Cada día empezaba igual para Katherine Beckett, se levantaba a las 6 de la mañana, se duchaba, desayunaba, se vestía y se iba a su trabajo nuevo. Ya llevaba casi un año en Washington D.C, no le iba mal, estudiaba, investigaba casos de importancia para el país, pero poco a poco se iba dando cuenta de que ese no era su lugar, que no tenia que haber aceptado ir a vivir y trabajar allí. No hacía el trabajo de campo, que era una parte que le encantaba, sino que se pegaba casi 10 horas diarias delante de un ordenador y papeleo, que odiaba, mientras que otro equipo se encargaba de hacer lo que ella amaba por dentro. Cada día que pasaba estaba mas convencida en volver a Nueva York, volver a su mesa en homicidios, resolver casos, atrapar a los malos y encarcelarlos, eso le encantaba. Pero lo que mas le gustaba era estar con Castle, todos los días despertase a su lado, trabajar con el, que le trajese el café cada día, sus absurdas teorías que la mayoría se convertían en las mejores y sobre todo lo bien que se sentía a su lado.

Durante todo ese tiempo que había pasado en Washington D.C, había estado con Castle, pero poco a poco se estaba dando cuanta que el no quería estar de un lado al otro del país, quería estar con ella pero también con Alexis y aunque le costase admitirlo con Martha también. Ese año había sido muy difícil para los dos, Castle estaba con la promoción de su nuevo libro de Nikki Heat, había tenido que pasarse gran parte de ese año con entrevistas, firmas de libros por todo Estados Unidos. Todo eso conllevaba que no se viesen mucho, pero cuando lo hacían no desperdiciaban el tiempo, estaban juntos casi las 24h del día, ninguno quería separarse del otro, tenían que aprovechar cada oportunidad que tenían, cada minuto y segundo que estaban juntos.

Eran las 3:30 de la mañana y Kate no podía dormir, presentía que algo no iba bien, que algo pasaba, algo no estaba bien. Había hablado con Castle hace 5 horas, lo echaba de menos ya hacia 2 semanas que no se veían, se le estaba haciendo muy duro la situación, por eso estaba decidida que volvería a Nueva York lo mas pronto que pudiese. Y mas sobre todo desde el último día que estuvo Castle con ella.

*FLASHBACK*

Era un día tranquilo y sereno en Washington, no había tanto trafico como solía haber habitualmente, la gente paseaba con tranquilidad por las calles, los parques estaban repletos de padres con sus hijos y parejas dando un romántico paseo, que luego se convertiría en un descanso en el gran verdoso césped del parque, donde compartirían algo de comer y una agradable charla.

Castle y Beckett estaban tumbados, tranquilamente, en el sofá de la detective, viendo el ultimo capitulo de Nevula 9, y así concluyendo el maratón que le prometió hace ya un tiempo. Kate estaba sentada viendo con emoción como terminaba el capitulo de su serie favorita, mientras que Castle reposaba su cabeza en el regazo de Beckett mirando hacia la tele. En ocasiones, Castle empezaba a cogerle la mano y acariciarla con devoción, devoción que sentía hacia ella, aunque meses atrás hubiesen discutido porque ella no le hubiese contado lo del trabajo, el entendió que ella era así, estaba cerrada, que le gustaba analizar la situación, antes de tomar una decisión. A Castle le costó poco perdonarla, sabia lo que pasaba por su cabeza, como se sentía y el gran apoyo que necesitaba para saber si hacia lo correcto aceptando el trabajo, que pensaba ella, de sus sueños. Él estuvo por y para ella, ayudándola en todo lo que necesitase en este cambio, y ademas preparando una fiesta de despedida de la 12th, donde todos querían rendir un homenaje a aquella persona que dio su vida por ellos, aquella que había evolucionado, aquella que respetaban, querían y admiraban, aunque también devastados porque no querían que se fuese. Aunque todos entendieron la gran oportunidad que se le había presentado, y que cualquiera en su lugar también hubiese aceptado.

Nada más terminar el capitulo Kate miro a Rick, esperando que dijese algo, en cambio cuando lo miro, vio que estaba muy entretenido acariciando el brazo que tenia de ella, Kate no se había dado cuenta hasta que le había prestado atención. Ahora que lo observaba con atención se dio cuenta que parecía un cachorro con un juguete nuevo, intentando buscar cada surco, recordar cada marca y saber donde tenia que apretar. Inconscientemente Beckett sonrió, recordó aquel día que le gasto la broma con su coche teledirigido y el helicóptero, ¿Es verdad que la tontería se pega?, Castle la había enseñado a vivir divirtiéndose, cometer errores, como le dijo Mongomery el le hacia bien a ella.

Mientras Beckett pensaba y analizaba cada situación que había pasado con Castle, el dejó de acariciarla para recoger un pequeño estuche que tenia guardado debajo del sofá. Cuando Kate notó aquel sutil movimiento, dejo aun lado sus pensamientos y se centro en el.

Castle se movió hasta sentarse en el sofá, dio un largo suspiro y jugueteó un poco con la pequeña caja. Ella le miro interrogante, sin saber que iba a pasar, pero no le paró siguió observándole con intriga hasta que el comenzó a hablar.

-Kate, llevo varias semanas pensando como podría decirte esto, pero allí va.- Rick comenzó a hablar sin dejar de mirarla a los ojos- Te conozco ya desde hace 5 años, he sido un plasta, un imbécil, metomentodo, quisquilloso, poco trabajador y un poco egocéntrico- sonrió de lado al ver como ella asentía con la cabeza- Pero gracias a ti, he madurado durante este tiempo, sigo siendo un Peter Pan en un cuerpo de adulto, pero tu poco a poco me sacabas del país de Nunca Jamás, has conseguido que me centre, que cambie, solo para gustarte un poco, para llegar a ser la persona que mereces tener a tu lado, se que aun no lo he conseguido, pero no estoy dispuesto a perderte, ni a perder un minuto mas Kate. -se arrodilló en el parquet y abrió el estuche dejando ver un precioso anillo con 3 diamantes pequeños, era muy sencillo como a ella le gustaba- KatherineHoughton Beckett ¿Quieres hacerme el gran honor de casarte conmigo?.

Ella lo miró, sin saber que contestarle, no sabia si era muy rápido o simplemente era muy tarde, ¿Que debía hacer ella?, tenia miedo, no quería convertirse en otra ex- mujer en la lista de Richard Alexander Castle..

*FIN DEL FLASHBACK*

Su teléfono empezó a sonar, sacándola de su recuerdo muy rápidamente, ¿Quien sera a esas horas?, decidió cogerlo, no tenia otra cosa mejor que hacer.

Beckett- contestó de mala gana.

Kate, soy Lanie -empezó a sollozar- Tienes que venir hemos encontrado un cuerpo, y parece que es el de Castle.

El teléfono callo de sus manos, no podía ser verdad, no podía no quería que eso fuese cierto, no tenia sentido, sin darse cuenta empezó a llorar, esto era un pesadilla no podía ser verdad, pensaba una y otra vez.

Gracias por leer, y los comentarios anteriores, espero que os guste, y por favor comentar, quiero saber que opináis.