2.- No tomarás el nombre de dios en vano:
Bien, ya sabemos quien es nuestro dios; y a quien adoramos. Por su parte, él desea que le demos una muestra de nuestro afecto; de nuestro desprendimiento. Aceptamos, y nos dejamos enmarcar por un "tatuaje en nuestra piel" seremos siempre fieles; no descuidaremos sus necesidades y siempre iremos a orar a su templo. Seremos buenos, con los buenos y justos con los injustos. Suena lindo todo eso.
Pero, nunca te olvides de no jurar en vano. De llamarte creyente y traicionar a tu dios, de llamarte defensor de sus ideales y darle la espalda. La hora de tu juicio será más rápida de lo que te imaginas.
Por eso, siente temor; siente temor al olvido. No te atreverás a hablar mal de él; puesto que él todo lo oye y lo mira.
Ante esta mención, el mundo siempre lo observa, cuando se siente perseguido. Nunca deberán hablar de él bajo calumnias; o decir mentiras sobre él o por él y en su nombre. Simplemente deberán ser sinceros con él. Todo lo perdona, todo lo ama.
Y ahora, santificarás su nombre y los suelos por los que él camine. No te atreverás a levantar la cabeza a menos que te lo pida, y no te atreverás a mirarle con odio; puesto que de ti tú señor hará su hogar. Por supuesto, con tus huesos y con tu sangre barnizará la entrada.
Ten en cuenta, que el nombre de Lord Voldemort es ley; nunca pienses en él como en otra cosa. Nunca mientas. A no ser que te lo pida.
Severus nunca osa dudar de su palabra, nunca osa mentir sobre él o de él; aunque su mente siempre lo desee. Siempre está tras su señor, y nunca lo mencionará a no ser que sea necesario. Una vez se atrevió, y su señor le arrebató su bien más preciado. Esa fue una muestra de fe, de que nunca debe olvidar dónde está parado; y quien es. Siquiera momentáneamente.
La sombra de su muerte, aún le atormenta; pero no tiene algo por lo cual perder ahora. Se siente alivianado, ya que su vida es lo único que puede apostar. Aunque al final, también teme el perderla. Como todos.
Pero la debe, la tiene que dar; para que el amor de su dios se transmita por todo el universo. Es uno más, a quien deben adorar; aunque en menor proporción. Es el comunicador, es quien puede matar; por obra y gracia de sus ordenes.
Y se ha dicho, palabra.
