De amigos y envidias
Ya ha pasado un año. Aquella chica pelirroja se ha convertido en la chica de James, y se tiene que callar. Porque James es su amigo, y no puede decirle que le gusta suchica. Sin embargo, en parte se alegra, porque no le hace ningún caso a éste, sino a Remus. Ellos dos son buenos amigos desde principios de curso, y no puede evitar mirarla ahora y sentir cierta envidia, claro está, a escondidas de James.
Están en el jardín haciendo los deberes debajo de la sombra de un árbol, y él, observa como cae su precioso pelo encima de los libros mientras habla con Remus sobre algo. Esté asiente con la cabeza, y se levantan.
Ella anuda más la bufanda sobre su cuello. Hoy hace mucho frío, pero él no lo tiene, porque, cuando la contempla, todo deja de tener importancia, y el frío que siente se convierte en una cálida brisa que templa su corazón.
