¡Hola! Aquí les traigo el segundo capítulo, he recibido notificación de que tengo un fav y que han agregado esta historia. Espero pronto leer sus opiniones. Gracias Anny por seguirme aquí también.
Mii inspiración musical fue Secret de Maroon 5. Creo que va perfecto con lo que está sintiendo Draco después de su encuentro cercano del tercer tipo jajaja... Esta canción es pura tensión (if you know what a mean XD).
Secret
"I know I don't know you
But I want you so bad
Everyone has a secret
But, can they keep it?
No they can't..."
Draco no despegaba la vista de la pared que tenia enfrente de su camilla en la enfermería de la señora Pomfrey, viendo sin ver, sumergido en sus pensamientos, desde que Blaise y Pansy lo habían dejado solo, repasó una y otra vez lo que había sido una especie de sueño, no, se corrigió inmediatamente, no puede ser sueño si se trataba de él con Granger, definitivamente era una pesadilla, si, tendría que ser una pesadilla se repetía así mismo, pero entonces ¿Por qué se sintió tan molesto de que Blaise lo despertara?
Rogaba en silencio salir de ese condenado lugar para ir donde Trelawney, necesitaba hablar con ella o se volvería loco.
-Señor Malfoy! ¿Cómo se encuentra? -Preguntó la señora Pomfrey. Draco estaba tan ensimismado que no se dio cuenta a la hora que entró la mujer.
-Me siento de maravilla, ¿¡Me puedo ir ya!? -Trataba de mantenerse calmo para no evidenciar su desespere por salir corriendo de ahí.
-Si ya puede irse. Al parecer es algo de debilidad, ¿Ha estado comiendo adecuadamente? Lo noto pálido. -Dijo ella. Draco supuso que la mujer se tragaba el: "más pálido de lo usual" para no incomodarlo.
-Si eso debe de ser. Con todas las clases que tenemos y trabajos. Me he saltado algunos banquetes. -Lo que sea con tal de salir de aquí pensó Draco.
-Muy bien señor Malfoy, puede retirarse. -Dijo Pomfrey.
Como alma que se la lleva el diablo, salió Draco de la enfermería, su corazón palpitándole con fuerza ante la expectativa de lo que le diría Trelawney.
No había terminado de doblar un recodo, iba a poner un pie en una de las escaleras que lo llevarían a la torre norte donde se encontraba su aula de Adivinación cuando lo intercepto Pansy y Blaise.
-¡Draco! íbamos a buscarte ahora mismo. -Dijo la muchacha al momento que se lanzaba a sus brazos y hundía su rostro en el cuello de él.
-¿A donde te diriges Draco? -Preguntó Blaise.
Lo tomó por sorpresa, estaba ansioso, quería llegar donde la chiflada y al parecer todo el mundo se confabulaba para no dejarle hacerlo.
-hmmmmm? Pues... voy... iba... a buscarlos por supuesto.. -Dijo Draco tratando de sacarse a Pansy de encima.
-Bueno, al parecer estas todavía desorientado Draco porque la sala común no es por ahí, ya termínanos las clases, es hora de la cena y el comedor es por allá. -Dijo Pansy, señalando el lado contrario al que se dirigía él, molesta porque Draco le había soltado, sin mucha delicadeza, las manos que ella tenia firmemente enredadas alrededor de su cuello.
Ambos se quedaron viendo a Draco esperando su respuesta, Blaise preocupado por su amigo que lo vio agitado y eufórico y Pansy molesta por ser rechazada ya dos veces por el chico. Draco se obligo a recuperar la compostura, esta situación estaba descomponiéndolo completamente.
-Claro, claro... no sé en que estaba pensando, vamos al comedor. -Dijo Draco.
Los tres se encaminaron al Gran Comedor de Hogwarts donde se celebran todos los banquetes. Blaise más tranquilo caminó a su lado izquierdo, mientras Pansy cariñosa se enrollo en el brazo derecho de Draco, este la dejo para evitar más enfrentamientos con ella, aunque no tuviera muchas ganas de nada, y muchos menos de comer o ir al salón con Pansy enroscada como una boa constrictor a su brazo.
El salón estaba abarrotado como siempre, las cuatro largas mesas colocadas en medio para que los alumnos de las respectivas casas se sentaran en ellas. Se dirigieron a la mesa de Slytherin, en donde sus lugares esperaban por ellos.
Todos sus compañeros al verlos llegar, se mostraron excitados y emocionados por Draco, muchas chicas le lanzaban miraditas a él, cosa que hizo a Pansy enrollarse más en su brazo como marcando territorio, chicos preguntando como se sentía y queriendo saber con lujo de detalle los por menores de su incidente en clase de adivinación. Estaba en su elemento, él era el pico de la pirámide de los sangre pura, el amigo ideal, el alumno ejemplar, el sueño de cualquier chica, el centro de atención, en otras circunstancias Draco se hubiera sentido en la cima del mundo pero no ahora, en donde lo único que deseaba era sacarse de la mente las miles de imágenes que viajaban ante sus ojos. Imágenes que lo hacían sentir inquieto, de una forma que nunca hubiera imaginado.
Recorrió con la mirada la mesa de Gryffindor, vio a San Potter y a la comadreja Weasley, pero algo en él se desinfló al no verla ahí, ella no estaba. ¿Por qué carajo me importa si esta o no Granger ahí? Pensó irritado.
Su vista voló inmediatamente a la puerta del Gran Comedor, como si alguién o algo le hubieran dicho que volteara en ese momento, ella estaba entrando, caminaba muy de prisa, y eso hacia que su pelo castaño que llevaba suelto volara en ondas por el viento.
Se le podían apreciar sus mejillas sonrojadas por el bochorno de entrar al salón e interrumpir a todo el colegio a medio comer, aunque casi nadie parecía percibir su presencia. Draco la siguió con la mirada hasta que se sentó en la mesa al lado de sus amigos. Hablaba rápido con ellos, como si quisiera informarles de algo, él no podía escuchar nada a la distancia que estaba, pero podía observar como movía los labios, como los curvaba en una sonrisa. Y algo empezó a acelerarse en su interior, su corazón empezaba a latir más frenético, las imágenes de ella besándolo apasionadamente pasaron fugaces por sus ojos.
Él podía sentir aún la textura suave de sus labios, el sabor que tenían. Recordaba que tenia pecas en el puente de la nariz. Técnicamente nunca ha estado lo suficientemente cerca de ella para darse cuenta de eso, pero ese sueño era demasiado real. Y viéndola de largo, podía notar tenuemente esos detalles, ¿O era que estaba alucinando? ¿Cómo era posible verlos desde esa distancia? Pero lo hacia, sus labios llenos, el inferior más carnoso que su labio superior y de un color rosa pálido igual como en su "sueño/pesadilla (quería creer él)".
Sentía la garganta seca, ya no escuchaba nada, ni lo que hablaban en su mesa, ni el bullicio característico del Gran Comedor. Era como estar encerrado en una burbuja de aire, solo estaba él viéndola a ella.
-Hombre! ¿Estás siquiera escuchándome? -Dijo Theodore, que se encontraba frente a Draco en el comedor, haciéndolo sacar de el minucioso escaneo que le estaba haciendo a Hermione.
-¿hmmmm? ¿Qué me decías? Lo siento, estaba... mmm... si... estaba pensando. -Dijo, dirigiendo rápidamente su atención a Theo.
-Si ya me di cuenta, parecías muy absorto. -Dijo Nott.
Draco le dedico una leve sonrisa de lado como para quitar importancia al asunto .
-¿Te vas a comer eso? -Le pregunto Goyle, mirando con ansias el plato a medio tocar de Draco.
-No, tómalo. -Dijo este.
-No haz comido casi nada Draco. -Dijo Pansy acercándose más a él.
-Esta bien, no tengo mucha hambre que digamos. -Dijo mientras dirigía una rápida mirada a la mesa de los Gryffindor. Ella estaba hablando con la hermana de la comadreja mientras se llevaba a los labios una copa para beber, lo que supuso él, jugo de calabaza.
Apartó su vista otra vez, para que nadie se diera cuenta, y se encontró con la mirada de Pansy, esperaba que ella no se hubiera dado cuenta.
-Draco... -Le dijo la chica.
Él se tenso, ¿Acaso lo había descubierto viendo a Granger?. Se acabó, ahora vendrían las preguntas y reclamos.
-¿¡Qué!? -Le preguntó, tratando de aparentar normalidad, cuando la verdad se estaba cagando de miedo.
Ella lo miro de hito en hito entrecerrando los ojos hasta que quedaron como dos rendijas azules.
-Estás raro... -Dijo y dejó la frase así, inmediatamente eso lo transporto a otra parte, a ese lugar, donde al parecer vivía con ella, con Granger, lo había pensado mucho estando en la enfermería, ella le había dicho eso y después lo beso, joder, ¿Y es que ahora todo le haría volver a ese sueño?, no sueño, pesadilla, se reprendió interiormente. ¡Merlín! Se iba a volver loco.
-Sabes qué, Pansy, creo que soló necesito descansar. -Dijo.
- Pero si pasaste 5 jodidas horas descansando. -Dijo ella.
Mierda y ¿Ahora que digo?! pensó él.
-Draco cuéntales a todos como vamos a patear culos en la temporada de quidditch este año. -Dijo Grabbe, Draco nunca se había sentido tan agradecido que abriera la boca. Se dio la vuelta hacia sus compañeros de clases, dejando la plática con Pansy a medias, tenían los ojos bien abiertos y las orejas paradas escuchando a Draco Malfoy hablar de las victorias que tendría Slytherin este año, mientras le lanzaba miradas furtivas a Hermione Granger en la mesa de Gryffindor, ella no lo miro ni una sola vez, cosa que no pasó por alto él. Inconscientemente esperaba encontrarse con su mirada, sentía que lo necesitaba.
Durante toda la semana le fue imposible ir a hablar con Trelawney, Pansy no lo dejaba ni a sol ni a sombra, soló podía librarse cuando llegaba la hora de dormir, Draco se sentía más cansado de lo habitual de ella, pasaba horas reclamándole su nulo interés e indiferencia hacia todo lo que saliera de su boca y eso se debía a que él pasaba sus ratos libres dándole vuelas y vueltas a lo mismo, no lo dejaba en paz, revivió muchas veces su visión, había pasado de ser un sueño, a una pesadilla y ahora actualmente una visión, pero la verdad es que no estaba cien por ciento seguro que fue todo eso, ¿Sería una visión de su futuro? No, es ridículo, ¿Él con Granger? Ellos se odian.
Bueno odiar lo que se llamaba odiar, no, Draco no la odiaba, simplemente disfrutaba hacerla enojar, le hacia mucha gracia que siempre tenía una respuesta sagaz para cada comentario venenoso que él lanzaba.
¿Eso era un halago? Definitivamente comenzaba a perder el juicio, sino es que lo hubiera hecho ya.
Hoy le tocaba Adivinación otra vez y no pensaba dejar pasar esta oportunidad.
Al entrar a la clases de la profesora Trelawney, Draco tuvo que contenerse para no agarrar a la mujer por sus delgados brazos y agitarla fuertemente hasta que le dijera todo lo que necesitaba saber. Espero que hiciera sus predicciones vagas, su fase de habitual pesimismo hacia sus alumnos a quienes le aseguraba que algo terrible le pasaría a fulano para finales de curso y que terminara por fin las dos horas tratando de enseñarles, Cómo disipar las nieblas del futuro tomo 6.
Al terminar le dijo a Pansy y al resto que los vería en su próxima clase, que necesitaba cruzar unas cuantas palabras con Trelawney. Ellos asintieron dejando solo al chico y a la mujer.
La profesora vio a Draco a través de sus enormes lentes de aumento que hacia que sus ojos tuvieran el doble del tamaño normal, sujetaba fuerte su chal de lentejuelas sobre sus huesudos hombros.
-¿Te sientes bien querido? -Le preguntó ella en tono bajo. -Mi ojo interior me dice que tus tormentas aún no se hay disipado por completo.
Draco suspiró y hablo por fin.
-Quiero saber que fue lo que me dio, y quiero algo para volver a ser como antes, desde ese día no soy... Yo mismo. -Dijo pausadamente.
-Me temo mi niño que no hay marcha atrás para lo ocurrido, la puerta ha sido abierta.
Draco la miro ceñudo, esta mujer esta más loca que una cabra pensó.
-¿Que quiere decir? ¿Qué fue eso que vi?, ¿Usted lo alteró de alguna forma con ese brebaje?.
-Soló tu sabes lo que vistes, yo no lo sé. Solo fui el medio para que encontraras los deseos más profundos, los que están albergados bajo capas y capas, aquellos a los que son más difíciles de llegar. -Dijo.
-¿Qué significa eso?. Preguntó Draco quien se estaba empezando a desesperar por tanta cháchara sin sentido. -¿Eso que vi..., es.. mi.. futuro? -Dijo él en voz baja y pausada, como si temiera su respuesta.
-No lo es, el futuro es incierto, cambia constantemente conforme tomamos decisiones. -Dijo Trelawney.
Al escuchar eso, sintió un pellizco en su pecho, ese no era su futuro. Debería sentirse feliz, ¿verdad?.
-¿Entonces que es? Dígame todo, dese prisa que no soy una persona dotada de mucha paciencia. -Dijo Draco exasperado, apretando con dos dedos el puente de su nariz para tratar de aplacar un dolor de cabeza que empezaba a llegar.
-Ya te lo dije, es un deseo, uno profundo, uno tal vez del que no eres consciente, pero que tu subconsciente lucha a diario con él, una dirección, un reflejo puedes llamarlo.
-¿Un reflejo de qué?
-De lo que realmente quieres, por eso te ves tan atribulado.
Draco no dijo nada, esta mujer estaba de broma, ¿Le estaba diciendo que su deseo era estar con Granger?
-Eso es ridículo, yo jamás desearía algo así. Usted es una farsante y me esta haciendo perder la poca paciencia que tengo. -Dijo molesto.
-A como te dije, no tengo idea de lo que vistes, solo tú lo sabes, tu yo consciente ahora podrá estar en paz con tu subconsciente, ya no tendrás esa lucha interna, ahora puedes ver, ahora sabes.
-¡YO NO SÉ NADA! -Gritó el chico. -Solo quiero volver a como era antes, no tengo tranquilidad, no hay día que no piense en eso.
-Deja de luchar mi niño, no puedes hacer nada ya, la puerta se abrió, esta abierta de par en par, si insistes en tratar de cerrarla nuevamente solo terminaras destruyéndote. -Se apresuró a decir la profesora.
-¿Eso quiere decir que no puede hacer nada para hacerme volver como era antes?
-Me temo que no hay nada que pueda hacer. -Dijo ella en tono bajo.
-¿Qué se supone que debo hacer ahora? Preguntó Draco al momento que pasaba ambas manos por su pelo varias veces, hasta dejarlo desordenado.
-Ahora que tu verdad a salido, busca por todos los medios de hacerlo realidad. Aprovecha la luz, tu fortuna.
-¿¡FORTUNA!? No veo nada de fortuna, es una desgracia. -Dijo el chico enfático.
-Es una fortuna, claro que la es. La mayoría de las personas vagan por el mundo sin encontrarse con ellos mismos. Tú en cambio estás en armonía, ahora depende de ti, si decides luchar por eso que te haz negado por tanto tiempo o destruirte haciéndote el ciego.
Draco nunca había visto a su profesora de adivinación tan lúcida como ahora, que lo dejo sin palabras. Salió en silencio de la lúgubre sala, antes de cerrar la puerta tras de sí, volteo un poco la cara para quedar de perfil a ella y le preguntó una última cosa.
-En mi visión, o lo que sea que eso fuera, era consciente, trate de resistirme a muchas cosas pero hice cosas que nunca pensé que fuera capaz, era como si no tuviera el control, como si no fuera yo mismo, ¿Qué significa eso?.
-Claro que eras tu mismo, pero eran tus emociones la que te controlaban, no tu mente, lo que hiciste, lo hiciste porque tu corazón lo pidió, ¿Quieres más pruebas de que no es eso lo que deseas? De no haberlo deseado con lo más profundo de ti, no lo hubieras hecho, tenlo por seguro.
Y sin decir una palabra más, salió de ahí. Asustado de si mismo, lo que sintió en esa visión era más grande que él. Lo sobrecogía de una manera indescriptible. Lo que antes sentía como un tenue fuga, amenazaba con desbordarse como una represa, siempre había levantado muros impenetrables, ahora habían caído, él lo había sentido. Se sentía indefenso, a la intemperie y eso le asustaba como nunca.
Cuéntenme si les esta gustando…! Los capítulos vendrán seguidos porque lo único que estoy haciendo por el momento es pasar lo que ya tengo. Besos… Espero con mucha ansía sus opiniones.
