta por mí. Tendré que conquistarla... ¿pero cómo?...
-¿Por que no subiste al autobús como los demás?- Apenas vamos a medio camino, es inoportuno que lo pregunte en este momento...
-No es por nada especial- Y de verdad no lo era
-Solo dime, si es algo vergonzoso me lo puedes decir con confianza. No se lo diré a nadie- Y a final de cuentas me convencen esos ojos azules que tiene, me hacen ceder sin preocuparme
-Hay veces en que me siento solo, y esas veces quiero estar solo como persona, sin nadie que me moleste o me diga algo- Eso también es verdad, aunque no ahora, a lo que me refiero es a mi vida verdadera, en la que en verdad hacía eso... ¿Pero por que lo digo?
-Suena loco, pero quiero escapar de la realidad- Eso vino del corazón, así como lo que siento por ella. Me mira, me detengo, y no pienso en nada más que en lo que dije. Soné extraño, como pensé
-No lo hagas...- Se puso seria
-... Por que aun hay personas a quien les importas... Como a mí- Quizá mis oídos fallaron?, o en verdad dijo lo que creo que dijo...
-Qué cosas digo- Se rió nerviosa. Podría asegurar que eso vino del corazón que ahora tiene, pero no debo decir nada sobre ello. Aun no.
Seguimos caminando sin nada mas que saliera de nuestras bocas, quizá para ella decir eso había sido vergonzoso, pero para mi no. Al contrario, me encontraba alegre por haber oído eso de ella, no pensé que tan pronto llegaría a escuchar esas palabras...
=Te vi venir - Sin Bandera=
"Aun siquiera te tengo y ya tengo miedo de perderte, amor..."
Comencé a cantar, esa vieja canción no lo era tanto en estos tiempos
"... Que rápido se me a clavado, que dentro todo este dolor..."
Ella volteó a verme con una cara extrañada, al parecer no se imaginaba verme así
"... Es poco lo que te conozco y ya pongo todo el juego a tu favor...-
Si tuviera en este momento mi guitarra
"... No tengo miedo de apostarte, perderte si me da pavor...-
Ahora me ve tiernamente por lo que dice la canción, me pregunto si ya la reconoció...
"... No me queda mas refugio que la fantasía, no me queda mas que hacer que hacerte una poesía..."
Y la magia del momento empezó. Su voz se unió a la mía en el coro, creando un dueto que sinceramente, ni en sueños imaginé
"... Por que te vi venir, y no dudé, te vi llegar, y te abracé, y puse toda mi pasión para que te quedaras..."
Me sonríe
"... Y luego te besé y me arriesgue con la verdad, te acaricié, y al fin abrí mi corazón para que tu pasaras, mi amor te di sin condición para que te quedaras..."
Le sonrío, la canción me salió perfectamente a capela, y ella me siguió el juego. Aunque solo fue un pedazo de canción, por que sinceramente, no llego al tono en que la estaba llevando...
-Esa es una hermosa canción Ash, ¡una de mis favoritas!- No lo sabía, pero me hace feliz saberlo.
-Con esa canción recuerdo algunas cosas, de verdad me siento mas tranquilo cuando tengo oportunidad de cantarla- Confesaba la pura verdad, y ella me veía tiernamente. Pude identificar a la perfección su voz, llevando el segundo cargo de la misma voz que hacía, aunque la melodía en si llevara otras dos voces...
-¿Te la sabes completa?- ¡Cómo no!
-¿Te parece si me acompañas?- Mi propuesta la aceptó con gusto, y eso claro que me gustó a mí. Y así nos fuimos cantando la canción por todo el camino. Este primer día había sido el mejor de mi vida, luego de haberla conocido aquel día, claro...
El segundo capítulo, igual de corto, e de decir, pero me dificulta un poco el uso de la primera persona para narrar. Esto lo comencé en una noche que me sentía depresivo, la verdad no sé si ya haya algo similar o igual, pero si es así, intentaré que sea diferente en muchos sentidos. Espero sea de agrado el corto, pero detallado capítulo...
