"Agua. Tierra. Fuego. Aire. Mis padres solían contarme historias de tiempos antiguos, aquellos tiempos de paz en que el Avatar mantenía el equilibrio entre las Tribus Agua, el Reino Tierra, la Nación del Fuego y los Nómadas Aire. Pero todo cambió cuando la Nación del Fuego atacó. Solo el Avatar es capaz de dominar los cuatro elementos, solo él puede detener a los despiadados Maestros Fuego, pero cuando el mundo más lo necesitaba, desapareció. Han pasado cien años y la Nación del Fuego está alcanzando la victoria en esta guerra. Algunos creen que el Avatar nunca más volvió a nacer entre los Nómades Aire, y que el ciclo se ha roto. Pero saben que…no me importa, no me importa la guerra y no me importa que el avatar regrese o no, tengo mis propios problemas, y todos esos problemas me están cansando, estoy harta de ser tratada siempre de manera diferente, de que piensen que jamás podría cuidarme sola, un día les demostrare a todos que no soy la delicada flor que creen que soy"

Gracias a ti

Capitulo 2: Destino, parte 2

El niño del iceberg

-Quien…eres? -pregunto el.

-Es lo que estaba a punto de preguntarte.

Toph estaba teniendo la noche mas extraña de su vida, con muchas preguntas rondando por su cabeza, donde cada una era mas confusa que la otra, y la principal razón de cada pregunta estaba frente a ella, el niño que acababa de encontrar.

-Ah pues yo…yo…- el niño parecía intentar hablar, pero con cada palabra pareciera que su nariz se moviera mas rápido y sus ojos comenzaran a entrecerrarse, y unos segundos después, Toph escucho el estornudo mas ruidoso de la historia, sintiendo como el niño salía disparado hacia arriba, y sintiendo una presión de aire empujándola, aunque no lo suficientemente fuerte como para tirarla, pudo escuchar un fuerte golpe arriba de ella, y un segundo después otro golpe, solo que este ultimo fue en el suelo, y pudo sentir de vuelta al niño en la tierra.

-Acabas de…estrellarte contra el techo?- pregunto ella mientras se levantaba y miraba en la dirección que sentía al niño, el estaba tirado boca abajo en el suelo, quien al escucharla levanto la cabeza y mostro una sonrisa, para luego lanzar unas cuantas risas.

-Digamos que mis estornudos son muy fuertes- dijo el entre sus risas, Toph también era una niña al que le gustaban las bromas, pero esa noche no estaba de humor, con el ceño fruncido piso con fuerza el suelo, y la tierra se encargo de levantar al niño en menos de un segundo, este se sorprendió por ello, y puso una cara de felicidad.

-Volveré a preguntar, quien eres?- dijo ella, el niño aun con la cara de felicidad levanto los brazos en ambos lados.

-Eres una maestra tierra!- exclamo el, como si fuera la primera vez que veía una, h se acerco y lo señalo con un dedo, intimidando al niño.

-Aun no respondes mi pregunta!.

-Tu tampoco lo has hecho- respondió el, no llevaba ni cinco minutos de conocerla y ya sabia que no debió decir eso, sintiendo un escalofrió por su espalda.

-Escucha niño, tu…- ella se quedo callada por el repentino cambio del chico, hace un segundo podía sentir su miedo, pero ahora se había esfumado, y sentía que el estaba clavando su mirada en ella, demasiado -que es lo que tanto miras?.

El niño no se había percatado de algo, pues con la poca iluminación del lugar costaba mucho ver, y acercando su rostro a la de ella pudo percatarse, y sintió sus mejillas arder.

-Tu…eres…- el niño buscaba la palabra correcta para describirla, Toph al darse cuenta de lo que quería decirle comenzó a enojarse enserio, frunciendo aun mas el ceño, y lo tomo por el cuello de su ropa.

-Así es soy ciega, tienes algún problema con ello!?- grito, su enojo estaba llegando muy lejos, y sentía que pronto perdería realmente la paciencia, pero lo que paso después la dejo sin habla.

-No!, digo…si me di cuenta de eso pero, lo que quería decir es…- el niño sintió que el apretón se hacia mas fuerte, cerro los ojos y espero que la siguiente palabra solucionará todo -hermosa!.

Abrió un ojo lentamente, esperando no encontrar a la misma muerte frente a el, observo que ella se había quedado inmóvil, y la fuerza del apretón disminuía, abrió ambos ojos y vio como ella lo soltaba y retrocedía lentamente, con su cabeza agachada, luego simplemente le dio la espalda al niño.

-Solo lo dices por pena!.

-No!, es enserio lo juro!- El silencio volvió, pero esta vez el niño sintió que era un silencio tranquilo, y no con aires de asesinar.

-Siento haberte gritado- dijo ella, su voz parecía mucho mas calmada que antes, cosa que alivio bastante al niño, el sonrió y se acerco a ella.

-Descuida, pero ahora intentemos presentarnos tranquilamente si?- dijo el, a lo que ella solo asintió con la cabeza, dando a entender al niño que estaban progresando -bien, mi nombre es Aang!- exclamo el, Toph dio vuelta para encararlo, y cuando estaba a punto de presentarse un ruido los interrumpió, era como un rugido fuerte que resonaba en toda la cueva, Aang volteo y miro al causante de dicho ruido.

-Appa!- exclamo para luego acercarse a el y saltar a abrazarlo, Toph se acerco y espero a que Aang explicara quien era -el es Appa, mi bisonte volador.

-Bisonte…volador?- pregunto ella, mientras un pensamiento la ataco "creí que ellos estaban…".

-Si!- respondió Aang -créeme cuando te digo que el puede volar, solo que ahora debe estar cansado, además no puede volar dentro de una cueva- dijo el mientras acariciaba la nariz del bisonte -Appa ella es una amiga- dijo el felizmente, recibiendo como respuesta un pequeño rugido.

Toph sintió algo extraño al escuchar la palabra "amiga", era algo nuevo, algo que la reconfortaba, pero a la vez la entristecía.

-Espera…una cueva?- dijo Aang, cuyo semblante comenzó a cambiar a uno asustado.

-No me digas que le tienes miedo a las cuevas- dijo Toph.

-No yo no.

-Entonces…- de pronto Appa comenzó a rugir y a moverse, con movimientos torpes chocando las paredes, haciendo que estas comiencen a romperse -que le pasa!?- grito Toph asombrada por la repentina acción del bisonte.

-A Appa no le gusta las cuevas!- grito Aang, Toph dio un fuerte suspiro y luego comenzó a correr a la salida.

-Síganme!- grito.

-Vamos Appa, te sacaremos de aquí!- exclamo Aang mientras con todo el esfuerzo lograba que el bisonte lo siguiera, Toph comenzó a crear la salida usando su tierra control, Aang por su parte apenas si lograba seguirla, mientras mas avanzaban mas oscuro se volvía el camino.

-Esta muy oscuro, como puedes saber a donde vamos?- pregunto el.

-Solo cállate y sígueme- dijo Toph, tenia mucha curiosidad sobre lo que estaba pasando, sobre porque había un iceberg debajo de una montaña, o mas importante -POR QUE ESTABAN DENTRO DE UN ICEBERG!?- no se había dado cuenta de que pensó en voz alta.

-Es…una larga historia- respondió Aang, cabe decir que estaba algo asustado por el repentino cambio de humor de la chica, el también tenia preguntas pero la luz de la luna lo interrumpió, viendo al fin la salida de aquella cueva oscura, Appa salió demostrando felicidad, Aang lo imitaba mientras Toph tapaba la entrada que había creado, al terminar "observo" a Aang, quien se encontraba acariciando al bisonte, tenia preguntas que hacerle, pero estaba cansada, ademas al recordar la palabra "amigo" volvía esa extraña sensación, y aunque ella quería tener uno, no podía, simplemente no podía, sin decir nada comenzó a caminar con dirección a su casa.

-Espera!- la detuvo Aang, quien se acerco a ella, Toph solo se detuvo -ya te vas?, aun no me has dicho tu nombre- dijo el, Toph quería decírselo, pero al hacerlo las palabras salieron solas de su boca.

-No te importa!- al decir eso ella comenzó a caminar, sin decir nada mas, Aang la miraba irse, no trato de detenerla.

La noche continuaba, y con ella el sentimiento de culpa, Toph no podía conciliar el sueño, revolviéndose entre sus sabanas una y otra vez, ella es una amiga esas palabras la estaban matando, le dolía el pecho y se golpeaba mentalmente varia veces por no haberse quedado con el, quizás al fin hubiera tenido un amigo, pero lo arruino, ella sonrió mientras las lagrimas comenzaban a emerger.

-Tonta.

Así se sentía, porque debía atormentarse tanto por un extraño, quizás fue lo mejor, quizá era realmente tonta por pensar en el, aunque le parecía muy curioso, cerro los ojos y se propuso a dormir, demasiadas cosas en una sola noche.

Aang se encontraba sobre Appa, quien estaba muy cansado, mirando las estrellas, se sentía enfadado y triste.

-Sabes Appa ella fue muy grosera- dijo, este solo bufo -solo intentaba ser amable- bufo de nuevo -no es que me importe, solo me parece un poco interesante- bufido -oye le dije que era hermosa porque era hermosa, no por lastima, ademas no creo que tenga problemas para ver, y eso me parece increíble- bufo otra vez -tienes razón, debería dejar de pensar en ella y concentrarse en el mañana, a donde se supone que iremos, supongo que debemos volver, deben estar preocupados, sea como sea debo aceptar el castigo…ya se durmió- Aang cerro los ojos y se dispuso a descansar junto a su amigo.

Aang montaba sobre Appa, ambos luchando contra la feroz tormenta, haciendo el mayor esfuerzo por no caer al mar, pero era inútil, no podían contra los fuertes vientos y los relámpagos, era el fin, ambos cayeron al mar sin poder hacer nada, sin esperanza, se acabo.

Lanzo un feroz grito mientras caía al suelo, sus ojos se entrecerraban por los repentinos rayos del sol, Aang comenzó a levantarse mientras recibía una ducha por parte de la lengua del bisonte.

-Buenos días Appa!- dijo el, este lanzo un rugido – descuida, solo fue un sueño- dijo el, se monto sobre Appa y se dispuso a irse, pero algo lo detenía -sabes Appa, creo que dar un paseo por la ciudad no haría daño- este solo rugió para luego acomodarse en el suelo -si, tu aun estas cansado, de acuerdo, yo iré a dar una vuelta mientras tu descansas- el solo recibió un rugido como respuesta -bien, te veo luego.

Su día fue particularmente…aburrido, paso dos horas buscando algo divertido en la ciudad, pero podía decir con seguridad que era la ciudad mas aburrida que alguna vez allá visitado, estaba a punto de volver con Appa hasta que algo llamo su atención.

-Escuchaste, La piedra tendrá una revancha con la bandida ciega!.

-Sera increíble!.

Lo que mas llamo su atención de aquellos chicos hablando fue la simple mención de la palabra "ciega", al principio lo dudo, pero no tenia nada mas que hacer, y se dispuso a seguirlos.

Al llegar quedo sorprendido por el lugar, un cuadrilátero que era alumbrado por piedras brillantes, finalmente algo que lo emocionaba, se sentó en las gradas esperando el comienzo del espectáculo, hasta que alguien apareció en el cuadrilátero, usando tierra control se elevo quedando en una plataforma de tierra.

-Finalmente el encuentro mas esperado, la revancha que todos querían ver- grito Xin Fu, quien siempre logra que la multitud se anime, Aang miro curioso el cuadrilátero, esperando a ver quienes eran los que pelearían, cuando vio a un sujeto subir de lado de la plataforma.

-La piedra!- exclamo Xin Fu, que luego señalo al otro lado del cuadrilátero, Aang quedo completamente sorprendido al ver a una niña subir -contra la bandida ciega!- grito de vuela.

-Es ella!- exclamo, realmente era ella, comenzó a sentir nervios al ver que pelearía con alguien, pero no sabia si eran por ella, o por su "desafortunado" contrincante.

-La piedra acabara contigo, y se vengara de esa humillación!- grito el, Toph ni siquiera parecía hacerle caso, cosa que altero aun mas a su contrincante -te estas burlando de mi de nuevo!?.

-No estoy de humor, acabemos con esto rápido- dijo ella.

-Comiencen!.

-Como te atreves, la piedra acabara contigo, te hare sufrir y te hare pasar por un…- no pudo terminar su frase, pues Toph de un rápido movimiento de brazos arrojo a La piedra fuera del cuadrilátero.

-Hablas mucho- dijo ella.

Aang estaba con la boca abierta, no podía creer lo fuerte que era ella, y lo hábil que era con su tierra control.

Xin Fu se acerco a Toph y levanto un brazo, mostrando una bolsa -quien se atreve a desafiar a la bandida ciega por un monto de…- sin terminar de hablar un niño bajo al lado de el, este lo miro curioso.

-Yo lo hare!- exclamo Aang, el pensaba acercarse a ella desde un principio, y simplemente aprovecho la oportunidad.

-Tu otra vez!?- grito Toph sin poder creer que Aang la haya encontrado, Xin Fu se elevo de nuevo gracias a su tierra control, y luego bajo un brazo en señal de inicio.

-Comiencen!.

-Te arrepentirás de desafiarme!- exclamo Toph, Aang cambio su semblante a uno asustado.

-No espera solo quiero hablar!- dijo el, pero tuvo que esquivar un ataque de tierra que le lanzo Toph, evadiéndolo hábilmente y usando lo que parecía ser…aire control, se movía ágilmente por todo el lugar, pisando levemente el suelo.

-Parece que alguien tiene pies ligeros!- exclamo Toph para luego de un segundo hacer un juego de piernas y lanzar otro ataque a Aang, este solo evadía las piedras que le lanzaba.

-Por favor escúchame!.

-No tenemos nada de que hablar!- la maestra tierra lanzo una feroz roca, Aang esta vez no podía evadirlo, por lo que tuvo que recurrir a su poder, uso aire control para desviar la roca, pero al mismo tiempo una ráfaga se le escapo e impacto a Toph, quien en un solo segundo salió volando del cuadrilátero.

Todo era silencio total, todos con la boca abierta, sin palabras, presenciando como la campeona fue vencida fácilmente, Toph comenzó a caminar sin dirigirle la palabra, mientras Aang corría para alcanzarla.

-Espera!.

-Déjame en paz!- grito, para luego desaparecer en un pasadizo gracias a su tierra control, Aang solo suspiro con derrota.

El caminaba para regresar con su bisonte, con la cabeza baja e insultándose.

-Que me pasa, como es que no puedo hablar con ella- sintiendo la derrota siguió caminando, hasta que se detuvo de golpe, admirando la enorme casa frente a el, aunque casa se quedaba corto, era belleza para el, quien por algún motivo no aguanto el impulso de subir la muralla, sentándose en el borde y observan el hermoso jardín que habia ahí, claro debió a verse cuestionado de que tan estúpido fue lo que hizo.

-Oye!- grito alguien, asustándolo y haciéndolo caer al jardín, al levantar la cabeza vio a dos sujetos acercándose a el.

-Solo estaba de paso- dijo el con nervios, mientras poco a poco su cara cambiaba a uno asustado.

Toph aun no podía creerlo, porque insistía tanto en hablar con ella, todo era muy raro, pero a la vez la entristecía, realmente pensaba que si volvía a verlo, quizás lo intente, quizás intente ser su amiga, aun con lo que sus padres podrían decirle.

-Señor- dijo un guardia, el padre de Toph, quien estaba cenando con su familia miro al guardia.

-Que sucede?- pregunto el.

-Hemos capturado a este intruso.

Y hablando de el, Toph casi se atraganta al "ver"" quien era el intruso, debía ser una broma.

-Quien te crees que eres para invadir mi propiedad?- pregunto amenazadoramente el padre de Toph, quien se levanto y se acerco al niño.

-Se equivoca!, yo solo estaba...- dijo Aang intentando defenderse, pero no parecía tener excusa.

-Pagaras por este crimen- dijo el, Aang comenzó a sudar, "¿porque a mi?", se preguntaba en su mente.

-Guardias llévenlo a…-

-No!- interrumpió la niña, quien se acerco a el, sintiendo las miradas de curiosidad de sus padres, se puso junto a Aang y se arriesgo a decir lo que tanto temía, sin saber como terminaría, decidió por esta vez, encarar a su padre.

-El es mi amigo!.