Una chica Alienígena
(Parte Dos)
Esa chica me besó.
Una extraterrestre me acaba de besar.
Una alienígena de un planeta desconocido me acaba de besar.
-¿Oye, estas bien?-me pregunta Chico Bestia colocándome una mano en mi hombro.
Noto que aún estoy en el suelo-y tal vez aún tenga mi cara de tonto. Será mejor levantarme. Observo el lugar: el autobús y algunos automóviles destruidos y quemándose, edificios algo dañados, el lugar había quedado hecho un desastre por la pelea.
-Bueno-comienza el grandulón-, sea quien sea, la chica sabe cómo impresionar a todos.
No te conozco, pero estas en lo cierto.
-Yo creo que dejamos una muy buena impresión-dice contento el Chico Bestia mientras volteo a mirarlo-: Esa loca del espacio se fue, la ciudad se salvó. Misión cumplida ¿Cierto Señor?
-Enserio, deja de tratarme así-digo serio. Repito, mucho respeto me recuerda a…
-¡Muy bien!-obedece saludando en una forma militar.
-Todo terminó-aclaro-, les agradezco su ayuda-comienzo a alejarme para ir a la dirección en donde fue aquella alienígena. Era hora de saber quién era y por qué hizo lo que hizo.
-¿Vas a seguir a la extraterrestre?-pregunta la chica oscura. Creo que sabe la respuesta.
-Debo descubrir si es una amenaza-respondo. Por alguna razón, mi ojo derecho se achica. No estoy mintiendo al respecto así que no sé por qué me sucede eso.
Quiero saber si es una amenaza para la Tierra, es todo. Es solo eso. El grandulón comenta algo en voz baja, pero gracias a que tengo un gran sentido auditivo logro escucharlo:
-Yo creo que quiere que le dé otro beso-será mejor ignorar eso.
-Oiga señor-¿Enserio? Me detengo a escuchar a Chico Bestia-, es decir, am, Robin-mejor-, tal vez quiera…
-Lo siento-lo interrumpo-, trabajo solo. No es mi intención formar un equipo-aclaro y sigo mi camino.
Ignoro lo que dice después, mi mente está centrada en otra cosa: en buscar a la extraterrestre. No busco que me dé explicaciones del beso, necesito saber quién era, de dónde proviene y qué planea hacer ahora. Es mi trabajo como héroe independiente ahora: hacer las cosas solo. Ya dependí mucho de Batman durante estos años, es hora de que asuma la responsabilidad individualmente.
No es difícil, solo tengo que rastrearla… ¡Oh rayos! Olvidé el rastreador en la mansión. Estaba tan enojado que empaqué "lo necesario y lo justo", pero no lo tomé porque no le tomé importancia en el momento. Ahora necesito que alguien me ayude.
-¡Amigo!-grita alguien: El Chico Bestia de nuevo. Volteo para ver qué sucede.
¿Qué demo…? Una gran sombra se hizo presente por encima de nosotros: era una enorme nave espacial extraterrestre. Genial, más alienígenas. La misma se detuvo en la pequeña isla inhabitada cerca de la ciudad y lanza-lo que parece-una torre con vida inteligente dentro. Me acerco para ver mejor, al lado del grandulón y del Chico Bestia.
-Parece que la chica espacial tiene amigos-dice el grandulón.
-O enemigos-digo. Eso quiero creer.
En la parte superior de la torre se abre algo que muestra un holograma de lo que parece ser otro extraterrestre. Otro, significa que hay muchos más como la pelirroja. Genial. Este es diferente: parece un lagarto con brazos y piernas de tonos verde agua oscuros; también posee una corona o algo así, con dos cuernos hacia arriba y sus ojos eran totalmente rojos.
-"Terrícolas, vinimos a su planeta para capturar a una prisionera fugada-Supongo que se refiere a la pelirroja-, una prisionera muy peligrosa-peligrosa ¿ah? Por alguna razón, no le creo esa parte-. No interfieran y dejaremos su ciudad con mínimos daños. Pero si intentan ayudarla, su destrucción será absoluta"-finaliza, haciendo que la transmisión también lo haga.
Sabía que no tenía que creerles. Debo suponer que aquella alienígena es la buena y ellos son los malos. Quiero decir, si supuestamente ella es peligrosa ¿por qué los extraterrestres escamosos amenazan con destruir la Tierra si la ayudamos? Algo en aquella torre se abre.
-Creo que habla enserio-dice el grandulón. De la torre sale lo que parecen más extraterrestres.
-Y esos extraterrestres son aterradores-comenta el Chico Bestia. Los extraterrestres se acercan a la ciudad.
-Nos dijo que no interfiriéramos-aclara la encapuchada. Veo mejor y noto que se acercan como más de mil extraterrestres. Será mejor buscarla y aclarar el beso.
¡¿Qué acabo de decir?! ¡Argh! No he dormido desde hace veinte horas, es lógico que piense estupideces.
-De igual manera la buscarás-el grandulón me saca de mis pensamientos-¿No?-me limito a asentir y a fruncir el ceño.
-¿Podemos ir contigo?-pregunta el verde con emoción.
-Creo que podemos ser un equipo sólo esta vez-contesto con una sonrisa, ellos también lo hacen. Necesito a alguien que la rastree, supongo que uno de ellos podrá servirme de ayuda.
Comenzamos a caminar hacia la otra dirección, pero la oscura se queda parada en su lugar, cabizbaja.
-¿Vienes?-le pregunto. Ella se sorprende por mi pregunta.
-No soy una heroína-aclara-Créeme, si supieras quién soy realmente no me querrías contigo-se aleja un poco. Me recuerda un poco a mí cuando era más pequeño. Coloco una mano en su hombro como de contención.
-Sé lo suficiente-sonrío. Ella me devuelve la sonrisa-¿Raven cierto?-pregunto.
-¿Cómo lo supiste?-se sorprende, al igual que los otros.
-Debe ser por el pájaro que nos detuvo hace un rato-señala el grandulón.
-Vaya, no he oído un nombre así-dice el Chico bestia, haciendo que Raven se sonroje.
Seguimos a un grupo de extraterrestres con tridentes y alas-son una mezcla entre reptiles, peces y aves, extraño-que buscaban a la alienígena destruyendo automóviles y callejones con sus discos laser. Uno de ellos les dijo con la cabeza que no estaba por el lugar y se retiraron del lugar a vuelo. Repito, son extraños.
-Muy bien, tenemos que rastrearla-les digo al ver que los extraterrestres se fueron, tratando de pensar un plan en mi cabeza.
-Está cerca-dice la oscura. Todos nos quedamos sorprendidos ¿cómo lo sabía? ¿Era telépata?-Puedo sentir cosas-aclara con timidez.
-Trataré de detectar su olor-dice el Chico Bestia y se convierte en un perro sabueso para comenzar a olfatear su olor.
-Tengo un analizador sónico en este brazo-muestra el grandulón-, si está cerca podré oírla-dijo apretando un botón para que éste comience a funcionar.
-Perfecto-dije satisfecho. Con esto podremos llegar a ella.
-¡Tengo su rastro!-exclama el Chico Bestia. Más perfecto aún.
-Y yo siento sus latidos-agrega el encapuchado. Cada vez más perfecto.
Los cuatro dirigimos con prisa donde decía el localizador del encapuchado y el rastro del Chico Bestia: se encontraba en el local de videojuegos de la ciudad, y este poseía un hueco en la puerta de entrada. Creo que la alienígena no sabe lo que es una puerta. Entramos sigilosamente para que no nos oyera o nos sorprendiera con sus discos laser. Bien, ahora a descubrir por qué me be… ¿Acaso está comiendo desesperadamente los dulces, las palomitas y chocolates-sin quitarles el envoltorio? Vaya, sí que tiene hambre. Observo su cabello, su color es de un tono extraño: carmesí perfecto. Es un bonito color… ¿Y qué tonterías estoy pensando? Solo es el cabello.
-Ammm, saben mejor sin los envoltorios-comenta nervioso el Chico Bestia, bajando sus orejas.
La alienígena baja las palomitas y se limpia la boca con el brazo, nos mira de reojo con sus ojos irradiando luz verde. Oh diablos, cree que somos una amenaza. Se voltea hacia nosotros con sus manos encendidas, listas para disparar.
-¡Cálmate!-indico con mis manos abiertas en modo de defensa. No tenía deseos de que ella fuera una enemiga-Somos amigos ¿recuerdas?-No sé por qué dije "amigos". Se supone que los amigos no tratan de aniquilar al otro.
Ni menos besan y se van sin dar explicaciones.
Realmente debo dormir.
-¿Amigos?-pregunta la alienígena acercándose amenazadoramente hacia nosotros. Los cuatro retrocedimos-¿Por qué?-Lo mismo me pregunto-¿Con qué propósito me liberaste?
-Solo trataba de ser amable-explico nervioso.
-¿Amable? No tenemos esa palabra en mi planeta-sigue en posición de defensa. Ya veo de dónde le viene ese carácter-"Glussidirk´rusta": Débil.
-Pues aquí amable significa amable-aclara el grandulón-. Y si quieres que sigamos siendo amables dinos por qué el "Rey Lagarto" te hizo prisionera-la alienígena baja el fuego: sus ojos vuelven a tener iris y pupilas.
-No prisionera. Soy un… premio-contesta con tristeza con la cabeza gacha. Me siento enojado por eso-. Los Gordonianos me enviaron a los Citadel, para vivir mis días como su sirviente.
Creí que la esclavitud finalmente había acabado desde hace mucho tiempo. Veo que en otros planetas sigue ese régimen.
-¿Y los Citadel son…?-pregunta Raven.
-Nada… amables-completa la pelirroja levantando la mirada.
-Pues no irás con ellos. No si yo puedo hacer algo al respecto-le digo.
¿Por qué solo me referí a mí mismo?
-Am, ¿Por qué no dices nosotros?-apunta Chico bestia. Lo mismo me pregunto yo, lo mismo me pregunto yo…
¡AHHH! Una explosión nos manda a los cinco al otro lado del lugar. Ouch, eso sí que dolió. Gordonianos, nos encontraron. La encontraron.
-¡Atrápenla!-ordena uno de ellos y comienzan a acercarse a nosotros. Los cinco nos dimos una mirada cómplice, pensamos lo mismo.
Nos lanzamos al ataque. Me concentro en mi pelea con un grupo de ellos. Saco mi bastón de repuesto para darle un par de vueltas y comenzar a pelear dando golpes, patadas y giros, ellos no son tan fuertes como parecen. He tenido peleas con villanos mejores que ustedes, lagartos. No sé por qué me invade la nostalgia. Logro noquear a cuatro pero uno es bastante resistente.
¡Pum! Es el sonido de algo estrellándose contra el suelo. Volteo a ver y noto que la alienígena está a punto de ser atravesada por un tridente por parte de un gordoniano. Giro el tridente de mi contrincante, lo tomo del brazo y lo lanzo hacia el contrincante de la pelirroja para que lo lleve lejos de ella. Me mira sorprendida, como si no esperaba que hiciera algo amable por ella realmente. Esboza una sonrisa.
Vaya, que linda sonrisa posee. No logro devolvérsela, dos gordonianos comienzan a atacarme, por suerte logro esquivarlos dando un salto y le doy una patada baja en los pies a uno. La alienígena me ayuda con el que me quedaba lanzándole un starbolt. Dos más comienzan a atacarla, tomo un tridente y comienzo a disparar en dirección a ellos para que la dejen tranquila.
Cuando me quise dar cuenta varios extraterrestres comenzaron a retirarse, éramos lo suficientemente fuertes para derrotarlos. Ahora que lo pienso, no me vendría mal formar un equipo con ellos, permanentemente. Se los propondré si las cosas terminan bien finalmente.
La alienígena, recuerda a la alienígena. Cuando termine esto de seguro regresará a su planeta natal. La misma se voltea para decirnos algo.
-Creo que en su idioma es: Gracias-agradece.
El grandulón comienza a quejarse porque su vestimenta se rompió, y ahora que lo veo mejor, es un Cyborg: mitad hombre, mitad máquina. El verde trata de tranquilizarlo pero el Cyborg le reprocha lo de su máscara-que por cierto, es muy tonta. Mi mirada se centra en la pelirroja, parece… no puedo describir esos sentimientos que veo en ella. Es como si algo en ella regresara luego de mucho tiempo: Libertad.
Esto es lo que me gusta de ser héroe, ver como las personas que puedo ayudar luego se sienten felices con mi ayuda o rescate.
Notas de Autora: Dejaré por aquí porque sinó se hará muy largo xD en fin. Como verán algunas cosas las inventé yo e.e espero que les agrade.
Gracias por leer!
