Caminaba con paso perezoso, su semblante no era del todo favorable. Naruto no había podido dormir en toda la noche, recriminándose por su comportamiento del día anterior con Hinata. Incluso había salido media hora antes para no encontrarse con ella quien esperaba que su novio la pasara buscando. No sabia que decirle realmente si le llegara a preguntar que le paso.
"Es que estoy celoso de Toneri, Hinata, porque él ahora te tiene en sus brazos diariamente, tus sonrisas y sonrojos ahora solo son de él, y no lo soporto" si, sin duda esa no podía ser la respuesta.
Porque era un cobarde, había averiguado hace mucho tiempo que era un cobarde al no querer hacer frente sus sentimientos cuando tuvo la oportunidad. Pero es que también era un miedoso, tuvo miedo de llegar a perder su amistad por no estar completamente seguro si ella podía verlo con los mismos ojos.
—El amor apesta — murmura como el típico chico que le va mal en el tema, siguiendo su camino hacia la institución con expresión de derrota.
— ¡Naruto-kun!
Se detuvo sintiendo sus manos temblar y corazón bombear tan rápido que sintió le daría algo. No quiso girar, no quería hacerle frente, no quería le cuestionara su comportamiento de ayer. Pero lo hizo, por más que sea no podía ignorarla por más que quisiera.
Quedo frente a ella, quien trataba de recuperar aire por la carrera que había pegado.
Se veía tan linda toda sonrojada.
— Naruto-kun, pensé no te alcanzaría.
— ¿Qué haces? ¿No te vienes con Toneri? - muerde sus labios al notar que nuevamente salía en un tono de irritación.
Ella parpadeo varias veces.
— Pues desde hace rato me vengo sola en las mañanas, no me había dado chance de decírtelo, pues últimamente andas raro. Toneri ya no puede pasar a buscarme en las mañanas, por que el coche de su casa está en el taller desde hace tres días, y no sabe cuándo saldrá.
Naruto rasca su nuca.
— Entiendo.
Ambos se quedaron en un incomodo silencio.
—Bien, hay que continuar — fue Hinata quien lo rompio primero.
Naruto asiente y ambos continúan el camino lado a lado de nuevo en un inesperado silencio, pero además de eso, Naruto estaba agradecido de que no tocara para nada sobre el tema de ayer en su apartamento.
Notaron la torre más alta de la institución, y cuando pasaron el portón de la escuela Hinata se detuvo. Ella mantuvo la cabeza baja, y mordía su labio como queriendo decir algo.
— ¿Qué pasa?— cuestiona Naruto deteniéndose a su lado.
Hinata le miro entonces, sorprendiendo al chico de su mirada vidriosa. Sintió algo en el pecho al verla de esa manera, no le gustaba ver a Hinata llorar.
— ¿Ya no confías en mi?
—No entiendo... — se detuvo de hablar cuando sintió los delgados brazos de su amiga rodear su cintura y pegar su rostro a su pecho —. ¿Hinata?
— Si crees que no lo he notado, estas equivocado. Te conozco de hace tanto, se que te pasa algo, no se lo que es, pero sé que algo te está molestando ¿por qué no me lo has dicho?
Naruto estaba consternado, ser la causa de las lágrimas de Hinata nunca le había gustado. Coloco sus manos a la altura de su cabeza apretando más el abrazo entre ellos. Lo sabía, sabía que la había estado lastimado con su indiferencia.
Pero no podía evitar reaccionar así, realmente todo era complicado.
Y solo él tenía la culpa.
—No, no tengo respuesta, realmente ni yo sé que me pasa — mintió —. Pero no te preocupes, si llego a descubrirlo, te diré Hinata.
Ella se paro levemente para mirarle, y tomo una de sus manos. Fue cuando lo noto.
— Tu mano, ¿qué le paso?— le pregunta mirándola preocupada, estaba roja y rasposa.
Naruto se sonrojo, recordando que había golpeado la pared dejando toda su furia en ella.
— Yo, solo... — mordió el labio.
Ella suspiro, y sin soltar su mano le jalo. Si Naruto no le quería decir, no le presionaría en lo absoluto. Solo esperaba no fuera algo grave, realmente está preocupada por él. No le gustaba cuando andaba todo indiferente, solitario.
Le dolía.
— Vamos, que veo no te has puesto nada en esa herida.
— Pero hay que ir al salón, el examen de matemáticas es a primera hora.
— Aun hay tiempo, Naruto-kun.
Siguieron su camino hacia el interior del edificio. Sin ser conscientes que un par de ojos azules le observaban desde afuera de la institución.
...
Naruto estaba nervioso y con las mejillas pintadas de un rosa pálido, teniendo inclinada a Hinata frente a él, mientras sostenía su mano y aplicaba una pomada en sus nudillos adoloridos. Es que la camisa de botones en la parte de los pechos se había medio abierto y si no ladeaba la mirada podía ver la iniciación de estos.
No podía ser irrespetuoso con Hinata.
Pero demonios que era un chico, ella una chica, además la que le gustaba. Lo obvio.
¡Por que demonios la enfermara no había estado ahí cuando ingresaron!
— ¡Listo! — dijo colocando una venda en su mano. Se coloco derecha para ir a guardar las cosas en el estante del frente—. Espero tengas más cuidado la próxima vez, sea como sea la manera que te hayas lastimado.
Naruto suspiro al no tenerla de aquella manera.
En eso sintió su teléfono vibrar en el bolsillo de su pantalón, lo saco viendo que tenía un mensaje del trabajo. Hinata noto aquello, y se sentó a su lado en aquella camilla.
— ¿Pasa algo?
— Este fin de semana Teuchi no abrirá el local — le responde, mientras respondía el mensaje—. Está en el hospital, Ayame-chan entro en labor de parto — sonríe.
— Oh, ya quiero conocer a la beba de Ayame-chan — comenta Hinata encantada—. Seguro Kakashi-san ha de estar muy nervioso — suelta una risita.
Naruto frunció el ceño.
— Ayame no debió perdonar a ese cretino, la dejo apenas supo quedo embarazada, y luego de un tiempo, va como si nada va a querer arreglar las cosas. Al menos el señor Teuchi le dio su merecido — rió burlón al recordar el día que el hombre se acerco y lo primero que hizo su jefe fue darle un buen golpe en la cara, seguido de en las pelotas.
—Kakashi-san parecía muy arrepentido — opina Hinata mirando a un lado—. Aunque igual me pareció bien que Teuchi haya defendido así a su hija — sonrió—. Pero sin duda entre Kakashi-san y Ayame-chan; hay amor verdadero.
Naruto la miro de reojo, noto su mirada pensativa. Y no pudo evitar preguntarse qué pasaba por su cabeza en ese momento, tanto que la pregunta salió de su boca:
— ¿En qué piensas?
Ella respingo y le miro, se sonrojo levemente.
— Nada, simplemente...
— Hinata.
Ambos alzaron la mirada. Toneri lo miraba desde el umbral de la puerta con una sonrisa un tanto extraña para Naruto. Hinata se levanto rápidamente de la camilla acercándose con una sonrisa amable, e iba a darle un beso en la mejilla pero el chico giro su cabeza chocando sus labios.
Hinata parpadeo, no esperaba eso. Y se sintió un tanto incomoda dándose un beso delante de su amigo Naruto. Una cosa era que los viera tomado de mano, pero ¿un beso?, sentía que no estaba bien, pero eran novios después de todo, sería raro que le reclamase.
Naruto apretó la mano sobre el colchón pero aun así trato que su mirada se mantuviera serena, desviando un poco su mirada. Aquella escena solo le hizo recordar que Hinata jamás seria de él.
Solo su amigo.
— Llegan temprano — hablo Toneri cuando se separaron del pequeño beso. Hinata se sintió avergonzada, pero meno la cabeza para poder responderle.
— Si, quería hablar con Naruto-kun antes de empezar el día — aunque igual no había podido sacarle nada, pero atesoraba que pudieran haber mantenido otra conversación como en los viejos tiempos.
— Ya veo — miro hacia este, y entonces ambos chicos chocaron su mirada. Azul contra azul, haciendo el ambiente un tanto tenso. Fue cuando la campana resonó en toda la institución, rompiendo el ambiente.
— Oh, empieza el examen de matemáticas — pronuncia Hinata.
Toneri toma su mano.
— Hay que irnos entonces — pronuncia, y entonces vuelve a ver a Naruto, quien se levantaba de la camilla —. ¿Hoy no estás nervioso por el examen? — pregunta burlón.
— No te preocupes, sacare la mejor nota, como siempre — responde, y paso de largo dejando a Hinata preocupada.
De nuevo aquella mirada indiferente.
...
Hora del almuerzo, Naruto subió de nuevo hacia la azotea recostándose detrás de aquella pared. Penso en lo de la mañana, de nuevo un momento entre Hinata y él, interrumpido por su novio, quien no parecía feliz de verlos juntos.
Chasqueo la lengua.
Y saco una envoltura de pan que de nuevo le compro a la maquina antes de subir. Frunció su ceño al verlo, pensando que de seguro Toneri debía estar comiendo del bento que le preparo Hinata.
Bufo y le dio un mordisco molesto, tragando entero. No le importaba si se ahogaba.
— ¡Naruto-kun, ¿estas aquí?!
Brinco en su lugar al escuchar su vocesita, entonces no paso mucho para que ella le encontrándose. Parpadeo al ver que sus manos tenia una caja de bento, y mantenía una sonrisa.
— Aquí estas — sonrió sentándose a su lado—. Toma, te prepare tu bento. Ayer, era lo que trate de explicarte, pero saliste todo furioso de mi apartamento — suspira—. También era algo que te iba a dar esta mañana, pero como quería hablar contigo primero, se me paso.
Miraba la caja sin creerlo, ¿entonces a quien le iba a preparar bento era a él? Sintió algo de regocijo en su pecho. Él, no para el idiota de Toneri.
— Yo pensé que...
— ¿Pensaste que? — le cuestiona confundida, pero este niega rápidamente.
— Nada — tomo la caja con una sonrisa boba, entonces le mira de nuevo, ella aun le miraba confundida—. Solo que gracias.
Hinata solo termina sonriendo. Y Naruto solo pensó en como le gustaba esa dulce sonrisa reflejada en su rostro.
— Espero te guste, como te dije anoche, he practicado mucho desde que mama empezó a trabajar de noche — miro el bento.
Naruto también lo miro, quito la tapa y quedo enternecido al ver una bola de arroz con lo que parecía un intento de su cara, estaba un poco deformada. No pudo vitar reír por su esmerado y dulce gesto.
—No te rías, aun me falta practica mas para que me quede como mama — hace un lindo puchero.
Naruto dejo de reír para mirarla.
"Hinata-chan, si sigues comportándote así, si sigues haciendo esos pucheros, solo harás que me enamore mas de ti, y quiera ..."
Miro tentando su rostro, miro tentado sus labios. Pero viendo a donde se quería acercar, rápidamente se llevo una bola de arroz a los labios mirando aun lado, tratando de alejar esos impuros pensamientos.
— ¿Y bien?
Naruto trago rápidamente, mirándola asombrado.
— Delicioso.
Ella rió feliz por que le haya gustado. De verdad había puesto mucho empeño en el. Pero sobre todo, se alegro aun mas de no ver aquella mirada indiferente que había visto que regreso esa mañana antes del examen.
Entonces sintió su teléfono vibrar, miro y era un mensaje de Toneri, noto que ya pronto iba a terminar la hora de almuerzo, y quería pasarlo con ella. Se había separado un momento de él para ir donde Naruto.
—Bueno, iré al patio un rato, nos vemos en el salón Naruto-kun — se levanto dejando solo al chico, quien solo la miro marchar hasta salir de la azotea.
Recostó la cabeza de la pared y miro hacia el cielo.
Si, era doloroso estar enamorado de tu mejor amiga, y no poder hacer nada no teniendo ningún tipo de chance a la mano. Por que había preferido no arriesgarse, por ser simplemente un cobarde y miedoso.
.
.
.
