Ohh~ tenia tiempo que mi lado cursi no me salía TAN a flote... xD
Me alegra saber que les haya gustado. Estos días no había podido actualizar, porque he estado muy ocupada con los exámenes, ademas de que, me siento muy culpable por abandonar mis otros fics, que la verdad es que ya no tengo ideas de que hacer con ellos...
Pero bueno, no estamos aquí para hablar sobre mis problemas, ja, ja, no. Les agradezco sus reviews, me alegra que les haya gustado CieloCriss y Lauchita.
Disclaimer: Ni Digimon, ni cualquiera de sus personajes me pertenecen, sólo soy una humilde fan que se ha tomado la deliberada libertad para usarlos.
Sin más, los dejo con su lectura.
Advertencia: Esto es cursilería en su expresión más pura.
Izzy abrió los ojos, esa frase... ya la había oído alguna vez antes… ¿o sólo seria su imaginación?
Tal vez solo estaba distrayéndose inconscientemente a propósito.
Observó a la castaña sin poder controlar sus reacciones: las manos le empezaron a sudar y, del nerviosismo, comenzó a jugar de nuevo con ellas como si estuviera tecleando en su computador.
—De… —su voz sonaba dudosa, indecisa entre si terminar o no aquella frase, que más bien al final acabaría siendo una pregunta — ¿de verdad… quieres saberlo?
La chica le miró confundida primero, después se ruborizó levemente y acabó asintiendo con la cabeza de una forma tan efusiva, que el gesto se vio un tanto cómico.
—D-de… acuerdo…—dijo Izzy vacilando, tomó una gran bocanada de aire y luego lo soltó todo lentamente, intentando calmarse a sí mismo. —Lo… lo que tu quieres es que yo… te… te…
Mimi le observaba divertida, sabia que algo así terminaría pasando. Pero no creyó que fuera a ser tan gracioso ver a Izzy titubear y estar nervioso por sólo un beso.
Sin embargo, al poco rato Tachikawa se empezó a desesperar por los balbuceos extraños que había comenzado a emitir su amigo.
—Shh —siseó en un claro pedido de silencio, y sumándole a esto: puso suavemente su dedo índice en los labios de chico. El cual en un primer instante se quedo pasmado sin saber qué hacer y luego su rostro adquirió un color muy semejante al de una señal en alto. —Sólo hazlo ¿si?— agregó poniendo ojos de cordero a punto de ser degollado, que en combinación con aquel leve rubor en sus mejillas, sólo consiguió que Izzy se pusiera todavía más nervioso…
"Definitivamente, me está manipulando..." pensó sintiendo el sudor resbalar por su sien.
Suspiró y, tras de mirarla fijamente unos cuantos segundos, volvió a desviar la mirada, no aguantando más de cinco segundos el ver directamente esos ojos mieles que tanto le gustaban... Porque, sí: ¿para qué negarlo ahora que ya no tenia a su amado computador para evadirse...?
Nunca lo había admitido. Ni siquiera para el mismo. Pero cuando estaba con Mimi, no podía evitar sentir esas cosas demasiado raras y que no hacían más que ponerlo más nervioso que a un pavo en épocas navideñas.
Pero vamos: ¿Qué podría salir mal?
Si ella se lo estaba pidiendo era por algo... Debía ser por algo y, entonces, si era por lo que él creía, él podría llegar a ser la persona más feliz del mundo...
Finalmente regresó su mirada a la de la chica, esperando hallar en estos, aquel brillo que se negaba a aceptar que iba dirigido única y exclusivamente para él.
Y fue algo un poco más extraño que la vez anterior...
Como si al momento en que se conectaron sus miradas, unos hilos se hubieran entrelazado alrededor de ellos y comenzaran a apretarse lentamente, acercando sus cuerpos, pero sobre todo sus rostros... aunque en un principio, el único que parecía acercarse era Izzy, pronto Mimi también imitó la acción como en un especie de reflejo.
Al final, después de unos cuantos segundos, sus rostros estuvieron a escasos centímetros uno del otro. Debido a la edad, Mimi aún era un poco más alta que Izzy, pero la diferencia ya no era tanta como la que había cuando la aventura en el digimundo.
Torpemente, Izzy ladeó la cabeza a la izquierda y finalmente, la distancia desapareció…
Y ahí, en el momento en que sintió con sus labios los de la chica, entendió lo tonto que había sido al darle tantas vueltas al asunto.
Al tratar de evitarlo.
Al intentar que eso acabara de otra manera… por el simple hecho de no entenderlo…
Fue con la corriente eléctrica que recorrió su cuerpo… y con aquellas mariposas que revolotearon en su estomago, que entendió…
Se separaron con la mejillas coloradas y, sin embargo, contrario a lo que el chico esperaría hacer, sus miradas —al momento de abrir lo ojos— no se apartaron.
Mimi le sonrió con dulzura y este solo sintió como su corazón daba un brinco en su pecho.
—¿Sabes? Creo que tienes razón… —murmuró Izzy algo tímido, sin perder el contacto con los ojos de Mimi, y posó su mano sobre la de la castaña, lentamente una sonrisa se formó en su boca.
… no todo tiene que tener un porqué…
Sobre esta ultima frase, la verdad es que al final no supe si ponerla como algo que dijo o pensó Izzy, así que la puse en cursivas. (¿Por qué? Es una excelente pregunta, hmm...)
El Mishiro es lindo, siempre me ha gustado, por ello al final decidí por fin escribir algo de ellos, que son un par muy lindo y que no a muchos parece gustarles.
En fin, sin mas que decir, yo me despido, así que:
Nos estamos leyendo ;D
