A/N: Los personajes pertenecen a la grandiosa Stephenie Meyer, menos la trama de esta historia

Antes de comenzar el capítulo, quiero agradecer a todos los que agregaron esta historia a sus favoritos y alertas^^ y bueno también a "rcullen.95" y "AVATARISLIFE" por ser los primeros reviews que recibí.

MUCHAS GRACIAS A TODOS!!!!

Por favor, espero recibir mas reviews, así se que les parece la historia^^ y de paso así me da más entusiasmo para subir más rápido los capítulos^^

Voy a hacer los capítulos en tercera persona, luego habrán algunos en los que aparezcan en Edward POV o Bella, pero después veré.


Capítulo 1:

-Damas y caballeros, por favor denle un fuerte aplauso, a nuestro músico del año, el talentoso músico y compositor, Edward Cullen-

Varios aplausos se oyeron por todo el anfiteatro del Madison Square Garden. Edward estaba muy emocionado y nervioso; al fin había llegado el día. Hoy iba a demostrarle a todo su público el gran pianista que era. Respiró hondo y salió al escenario. Con una sonrisa en su rostro avanzó hacia donde se encontraba su tesoro más preciado, su piano de cola, que había heredado de su abuelo Anthony. Antes de sentarse en el taburete, hizo una reverencia hacia su público y miro especialmente donde se encontraba su familia: su padre, madre y sus 2 hermanos, Alice y Emmett. Podía ver como su madre lloraba de la emoción, su hermanita saltaba en su asiento de la alegría y su hermano aplaudía con todas sus fuerzas y largaba gritos de apoyo hacia su hermano; pero a quien más quería ver era a su padre, y lo vio mirándolo con una gran sonrisa en su rostro, una sonrisa de orgullo. Edward se sintió muy contento por ello ya que siempre quiso que su padre admirara esa parte artística de él. Ya estaba todo listo. Edward se acomodó en su taburete, respiró hondo de nuevo y relajó las manos. Había total silencio; pero cuando estaba por tocar las primeras notas, algo hizo que se detuviera abruptamente. Un timbre como de un celular se empezó a escuchar por entre el público. Edward intentó ignorarlo, esperando que el dueño del celular tuviera la decencia de apagar el aparato y respetar al artista. Hubo silencio nuevamente, ya estaba listo; pero nuevamente el timbre volvió a escucharse y esta vez no era solo uno sino varios sonidos. Edward no aguanto el enojo que tenia. Se levantó rápidamente y se acercó al borde del escenario.

-Podrían por favor apagar sus celulares, es una falta de respeto hacia mí.- dijo gritando con fuerza.

Edward intento encontrar por lo menos una de las personas a las que les sonaba su celular, ya que los sonidos se hacían cada vez más fuertes. Trató de acercarse más y pudo ver cerca de las primeras filas a una mujer buscando por entre su bolso su celular.

-Señorita, por favor, apague su celular- le dijo Edward gritando.

La mujer tenia pelo largo y castaño. Edward no podía ver su cara, ya que el pelo de la joven estaba suelto y caía tapando su rostro.

-Señorita. Señorita le estoy hablando! -gritó Edward ya enfurecido.

-A MI NO ME GRITAS CULLEN! RESPÉTAME QUE SOY TU JEFA!- le dijo la joven levantando su rostro para mirarlo.

Edward estaba totalmente mudo. No podía creer que ahí estaba ella, a la persona que menos pensaba ver justo en el mejor momento de su vida: Bella Dwyer, su jefa, su tortura.

Pero algo pasó, que lo dejo pálido y sin palabras. En otra fila otro timbre se escuchó y ahí también estaba ella.

-Cullen, te dije que me trajeras mi café expreso!!- grito con su voz autoritaria

-Cullen, necesito toda mi planificación de mis reuniones impresas y catalogadas por fechas, y las necesito YA!- se escucho en otra fila.

-Cullen, te dije que mandaras a lavar mi auto!- escucho que gritaban de una de las tribunas

-Cullen, LO NECESITO AHORA MISMO!- se escucho en el lugar donde antes se encontraban sus padres.

Edward no lo podía creer, ella estaba ahí, y en todas partes, en cada una de las butacas.

-CULLEN NECESITO ESTO! CULLEN TE DIJE YA! CULLEN AHORA MISMO! CULLEN! CULLEN!- gritaban en todas direcciones, además de todos los timbres.

Edward no aguanto más, cerró los ojos y…

-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!- grito él con todas sus fuerzas.

De repente, sintió que su cuerpo chocaba con algo duro. Temeroso abrió los ojos y vio que se encontraba en piyamas en el piso de su habitación. Todo había sido un sueño, bueno en realidad…una pesadilla.

-Hasta en mis sueños la veo, va en mis pesadillas tenía que ser- dijo pasándose la mano por su desordenado pelo cobrizo. Se levantó y comenzó a dirigirse a su baño cuando escuchó algo conocido, el timbre de un celular.

-No, basta de timbres, ¿de donde viene eso?- dijo mirando para todos lados, hasta que comprendió que el timbre de su sueño/pesadilla, había sido siempre el sonido de su celular.

-¿Dónde lo puse?-dijo buscando en todos lados, hasta encontrarlo debajo de varios papeles.

-Hola- dijo rápidamente sin mirar antes de que número se trataba.

-CULLEN! Se puede saber por que tardaste tanto en atenderme!- dijo una voz muy conocida por él.

Mierda! Pensó.

-Cullen, contéstame!-

-Perdón señorita Bella es que me quedé dormido, vera yo…- dijo nervioso

-Esta bien, no quiero escuchar tus explicaciones. Escúchame, estoy por salir para la oficina, espero encontrarte ahí en 20 minutos, con mi café expreso y los papeles que te dejé para que clasifiques en mi escritorio. Sino me veras enojada.- dijo Bella antes de colgar.

-¿Más enojada de lo que siempre esta?- dijo Edward con desesperación, dejó su celular en su sacó y comenzó a arreglar su cama, tranquilamente, hasta que de repente se detuvo.

-¿Dijo 20 minutos?!!!- se preguntó a si mismo gritando. Luego con una rapidez impresionante comenzó a cambiarse, juntar los papeles que debía llevar y salió corriendo hacia la calle. Edward agradeció que su departamento estuviera a solo pocas cuadras del edificio de la editorial "Meyer´s", pero debía correr con todas sus fuerzas ya que le quedaban solo 10 minutos. También agradeció que la cafetería Starbucks estuviera de camino, ya que sino le tomaría mucho más tiempo llegar. Cuando llegó al local, su respiración era agitada, pero lo que no podía creer era la cola de gente que había para pedir. No iba a llegar a tiempo, solo le quedaban apenas 8 minutos. Era su fin.

-Edward! Hey, por aquí.-le gritó una de las empleadas, del otro lado del mostrador. En sus manos se encontraba una bandeja con dos vasos de café para llevar.

La suerte de Edward había cambiado, todavía podía llegara a salvar su puesto. Corrió hacia el principio de la fila, ganándose varias quejas y miradas de disgusto de la gente que estaba esperando.

-Amy eres mi salvación, agradezco que ya me reconozcas y sepas lo que siempre vengo a buscar, eres mi ángel- dijo antes de tomar la bandeja con una gran sonrisa.

-Edward vas a hacer que me sonroje, vete que llegaras tarde, y llámame después- le dijo ella guiñándole un ojo y con una risita coqueta.

-No lo dudes- le dijo él con su sonrisa seductora, luego salió a toda velocidad.

-Todavía puedo llegar- se decía él con voz agitada. Ya había llegado al edificio cuando quedaban solo 5 minutos. Subió al ascensor y esperó hasta llegar al piso 14. Corrió por entre el pasillo, pasando por enfrente de varios cubículos donde se encontraban sus otros colegas, quienes lo miraban curioso y con cara de pena hacia él. Edward ya sabía que ninguno de ellos envidiaba su trabajo, preferían mucho más trabajar en esos pequeños cubículos, que tener que soportar a la bruja Dwyer, como la llamaban en la oficina. Llegó a tiempo a la oficina principal. Trató de arreglarse bien su traje, respiró hondo para tranquilizarse después de la corrida y golpeó la puerta, pero no hubo respuestas. Intentó de nuevo pero nadie le contestó.

-Todavía no llega, Edward. Te salvaste- le contestó Helen, la señora de la limpieza.

Todo el aire y nervios que tenía acumulado, lo largo en una sola exhalación.

-Gracias, Helen. Pensé que iba a tener la soga al cuello- le dijo sonriendo, y luego decidió entrar y sentarse un poco hasta que llegara.

Era una gran oficina, con un amplio ventanal en donde se podía ver el Central Park. Tenia en un extremo un amplio sillón, sillas y una pequeña mesa de caoba; a su derecha se encontraba una pequeña biblioteca, con varios archivos y libros que la editorial había recibido. Luego en su otro extremo se encontraba el extenso escritorio de mármol, con la computadora de última generación, el teléfono, y su caja de sobres de la oficina. Edward decidió sentarse un poco en la silla maestra detrás del escritorio y descansar unos minutos.

-Tanto que me hizo correr y es ella la que llega tarde-pensó para si mismo mientras cerraba los ojos y se relajaba.

Pero su paz duró poco. De repente sintió un ruido que provenía de la computadora, y al mirara la pantalla casi se cae de la silla.

-LA BRUJA YA DESCENDIÓ DE SU ESCOBA!- decía en un cartel en letras grandes. Esos memos los mandaban por entre las computadoras de la oficina, para estar preparados para cuando llegara la jefa. En esta ocasión, el mensaje había aparecido en la computadora de Bella, ya que por seguro uno de sus compañeros quería advertirle para que se preparara. Edward quitó el mensaje de la computadora y saltó de la silla para arreglar las cosas. Comenzó a acomodar los papeles que había traído sobre el escritorio y el café expreso junto a ellos, arregló la silla y dio una última mirada al lugar para chequear que todo estara perfecto.

En ese mismo momento, del ascensor, estaba saliendo Bella. Tenía un traje negro de Doce y Gabbana, con pollera y saco, que dejaban marcado su buena figura. Su pelo estaba sujeto por un gancho que dejaba caer algunos pelos castaños sobre su rostro. Ella tenía unos hermosos ojos marrones, pero estaban ocultos tras unos anteojos de sol de Louie Vitton. Sus tacos de Gucci resonaban sobre el piso, marcando su paso firme. De repente, todos en la oficina estaban en silencio y mirando fijamente a la pantallas de sus computadoras; todos se habían puesto a trabajar rápidamente, antes de recibir algún grito de la señorita Dwyer. Antes de entrar a su oficina, se quitó los anteojos y giró para dar una última mirada a su personal. Ellos se habían quedado viéndola, pero cuando los ojos de la jefa los observaron, todos se giraron rápidamente y volvieron a concentrarse en su trabajo. Al entrar a su oficina, pudo ver parado firmemente a su asistente de pelo cobrizo y ojos verdes que la miraban fijamente.

-Buenos días señorita Bella. ¿Cómo amaneció hoy?- dijo Edward sonriéndole.

-Buenos días Edward, veo que sirvió mi advertencia, llegaste a tiempo.- le dijo mientras se quitaba el saco y se lo entregaba para que lo colgara.

- Sí. Le traje su café y los papeles que me pidió.-

-Muy bien. Hoy todo tienen que ser perfecto, es posible que al fin Aro me de ese ascenso que tanto merezco.- dijo sentándose en su silla y reclinándose en ella.

-No veo por que no deba dársela, usted es muy apta para ese puesto, de seguro la aceptaran.- dijo dándole una gran sonrisa.

Bella por un momento sintió un sentimiento extraño cuando vio su sonrisa, pero se sacudió y decidió ignorarlo.

-Gracias Edward, pero no me adules y prepárate para cuando tengamos que subir al piso 25, necesito de tu asistencia.- dijo dándole una sonrisa que se notaba que ocultaba algo.

-Pero, ¿para que me necesitaría? Si él quiere hablar con usted.-dijo algo temeroso.

-Claro que quiere hablar conmigo. Solo necesito que esperes afuera y luego de 10 minutos, entres y me digas que tengo un llamado importante o algo para sacarme de ahí. Aro puede ser que tenga que decirme algo importante y lo respeto por ser mi jefe, pero no me da mucha confianza quedarme sola con él, hay veces que me mira de una forma que me incomoda. Bueno, basta con darte tantas explicaciones, solo haz lo que te digo, ¿entendido?- le dijo Bella mirándolo con una mirada seria.

-Sí, como usted diga- le contesto rápidamente

-Bueno, ve a buscar los papeles que le encargué a Lauren que me trajera.- le dijo antes de tomar un sorbo de café y concentrarse en los papeles.

Edward asintió y se dirigió a la puerta, pero antes de que pudiera salir…

-Edward, me podrías decir que es esto!- le dijo en un tono severo.

Primer capitulo de la historia! Voy a intentar de subir un capítulo por semana, ya que también tengo otra historia, así que voy a ver de repartir mis tiempos para poder mantenerlas al día.

Bella parece una mescla de el personaje de Sandra Bullock, en "La Propuesta" y el de Meryl Streep en "El diablo viste a la moda" haha

POR FAVOR DEJEN REVIEWS PARA SABER QUE LES PARECE LA HISTORIA!!!!!!!!!!!!!!!

Opiniones y sugerencias^^!!!!!