¿Que Hay de real en lo vivido?
Artes 1:29
Capitulo 2: Revelaciones de una realidad difusa.
De nuevo volvía a encontrarme ante esa extraña situación, todo era oscuridad a mi alrededor, me encontraba atado de pies y manos y un extraño peso oprimía mi pecho, sin embargo la diferencia en esta ocasión es que tenia los ojos abiertos, aunque no veía nada debido ala profunda oscuridad, que volvía a notar ese extraño y familiar perfume y que a lo lejos podía sentir varias voces, aunque muy distorsionadas y difusas por lo que me veía incapaz de enterarme de nada. Ya llevaba mucho tiempo en ese estado, tanto que había perdido la noción del tiempo por completo, así que me dedique a analizar mi situación y mis pasos hasta el momento.
Después de todo estaba claro que si, por una remota casualidad, volvía al universo de EVA iba a tener bastantes problemas por irme de la lengua cuando no debía, tendría que pensar el algo para lidiar con Gendo, en ese momento no seme ocurría nada coherente pero, tenia claro que debía de andar con pies de plomo como resultase ser tan intimidante e implacable como en la serie, aparte de cabrón claro esta. No lo iba a tener fácil pero...¿cuándo he tenido suerte yo en esta vida?. Me da que nunca.
Estaba en estas, divagando en esa profunda oscuridad cuando note un intenso zumbido en mis oídos y por acto reflejo cerré los ojos. Cuando los abrí me di de bruces con un techo blanco y fue en ese momento cuando me di cuenta de la problemática de Shinji con los techos desconocidos. Ese techo significaba todo lo que temía, que me encontraba lejos de mi hogar, que había vuelto a esta confusa realidad y lo mas importante, que me las tendría que ver con Gendo tarde o temprano, estaba en una de las habitaciones del Hospital de Nerv.
Tras esos breves momentos de reflexión decidí incorporarme para estar algo mas cómodo, fue en ese momento que me di cuenta de que tenia la mano derecha atada al borde de la cama por una correa de hospital, se nota que me querían tener bien atados, tras esta revelación me dedique a estudiar la habitación, era algo pequeña y de color blanco impoluto, ese asqueroso blanco de hospital. Aparte de las maquinas de soporte vital, y el soporte para la vía que tenia puesta en el brazo no había mucho mas en la habitación, 2 puertas azules, una al frente y otra a la derecha, de las que supuse una seria la del baño y una amplia ventana al lado izquierdo de la cama con vistas a lo que supuse era el enorme jardín que había en el Geofront. En la mesita a mi izquierda había una bolsa que según la etiqueta debía contener mi ropa y un vaso de agua que me dispuse a tomar. Fue en ese momento cuando una enfermera entro en el cuarto y se sorprendió de verme despierto, tras un frió saludo se dispuso a tomarme la tensión y me dijo que iba a avisar a la Doctora para que viniera a verme, se sorprendió cuando le pedí que me desatara ya que no había dicho nada desde que entro en la habitación, se mostró reacia pero al alegar que era para ir al baño me quito la correa y la vía que tenia en el brazo y se fue. En ese momento cogí la bolsa de la mesita para examinarla y me encontré con todas mis pertenencias así como mis pantalones, los playeros estaban debajo de la mesita y la camiseta supuse que la habrían tirado, sobretodo teniendo en cuenta que estaba toda impregnada en sangre. Me quite la bata de hospital y me puse los pantalones y los playeros así como el colgante que siempre llevaba en el cuello para después dirigirme al baño y fue entonces, tras lavarme la cara que por fin pude ver una cara familiar. Hay se encontraba devolviéndome la mirada un chico de 19 años 1.85 de estatura y 70 kilos, pelo castaño oscuro, ojos negros como la noche y barba de varios días. "Los ojos negros son ojos de perro" frase que siempre recordaba cuando me miraba al espejo, pude ver una venda sobre la ceja que tenia herida y también tenia parte del brazo izquierdo vendado debido a la herida que me causo el hierro y en el brazo derecho el tatuaje de un ángel. Una chica de cara angelical, pelo blanco hasta los hombros y ojos rojos como la sangre, se encontraba estática con todo su cuerpo recubierto por dos enormes alas, solo quedaban libres de ellas sus delicadas piernas y su cuello así como un generoso escote, en su cuello llevaba un colgante con la forma de una cruz al revés y sus alas eran totalmente negras. Era un ángel caído y en su rostro se podía percibir una lagrima. Tras comprobar que la venda estaba algo manchada de sangre y la movilidad de mi brazo herido me dispuse a salir a la habitación, donde como esperaba se encontraba la Doctora Ritsuko Akagi.
Se la notaba un tanto nerviosa ante mi presencia, lo que me resultaba normal debido a la información que le di antes de caer inconsciente, tras un leve saludo de cortesía me dijo que la acompañara a su consulta para poder cambiarme las vendas apropiadamente, tras asentir con la cabeza la seguí por el pasillo. El camino fue en total silencio por mi parte, aunque notaba que la gente me miraba de forma bastante extraña al pasar, y me imaginaba porque era. Una vez en su consulta me dijo que esperara unos segundos mientras "despachaba" a su anterior paciente por lo que decidí apoyarme en la pared mientras esperaba, segundos después una camilla salía por la puerta y dos zafiros rojos se entrelazaron con 2 perlas negras, ante mis ojos se encontraba Rei Ayanami tan real como nunca pensé que podría verla, a pesar de la fugacidad del encuentro pude contemplarla en todo su esplendor, ese pelo tan azul como el cielo, esa piel blanca y delicada como la mas fina porcelana y ese aura de fragilidad que la rodeaba a pesar de su estoica mirada e de reconocerlo, se me debió quedar cara de bobo al verla y es que ella siempre fue de mis personajes favoritos. Tras recobrar el sentido me dispuse a entrar y me lleve la 2° sorpresa, aunque era de esperar, junto a lo doctora estaba su ayudante, la exuberante Maya la que he de reconocer como uno de mis grandes amores platónicos, creo que la doctora me estaba hablando mientras yo miraba atónito a Maya así que simplemente asentí con la cabeza y senté en la camilla como se me indico.
Primero lo básico, comprobación de las pupilas, me tomaron la tensión, comprobación de los reflejos, una rápida oscultacion para ver como respiraba, etc, etc, todo esto mientras Maya iba tomando nota detalladamente una vez echo esto, la Doctora se dispuso a mirar unos papeles mientras Maya comenzó a cambiarme el vendaje y puso una cara de descontento al ver mi espalda.
-Una vista poco alentadora ¿verdad?-dije con una sonrisa irónica
-Vaya, al fin hablas-me contesto sorprendida-nunca pensé que fueras una persona tan poco habladora-dijo quitándome esta vez la venda de mi ceja-parece que aquí no te va a quedar marca, en cuanto a lo de la espalda, no es la primera vez que la veo
-Soy de los que hablan cuando es apropiado¿cuándo me has visto la espalda?-pregunte curioso
-Ayer me toco ponerte los vendajes y quitarte la ropa, fue entonces cuando vi todas esas cicatrices que tienes en la espalda y...el resto del cuerpo-comenzó a ponerme la nueva venda en el brazo-¿puedo preguntarte como te las hiciste?
-Dejémoslo en que son recuerdos de una vida pasada-comente tajante- cambiando de tema¿así que me has visto desnudo?-con esto conseguí que se sonrojara por completo mientras asentía con timidez-Entonces creo que lo mas apropiado seria que yo te viera a ti desnuda también ¿no crees?-Con esto conseguí que se pusiera aun mas roja si es que era posible, parte de que era incapaz de darme una respuesta coherente-Tranquila, solo estaba bromeando, no seria muy educado por mi parte pedirle algo así a una chica tan encantadora y de la que ni siquiera conozco el nombre-añadí con una sonrisa tranquilizadora
-Ma...Maya Ibuki-contesto tímida
-Encantado de conocerte Maya, puedes llamarme Lex
-De...de acuerdo-dijo titubeante-bueno, esto ya esta, aunque puede que te quede cicatriz
-Genial, una mas para la colección
-Si, bueno...mejor voy a buscarte una camisa para que te pongas encima- y tras decir esto salió de la habitación
A todo esto, ya hacia un rato que me había dado cuenta que la Doctora Akagi seguía nuestra conversación con cierto interés, por lo que decidí darle toda mi atención para, con un poco de suerte hacerme una idea de sus intenciones y planear mi papel en todo esto de ahora en adelante.
-Bueno ¿que tal si pasamos del estudio a la practica Doctora? –con esto conseguí pillarla algo desprevenida- ¿qué es lo que quiere decirme o saber?
-¿Quién eres y que demonios haces aquí?-contesto tajante
-Bueno, supongo que la Teniente Katsuragi le habrá informado sobre mi identidad y en cuanto a lo otro, creo que es obvio que estoy aquí para que me curen ¿no cree usted Doctora?- me gire para poner hablar con ella cara a cara
-Déjate de juegos, sabes perfectamente a lo que me refiero
-se mas cosas de las que se imagina Doctora, pero ese no es el caso a tratar ahora
-¿A no?-contesto entre contrariada y sorprendida- pues a mi si que me parece que es el caso a...
-El caso es-la corte- que usted no es la persona indicada con la que he de tratar, sino el Comandante Ikari, estoy seguro de que él ya esta informado de mi presencia aquí y del pequeño secreto que le confíe mientras caía inconsciente.¿Por cierto cuanto tiempo llevo dormido?
-¿Como demonios sabes quien es el Comandante Ikari?-la pobre no salía de su asombro, manteniéndose siempre en su rol frió y profesional.
-Ya se lo dije, se mas de lo que se imagina, pero no ha contestado a mi pregunta
-Has estado dormido 4 días, por eso tus heridas están mejor
Según mis cálculos al haber pasado 4 días, Shinji ya debía de estar viviendo en casa de Misato, por lo que el 4° Ángel estaría al caer, si no había aparecido ya claro, lo que después daría a la huida de Shinji, debía tomar una posición ya y aunque en ese momento no me di cuanta de lo que podían causar con mis actos, decidí tomar medidas en el asunto, primero para asegurarme mi propia supervivencia, después ya vería que hacer al respecto de lo demás.
-Quiero hablar con el Comandante-dije tras unos minutos de silencio- entonces les diré lo que quieren saber
Quiso replicar, mas no le dio tiempo ya que en ese momento apareció Maya en escena con varias camisetas en su mano y cara como de saber que había interrumpido algo-No sabia que talla usabas así que traje unas cuantas camisetas que encontré por ahí- alego para explicar su demora. Tras encontrar una camiseta de mi talla y previo paso por la habitación para recoger mis pertenencias me dispuse a seguir a la Doctora por los pasillos de Nerv hacia el despacho de Gendo Ikari. El camino fue bastante largo, en ese momento de di cuenta de porque Misato se perdía tanto, ya que era un autentico caos de pasillos, ascensores y escaleras mecánicas. Así tras lo que a mi me pareció una eternidad llegamos ante las puertas del despacho del Comandante y una vez mas me toco esperar fuera mi turno para entrar. A través de la puerta pude oír lo que parecía una pequeña discusión, pero enseguida me pidieron que pasara y ahí ante mis ojos en su inamisible posición y tras esa enorme mesa se encontraba uno de los hombres mas temibles de la tierra en ese preciso instante. Gendo Ikari, Comandante en jefe de Nerv.
En ese momento note como parte de mi seguridad se iba por el desagüe y es que realmente llegaba a intimidar su presencia, mas de lo que nunca imagine lo cual añadido al silencio que había en la sala y que duro hasta que tome asiento en un sillón enfrente de su mesa le daban a la situación un toque aun mas inquietante. A su lado y mirándome como si fuera un bicho raro estaba el Sub-comandante Fuyutsuki, por la pinta era el mas escéptico de todos los presentes.
-Así que usted es Alejandro Sanmiguel González-dijo Gendo en un tono firme e intimidante-¿sabe que acaba de interrumpir una importante reunión?
-Si de verdad fuese tan importante, no me habría dejado entrar-Dije con una convicción y seguridad de la que carecía por completo. No se como lo conseguid pero reuní el valor suficiente para encontrar mi voz sin que se notara que estaba nervioso, si quería tener éxito en lo que iba a intentar dependía de lo convincente que sonara y de que fuera capaz de devolverle a Ikari todos sus juegos intimidatorios, estaba claro que yo jugaba con desventaja lo cual le daba a el mas seguridad.
-Según me ha informado la Doctora Akagi aquí presente, hace dos días usted revelo cierta información que se considera clasificada y de dominio reservado, así como la formulación de lo que fue denominado por parte de la Doctora de una "predicción" sobre la batalla con el tercer Ángel¿me equivoco en algo?
-En absoluto, aunque he de matizar en que en ese momento me encontraba bajo la influencia de medicamentos que me produjeron ciertos delirios-creo que no soné en absoluto convincente
-Por otro lado-continuo haciendo caso omiso de mi respuesta- he hecho que investigaran los datos que dio sobre su persona a la Teniente Katsuragi y he de decirle que en ningún sitio se hace referencia sobre su existencia, lo que sumado a su conocimiento sobre los Ángeles me indican que debe pertenecer usted a alguna organización encubierta
-Y no se le a ocurrido pensar que no hay datos sobre mi simplemente porque no soy de este país-replique con toda la ironía que pude
-No bromee Señor Sanmiguel-dijo en esta ocasión Fuyutsuki-si es que ese es su verdadero nombre
-Por supuesto que lo es, no suelo jugar con mi identidad, no soy de esos que se cambian el apellido por el de su mujer a la primera de cambio-esta vez mire fijamente a Gendo consiguiendo una reacción directa de él, así como un gesto extraño por parte de Fuyutsuki. Había tocado un punto sensible y la reprimenda no seria pequeña
-No bromee-dijo Gendo levantando aun la voz y usando un tono aun mas intimidatorio, si es que era posible-si no nos da las respuestas que queremos tendremos que tomar medidas extremas al respecto, después de todo usted es prescindible.
-No trabajo con ninguna organización si es eso lo que le preocupa, ni Seele, ni la O.N.U, ni ninguna organización por el estilo. Voy por libre y créame no soy tan prescindible como cree, no tanto como usted al menos
Estaban empezando a parecer confundidos, en poco tiempo no solo había echo una clara referencia hacia el pasado del Comandante sino que estaba claro que conocía la existencia sobre Seele y si sabia su existencia era cuestión de lógica que pudiera saber sobre el plan de complementación humana
-¿Quien es usted?-Ikari clavo su mirada en mi
-Un vagabundo
-¿Quién es usted?
-No soy un Ángel si es eso lo que les preocupa
-¿Quién es usted?- se notaba que se estaba impacientando
-Alguien que puede ayudarte a conseguir tu propósito Gendo-dije apóyanos los codos en el sillón y adoptando una posición igual a la suya. Esa respuesta si que le había sorprendido y no solo a él
-Y como se supone que un mocoso como tu puede ayudarme
-Tengo información privilegiada sobre muchas cosas, tanto del pasado como del presente...y puede que de lo que venga en el futuro
-Y espera que me crea algo así, de un crió al que en mi vida he visto-soltó una carcajada-ni siquiera existes en ningún registro, podría matarte ahora mismo y nadie te echaría de menos dado que oficialmente no existes-pude notar una sonrisa de contento ante sus palabras
-Máteme si así lo cree correcto, pero entonces nunca sabrá porque conozco el hecho de que se quemara las manos sacando a la primera elegida de su entry plug tras el fallido intento de activación
-¿Como demonios?-logro decir un totalmente confundido Fuyutsuki, la Doctora Akagi seguía callada en un rincón pero podía notar su expresión de desconcierto. Ikari simplemente permanecía en silencio analizando la situación
-Doctora Akagi¿cabe la posibilidad de que este mocoso entrase en el sistema y consiguiera esa información?
-Imposible, el Magi no a detectado ningún tipo de intrusión en meses, de todas formas hemos investigado a fondo y no hemos encontrado ningún lugar en el que halla podido residir o simplemente acceder a un ordenador, nadie lo ha visto es casi como un...
-¿Fantasma?-la corte-no, ya se lo he dicho antes solo soy un simple vagabundo, hace ya mucho que inicie mi viaje y como pueden ver solo tengo lo que llevo encima. Si quieren una prueba de ello les daré una pista, como pueden apreciar soy extranjero y mi país de procedencia es España, busquen a partir de ahí, seguro que encuentran algo.
-¿En que esta pensando señor González?-Como me imaginaba, Gendo las cazaba rápido
-Colaboración, yo se información que tu ustedes necesitan y que les resultarían provechosas para sus planes y ustedes pueden conseguirme todo lo que necesito
-¿Y que es lo que necesita?
-Un lugar donde vivir, soy un hombre con aspiraciones simples pero...habría una condición
--Como no, en todos los tratos siempre hay una, pero le advierto nosotros también pondremos las nuestras
-Necesito total acceso a los pilotos, un puesto en el Dogma central junto a la Teniente Katsuragi que me permita pasar desapercibido, la re-colocación de la primera niña en un apartamento en su mismo bloque de edificios así como otro para mi propio uso, me será mas fácil vigilarlos si todos viven en el mismo sitio. Ah! y...un buen suelto...¿no quiero pasar hambre sabe?
-¿Y supongo que se creerá usted que voy a acceder a todas sus peticiones de buenas a primeras?-su tono sonaba afilado-Mira mocoso, bajo ningún concepto voy a permitir que entres en contacto con ninguno de los pilotos, ni te voy a dejar que campes a tus anchas por mis instalaciones ¿acaso se cree que nací ayer?
-En absoluto-dije en un tono frió- mas bien sobre abril del 67
-¿Te las quieres dar de listo mocoso?-dijo levantando la voz y apoyando las manos sobre la mesa, la postura que tomo era realmente intimidante, pero me mantuve todo lo firme que pude-pues veremos que tan listo eres entonces-dijo tocando un botón de su mesa-Seguridad vengan a mi despacho de inmediato
Al instante entraron en la sala dos tipos trajeados y con mas pinta de gorilas de discoteca que de agentes de seguridad, y que se pusieron cada uno a un lado de mi asiento.
-Se va a pasar una temporadita a la sombra señor González¿sabia ya que eso iba a pasar?-pude ver una sonrisa de total contento en su cara. Pero la diosa de la fortuna es imprevisible y en ese mismo instante empezó a soñar la alarma de ataque de Ángel, el 4° estaba cerca y era una carta que debía jugar rápidamente.
Ritsuko salió corriendo hacia el Dogma central nada mas escuchar la alarma, Fuyutsuki por su parte inicio un lento camino hacia la puerta a la vez que Gendo se acerco y se planto frente mi cara-es una pena-sentencio- me hubiera gustado estar presente mientras le "metían en la cabeza" que no debe jugar con los mayores, cuando ni siquiera conoce el juego, si me disculpas ahora tengo un Ángel del que encargarme-dicho esto se dirigió hacia donde estaba Fuyutsuki
-No tan deprisa Gendo-dije sin mirarlo, puesto que estaba a mis espaldas-le estaré esperando para hablar cuando haya acabado la batalla
-Siento desilusionarle, pero no veo ningún motivo por el que volver a perder el tiempo con usted
-Oh, lo hará cuando 2 civiles suban a bordo del Eva 01-dije alto y claro para que pudiera oírme y aunque no me di la vuelta note que se quedo parado por la impresión al oír esto-hasta pronto Gendo-poco después sentí como se cerraba la puerta.
-Bueno chicas-le dije a mis captores-soy todo vuestro¿tratadme con cariño vale?-como repuesta reciba un golpe en la nuca con la culta de la pistola de uno de ellos que me dejo inconsciente. Cuando recobre la conciencia estaba atado a una silla donde me pase unas cuantas horas recibiendo las "caricias" de los 2 guardias de seguridad los cuales se divertían al ver que ni me quejaba, tras eso me llevaron a rastras hacia una celda y me arrojaron dentro como un saco de patatas. Como pude me levante para echarle un ojo a la celda, un camastro cochambroso, un retrete que de solo mirarlo daban ganas de vomitar, y un lavabo sobre el que me abalancé, tras abrir el grifo procedí a aclararme la cara para luego ver correr la sangre desagüe abajo. Pude ver por el reflejo que me ofrecía un roto espejo que ay había, que tenia un corte en la mejilla izquierda producto de los continuos golpes que recibí en esa zona, aparte tenia la nariz rota, el ojo derecho totalmente hinchado, y la herida de la ceja se había vuelto a abrir. Si señor, habían hecho un buen trabajo, así que lo único que me quedaba por hacer era echarme en el camastro a esperar a que vinieran de nuevo a buscarme. Por suerte solo tardaron 2 horas en venir lo que me dio tiempo a recobrar las fuerzas.
-Me alegro de verle señor González, sabe no tiene muy buen aspecto -una vez mas me encontraba delante de Gendo, el cual había vuelto a adoptar su ya característica posición y tenia un tono de voz algo mas relajado.
-Si, bueno, el servicio de habitaciones es pésimo ¿sabe, y yo también me alegro de ver que todavía no ha cambiado su apellido por el de Akagi
-Vera he estado dándole vueltas a lo que me dijo antes, y me he dado cuenta de que he sido un poco rudo con usted
-¿Esos chicos subieron al Eva cierto?-me dio el gusto de sonreír irónicamente frente a el-ya le dije que volvería a hablar conmigo
-El que haya acertado, no le da derecho a tratar así con un superior
-¿superior?
-Se le concederá el rango de Alférez y acatara la función de ayudante de la Teniente Katsuragi, eso será de manera oficial, de manera extra-oficial trabajara para mi y nos ayudara con sus conocimientos, si es que quiere seguir vivo. También se le dará un apartamento en el mismo bloque que la Teniente, así como se le otorgaran los pertinentes permisos de residencia, pasaporte, permiso de conducción y demás, por lo que tendrá que proporcionarnos algunos datos suyos para poder prepararlos de la manera mas legal posible. Mañana tendremos todos los papeles listos, así como algo de dinero para que pueda asentarse en la ciudad y su uniforme. Pasado mañana empezara a desempeñar sus funciones.
-Una bonita cortina de humo si, señor...pero que ocurre con mi petición en cuanto a la Primera niña.
-¿Ha que viene ese interés por la Primera niña...Alférez?
- ¿Es una de las pilotos no? Y como tal creo que se merece un mejor lugar para vivir que el que tiene actualmente, nada mas- no quería levantar mas sospechas de las debidas.
-También será trasladada mañana
-¿Y que condiciones va a poner Comandante?
-Si en algún momento la información que nos facilite es errónea, nos oculte algo o simplemente falle en una predicción como la que hizo el otro día es hombre muerto ¿entendido?
-He de suponer que tenemos un trato-Gendo asintió con la cabeza-bueno, siendo así...-tome una postura mas relajada en mi asiento- solo queda una ultima cuestión importante...¿alguien tiene un cigarrillo?
Ninguno de los presentes en la sala debió pillar el chiste, por lo que me mandaron sin mas hacia la enfermería para que me curaran las heridas producto de la paliza que me dieron los guardias de seguridad. Ritsuko debía estar sobre aviso de mi llegada, pero Maya no, y se sorprendió bastante al verme llegar en ese estado, es mas pude notarle un deje de preocupación por lo que me había pasado. Tras limpiarme bien las heridas me dio 3 puntos en el corte de la mejilla y uno mas en el de la ceja, tras esto los tapo con una pequeña venditas, la nariz volvió a colocármela en su sitio y puso otra vendita sobre el tabique, pero el ojo...eso ya era otro cantar, debido a los ojos se me hincho demasiado y casi no podía ver. Tras un vistazo rápido de la doctora y que esta determinara que no habría sufrido daños grabes, decidió que lo mas beneficioso seria taparlo hasta que se recuperara, por lo que me hizo una cura rápida para luego taparlo con un parche autoadhesivo del tamaño del ojo y que lo cubrió por completo, no me gustaba para nada el aspecto que me daba, era igual que el que le ponen a los niños pequeños cuando tienen un ojo vago. Por suerte mi cara de disgusto fue advertida por Maya.
-Espera, tengo algo que puede que te guste mas- dijo rebuscando en los cajones, mientras Ritsuko la miraba con cara extraña-Toma, me dijo sujetando algo en la mano, tras un buen rato de búsqueda.
Lo que me dio fue uno de esos "famosos" parches negro, estilo pirata que tanto se veían en las películas-vaya, gracias-dije sin esconder mi asombro para después ponérmelo- esto si que es mucho mas practico.
-Una cura no ha de ser practica, sino eficaz
-Bueno, y ahora que, me mandáis de vuelta a mi "suite" de hotel
-De momento, te vas a venir conmigo a la cafetería, has estado 4 días a base de suero y eso no es bueno para tu cuerpo, necesitas comer algo. Después iremos a administración, para que te asignen un lugar donde pasar la noche. Dicho esto, salimos de la enfermería.
Mientras salíamos camino a la cafetería, Ritsuko no dejo de mirarme como si fuera un bicho raro, una vez cogí algo para picar y tomamos asiento ella se dispuso a contemplar su café mientras yo iba a lo mío, tenia intención de decirme algo, por eso me no me dejaba solo, pero estaba visto que no tenia la convicción suficiente para preguntar. Odiaba hacerlo, pero tome la iniciativa.
-Seguro que se esta preguntando que cojones pinto aquí, como se tanto y que intereses tengo en todo esto ¿verdad?
-¿No fue casualidad que la teniente Katsuragi te encontrase verdad?
-Los caminos del señor son misteriosos-tome un trago de mi bebida-las fichas fueron puestas en el tablero para ser movidas, pero, líbreme dios de saber porque fueron colocadas así.
-¿De que lado estas¿cómo supiste esos datos del pasado del Comandante?
-Estoy donde estoy, y no en otro lugar. En cuanto a eso...lo se de la misma manera que se que es el cerebro de su madre el que se encuentra dentro del sistema Magi. La información esta ahí, solo hay que saber leerla adecuadamente.
-Como es posible...como puedes saber eso sin pertenecer a ninguna organización o movimiento y también esta claro que no eres un Ángel, hubiésemos detectado el patrón azul de inmediato o visto el núcleo S2 en los escáner que te hicimos, esto...esto no tiene ningún sentido científico, ni siquiera una explicación divina.
-Oh...por favor no mentemos a las divinidades vale, al igual que usted soy un hombre de ciencias, ateo, no creo en la existencia de Dios, se lo que se porque lo se y punto. Eso es lo que necesita saber por ahora, quizás en el futuro obtenga alguna respuesta mas.
Se la notaba descontenta con mis respuestas, pero no podía revelarle a nadie que sabia lo que sabia porque me había visto la serie de televisión y me sabia bastante bien casi todos los hechos que iban a acontecer a lo largo de la guerra contra los Ángeles, no solo me tendría por un loco, sino que no podría hacer nada de lo que pensaba hacer o buscar un modo de regresar a mi realidad. Estaba en estas cuando por la puerta de la cafetería aparecieron 2 figuras conocidas una morena de pelo corto y una de pelo Violáceo mas largo.
-Vaya, mira que sorpresa-exclamo Misato-Maya me había comentado que estabas mejor pero, no esperaba encontrarte aquí. Me alegra ver que estas bien, aunque no tengas muy buena pinta claro.
-El estar inconsciente da hambre-dije tras tragar un bocado de mi plato-gracias por tu interés Teniente Katsuragi, aunque supongo que ya se habrá enterado del porque de mi aspecto.
-Por favor, déjate de formalismos puedes llamarme Misato ¿os importa si nos sentamos con vosotros?-Asentí con la cabeza ya que a Ritsuko no parecía importarle, por lo se dispusieron a tomar asiento- Si, Maya me ha comentado que has tenido un pequeño encontronazo con el Comandante, algo referente a que no te presentaste a tiempo a tu asignación de destino o algo así.
-Si bueno...supongo que no voy a estar en la lista de regalos de navidad del Comandante-Tanto Maya como ella se echaron a reír mientras Ritsuko tomaba un trago de su café.
-Así que vas a trabajar aquí ¿no, como es que no me dijiste nada cuando te encontré el otro día.
-Lo se, fui algo descortés, pero es que no tenia pensado conocerte hasta mi entrada a trabajar, además has de reconocer que no es que fuese el momento mas adecuado para presentaciones- Conteste, metiendome ya en mi papel
Ella asintió en comprensión -Oye Lex¿que vas ha hacer cuando salgas de aquí?
-Precisamente-corto Ritsuko-tenia pensado llevarle a administración después para que le asignasen un lugar donde pasar la noche. Todavía esta bajo observación y necesitamos tenerlo donde podamos localizarlo.
-mmmm-Misato se puso pensativa-puedes pasar el tiempo que necesites en mi casa si quieres, teniendo en cuenta que le salvaste la vida a Shinji, es lo mínimo que puedo hacer por ti.
-Eh, bueno- he de reconocer que esto si que me cogió desprevenido y por la expresión de Ritsuko debió de hacerle gracia el verme desarmado y confuso por primera ver en el día-no quisiera ser una molestia
-No, en absoluto, es mas Shinji seguro que se alegra de verte, el también vive conmigo ¿sabes?
-Si, supongo que estará bien. Bueno, entonces asunto solucionado ¿no?
-Eso parece, así pues mi presencia aquí ya no es necesaria, si me disculpáis me voy a mi despacho, tengo papeleo que hacer
-Un momento Doctora-la pare antes de que se levantara-en realidad, vera necesito que me recete ciertos medicamentos que necesito, no se lo comente en la prueba pero sigo un tratamiento y no puedo cortarlo
-¿Que clase de tratamiento es?- me dijo con un tono sospechoso
-Mejor se lo digo otro día, es algo "privado" ya sabe, rollo doctor paciente.
-Como sea, dile a Maya que necesitas y que ella te lo de, yo tengo mucho que hacer. Adiós- y se fue sin decir mas
-Siempre es así de "amable"con todos ¿o es que le caigo bien?
-Tranquilo trata así a todos- a Misato le izo bastante gracia la broma- bueno que tal si vas a buscar lo que necesitas. Yo te esperare en el Parking para irnos.
Tras asentir, seguí a Maya hacia la consulta en la que había estado con anterioridad, durante el camino se la notaba incomoda por el silencio . Una vez allí esa incomodidad fue sustituida por sorpresa ante mi petición.
-¿Seretide y analgésicos?
-Paracetamol si tienes, sino me sirve cualquier cosa parecida
-Pero que clase de mezcla es esa
-El seretide lo tomo desde crió, ya sabes, tratamiento básico para el asma y los analgésicos...bueno ¿recuerdas mi espalda?-asintió con la cabeza- el dolor crónico venia de serie con las cicatrices
-um, entiendo- su cara se oscureció un poco ante esa revelación lo cual la hacia aun mas guapa. Si vale, he de reconocer que ella siempre a sido mi favorita de todo el plantel femenino de la serie- no tenemos paracetamol, pero toma estas-me dijo pasándome un pequeño frasco- servirán perfectamente para lo que necesitas- les eche un vistazo mientras ella buscaba la otra medicina, eran pequeñas y de color rojo, me tome un par para aguantar la noche. Una vez recogidas las medicinas me acompaño hacia el parking y por el camino se atrevió a hacerme una pregunta-
-¿puedo preguntarte algo?
-tu dirás
-¿Que significa ese colgante, es decir, no es que sea muy común ver a un hombre con algo así puesto.
-Ahh, el colgante-dije tocándolo con mi mano derecha, se trataba de una pequeña cinta de cuero con un cascabel plateado en el centro. Un collar de gato para ser exactos- de pequeño solía perderme mucho, así que mis padres decidieron ponérmelo para tenerme siempre localizado-le dije con una media sonrisa
-¿hablas en serio?-dijo extrañada
-No, pero esa historia es mas interesante que la real, tanto que he llegado a creérmela-suspire-digamos que fue un regalo de alguien importante para mi
Ella solo asintió con la cabeza mientras llegamos ala entrada del parking donde pude ver a lo lejos a una impaciente Misato sentada sobre el capo de su coche. Me despedí de Maya de la manera mas cortes posible y me dirigí hacia el coche donde Misato me echo una pequeña reprimenda por llegar tarde. El camino a su apartamento fue rápido y trascurrió sin que mediáramos una palabra. Una vez en la puerta Misato me dio la bienvenida y tras cerrar la puerta fue a buscar a Shinji a su cuarto.
-¿Alejandro?-dijo un extrañado Shinji al verme
-Vaya, veo que aun te acuerdas de mi chaval, y no hace falta formalidades, llámame Lex por favor-el simplemente asintió con la cabeza, tan tímido como de costumbre
-Lex se va a quedar aquí hasta que Ritsuko vea que esta en perfecto estado, así que vamos a tener un nuevo compañero de piso. Voy a cambiarme y cuando vuelva lo celebramos ¿de acuerdo?
Shinji parecía algo incomodo ante mi presencia, como no sabiendo como actuar, cosa que conociéndolo era normal simplemente se sentó al ver que yo hacia lo mismo permaneciendo en un incomodo silencio para ambos.
-¿qué te ha pasado en la cara, no recuerdo que tuvieses tantas heridas el otro día?-pude notar ciento tono de interés en su voz, aunque muy mezclado con su nerviosismo.
-Si bueno, he conocido a tu padre y al parecer no le caigo muy bien.
Shinji se congeló al oír eso, como si todos los miedos sobre su padre salieran a la superficie de nuevo-Lo siento-fue lo único que acertó a decir con la mirada fija en el suelo.
-No hace falta que pidas disculpas por el, no tiene nada que ver contigo. Tranquilízate vale
-S...si...bu...bueno es que yo...veras-no sabia como continuar la frase- que...quería darte las gracias por lo del otro día, por mi culpa te heriste en el brazo y yo...
-He, tranquilo vale, como ya te he dicho o hay por que estar nervioso y no te preocupes por mi brazo yo estoy bien, la costumbre obra milagros, lo importante en ese momento era que a ti no te pasara nada, si no hubiera reaccionado a tiempo vete a saber lo que te hubiera pasado.
-Eso es cierto-dijo Misato ya en su ropa de andar por casa, que todo se ha dicho, hizo que la temperatura de la estancia subiera unos cuantos grados-este chico a demostrado ser todo un valiente ¿ que tal si hacemos un brindis por tu salvador?
-No, no lo creo conveniente, en todo caso el brindis habría que hacerlo por Shinji-este me miro contrariado- ya me han contado lo que hiciste el otro día chaval, si alguien aquí es valiente, ese eres tu, se necesita mucho valor para hacer lo que hiciste-el simplemente titubeo antes de asentir con la cabeza para luego dirigirse ala cocina alegando que debía preparar la cena, mientras Misato soltó su ya característico grito de guerra de después de tomar una cerveza, que la verdad, así en vivo y en directo impresiona bastante, poco después estábamos cenando tranquilamente y a modo de agradecimiento por su alojamiento me ofrecí a lavar los platos. Una vez todo recogido y habiéndose retirado ya Shinji a su habitación y Misato en la ducha cogí una cerveza de la nevera y salí al balcón para disfrutar de las vistas mientras reflexionaba. Realmente hoy había tomado una decisión bastante arriesgada y es que ponerse del lado de Gendo, estaba claro que no me iba a traer muchas alegrías, iba a tener que medir cada uno de mis pasos a partir de ahora y temía no ser lo suficientemente previsor o calculador como para poder tratar con Gendo de igual a igual, después de todo el siempre había sido un manipulador y yo aun estaba empezando. Pero una cosa estaba clara y es que las fichas ya estaban sobre el tablero y dentro de poco daría comienzo la partida ya fuera para bien o para mal.
-¿No crees que eres demasiado joven para beber?-dijo Misato sacándome de mis pensamientos
-Soy mayor de edad, tengo edad suficiente para beber, conducir y endeudarme con la hipoteca de una casa-dije tras echar un trago
-¿Así? Pues a mí no me parece que tengas 21 años jovencito-dijo en un tono divertido
-Como ya sabes, no soy de aquí, en mi país la mayoría de edad se consigue a los 18 y ya tengo 19
-Cierto...-se quedo pensativa- me habías dicho que eras de España ¿no?-por lo que yo se por allí solo sobrevivieron un par de ciudades tras la inundación de gran parte de la península tras el 2° Impacto
He de reconocer que me sobrecogió saber el futuro de mi país en esa realidad, aunque me centre en pensar que no era real-Si bueno...son tiempos duros, por eso cambie de aires, pero como pudiste ver las cosas no me salieron muy bien, en el aeropuerto me perdieron las maletas, gaste mis últimos yenes en el viaje hasta aquí y para remate ataca uno de esos Ángeles, no es que tenga mucha suerte últimamente-no se si sonó convincente o no, pero fue lo primero que seme ocurrió para salir al paso, por al expresión de su cara creo que le sirvió.
Conversamos un poco sobre cosas sin importancia mientras fumábamos unos cigarrillos y después nos fuimos a acostar, ella a su habitación y yo en la que en un futuro seria ocupada por Asuka. Me cambie y me puse una vieja camisa de hombre para dormir que según Misato había sido de un antiguo novio y que me había dejado al saber que no tenia mas que lo que llevaba puesto. No tarde en imaginarme de quien era la camisa, pero en lo que si que tarde fue en conciliar el sueño, y es que a pesar de lo largo que había sido el día y el cansancio que llevaba encima, no tenia ni pizca de sueño. Así que simplemente me eche en la cama escuchando la música de mi mp3, fiel compañero de viaje que me había seguido hasta aquí junto a algunas otras de mis pertenencias. Tras unas horas de divagaciones por fin me quede dormido, había comenzado mi nueva vida en Neo-Tokio 3.
Continuara.
