Al llegar a la oficina de la Hokage, ambas estaban más nerviosas de lo que creían, no sabían al cien por ciento por lo que pasarían, pero más que nada ambas tenían un miedo tremendo al no saber cómo controlar lo que llevan en su interior.

-Sakura, Hinata…aaahh…-soltaba un suspiro Tsunade- supongo que ya saben porque las eh llamado con tanta urgencia.

Ambas chicas cruzaron una mirada de entendimiento, ambas sabían a su forma que el día había llegado.

-Hai, sensei. Uuuhh… nos hemos dado cuenta de la situación. Nata y yo lo habíamos platicado hace unos días.

-¿Unos días? Explíquense por favor. –pedía la Hokage con gran curiosidad.

-Creo que…ambas eehh…de-debemos contar nuestra parte Sakura-chan. –decía Hinata mirando detenidamente a Sakura.

-Está bien, empezare yo entonces. Nos comenzamos a percatar de que algo estaba cambiando hace cuatro días Tsunade-sama; todo empezó cuando por separado comenzamos a tener…eeehhh…no sé, creo que se le podrían llamar sueños…así que comenzare con el mío.

SUEÑO DE SAKURA

"Dentro de un claro en el bosque, me encontraba recostada sobre una cama echa de flores y hojas. El claro estaba completamente alumbrado por un sol tan resplandeciente que me hacia sonreír de tan solo sentir sus rayos sobre mi; sin embargo lo raro era ese mismo sol. El sol, era de un color rojo tenue, con cierto amarillo en el.

Mientras comenzaba a pararme comencé a sentir la tierra moverse debajo de mi. Al sobresaltarme un poco me pare deprisa sin saber que estaba pasando. Brinque y me sostuve cobre una rama, esperando a ver qué pasaba. Poco a poco la tierra comenzó a levantarse hasta formar la silueta de un dragón.

Esa misma silueta al ser alumbrada por los rayos del sol que antes se posaban sobre mí, tomo esa misma luz que se emanaba y se levanto del suelo, convirtiéndose en un dragón verdadero.

El dragón era lo más hermoso que había visto en toda mi vida. Tenía unos ojos dorados, con un toque de un café tan claro como la arena. Su cuerpo era inmenso, color rojo como los rayos del mismo sol rojo que nos iluminaba en ese momento. Su gran figura flotaba sobre mí; sin embargo, a pesar de lo intimidante que se llegaba a ver, me sentía en calma, hasta que se acerco a mí y me comenzó a hablar.

-Sakura, no sabes cuánto espere por conocerte. Esperaba que fuera bajo diferentes circunstancias, pero sé que es imposible. –Comenzó a decir el dragón- Mi nombre es Hi, y soy no solo tu protector, sino que también quien vive en ti.

-¿Vivir en mi?, Esto es un sueño no

-Mmm…si quieres llamarle así, pues sí, esto es un sueño- le contestaba el dragón con una sonrisa de cierta manera hermosa y a la vez aterradora.

-Está bien, te creo. De cierta manera tengo que aceptarlo ¿no es así?-contestaba Sakura sentándose sobre la rama del árbol.

-Me temo que si mi niña. Por ahora lo que necesito que entiendas es que debes de ser fuerte ante lo que viene, se que eres alguien que puede resistir y oponerse ante todo obstáculo que se sobreponga. Con el paso de tu nueva misión te iré enseñando a controlar mi poder, que ahora es tu poder; te enseñare a invocarme cuando lo necesites y te enseñare a defender lo que más amas.

-Pero, espera, no se toda la historia aun. Solo sé que una amiga y yo al nacer fuimos destinadas a esto, pero ¿Por qué nosotras? ¿Qué es lo que debemos hacer, a que le debemos temer?

-Todo a su tiempo Sakura, Tsunade les explicara todo a detalle. Mi trabajo por ahora era advertirte, y es lo siguiente. Necesito Sakura, que entiendas lo que vas a poseer y de lo que podrás ser capaz con estos poderes. Soy el dragón de la tierra y el fuego, elementos que juntos pueden devastar lo que tengan delante, tendrás los poderes de ambos elementos, serás una sola con ellos.

-¿Es por eso que puedo alterar la tierra si lo pienso o más bien si la toco?

-Jajaja, con que ya has manejado algo de uno de los elementos eh-Ante la declaración Sakura solo se sonrojo y evadió la mirada de Hi- No es de apenarse, al contrario me alegro, que los elementos ya estén respondiendo a ti. Ahora mi niña es momento de despedirnos por el momento, te veré pronto Sakura y recuerda, se fuerte.

-Espera, ¡ESPERA! ¡HIII!"

FIN DEL SUEÑO DE SAKURA

-Y…con eso desperté Tsunade-sama, recuerdo todo lo que Hi me dijo, y eh probado en alterar la tierra de nuevo y…ha funcionado.

-Ya veo, Hi tiene razón Sakura, yo les terminare de explicar todo cuando Shizune regrese, ahora Hinata, comienza a explicar tu parte por favor.

-H-Haai. EEhhmmm…Bueno lo mío fue un poco diferente Tsunade-sama. Yo no me encontraba dormida.

-¿No estabas dormida? ¿Entonces no fue un sueño?

-Eh, si lo fue…bueno, eso creo…s-se sentía como si fuera un sueño…

SUEÑO DE HINATA

"Hace tres días estaba en la cascada del bosque que está detrás del monumento Hokage, muchos no saben que si te adentras en el te encuentras con una cascada gigante. Desde que comencé a entrenar mi propio estilo, procuro entrenar sobre agua, o estar en contacto con ella ya que me permite perfeccionar el control de mi chakra.

Ese día mientras entrenada sobre el agua, al crear una serie de gotas de agua, llenas de chakra a mi alrededor, todo se comenzó a inmovilizar, me comencé a sentir extraña y baje mis brazos; sin embargo las gotas de agua no cayeron.

Al tratar de tocar una de las gotas de agua, yo fui la que cayó a la cascada, pero podía respirar y el agua no me asfixiaba. En el momento en que me di cuenta que deje de caer hacia el fondo y me encontraba en la parte medía del agua, trate de nadar a la superficie sin embargo mis intentos eran inútiles. Conforme movía mis brazos, manos o hasta mis dedos el agua, comenzaba a responder a mis movimientos de tal manera en que se creó un esfera de agua, iluminada con un tenue azul cristalino a mí alrededor.

Quede realmente asombrada por lo que estaba ocurriendo, pero aun así, me hizo feliz ver todo eso, ver el fondo de la cascada, estar en el agua….no lo sé, me sentí parte de ese lugar, como si fuéramos uno solo, simplemente me sentí feliz. Al comenzar a reír y jugar con el agua y sus movimientos, me percate de que algo comenzaba a rodearme, no podía ver claro, sin embargo al voltear a mi espalda, dos ojos azules con plata me veían y se iban acercando cada vez más a mí.

-¡kyaaaa! ¡¿Qué es eso?!-gritaba Hinata tratando de alejarse de esos ojos que la veían, aunque sus esfuerzos fueran en vano, ya que esa misma figura la volvió a rodear impidiendo que se moviera.

-Hmp, anda Hinata no te espantes ¿quieres?

Cuando abrí los ojos que había cerrado debido al miedo y alteración, me percate de estar frente a la creatura más hermosa y sorprendente que pude haber imaginado. Frente a mi estaba un dragón de inmenso tamaño, viéndome con esos ojos azules con un tenue toque de plata, el cuerpo era azul aqua, combinado con celeste, y su cuerpo brillaba con el resplandor del sol que el agua reflejaba a nuestro alrededor. Al terminar de admirar su belleza mi mirada se centro en sus ojos, esos ojos que me miraban con gran intensidad me hicieron sentir llena de paz.

-¿Mizu?-pregunto Hinata algo insegura

-Heeh…¿me recuerdas hime?-dijo el dragón más en forma de afirmación que de pregunta, mientras colocaba su nariz bajo la mano extendida de Hinata

-Claro que te recuerdo-contestaba Hinata mientras sonreía- eran quien hacía que todo lo malo se fuera cuando mi mamá murió. Siempre has estado a mi lado, incluso cuando no te podía ver.

-Me alegro que me sientas siempre junto a ti hime, eres tal y como lo era tu madre. Ella estaría muy orgullosa de ti. Sin embargo hime, por mas que quiera seguir platicando contigo, no tengo mucho tiempo.

-¿A qué te refieres?

-Hinata…-comenzó Mizu con cierta pesadez- Algo malo se está aproximando, solo tú y tu amiga Sakura lo podrán detener, pero el que detengan lo que viene significa que ambas tendrán que sacrificar mucho, al costo del bienestar tanto de tu aldea como de tus seres queridos. Vas a ser quien tenga mis poderes, ellos serán completamente tuyos. Manejaras al agua y al viento con destreza, habilidad, rapidez y sencillez; de manera en que domines los elementos y los sepas usar.

-¿Por qué me dices esto? ¿Por qué yo? No soy tan fuerte como lo crees Mizu…yo…n-no sé si pueda…

-No dudes nunca de ti hime, eres alguien que con su gentileza, su bondad y sencillez a alcanzado una fuerza que nadie nunca se imaginaria. ¿Y por qué es esto mi niña? Simplemente porque tú tienes la habilidad que ningún otro shinobi tiene, ves el bien en los demás sin importar quienes sean.

-Mizu, gracias…significa mucho que creas en mi, solo que ¿es todo esto la razón por la que el agua siempre ha sido mi elemento? Por eso me siento bien cuando estoy entrenando en el agua ¿no es así?

-Tienes razón hime, y debido a tu constante entrenamiento, el elemento del agua ya te siente como parte de él, y por eso puedes manejarla tan fácil, porque todos estos años ya has manejado al elemento sin percatarte de ello y has utilizado parte de tu poder no solo tu chakra. Ahora hime, solo me queda aclararte que soy tu protector y me tendrás para enseñarte el camino, pero primero Tsunade les explicara a ti y a tu amiga todo…se fuerte hime…"

FIN DEL SUEÑO DE HINATA

-Eeeehh… pues por esa razón y por como sucedió Tsunade-sama, Sakura-chan y yo nos dimos cuenta de las cosas.

-Ya veo, pero Hinata…¿Cómo conocías de antes a Mizu? Sakura no tenía idea de Hi.

-D-desde chica mi mamá me enseño a creer en el dragón que protegía a la familia Hyuuga a pesar de que muchos pensaran que s-solo era u-un mito, y también al morir mi madre, Mizu paso de ser el protector de mi madre, a ser el m-mío. Siempre he tenido la facilidad de utilizar jutsus de agua o entrenar y controlar el agua, la paz que sentí al ver a Mizu, es la misma paz que siento al estar en contacto con el elemento después de m-mucho tiempo

-Vaya Nata, no tenía idea de todo lo que podías hacer-comentaba Sakura sorpendida- Pero…sensei, usted aun nos tiene que decir la historia completa. Ambas le hemos dado nuestra versión, lo que nos ha pasado y lo que sabemos, pero tenemos que terminar de entender todo esto, para saber a lo que Hinata y yo nos enfrentaremos.

KNOCK KNOCK

-Tsunade-sama, he traído el cofre-decía desde la puerta Shizune, mientras cerraba la oficina.

-Justo a tiempo Shizune, te lo agradezco; ponlo sobre la mesa…pero antes…¡NARUTOOOO! ¡DEJA DE ESPIAR POR LA VENTANA Y ENTRA DE UNA BUENA VEZ!

Sakura y Hinata sorprendidas porque Naruto estuviera afuera se voltearon a ver con el mismo pensamiento en la cabeza de ambas: "¿Qué tanto habrá escuchado?"

-Jejeje Hola baa-chan

-¡UGH NARUTO! –gritaba la Hokage mientras le proporcionaba un golpe al rubio- Te dije que esto era solo entre Hinata, Sakura y yo.

-¿Entonces que hace Shizune aquí eh?

-NA-RU-TO….-decía Tsunade algo más que enfadada ya; sin embargo dio un suspiro y se dispuso a hablar de nuevo- Agh, está bien, te puedes quedar, de todos modos se iba a tener que saber en su debido tiempo. Tu también entra ya Uchiha, y pensar que creía que solo Naruto espiaba, tsk.

-Hmp, Hokage-dijo Sasuke mientras solo le dirigía una mirada a Sakura y a Hinata, es mirada estaba llena de curiosidad; a pesar de que no se distinguiera gracias a la habilidad del ojinegro de controlar sus emociones.

-Sensei…, ¿entonces ellos también van a escuchar todo?-pregunto Sakura un tanto nerviosa.

-Me temo que si Sakura, ya esucharon la gran mayoría de tu relato, y estoy segura de que el de Hinata lo escucharon por completo-ante esto la ojiperla mencionada se torno de un color rojo por la pena causada, desviando la mirada hacía el suelo- Aparte de todo, en un momento ambos iban a ser necesitados.

-JA, lo ves baa-chan, siempre nos necesitaras.

-Cállate dobe, deja que comience a hablar.

-¡Hey, no me digas dobe! ¡TEMEEE!

-N-Naruto-kun, S-S-Sasuke-san, por favor ambos guarden silencio, Sakura y yo en realidad necesitamos saber todo.

-Oh, si lo siento Hinata.-decia Naruto rascandose la nuca

-Hmp-fue la simple contestación de Sasuke

-Aaaahh…está bien, tomen asiento todos, incluso tu Shizune. Esto tomara su tiempo. Muy bien, ahora les contare lo que paso en el día en que hubo un eclipse hace unos trece años, cuando ambas tenían tan solo cinco años, ese día fue uno de los más obscuros en todo el mundo ninja…