He Aquí el siguiente capitulo
Espero lo disfruten, el siguiente sera muchisimo muy largo, ya estoy trabajando en el. Puso muchos feelings en el 3, por eso se hizo tan grande, el 2 decidí cortarlo hasta cierto punto por "fluidez".
Disfrútenlo.
Disclaimer: Harry Potter es de J.K Rowling.
Chapter II: "Sospechas Acertadas"
Para todo el alumnado de Hogwarts las vacaciones de invierno estaban a la vuelta de la esquina, para ser exactos solo a unas horas. Todo estrés ocasionado por proyectos de invierno, exámenes y tareas habían llegado a su fin (por ahora); estaban por abordar el expresso para regresar a sus hogares.
Hermione Granger se encontraba en la mesa de Gryffindor desayunando con Ginny Weasley, hablando sobre la cena de Navidad que la menor de los pelirrojos había planeado en conjunto con Harry.
Al ser este año la primer fiesta decembrina después de la guerra querían esmerarse en dar un banquete, Molly estaba encantada con la idea, más por que Ginny era la organizadora oficial; Hermione había rechazado hacerse cargo de todo alegando que "no necesitaba más estrés del que ya tenía por los N.E.W.T.S"; esto, era más que una vil mentira, lo que mantenía en estrés a la joven bruja era cierto "hurón" rubio de Slytherin.
-Herms, al menos podrías fingir que me prestas atención-dijo la pelirroja con cierto tono de desilusión.
-Perdona. ¿Entonces la cena será en Grimmauld Place?
-Olvídalo- hizo a un lado su comida y tomo las manos de su amiga- ¿Te sientes mal?
-Solo es el desayuno, creo que ya no tengo apetito.
-¡Pero ayer tampoco cenaste! Debes alimentarte bien.
-Ya sé, pero todo me causa nauseas.- Era la verdad, últimamente no podía ingerir alimento sin sentir ganas de devolverlo; todo le causaba asco, incluso el jugo de calabaza.
Ginny soltó un fuerte suspiro- No le dijiste. ¿Me equivoco?
-No, no era el momento- sentía venir el sermón; por semanas su amiga le había brindado infinidad de charlas sobre el tema.
-Nunca lo es-dijo resignada- Herms, debe saberlo.
-Y lo sabrá, pero ayer realmente no era el momento. Discutimos, él se enojó y si le decía todo sería peor.
-¿Por qué? ¿Te hizo algo?
-No-las mejillas de la castaña se pusieron rojas- lo invite a pasar la Navidad con nosotros. Quería pasar con El esos días. ¡Soy una tonta!
-No eres tonta, estas enamorada- Ginny se rio de su amiga, era tan "inocente" en estos temas- pero pides imposibles, dudo mucho que Draco aceptara en un millón de años. Habrá demasiados Weasleys para su gusto- fingiendo la voz del chico.
Su amiga tenía razón, ¿En que estaba pensando cuando se lo dijo?, por supuesto que no aceptaría. Además le contó a Ginny la verdad a medias; la noche anterior no solo tuvieron una "discusión", más bien pelearon como hace tiempo no lo hacían. Se tocaron temas "frágiles" para las dos partes, hubo insultos dolorosos y palabras que un "lo siento" no arregla fácil.
Estaba todo bien, de hecho desde hace semanas Él estaba diferente, era más atento y le prestaba más atención; pero después de que ella comento lo de la fiesta todo se puso mal. Draco se alteró, ella se alteró y ¡boom!, exploto todo.
Los dos se encontraban platicando acostados en la cama, ya se habían vestido para irse cada uno a su respectiva sala común. Era una charla muy amena, hablaban sobre como celebraban en sus hogares las fiestas, sobre los regalos que habían recibido años atrás, su comida favorita etc…
Era muy agradable la sensación de estar entre sus brazos, escuchando los latidos de su corazón y la risa que salía de sus labios al recordar relatos graciosos de su infancia; fue como magia espontanea, era algo "especial y profundo" sin necesidad de implicar "intimidad" en la ecuación; se sentía parte de Él y de su vida.
En un momento de impulso, ella le pidió que asistiera a fiesta de Harry, inmediatamente noto a Draco tensarse. En cuestión de segundos todo el ambiente se había vuelto caluroso e incómodo. Fue como volver años en retroceso, como regresar el tiempo hasta sus primeros años en Hogwarts; ya no se abrazaban, más bien la cama perecía un ring, ella de un lado y Él del otro. Evitaba a toda costa que las lágrimas resbalaran por sus mejillas; internamente deseaba no haber hecho esa invitación que provoco la alteración del muchacho.
Llevaban más de media hora discutiendo; la fiesta no fue el único tema a debatir, también su relación salió a relucir, entre otras cosas.
-¡Eres un maldito hurón! No has cambiado, sigues siendo un asqueroso cobarde.
-Cállate Granger, que tú no eres la imagen de la santidad misma.
-¡No te estoy pidiendo imposibles, solo fue una invitación y tu terminaste volviéndote loco!
-¿Eres tonta? A caso crees que me presentaría en esa fiesta como tú "estúpido noviecito" y recibir las miradas de desprecio de tus amiguitos.
-¡Pues podrías hacer un esfuerzo por mí! Son mis amigos, van dentro del paquete que yo implico.
-¡Entonces deberíamos reconsiderar los términos del "paquete"!.
-¡Nosotros no somos un arreglo, menos un contrato!
-¡No hay un nosotros Granger! ¿No lo entiendes? No hay un título, tú lo aceptaste así.
-¡Idiota! Tal vez tú estás acostumbrado a tratar a las "otras" como perras, a pisotearlas; pero yo no lo soy. ¡SIEMPRE TE HE DEJADO CLARO QUE SIENTO POR TI!
-¿A caso te obligue? Es tanto tu culpa por abrir las piernas, como mía.
-¿Me estas llamando zorra? – Hermione estaba roja de coraje, ya no podía contener más las lágrimas, los dos habían llego a límites.
-Zorra… Sangre sucia- repitió despacio esa última palara- ¡Como prefieras ser llamada! A ver si así te das cuenta que no podemos coexistir juntos.
-Eres un idiota, una serpiente cobarde, un hijo de papi, un cabron desvergonzado- dijo despacio, con ira en cada letra- Siempre tratas de hacer lo mismo, de alejarme de ti, poner esa barrera de ególatra para que nadie la penetre. ¡Pues muy tarde amigo!, porque te informo que te conozco bien, tanto para apostar que no lo dices en serio.- Ella había comenzado a llorar sin poder detenerse. Por poco le escupe la verdad, por poco le dice que está embarazada; ya no podía guardar más el secreto, pero no podía decírselo en ese momento, si se había puesto así por una simple invitación… cuando supiera del embarazo ¿Cómo reaccionaría?
Estar con Draco era una apuesta arriesgada; una parte de ella se sentía segura a su lado, esa parte estaba convencida de ser "correspondida" por el chico; pero qué tal si estaba totalmente equivocada y Él solo jugaba con ella. Al fin y al cabo, debía correr ese riesgo, no solo por ella misma, sino también por esa vida que crecía en su vientre.
-¡Por qué me haces todo tan difícil!- se agarró el cabello con fuerza, frustrado. Sabía que se merecía todos los insultos posibles provenientes de la chica; en cambio, ella no merecía que el la tratara de esa manera. Ahora lloraba por su culpa, no podía verla así. Se acercó rodeando la cama para abrazarla pero lo rechazo.
-¡Vete! Un abrazo no va arreglarlo todo- mientras lloraba más- Debemos hablar de esto después.
-No me iré- respondió tranquilo; volvió a intentar acercarse, esta vez no lo aparto. Hermione se deshizo en sus brazos llorando, la cargo para sentarla en la cama mientras la castaña escondía su rostro en su cuello, podía sentir las lágrimas calientes que caían a "cantaros" sobre su piel- Lo siento- dijo en tono muy bajo. Draco Malfoy no pedía disculpas, pero sabía que cuando estaba con Hermione, "Él no era Él", ella lo transformaba.
La chica pasó sus brazos alrededor del cuello del rubio, sus sollozos se volvieron débiles con el paso de los minutos.
-Hermione, esto es todo lo que puedo ofrecerte- su voz sonó suave y cálida, esperando no volver a alterarla- Es lo único.
Ella no quiso responder, por supuesto que quería más, estaba segura que Él podía darle más; pero ya habían discutido demasiado y sentía sus palabras como "heridas muy recientes" como para empezar otra discusión.
Solo asintió dejando de sollozar, iba a limpiar sus lágrimas pero Él se adelantó, comenzó a pasar sus pulgares por sus mejillas y besaba cada lágrima que había dejado rastro en su cara. Esos momentos solo le brindaban esperanza, rogaba a Merlín no estar equivocada, si verdaderamente Draco no sentía nada por ella, ¿Qué pasaría después con su hijo?
-Tierra a Hermione- era Ginny que agitaba su mano frente a su rostro para llamar su atención.
-Lo siento Ginny- respondió aturdida- Me fui por un momento.
-Ya lo note. Vamos, quedan unas horas antes de irnos y aun no guardo algunas cosas.
Las dos se levantaron de la mesa para dirigiéndose a la salida; de nuevo hablaban sobre la cena de Navidad. A Hermione le parecía que Ginny estaba demasiado entusiasmada por ser la anfitriona, después de todo era la casa de su novio, supuso que encontraba fascinante la idea de "practicar" su papel como la futura Sra. Potter.
Estaban a punto de llegar a la torre Gryffindor, cuando a la pequeña Weasley se le ocurrió hablar sobre los platillos que servirían durante la cena, menciono cada uno de ellos y ¡Oh, Gran error! había mareado tanto a su amiga que todo comenzó a poner oscuro a su alrededor.
-¡Ginebra! Ya cállate.- fue lo último que alcanzo a decir antes de sentir su cuerpo completamente débil. Definitivamente durante todo el embarazo no volvería a probar jugo de calabaza.
Draco estaba en el gran comedor aun acompañado por Theo, seguía observando la puerta después de que Hermione saliera acompañada de Ginebra. Se sentía culpable por verla así, sabía que estaba rara y que no había probado bocado; se atribuía la culpa por la falta de apetito de la chica y de su estado anímico.
-Vas a desintegrar la puerta.
Draco solo rodo los ojos ante el comentario de su amigo y volvió a centrarse en su desayuno.
-¿Entonces? ¿Averiguaste algo?- inquirió Theo.
-¿Averiguar Qué?- haciéndose el desentendido.
-No te hagas. La razón por la cual Granger esta tan extraña últimamente.
-No, nada- No quería tocar el tema con sus amigos, todas las semanas siguientes después de la ida a Hogsmeade lo habían atormentado con suposiciones sobre el comportamiento de la chica.
-Ni nosotros. Ginebra no dice nada- respondió Theo frustrado. Blaise y Él parecían haberse tomado muy enserio el tema.
Draco pensaba en responderle que por favor dejara ya dejaran eso zanjado cuando Blaise apareció en el gran comedor, casi corría hacia donde ellos estaban y se veía algo preocupado. Tomo asiento al frente de los dos.
-Granger- procedió a hablar cuando recupero el aliento- está en la enfermería. Al parecer se cayó, algo así.
-¿Qué?- pregunto sorprendido el rubio- La acabo de ver salir con Ginebra.
-No sé más detalles hombre. Solo iba pasando y lo escuche. Deberías ir antes de que todo mundo se entere y la enfermería este infestada de sus fans.
El rubio dudaba entre ir o no, en todo el tiempo que llevaba con la chica había evitado que lo vieran cerca de ella. Tal vez era algo sin importancia, no era necesario que fuera a buscarla, o ¿Si?.
-Idiota, tienes que ir- dijo Theo zarandeando a su amigo del hombro.
-Pero…- quería justificarse a sí mismo, una parte de él quería correr a ver como se encontraba Hermione, en cambio la otra se auto convencía de que no tenía por qué involucrase.
-Draco, más te vale que vayas o te lanzo dentro de la enfermería a la fuerza- amenazo Blaise tomándolo por la corbata.
-Suéltame- fulminando con la mirada a su amigo- Iré, pero que sea la última vez que los dos se meten en mi relación con Ella.
Blaise deshizo el agarre, el rubio se acomodó la corbata y salió hecho una furia del comedor para dirigirse a la enfermería.
Pensaba que probablemente Hermione solo había sido descuidada, tal vez se había caído en las escaleras ocasionándose alguna raspadura; aunque en su interior una especie de "sensación" extraña comenzó a surgir de nuevo. Era molesto, había sentido "eso" desde hace días (aunque no quería admitir lo que era), esa "sospecha" que lo inundo después de verla vomitando por la mañana.
Aproximadamente 3 días atrás por la mañana, amaneció solo en la cama de la sala de menesteres. Pensó que la chica se había ido primero, aunque esa idea le pareció extraña, normalmente siempre salían juntos; después escucho un ruido proveniente del baño. Camino hasta la puerta para asegurarse que Hermione era la causante de ese "extraño sonido" y en efecto lo era. No tuvo que abrir la puerta para saber lo que sucedía, ella estaba vomitando.
Por su mente empezaron a pasar miles de ideas a la velocidad de la luz, su mente hizo click en una de ellas, una de las más atemorizantes suposiciones que podía llegar a tener. Agito su cabeza como negando sus ideas y mejor regreso a la cama.
Cuando llego a la entrada de la enfermería decidió inspeccionar si no había nadie más antes de entrar; la puerta estaba cerrada así que no podía averiguar cuantas personas estaban en el interior, opto por lanzar un hechizo para poder escuchar los murmullos.
Escuchaba unas cuantas voces, distinguió la de Hermione, la otra era Ginebra y supuso que la tercera era la Sra. Pomfrey. Se concentró en la plática notando que era algo "acalorada" y la Sra. Pomfrey era la que más hablaba, junto con la pequeña Weasley. Después lo que escucho lo altero lo suficiente para caer sobre sus rodillas al piso. Estaba en lo correcto, sus sospechas eran ciertas: Hermione estaba embarazada, tendrían un hijo.
No supo exactamente cuánto tiempo se quedó en estado de shock hasta que alguien lo zarandeo del hombro, era Ginebra que acababa de salir de la habitación. En un reflejo rápido, aun aturdido, jalo del brazo a la chica sin escuchar sus protestas para llevarla a otro pasillo.
-¡Me estas lastimando!- se quejó Ginny tratando de deshacerse del agarre.
Draco tenso más su mano aumentando la fuerza de su agarre- ¡¿Está embarazada?!- en un tono entre pregunta y afirmación.
-¿Qu-é?… ¿Có-mo?- sus ojos se abrieron de la sorpresa, aunque al poco tiempo cayo en cuenta de la respuesta- Estabas escuchando…
-Contéstame- exigió, su voz era áspera y ronca.
-Ya sabes la respuesta.
-¡No!- dijo en un susurro para después comenzar a gritar-¡NO!- estampo sus manos contra su cara golpeándose así mismo, estaba molesto. Sus pupilas se dilataron, su piel se enrojeció y su cabello se alboroto al ser estrujado.
-¡Cálmate Malfoy! Ella está igual de asustada.
-¡No tienes una puta idea Weasley!
-¿Idea de qué? Es normal tener miedo…Esto les corresponde a los dos, debes estar con ella.
-¡NO! , TODO SE ARRUINO, TODO SE FUE AL DEMONIO.
-No seas estúpido Malfoy, ese niño es inocente, no arruina nada.- Ginny trataba de no exasperarse y hablar con calma.
-¡CLARO QUE SI LO ALTERA TODO! ¿ME VEZ DE PADRE? UN EX MORTIFAGO CON LA HEROINA, UN SANGRE LIMPIA CON UNA SANGRE SUCIA.
-¡No vuelvas a decir eso! Hermione no es una sangre sucia. Pensé que habías cambiado pero sigues siendo el mismo idiota de siempre.
-¡CALLATE! NO TE ATREVAS A OPINAR. – alzo muchísimo más la voz.
-OPINO PORQUE ES MI AMIGA, POR QUE ME IMPORTA Y TAMBIEN ESE NIÑO QUE CRECE EN ELLA ME IMPORTA.- la pelirroja perdió la paciencia, no iba a permitir que Draco insultara a Hermione.
-"Eso" SOLO NOS CAUSARA PROBLEMAS A LOS DOS, LO SABES.
-¡"Eso" TIENE NOMBRE! ES UN NIÑO- jamás se había puesto tan roja de ira en su vida-TU HIJO Y DE ELLA.
-¡NO!,! NO!,!NO!- mecía la cabeza en negación, no podía más con la situación, necesitaba irse. Se dio la media vuelta aun gritando- CALLATE.
-MALFOY, NO TE ATREVAS A IRTE. – ya se había alejado algo más de un metro cuando ella grito-¿LA AMAS?- No recibió respuesta.-RESPONDEME- le exigía.
-¡NO SE!, Y AUNQUE ASI FUERA NO ES DE TU PUTA INCUMBENCIA.- Y era la verdad, no podía definir sus sentimientos por la chica. Todo este tiempo con ella había sido una montaña rusa de emociones que iban desde la felicidad hasta el arrepentimiento.
Ginny realmente necesitaba una respuesta, si él no se atrevía a darla lo obligaría.- Flipendo- lanzo el hechizo directo a Draco sin fallar. Por el golpe del hechizo cayó al piso de espaldas.
-¡NO TE ATREVAS!- le sorprendió ser atacado por Ginebra y saco su varita para defenderse.
-Pues considera esto una advertencia, tienes de aquí al regreso a clases para averiguar que sientes en verdad por ella, porque si no… - apretó su varita en la mano, su mandíbula se tensó haciendo rechinar sus dientes- te juro que yo misma te desaparezco Malfoy.- con esa última frase como amenaza se fue rumbo a la enfermería de nuevo.
Draco se quedó parado un momento en el mismo lugar, aun se encontraba aturdido; además no podía con la histeria que crecía en su interior. Él no podía ser padre, Hermione no debía estar embarazada. El ni siquiera sabía lo que sentía por ella, ni siquiera tenían una relación "concreta". Demonios- volvió a decir. Quería desaparecer en ese mismo instante, no podía cruzársela en el expresso de regreso a casa, no podía mirarla a los ojos.
Se dirigió como un rayo a la oficina de la directora; le pediría (más bien exigiría) que lo mandara a casa por otro medio.
Ginny regreso a buscar a Hermione, la Sra. Pomfrey le había ordenado no levantarse de la cama hasta la hora de partida del expresso. Cuando entro pensó que su amiga se había quedado dormida, así que se sintió libre de suspirar exasperada recordando su pelea con Draco.
-¿Paso algo, Ginny?- Hermione había abierto los ojos, la miraba extrañada desde la cama donde estaba recostada.
-No…Nada. Solo estaba pensando en la fiesta, de nuevo- tenía que mentirle, no podía contarle sobre lo que paso; por el bien de su amiga y de ese bebe no la alteraría.
-Bueno…- volvió a cerrar los ojos, conteniendo las palabras que desea soltar- Draco…¿No ha venido?- pregunto en un murmullo la castaña.
Imagino que su amiga, durante todo el tiempo que ha pasado en la enfermería, había esperado verlo entrar de un momento a otro.
-Si- de todas formas era cierto- Solo que le pedí que se fuera. Perdóname- se excusó mintiendo- Pensé que no sería el momento, además la Sra. Pomfrey de inmediato intuiría que Él es el padre.
-No te preocupes- su amiga sonaba animada aunque decepcionada por no haber podido ver al rubio- Además nos costó mucho convencerla para que no le dijera nada a la Profesora Mcgonagall aun.
-¿Crees que realmente nos ayude? ¿Qué realmente espere a que seas tú quien hable con la Directora?
-Por supuesto, sobre todo si yo cumplo con mi palabra de hablar de inmediato con ella regresando de vacaciones.
-¿Lo harás sola?. Él debería…
-Estar ahí- completo la oración de su amiga- Lo estará… regresando se lo diré, sin titubear.
"Si supieras"- pensó la pelirroja en su interior, no podía romperle el corazón a su amiga contándole la reacción del muchacho.
No podía confiar a ciegas en Draco, pero si era verdad lo que Theo y Blaise le contaban podía arriesgarse a "intuir" que el pronto aclararía sus sentimientos, que le correspondería a su amiga y formarían una familia. Los dos Slytherins le habían confiado varios de sus pensamientos, estaban seguros de que Draco estaba completamente enamorado de Hermione.
Desde que estaban juntos había cambiado (según sus dos amigos) sonreía siempre, ya no era tan "hijo de papi", no molestaba a nadie, ni se metía en problemas, ya no era prepotente o engreído; simplemente era feliz… todo a causa de la existencia de ella en su vida. Pero también tenía miedos, inseguridades y su mente era un total desastre en esos instantes, todo eso sumado a los prejuicios con los cuales creció lo tenían confundido, incapaz de afrontar sus sentimientos.
Rogaba que los dos estuvieran en lo cierto, al menos las vacaciones le darían tiempo para pensar; aunque de una cosa estaba segura: si Draco Malfoy por sí mismo no podía "descifrar" sus sentimientos por Hermione, había unas cuantas personitas que se encargarían de darle ese empujo que necesitaba.
¿Les gusto? Espero si.
MUCHAS GRACIAS POR LOS REVIEWS QUE HAN DEJADO. SON LOS MEJORES
Por favor sigan alimentándome con ellos :3
