Segundo Capítulo! Ando inspirada en esta historia...
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Por si alguien no notó la alerta en la sinopsis, esta es una historia slash, gay, como le quieras decir, chico/chico... La pareja principal Gibbs/Harry, algo raro pero la idea me encantó!

Por otra parte me encantaría que me dejaran un RW dándome una opinión, buena, mala o lo que sea...

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El romance en los protagonistas irá lento, de hecho será una historia lenta en la trama y al contrario que mis otras historias, será más descriptiva en mi narración...

Ryogana GRACIAS POR DARTE EL TIEMPO DE COMENTAR... Va por ti el capi.

Sin más molestias, el SEGUNDO CAPITULO... un beso! xoxoxo


Cuando llegó a Gringotts los duendes ya le esperaban.

-Por aquí Señor Potter… - los duendes habían hecho una alianza con el Señorío Potter, aun y a pesar de que este había destruido medio banco en la huida con el dragón, pues cuando loa duendes se habían enterado del horrocrux, habían agradecido que el joven se lo llevara; nadie quería lidiar con la destrucción de esa monstruosidad.

Con un suspiro Harry se deshizo de sus ropas como hombre, y Mientras se aplicaba unos potentes hechizos glamour, se empezó a vestir con una ropa distinta.

Detrás del biombo, salio una chica castaño rojiza de ojos azul zafiro, vestida con un pantalón negro en tubo, una blusa color celeste y un sacó negro a juego y unos tacones. Primrose Evangeline Black, el Alter Ego de Harry Potter dio paso a la vida; nacida del último descendiente de Marius Black (miembro squib de la Noble y Ancestral Casa Black)

Primrose Evangeline, educada en casa por sus padres y abuelos, le habían educado como toda una Black y al igual que andrómeda tenía su parte en la herencia Black, Sirius las había incluido en el tapiz de Gringotts; su querido padrino había creado el alter ego de Harry por si lo necesitaba en algún momento de su vida. Algo que el ojiverde agradecía intensamente; un sanador goblin reviso su embarazo, sabían quién era el bebé que estaba gestando el Niño Que Vivió, pero no eran estúpidos para meterse con los designios de Madre Magia.

-El bebé parece estar bien Señor Potter, los cambios en su cuerpo no le han afectado lo más mínimo. – Ahora – dijo el goblin que estaba a un lado del sanador.- el anillo de la casa Black con un diseño más femenino para disimilar, su nueva varita y esta bolsa, lleva tarjetas que dependiendo donde se encuentre será el tipo de tarjeta, si es el mundo muggle será de crédito, es en el mundo mágico, tan solo tendrá impreso su nombre y su esencia mágica.-

El ojiverde asintió a las palabras del sanador - ya hemos comprado su casa en Estados Unidos, Concretamente Washington D.C. está a nombre de Primrose Evangeline, dado que Marius Black murió hace poco sabiendo su verdadera identidad, le nombró heredera en el mundo mágico y muggle, por si alguien hace indagaciones profundas.

Sirius amaba a Marius como el padre que no había llegado a ser Orión Black II y a su vez el hombre quería de vuelta a Sirius. Su padre putativo en realidad no había dejado nada al azar.

-Gracias por todo, aunque retire mi dinero en Gringotts USA, quiero que usted en sigan manejando mi fortuna excepto determinadas cantidades en USA… el apoyo de ustedes ha sido inmenso, no podría agradecerlo nunca.-

Un goblin entro sin tocar con una cara de pocos amigos, si antes eran mal encarados este estaba aún más enojado.

-Dumbledore está allá afuera exigiendo hablar con el Señor Potter, nadie le ha dicho que el Señor Potter sigue aquí.-

Graminhoik Oro Raghmen Jefe del Banco gruño por lo bajo. – Díganle al director que tiene cinco minutos para abandonar el banco o se ira a la fuerza y que el Señor Potter no se encuentra en este banco.-

Primrose cogió todas las cosas, su nueva varita, hecha por los duendes, libre de restricciones y catalizadores era una obra de arte hecha en saúco y nogal, cubierta por oro blanco y fundida por fuego de dragón, contenía esencia de basilisco imperial como núcleo.

Los duendes habían sido francos, esa varita era incluso más poderosa que la Varita de Saúco y debía ser tratada con mucho respeto, era una varita brindaba no solo muerte y poder, sino los tres elementos de la magia; vida, poder y muerte.

Despidiéndose de los duendes salió de la oficina, caminando despampanante por la entrada principal; poniéndose unos lentes de sol, miro discretamente. Dumbledore seguía ahí afuera esperando a su real forma, estaban Ronald, Granger, tres aurores y Kingsley como jefe de Autores.

Malditos todos, iban tras el sin importarles nada. Hermione se le quedo viendo con suspicacia y al ver su mirada Dumbledore se le acercó.

-Disculpe Señorita… - el anciano esperaba que ella respondiera con su nombre, pero la chica lo volteó a ver como si hubiera pisado estiércol y lo estuviera oliendo en ese momento.

-Si? – Primrose (mantuvo la calma) no podía echar abajo todo el esfuerzo por huir.

- Nunca la había visto por aquí – comentó casualmente Dumbledore mientras intentaba aplicarle legeremancia.

-No sabía que tenía que tener el permiso del no-sé-porquÉ famoso director de Hogwarts para visitar Inglaterra y considerando el hecho que usted acaba de atacarme con un legeremens… Hice bien en no venir antes a Londres… Acaso esta es una ley permitida? – la gente se empezó a congregar con curiosidad al ver a la hermosa chica muy enfadada. – ir atacando con legeremancia e invadir las mentes sin permiso? Es esto legal ahora? –

Dumbledore estaba atónito, solo Severus era capaz de detectar sus ataques de legeremancia; nadie más podía hacerlo. La gente empezó a hablar en susurros más altos señalando al director. – No… Señorita… Le aseguro que lo hice con la mejor de las intenciones… -

Primrose rugió con ira. – El infierno está empedrado de buenas intenciones Dumbledore. Espere noticias de mis abogados, usted y sus compinches…- y sin añadir más se desapareció.

Harry se apareció en la Terminal Internacional de Heathrow, estaba enfadadísimo, el hombre estaba peor que una cabra! Claro que emprendería acciones legales por medio de su abogado en Gringotts, además le mandaría abogados a sus amigos, que seguro estarían en problemas por ayudarle.

-Bienvenida Señorita Black, que tenga un buen viaje a bordo…- Harry como Primrose asintió con una sonrisa dulce y subió al avión, nunca sería un pedante como Malfoy, pero si podía darse una buena vida… Por qué no?

Se acomodó en su asiento y se preparó para las horas de vuelo hasta Norteamérica.

-La voz un poco chillona de la azafata anunciando el pronto aterrizaje del vuelo, le despertó, con un poco de magia sin varita, su peinado y maquillaje estaban como nuevos.

Pasó aduanas sin problemas, al no llevar equipaje; visible al menos, había sido la primera en bajar.

Con una mano paró al taxi, se dijo que si iba a vivir como muggle, trataría de actuar como muggle lo más que pudiera.

"Los hombres son unos cerdos" había decidido cuando el taxista no dejaba de mirarla por el retrovisor. Hizo como que no veía al hombre y marco un teléfono seguro.

-He llegado, ya casi llegó a casa, estaré en contacto… Pud debería saberlo, Marte está brillando intensamente y el thunderbird está por alzar el vuelo... Adiós… te llamaré apenas sepa algo… - siendo la enésima vez que el taxista le miraba, tan solo le dirigió su peor mirada de odio, el hombre tragó grueso y dejó de voltear.

La casa que los duendes habían comprado era sencilla, muy familiar perfecta para él y para el pequeño James Thomas. Una vez adentro, se dejó caer en el sofá con cansancio. Apenas tenía tres meses de embarazo y le faltaban seis, que Merlín le ayudara, sacó un bocadillo del bolso de mano y se lo comió, ya mañana haría las compras tranquilamente.

Se puso en pie para irse a acostar, el ruido de un coche llamó su atención y se asomó tras las cortinas, al parecer el vecino de enfrente iba llegando, alto, maduro, no más de cincuenta años, por el corte de cabello, seguro era o había sido un militar, se encogió de hombros y se fue dormir. Sin darse cuenta que el hombre había percibido que alguien le miraba través de las cortinas.

Estaban en plena cacería de Ari Hashwari, Kate y Tony habían ido a seguir una pista en el centro de Washington, pero cuando habían llegado, solo habían encontrado un par de huellas.

Estaba seguro que Jenny no la había dicho todo sobre la agente Mossad, Ziva David; que solo entorpecía la investigación ayudando a su medio hermano. No que la culpara la verdad, era familia aun y cuando el desgraciado fuera un terrorista.

Cuando abrió la puerta de su casa, sintió a alguien observarlo, mañana revisaría si la casa de enfrente ya estaba habitada o alguien le vigilaba desde ahí.

Lejos de ahí una carta era enviada a una oficina postal en Londres.

"Estimada Medusa

El fénix está en el nido, marte brilla intensamente y Zeus prepara la tormenta con su rayo favorito.

Siempre suyo

X"

La chica sonrió, Harry estaba a salvo por ahora, con un pase de varita la delicada hoja de papel fino empezó a desvanecerse entre fuego y cenizas.


Qué opinan? ...