Había logrado salir invito de la entrevista, ya en su apartamento tras darse una ducha de agua tibia para relajar los músculos. Lucía un pijama azul marino, descalzo se sentó en el sofá de la sala mientras tomaba un té con leche. Rio al recordar como Kyoko cuando había sido u manager había tomado el hecho que tomara él te con leche como prueba de que se encontraba enfermo.
La peli naranja sabía mucho de él, pero tal vez lo que el actor anhelaba que ella supiese, lo desconocía completamente. Cuanto desearía que ella no solo descubriera que era el centro de todos sus afectos, sino que compartiera los mismos sentimientos hacia él.
Las palabras del pollo martillaban fuertemente en la cabeza del peli negro, no rendirse era el consejo, sonaba tan fácil pero en la práctica no lo era. Aunque fuera loco aquel desconocido detrás del disfraz de mascota siempre le daba consejos prácticos pero ahora la pregunta del millón era como hacer para declararse.
Kyoko era dulce, hermosa y con un gran corazón pero a la vez era la chica más difícil del planeta a la hora del amor, no por nada era la miembro número 1 de la sección loveme. Decirle que la amaba locamente era casi como firmar la sentencia de muerte a su relación, aunque pensándolo bien solo eran senpai y kohai. Ese era uno de los momentos en que odiaba que su único vínculo fuera el trabajo.
"Si tan solo me abrieras una ventana de tu corazón, si al menos lograra pasar de esta fría y lejana relación a una donde pudiera dar pasos más firmes, al menos una amistad donde yo no estuviera escalones más altos. Kyoko quiero que me veas como un igual, como un amigo aunque para mí no es suficiente ser tu amigo"
Suspiro fuertemente posando su cabeza en el espaldar del sillón. La situación era complicada. Tsuruga Ren el actor soltero más codiciado de todo Japón estaba loca y perdidamente enamorado de la Mogami Kyoko la chica anti amor, a quien el hecho de pensar volver a enamorarse le hacía querer suicidarse. Pero a la vez era una chica dulce e inocente que podría caer en las fauces de lobos hambrientos y ya el conocía el nombre de tres que sin pensárselo mucho estaban dispuestos a saltar sobre la chica.
Además de pensar en la personalidad de Kyoko y de su lema "el amor es un veneno que no pienso volver a tomar" había otro problema. Como saber que tenía que hacer para confesarse cuando normalmente las novias que había tenido habían sido ellas las que dieron el primer paso. Ren era un absoluto novato en las cosas del amor. Agradecía que sus personajes no hubiesen sido en series románticas porque era su lado débil como actor y eso se había notado al comienzo de rodar Dark Moon. Su reciente enamoramiento había salvado a Ren de ser relevado del papel de Katsuki en la serie.
¿A quién podría preguntar qué hacer? Ir y buscar a aquel ángel regordete con forma de pollo en la televisora era una tentación, pues Bou siempre le ayudaba pero no era ni práctico ni ético. Llamar a su padre después de tantos años de no hablar era algo impensable. Lory Takarada además de ser su jefe era como otro padre para él, pero pensar que este era el monstruo del amor y de las locuras en que lo metería le hacía tener más miedo que los tifones, tsunamis y terremotos que sufre la isla en que vive.
El director Ogata era alguien de confianza, muy amable pero no tenían ese tipo de amistad como para llamarlo a cualquier hora de la noche y pedirle consejos del corazón. Kijima era un chico un poco mayor que él y quien perfectamente sabia de como conquistar a una chica, pero justo era uno de aquellos lobos que iban tras la chica, así que definitivamente el más que ser su amigo era considerado un rival.
"no puedo creer que en estos años no tenga un amigo a quien recurrir, la persona más cercana ridículamente es la única a la que no puedo pedir ayuda porque es la dueña de mi corazón, a parte de Kyoko solo Yashiro podría convertirse en mi confidente, es una persona confiable pero a veces es tan fastidioso con los temas sobre Kyoko que solo pensar en llamarlo y comentarle mi decisión de confesarme me da cólicos abdominales y dolor en mi ego, llamarlo sería como decirle adiós a la calma"
Yashiro Yukito surgía en la mente del actor como el único consejero pero a la vez como el más grande verdugo. El estómago del peli negro gruño fuertemente, no era la primera vez que se saltaba la cena, más bien era costumbre hacerlo. Tal vez la encrucijada de su mente le hacía gastar toda energía acumulada en el cuerpo haciendo que este pidiera recuperar la.
Se dirigió a la cocina, observo el refrigerador y los gabinetes. Cocinar no era una opción lo único que hacia bien era el café instantáneo o el té. Agradeció haber comprado cereal lo sirvió en un plato hondo y agrego un poco de leche.
De regreso al sillón el celular sonó. Era Kyoko, eso gritaba el timbre. Su corazón latió fuertemente no sabía si contestar o no. Si contestaba ¿qué podría decirle? ¿Acaso hacia como si nada o le reclamaba el hecho de que ella estuviera en el auto de aquel hombre? Decidió mejor no contestar, era mejor hablar con ella cuando su mente y su corazón estuviesen totalmente calmados. Por los mensajes que ella le había dejado imaginaba que ella trataría de excusarse. No se sentía preparado para hablar pacíficamente con ella sin que sus celos surgieran a flote.
Espero unos minutos hasta que el celular dejo de sonar. Y como si fuera una revelación celestial la respuesta a sus inquietudes surgió. Ya que no podía consultar con alguien sobre qué hacer con respecto a su corazón decidió buscar su casi olvidado computador portátil. Era ridículo tener servicio de internet y un excelente equipo y no usarlo. Siempre se la pasaba trabajando y al apartamento solo iba a dormir.
No tenía ni la más remota idea como buscaría así que solo formulo preguntas en google. Era increíble ver los numerosos sitios que supuestamente le daban respuestas. Blogs serios otros no tanto. Publicidad de algunos libros referentes al tema. Foros, páginas en face book.
Estuvo sentado por varias horas, perdido en la lectura hasta que sus ojos ardían del cansancio y su mente se sentía mareada de tanta información.
Acaricio el puente de la nariz mientras recapitulaba ideas. Tomo una agenda que le había regalado una vez y yacía archivada en el fondo del armario del cuarto.
Escribió como título en la primera hoja "como confesarle tus sentimientos a la mujer que amas"
-se amable y caballeroso.
-Hacerla sentir bien.
-No llevarla a la zona de confort, terminaras se indo su mejor amigo.
-vístete de forma atractiva
-No muestres la necesidad
-céntrate en lo importante
-no seas tímido
-habla de temas interesantes
-no seas demasiado hablador, la cansaras
-regálale flores
-obséquiale joyas
-llévala a comer
-escríbele cartas
-mándale serenatas.
No sabía si había sido peor o mejor haber consultado en internet. Tenía tanta información y tan variada que se contradecía.
Recordó algunos participantes de varios foros que leyó
¿Cómo confesarte a la mujer que amas?
*Mujer interesante: Regálale un libro, subraya las palabras que indica que la quieres.
*El conquistador de mi barrio: No te des tantas vueltas y bésala de manera que ella no pueda sino pensar en ti y luego sea ella quien te busque.
*Soy el más guapo: no te le declares amigo...se ve que vas empezando. Si te portas romántico ella sabrá que te trae arrastrando la cobija y te va a pulverizar el corazón. Mejor nunca le demuestres amor o demuéstralo despacio. Así ella se ira enamorando, trátala como hombre...a los poetas en mi pueblo les llaman...idiotas...perdón pero esa es la verdad.
*María725: Cada mujer es distinta, no hagas caso de consejos de quienes se muestran como grandes conquistadores. Lo mejor es que observes a la chica que te gusta, conócela y así podrás un plan para conquistarla pero sobre todo se tú mismo, no seas mentiroso, a las chicas nos gustan los hombres honestos.
El sueño comenzó a tacarlo, pero de alguna manera se sentía decidido y en paz. Conquistaría a Kyoko, confesaría sus sentimientos pero siendo sincero. Sería difícil, no por nada era la chica anti amor y el una máscara de perfección. Pero si era necesario romper esa mascara lo haría todo por aquella chica que tanto amaba.
"No hay nada que sea imposible, solo lo que no se intenta. Kyoko te amo y aunque tenga que decirte una y mil veces lo que siento, lo hare hasta que logre abrir los candados que cierran tu corazón"
NOTAS DE AUTORA: Hola, después de mucho tiempo regreso con esta historia, me avergüenza un poco, para quienes no me leen en face pues les informo que el primer capítulo lo edite, mejor dicho lo reescribí y corregí muchísimos errores, fue algo impresionante darme cuenta la gran evolución que he tenido aunque me faltan siglos para dejar de llamarme novata.
No volveré a abandonar este fic, solo que lo publicare alternamente unas veces será ¿a quién eliges Mogami? Y otras las mil y una formas de decirte te amo.
Mil gracias a todas las personas hermosas que a pesar de llevar años sin subir un segundo capítulo me dejaron reviews.
No más cháchara, besos achocolatados para todos y sigamos leyéndonos.
Xiang Li 3
