Disclaimer: Yuri! On Ice (ユーリ! on ICE lit. Yuri sobre hielo) Es un anime japonés con base y ambientación en el patinaje artístico sobre hielo. Es producido por el estudio de animación MAPPA, dirigido por Sayo Yamamoto y escrito por Mitsurō Kubo.

El Tigre de Hielo y su Cachorro

¡¿Cómo que vas a faltar a las prácticas por una semana?! ― el tartárico grito de Yakov y la vena a punto de cobrar vida y saltar de su frente dispuesta a matar al Hada Rusa con sus propios patines hizo a todo el equipo ruso retroceder a una distancia prudente. No obstante cuando se trataba de ver quien grita y despotrica más entre el veterano entrenador y el ''Russian Punk'' del equipo se abrían descaradamente las apuestas entre todos los presentes. Hasta Yuuri había entrado en ellas de lo constantes que solían ser.

Yuri vio con navajas en vez de ojos a Yakov y le soltó tremendo grito a centímetros de la cara haciéndolo retroceder un poco.

― ¡AGRADECE QUE LE PROMETI A MI ABUELO QUE AVISARIA MALDITO FÓSIL! ― chisto la lengua y lo vio pedante y con el mentón bien en alto. Esa mañana Plisetsky se había aparecido en la pista de hielo ya listo para largarse a Jabárovsk con su abuelo― Escucha…― le apunto de forma descarada al hombre mayor quien lo veía con ansias homicidas y un tic maniático en la ceja izquierda― ¡Tengo cosas que hacer, así que ADIOS!

― ¡Yuri! ― espeto Yakov bastante cabreado y ya rojo hasta la calva de la indignación― ¡ACABAS DE CLASIFICAR POR TERCERA VEZ PARA EL GRAND PRIX! ¡PODRIA SER TU TERCER ORO CONSECUTIVO, NO PUEDES IRTE AHORA! ¡¿AL MENOS TE TOMARIAS LA MOLESTIA DE DECIRNOS A DONDE TE LARGAS?! ― Yuri solo atino a hacerle una seña obscena mientras giraba sobre sus talones para irse de manera muy campante― ¡PLISETSKY! ― Una vez el rubio hubiera azotado la puerta de entrada a la pista de entrenamiento de Yakov haciendo cimbrar todo el lugar y casi resquebrajar el hielo de la pista. Todos los demás se acercaron a sacar a relucir sus teorías conspirativas que tenían al rubio como único blanco.

― ¿Qué creen que hará? ― Mila se tomó el mentón de forma pensativa, era REALMENTE raro que el menor de los protegidos de Yakov se fuera a quien sabe dónde habiendo clasificado de nuevo para el mayor evento de patinaje artístico sobre hielo a nivel mundial.

― ¡Probablemente tiene algún secreto! ― Georgi salió con los ojos brillando y con las manos entrelazadas al nivel del pecho― ¡¿Y si nuestro huraño gatito dejo embarazada a alguien y tiene que viajar a enfrentar a la familia de la chica?! ― Todos lo vieron sudando una gota estilo anime.

― ¡Yurio es muy joven para pensar en sexo Georgi! ― Viktor salió espetando indignado eso y su complejo paternal que más de una vez lo había mandado a la sala de urgencias salió a relucir. Nikiforov juraba por todo el petróleo de medio oriente que el rubio no conocía aun la masturbación― ¡Nuestro hijo es CASTO Y PURO! ¡Y LO SERA HASTA QUE YUURI Y YO APROBEMOS A SU FUTURA ESPOSA! ― enfatizo lo de ''hijo'' y ''esposa'' tomando al japonés de forma posesiva― ¡¿Verdad Yuuri?! ― lo miro con ojos suplicantes haciendo sus típicos pucheros de perrito pateado, el nipón solo lo vio con una sonrisa y negando de forma burlona.

―Sí, Viktor― había que darle la razón a su prometido o si no haría pataletas hasta año nuevo (Katsuki se había tomado demasiado en serio lo de tener que ganar el oro en el Grand Prix para casarse con el mayor y los dos últimos años había ganado la plata de forma consecutiva…)

― ¡Ooooh! ― el peliplata puso un gesto de asombro tremendo― ¡APUESTO A QUE LE FALTO AL RESPETO A ALGUN MIEMBRO DE LA MAFIA ROJA Y AHORA TIENE QUE DESAPARECER POR UN TIEMPO! ― grito Viktor chocando una mano hecha puño sobre la otra.

― ¡Viktor eso es…! Muy probable…― secundo Mila y Georgi asintió…conociendo a Yurio le faltaría al respeto al propio Vladimir Putin si lo hacía enojar de alguna forma.

―…Si el Sr. Nikolai está involucrado quizá sea un asunto familiar― Yuuri, como siempre los sacaba de su mundo de teorías de ''Yurio y su vida secreta'' y los comentarios de ''Soy la voz de la razón entre este montón de rusos locos'' siempre salían a relucir. Todos lo vieron parpadeando al mismo tiempo. Deliberadamente habían olvidado que el rubio había mencionado a su abuelo cuando le grito a su entrenador en común.

― ¡No se me había ocurrido! ― Mila se cubrió la boca a punto de llorar― ¡¿El abuelo de Yurio estará enfermo?!

― ¡Quizá irán a ver a un médico fuera del estado! ― Georgi sentía que se le iba a salir el corazón…

― ¡NOOOOOO! ¡ES UN GRAN HOMBRE ES DEMASIADO MARAVILLOSO PARA MORIR! ― Viktor comenzó a gritar asustado― ¡¿Yuuri no conoces alguna cura milagrosa de esas que practican los sacerdotes de tu país?! ― articulaba muerto del pánico sacudiendo al japonés hasta dejarle remolinos en lugar de ojos.

― ¡¿Eh?! ― el único japonés del equipo lo vio sin entender nada― ¡¿Viktor que te dije de seguir viendo anime?!

― ¡Pero Kikyou era una sacerdotisa mágica que podía curar cualquier cosa! ¡Tú también debes saber!

― ¡No soy una Miko Viktor y que crea en algunas cosas del Sintoísmo no me hace sacerdote!

¡CALLENSE LA BOCA Y SIGAN PRACTICANDO! ― La furiosa voz de Yakov los saco de su chismeadera y los puso a trabajar más rápido que inmediatamente.

Estación de Autobuses. San Petersburgo.

― ¿Seguro que no estas resfriado abuelo? Hace rato no dejabas de estornudar…― Yuri estaba realmente preocupado.

―Más bien creo que estaban hablando de mí en alguna parte― rio el hombre mayor por lo bajo.

―A todo esto ¿No habría sido mejor tomar un vuelo a Jabárovsk? ― Yuri estaba realmente fastidiado, de donde estaban hasta donde él quería llegar eran casi siete horas en autobús y cinco días en auto, pero no iba a obligar a su abuelo a conducir tanto tiempo ni bajo amenazas de muerte ¡Oh peor! Amenazas de Lilia de ponerlo a ser el estelar del Lago de Los Cisnes…y la ruda mujer de ojos verde toxico no se refería al papel de príncipe para el…

―No me gustan los aviones Yurachtka― sentencio algo serio y el menor solo sonrió e hizo ademanes de que no se preocupara. El mayor solo suspiro derrotado― ¿En serio quieres a uno de esos cachorros? Ya escuchaste todo lo que te explico Aleksey por teléfono…

―Si lo tengo claro― el menor frunció el ceño― Pero quiero intentarlo…― le sonrió de forma adorable y angelical a su único pariente. Nikolai se limitó a acariciarle el cabello, si ver a esos tigres y tener uno hacia feliz a su nieto lo haría con gusto.

Estación de Autobuses. Jabárovsk. Siete Horas Después.

Yuri tenía una perfecta cara de zombie intoxicado o algo parecido. Probablemente desarrollaría escoliosis por los incomodos asientos del autobús, hubo demasiados saltos en el camino y cuando quiso dormir para que el tiempo pasara más rápido solo se ganó una hermosa torticolis en el cuello, no entendía como su abuelo estaba más fresco que una lechuga. Por otro lado, Yuri cuido de llevar su tapa-bocas negro, además de estar forrado de negro con sus zapatos y gruesa chaqueta con tema de Animal Print tenía unos lentes oscuros y la capucha puesta. Las Yuri Angel's podrían localizarlo ahí, había tomado medidas preventivas, como no subir nada a Instagram por ejemplo. Pero lo que el rubio ignoraba es que la falta de actividad en sus redes sociales solo hicieron que las maniáticas de sus acosadoras fueran donde el resto del equipo ruso terminadas las prácticas y digamos que un interrogatorio policial por ser sospechosos de homicidio premeditado se quedaba corto frente a lo que esas mujeres hicieron. Viktor probablemente tendría pesadillas por una semana. Y Yakov no sabía a quién mierda demandar pero lo iba a hacer.

―Yura, no te quedes atrás― su abuelo estaba buscando con la mirada en derredor había pocas personas a esa hora en la estación, no obstante reconoció una figura entre la gente que también parecía buscar a alguien― ¡Hey! ¡Liosa! (*) ― grito alzando la mano el viejo Nikolai llamando la atención de un hombre mayor casi de su edad, Yuri se impresiono. El sujeto debía tener la altura de Chris, tenía cabello canoso finamente peinado hacia atrás y un pulcro traje Armani de tres piezas.

¡Kolia! (*) ― respondió el hombre llegando donde ellos con un porte elegante y presencia aplastante aunque risueña, tenía ojos grises y toda la pinta de ser alguien influyente― ¡Tantos años viejo amigo! ― los dos hombres mayores se abrazaron de manera efusiva dándose fuertes palmadas en la espalda luego de compartir besos en ambas mejillas como era tradición en Rusia, luego de hablar unos segundos el abuelo de Yuri se decidió a presentarlos― Liosa, él es mi nieto― Yuri extendió la mano y el otro le respondió las salutaciones con bastante fuerza.

― ¡Al fin conozco al nieto de mi buen amigo Kolia! Aleksey Gólubev a sus servicios Joven Plisetsky y permítame felicitarlo por clasificar nuevamente para el Grand Prix Final― agrego sonriendo de forma orgullosa.

― ¿E-es fan del patinaje? ― pregunto curioso el rubio.

―Para nada― le dijo con un semblante frio y severo― No sé nada de ese tipo de deportes. Fui Senador demasiados años como para tener tiempo que estar perdiendo en tonterías… ¡Pero si el nieto de Kolia se convierte en un Héroe Nacional en el ámbito del deporte y me sale su cara hasta en la sopa todos los días obviamente debo saber de ti! ¿Por eso andas tan tapado no? ― Yuri sentía deseos de darle una de sus famosas patadas y gritarle algún peyorativo pero se contuvo, después de todo era amigo de su abuelo y probablemente su boleto para tener a un cachorro de tigre.

―S-si…― dijo desviando la mirada― Si mis fans se enteran de que estoy aquí será un tremendo pro- ― no termino la frase pues miles de flashes de celulares y gritos de mujeres excitadas se oyeron― ¡O NO! ¡¿ANCIANO TIENE AUTO?!

― ¡¿Anciano?!

― ¡Yura!

― ¡ABUELO ESTAMOS EN PELIGRO! ― el rubio no perdió tiempo y los tomo a los dos de las manos haciendo que prácticamente corrieran mientras sentía que en algún momento terminaría con una mordida libidinosa en el trasero como hace tres meses y lo peor fue que eso paso en una emboscada y aún tenía la marca y eso que fue a través del pantalón, los mayores voltearon hacia atrás y al ver a la horda de fangirls del rubio venir como una estampida de animales salvajes se asustaron lo suficiente para correr enserio, cuando llegaron al Mustang último modelo de ex – senador Gólubev este encendió la ignición del vehículo y arranco de forma tan intempestiva que recorrió varias calles antes de darse cuenta de que estaba violentando la ley de tránsito.

― ¡¿Me explican que fue eso?! ― el hombre trajeado estaba bastante perturbado.

―Las locas de mi club de fans…― el menor de los presentes se masajeaba las sienes y tenía un bochorno de campeonato― Mis más sinceras disculpas Sr. Gólubev…― bajo la cabeza de forma respetuosa a lo que el mayor hizo una trompetilla de la risa contenida.

― ¡Jeje! Sé que somos asiáticos pero no japoneses chico― el rubio maldijo mil veces su convivencia con el Katsudon, se le estaban pegando sus mañas― Y dime Liosa por favor…― le dedico una sonrisa amable y Yuri se sonrojo un poco― ¡Me recuerdas mucho a Kolia cuando tenía tu edad! Aunque no lo creas ahora se parecen bastante…si te cortaras el cabello a lo militar y lo tuvieras negro serian clones…ah, aquellos tiempos ― el rubio de ojos verde spring estaba maravillado de oír que se parecía a su queridísimo abuelo de joven.

―Ya basta Liosa― argumento jocoso el abuelo de Yuri― Deja de vivir en los tiempos de las guerrillas.

― ¡Nunca olvidare mis días de gloria!

―Aun así ahora eres empresario…recuerda que luchaste contra ellos mucho tiempo…

―Los tiempos cambian Kolia…aunque tú siempre serás igual de correcto― vio a Yuri por el retro-visor y le sonrió― ¿Puedo decirte Yura entonces? Porque déjame decirte que aún no sé por qué no has demandado al hijo de puta que invento lo de ''Hada Rusa''

― ¡Aleksey! ― le reto su contemporáneo.

― ¡Es verdad Nikolai! ¡¿O estás de acuerdo en que el mundo conozca a tu nieto por un sobre-nombre de dudosa procedencia?!

―No te rete por eso, no me gusta que Yurachtka oiga malas palabras― a los otros dos les cayó una roca figurativa en la cabeza― En su momento me molesto pero ya me acostumbre…

― ¡Yo si lo odio abuelo! ― inflo las mejillas el menor.

―Te lo ganaste a pulso…― el abuelo de Yuri puso una sonrisa cínica ― ¿Te recuerdo lo de ser una Prima Ballerina?

― ¡ASI GANE MI PRIMER ORO! ― estaba avergonzado pero le debía mucho a Lilia― Hare lo que sea para triunfar― la mirada fiera y peligrosa del menor hizo que Gólubev soltara una carcajada estruendosa.

― ¡Hace tiempo no veía esa mirada! ¡La heredaste completamente de este hombre! ― señalo a su abuelo quien rodo los ojos― Oye, déjame tomarte una foto con esa mirada y un fusil y la comparamos con una foto que tengo de tu abuelo cuando…

― ¡ALEKSEY! ― El resto del camino el rubio en el asiento trasero y el ex – senador Gólubev se quedaron callados. Cuando llegaron al susodicho zoológico que tenía bajo su cuidado a la crías de tigre Yuri decidió avisar de algo que acababa de ver en su celular que recién había prendido.

― ¡Sr. Liosa! ¿Se le permite el acceso al estacionamiento de empleados? ― pregunto sumamente nervioso.

―Eh, si pero… ¿Por qué la pregunta?

―Las Yuri Angel's le tomaron fotos a su matrícula y saben exactamente donde vive y probablemente estén…― cuando oyeron los gritos de mujeres acercándose a las instalaciones del zoológico los tres abrieron los ojos de forma anti-natural― Cerca…

― ¡¿Qué acaso trabajan para la C.I.A?!

― ¡No lo sé pero si sé que son más peligrosas que ellos! ¡¿Puede entrar sí o no?! ― okey ¿Debía sentirse raro por haber sonado como Otabek con eso ultimo? El Kazajo era otra influencia más…

― ¡Lo hare! ― una vez dentro y seguros de las fans del patinador entraron por una puerta privada.

―Yura― comenzó el hombre trajeado― Apenas pude explicarte bien anoche lo primordial pero debo repetírtelo― Asumió una pose seria mientras los tres tomaban asiento en una especie de sala de espera― Apenas Kolia me llamo preguntando por ''tu petición''― enfatizo con comillas aéreas― Me dije que si el nieto de mi mejor amigo quería un tigre de regalo se lo concedería así que use ciertas influencias― sonrió pedante― Llame inmediatamente al Ministro Sergey Donskoy digamos que me debe muchos favores desde hace tiempo― Yuri y Nikolai casi pegaron la mandíbula del piso― El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales de Rusia no permitiría la adopción de crías de tigre que estaban siendo criadas por una tigresa salvaje, por las condiciones en las que ahora se les está criando en cautiverio sería un atentado contra el ecosistema de nuestro país y nuestras intenciones de rescatar a nuestras especies amenazadas…por eso te dije que te tendrías que quedar mínimo una semana para completar los tramites…si decides acceder a la única forma para tener una cría de tigre…

― ¿Cuál es? ― pregunto muy serio el rubio.

― La única forma que hay de que puedas tener a uno de los cachorros es formando parte del cuerpo de asistencia, crianza y protección en este zoológico hasta que se te considere apto para pedir su adopción…si te dejaran adoptarlo según me dijo Sergey tendrías que mudarte a una zona específica aquí en Jabárovsk para que puedas criarlo de acuerdo a lo establecido por la ley de protección ambiental y tan bien por el bien civil. No estamos hablando de un gato doméstico sino de un animal que puede llegar a pesar más de 300kg con una de las mordidas más letales del reino animal y que además puede matar a un ser humano con la potencia de un rugido― vio al menor muy serio― ¿Entiendes la responsabilidad? Además si lo crías adecuadamente podrías devolverlo a las zonas protegidas para que no viva toda su vida en cautiverio…hay técnicas para enseñarles a reconocer patrones para que vivan una vida normal en la naturaleza…

― ¿Yura? ― Nikolai vio a su nieto dudar y finalmente el menor dijo:

― ¿Puedo ver primero a los cachorros? ― pregunto dubitativo.

―Claro para eso estamos aquí― dijo el hombre trajeado de manera socarrona. Pronto una muchacha de cabello corto y castaño claro apareció por la puerta que daba acceso a la sala de espera. Estaba vestida como una especie de doctora.

―Sr. Gólubev que bueno que llega― la chica debía estar en sus veinte tantos años, tenía labios pintados de un rosa suave y ojos azul cielo― Lo esperábamos.

―Kolia, Yura: Ella es Ekaterina Kozlov la veterinaria del zoológico está atendiendo actualmente a las cuatro crías que te interesa ver Yura…

―Un placer conoc- ― la muchacha se quedó muda y de repente abrió los ojos de forma desmesurada― ¡KYAAAAAAAAAAAAAAAAA! ― El tremendo grito de fangirl y su sonrojo excitado y ojos brillosos perturbaron a los tres hombres presentes― ¡DIOS MIO YURI PLISETSKY ESTA EN EL ZOOLOGICO! ― La chica se le acercó y le planto tremendo beso en la mejilla a Yurio dejándolo azorado mientras era abrazado por una mujer más alta que él y su rostro estaba peligrosamente cerca del busto de la chica en ese abrazo de anaconda― ¡Debe ser un sueño hecho realidad! ¡Debo avisar esto!

― ¡¿Eres una Yuri Ángel?! ― articulo el rubio seguro de obtener un sí.

― ¡SI! ¡¿COMO NO SERLO?! ― la mujer estaba encantada― ¡DIOS MIO! ¡¿Viniste a ver a los tigres?! ¡KYAAAA! ¡¿Nuestro Tigre de Hielo con tigres reales?! ¡DIOS, DIOS, DIOS! ― casi comenzó a dar saltos de alegría― ¡Por aquí sígueme! ― jaloneo al rubio hasta otra habitación alejándolo de la protección de los mayores.

Cinco segundos después:

―Nikolai…

―Dime Aleksey…

― ¡ES IGUAL QUE CUANDO CONOCIAS CHICAS! ¡¿Así no fue como conociste a tu mujer?!

― ¡Oh cállate viejo tonto!

Mientras en otra sala los ojos de Yuri Plisetsky se abrían a más no poder y un brillo angelical y sumamente tierno lo rodeaba. Había cuatro hermosas crías de tigre jugando en un patio especial que era una habitación dentro del zoológico apartada de las secciones públicas. Había otra chica al parecer dándole un biberón con abundante y cremosa leche a uno de ellos, el pequeño tigre parecía el gatito más tierno del mundo, apenas era una bola de pelos pachona y sin colmillos que intentaba sostener el biberón torpemente con sus patitas delanteras sacando sus zarpas en formación.

―Tranquilo bebé, no tomes tan rápido― dijo la otra chica riendo un poco― ¡Oh! Katia (*) Volviste…oye el cachorro albino sigue sin querer comer y…― esta otra mujer era la cuidadora y especialista en cachorros de felinos contratada por el zoológico, tenía cabello rubio cenizo hasta los hombros era ondulado y tenía unos grandes ojos cafés, vestía con un traje de enfermera…pero apenas vio a Yuri se desato una hecatombe― ¡KYAAAAAAAAAA! ― El cachorro en sus brazos le clavo las garritas― ¡P-perdón bebé! ― La chica se levantó aun con el cachorro en brazos y fue donde Ekaterina y Yuri― ¡Katia! ¡No me dijiste que el invitado que quería ver a las crías era nuestra Hada Rusa! ― Otra Yuri Ángel detectada.

― ¡Me acabo de enterar Tanya! (*) ― esta se apodero de uno de los brazos de Yuri quien seguía viendo embelesado al cachorro, lo suficiente para no enfadarse a puntos patológicos y comenzar a maldecir en lenguas muertas que estuvieran invadiendo su espacio personal― ¡Yuri! ¡Ella es Tatiana Vinográdov! ― presento con una gran sonrisa a su compañera― Es la cuidadora y especialista en felinos y además….

― ¿P-puedo acariciarlo? ― pregunto totalmente obnibulado por la visión más bella que alguna vez allá visto nunca.

― ¡CLARO! ― dijeron a coro las especialistas.

Al principio Yuri tenía temblores mioclonicos en la mano que acerco a la cría para acariciarla. Pero apenas toco su cabecita este se separó del biberón, lo olisqueo y comenzó a lamer su mano y luego a ronronear dejando que el rubio le hiciera mimos en la cabecita lo cual hizo que Yuri casi llorara de la emoción.

―Es hermoso…― ambas chicas estaban que lloraban de la emoción. Probablemente eran las primeras Yuri Angel's en ver la expresión inocente de Yuri― ¿A-aun beben leche? ― pregunto muy nervioso.

―Sí, solo tienen tres semanas de nacidos…― eso explicaba su tamaño que era solo un poco más grande que el Birmania de Yuri, no obstante el tono triste de Tatiana era evidente― Mira que asesinar a su madre para después venderlos…esos hombres deberían recibir la pena capital…― Yuri enmudeció de rabia, cólera y unas tremendas ganas de llorar. De pronto recapacito en algo.

― ¿Dijiste que un cachorro se negaba a comer? ― pregunto muerto del miedo.

― ¡Eh, sí! ― la chica espabiló― La única cría con albinismo…no ha comido desde que los trajeron no lo queremos forzar…está muy deprimido…

― ¿Dónde está? ― demando saber Yuri con su mirada seria de nueva cuenta. Ekaterina lo guio hasta un rincón especial, adecuado para que se pareciera a la cueva donde los cachorros dormían antes del siniestro. Yuri miro dentro con cautela y un par de ojitos del mismo color de los suyos lo recibieron.

― ¡Meow! ― le gruño el cachorrito albino y trato de esconderse más.

―Tranquilo…no te hare daño― la sonrisa marca Ágape de Yuri tenía el efecto mágico de aplacar a las fieras…aunque la fiera aun no tuviera un mes de edad, el gatito se fue acercando oteando todo a su alrededor y cuando salió a la luz Yuri sintió que fue amor a primera vista, era gordito de un hermoso blanco como la nieve rusa y de rayas como el azabache. Lo más sorprendente eran esos ojos verde spring como los suyos. El cachorro se le monto encima y comenzó a ''morderlo'' solo consiguiendo llenar de baba al rubio― Jejejeje…― la adorable risa de Yuri hizo que el felino lo viera con curiosidad.

― ¿Quieres darle el biberón? Parece que contigo si se deja agarrar― Yuri ignoraba que le estaban tomando fotos a diestra y siniestra pero a él le daría igual de cualquier forma.

― ¡Sí! ― luego de explicarle cómo hacerlo comenzó a darle la leche a la cría quien sorprendentemente acepto comer, tenía bastante hambre al parecer― ¿Tienen nombres? ― pregunto tratando de que la cría no bebiera tan rápido.

―No… ¡Bueno! A él…le habíamos puesto Yurachtka…― dijo nerviosa Ekaterina y se puso más nerviosa cuando Yuri la vio con su cara de pocos amigos― ¡E-es que tiene tú mismo color de ojos…!― intento excusarse con una sonrisa forzada.

― ¡A-además es el más huraño de los cuatro! ― Completo Tatiana y luego sudo una gota estilo anime. Ok, probablemente la cago diciendo eso.

― ¿Y respondía a ese nombre? ― pregunto volviendo a ver al cachorro.

―No…― dijeron decepcionadas las encargadas al unísono.

―Desde que fueron separados de su madre nos sorprendió que las dos hembras y el otro macho nos aceptaran al segundo día…pero ya es el cuarto día y con el no habíamos logrado nada…― articulo pobremente la castaña y de súbito el recuerdo de sí mismo siendo un niño de tres años viendo una fotografía de su difunta madre y llorando a mares preguntándose donde estaba le llego como un rayo, trato por todos sus medio de no llorar así que el rubio respiro profundo.

―Zar…― musito por lo bajo y las chicas se vieron entre ellas― Zar Arthur…― el cachorro pareció responder a ese nombre pues ladeo la cabeza y levanto las orejitas― ¿Te gusta verdad? ― Apenas término su leche Yuri lo alzo sobre su cabeza y la cría parecía contenta― ¡LO QUIERO! ― miro con desafío y energía a las chicas― ¡Díganle al viejo Liosa que ejecutare los tramites y me quedare el tiempo necesario aquí con ustedes hasta quedarme a Zar Arthur!

― ¡OH POR DIOOOOOOOOOS! ― si no se desmayaron o murieron de una hemorragia nasal masiva fue de milagro.

Más tarde Instagram había explotado con las fotos del Tigre de Hielo junto a su nuevo cachorro, (Aunque todavía no fuera oficial) tenía las orejas de gato que las Yuri Angel's solían lanzarle a la cabeza y se notaba muy contento en la foto con una gran sonrisa junto a los cuatro cachorros y las cuidadoras bajo los Hashtacks: #ElCachorroDeIceTiger #MisAngelesCuidadoras y #ZarArthurMyNewSon

En otra habitación Nikolai Plisetsky lloraba con una gran sonrisa en los labios al ver en el Smartphone de Aleksey el Instagram de su nieto.

― ¿Arthur eh? ― dijo el amigo de Nikolai.

―Mi Arthura estaría orgullosa…― el recuerdo de su hija y madre de Yuri vino como un cálido viento.

N/A: Todos los (*) son los apodos que se les dan en Rusia a estos nombres.

¡Ojala les haya gustado el primer cap sigan en sintonía por mas!