2. Primer indicio
X logró alcanzarla justo en el parqueo. Llegó jadeando, sintiendo como si su pecho estuviera en llamas. La base de los Maverik Hunters era un edificio realmente enorme, más de 500 metros cuadrados y casi 200 pisos. X había corrido esos 500 metros a pie, después de una batalla bastante dura, por lo que la carrera lo había dejado viendo "estrellitas".
Sacudió la cabeza, intentando despejarse. Entonces la vio, se estaba montando en un deslizador purpura.
-¡Espera!-gritó corriendo hacia donde estaba la chica. Zeta rápidamente giró la cabeza, haciendo bailar su melena negra. Al ver a X sus ojos se abrieron de par en par y se apresuró a apretar el botón de anti gravedad que estaba en la manivela, el deslizador se elevo un par de centímetros del suelo y seguidamente apretó el pedal del acelerador a fondo. La rueda horizontal trasera del vehículo giró alocadamente lanzando un poco de humo, antes de que la motocicleta y la joven salieran disparadas calle abajo, en dirección al centro. X se apresuró a montarse en un deslizador y a seguir a la joven.
Le costó alcanzarla. Cuando logró divisarla, ya se encontraban casi un kilometro de la base. La chica conducía increíblemente bien para la edad que aparentaba, ya que la licencia de conducir deslizadores se daba hasta los diecinueve años en humanos y diecisiete en Reploids (por lo cual Axl era una excepción, ya que manejaba deslizadores desde los catorce).
Ambos recorrían un calle alterna, por la cual no había mucho transito. La chica iba bastante adelante de él, se pasaba constantemente de carril, esquivando por los pelos a los autos que iban hacia ella y pasando a todos los vehículos que se interpusieran. Si la chica se dirigía al centro, donde vivían la mayoría de los humanos, estarían en problemas. Ya que debería tomar la carretera principal, llena de autos a esa hora. X la perdería inminentemente o la chica se estrellaría en su loca carrera.
El Reploid aceleró su deslizador, pasando a un par de autos de largo. Estaban llegando a salida a la autopista, tenía que alcanzarla…
Un camión que estaba descargando un par de cajas le dio una idea. Aceleró hacia el vehículo de descarga e hizo su deslizador saltar sobre él, una vez sobre este aceleró aún más y volvió a saltar, esta vez sobre un camión en movimiento. Por poco perdió el control, pero sostuvo con fuerza la manivela evitando inclinarse demasiado hacia el borde del camión.
El Reploid tomó una bocanada de aire antes de acelerar por última vez, saltando del camión y cayendo finalmente en la calle, justo al lado derecho de la motocicleta de la joven.
A Zeta casi le da un paro al verlo caer de repente al lado de ella. Perdió el control de su motocicleta por un momento y casi se estrella con un auto que iba pasando a su izquierda.
-¿¡Estás loco!- le gritó ella visiblemente molesta.
-¡Te hago la misma pregunta!- le gritó él para hacerse oír sobre el barullo de los autos. Acercó su deslizador al de ella y estiró una mano tomando la manivela del vehículo de la joven.- ¡Te llevaré de vuelta!
-¡Ni lo pienses!- gritó ella soltando la manivela y poniendo ambas manos sobre el brazo del joven, sus ojos emitieron un chispazo azulado al momento que X sentía un fuerte calambre en el brazo, obligándolo a soltar la motocicleta de la joven.
La chica rápidamente tomó de nuevo la manivela e hizo girar su vehículo hacia un callejón a su izquierda, despistando por unos segundos a X. Él Reploid hizo girar con brusquedad su deslizador, derrapando un par de metros antes de internarse en el callejón, mientras soltaba una maldición por lo bajo.
El callejón era sumamente estrecho, la joven apenas podía maniobrar. No estaba segura si aún la seguían, pero por si las dudas debía ir aún más rápido. Aceleró, más adelante había un callejón más ancho que llevaba a una gran, podrían llamarla planicie, que quedaba entre un par de edificios. Los enormes y altos edificios habían sido construidos dándole la espalda a ese espacio, solo había dos formas de entrara y salir de el terreno, por un pequeñísimo callejón a un costado de uno de los gigantes de cemento que insistía en mirar en dirección contraria a lo que antes había sido un simple espacio de tierra. Y la otra era la ruta que la joven estaba tomando en ese momento.
X alcanzó a ver las luces del deslizador de la joven, reflejadas en los ladrillos de una de las paredes del callejón, doblo en ese callejón, pensando que quizás la atraparía.
Pero se encontró con algo completamente distinto. Frenó su deslizador, lentamente se desmontó del vehículo, sin quitar los ojos de la escena.
El terreno estaba rodeado de pequeños arbustos que apenas le llegaban a la cintura, estos con unas hojas verdes y brillantes. Se internó en el único sendero que se abría entre los arbustos bellamente plantados. A lo largo del sendero había enormes árboles, de tupidas copas y enormes ramas gruesas que parecían brazos. Más adelante el sendero se unía a un sendero circular que estaba alrededor de un montículo en el centro del cual se alzaba un pequeño arbolito de tallo blanco y escasas hojas azuladas.
-Wow...-murmuró el Reploid.
Era un lugar realmente hermoso. Era muy difícil encontrar árboles y plantas reales en la ciudad, por lo que aquel lugar parecía un pedacito de cielo.
X sacudió la cabeza, volviendo en sí. Tenía que buscar a la joven, salió corriendo por uno de los senderos.
No estaba por ninguna parte, era como si se hubiera esfumado.
X se dejó caer contra uno de los árboles, emitiendo un leve sonido metálico cuando su armadura chocó contra el tronco. Había buscado por todas partes, había inspeccionado las áreas cercanas a la otra salida, que daba hacia la plaza central de la ciudad, pero la chica no estaba por ninguna parte. Finalmente se había dado por vencido y se había devuelto al parque.
-Es muy hábil…- se dijo a sí mismo, pensando que tal vez no debía de haberla subestimado. - Debí de saber que no vendría por las buenas, Debí de escuchar a Zero, tal vez habría tenido más éxito si la hubiera perseguido como si se tratase de una Maverik y no un cachorrito perdido…Buena esa, X- dijo sarcásticamente, regañándose a sí mismo.
Esa joven, parecía una humana común y corriente, pero tenía algo distinto. No era por su habilidad tecno psíquica, sino por algo más que X no logró identificar. Esa joven le parecía fascinante de alguna manera. Hizo un repaso mental de su aspecto y comportamiento, intentando encontrar lo que la hacía tan diferente a cualquier humano.
Tenía una piel muy pálida, recordó de repente, cabellera negra azulada y una cara que rara vez mostraba emoción alguna...
Un minuto.
Su cara casi no mostraba emociones, y su voz tenía un suave tono neutro que igualmente, no mostraba emoción alguna. Pero era obvio que las sentía, X lo había sabido al verla a los ojos, estos mostraban todo lo que su voz y cara no hacían. Eso era lo que la hacía distinta.
Esa chica se comportaba como una Reploid. Casi no mostraba emociones, usaba un lenguaje algo técnico. Eso era lo que la hacía distinta, una humana que se comportaba como una Reploid…y no solo eso, mostraba demasiado afecto por los mismos…
-"me maldije a mi misma mil veces…"- murmuró X, recordando las palabras de la joven.
Su reflexión fue interrumpida por un grito, uno femenino. Fue un grito agudo, desafinado, lleno de desesperación y dolor, sentimientos que X pudo reconocer perfectamente.
Se puso en pie de un salto y se quedó petrificado, respirando entrecortadamente, hasta que el grito fue cortado por un disparo. El sonido del arma sacó a X de su parálisis.
-…O no…-dijo, palideciendo. Salió corriendo a toda velocidad por el sendero, pasando de largo los bellos árboles y arbustos, dejando ese lugar que parecía mágico para volver a la difícil realidad.
Divisó su deslizador y de un salto se subió en él. Encendió el vehículo y metió el acelerador al máximo. La rueda horizontal trasera, soltó un rechinido y una nube de humo antes de que la motocicleta saliera disparada por el sendero del parque, hacia la otra salida, hacia aquel pequeño callejón que daba hacia la plaza.
El lugar estaba casi completamente desierto, ya que eran casi las once de la noche. X detuvo su deslizador en la entrada del callejón, y accedió a la plaza a pie.
El lugar era bastante pintoresco, aun cuando estaba tan vacío y obscuro. Las baldosas amarillas del suelo daban la impresión de ser de oro puro gracias a la luz de los faroles que estaban dispuestos alrededor de la plaza. Los faroles estaban colocados enfrente de cada una de las tiendas que rodeaban el lugar, las cuales estaban cerradas, y luego se perdían en direcciones contrarias, por las dos calles que daban al lugar.
Pero una solitaria figura tendida en el centro de la plaza no encajaba en ese paisaje.
Apenas X la distinguió, corrió hacia dicha figura. Se paró en seco cuando se encontraba a un par de metros distancia. Su boca se abrió involuntariamente, sus ojos se abrieron de par en par y sus pupilas casi desaparecieron de sus ojos. Palideció drásticamente. Intentó retroceder torpemente, aterrado, pero se tropezó con sus propios pies y cayó de espaldas al suelo, quitando por un momento sus ojos de la escena. Rápidamente se sentó, pero cuando sus ojos se toparon de nuevo con la escena, se quedó petrificado. Un súbito sentimiento de nausea recorrió su boca.
Era una mujer humana, o lo había sido. Estaba tendía cuan larga era en el suelo, su vestido blanco había sido teñido de rojo por su propia sangre, la cual provenía mayormente de una horrorosa herida en su estomago. La carne estaba desgarrada, parecía que un tigre la hubiera mordido repetidas veces, transformando su piel en tan solo tiras de carne ensangrentadas. Estaba tendida sobre su costado izquierdo, dándole la cara a X, ambos de sus brazos tendidos hacia él. La mayor parte de una cabellera rizada pelirroja le caía sobre la cara, dejando ver nada mas uno de sus ojos…o lo que antes había sido un ojo. Le habían disparado justo en el ojo, dejándole un horrible hoyo en medio de la cara, del cual salía aún más sangre.
Todo el suelo alrededor de ella estaba bañado en aquel horrible líquido rojizo. Pero lo más chocante era que, alguien se había untado los dedos en aquella sangre y había escrito sobre las baldosas un terrorífico mensaje.
-Primer indicio: esto es solo el comienzo…muerte a todos los humanos=libertad para los Reploids…- leyó X con un hilo de voz.
Logró volver a mover su cuerpo, torpemente se puso de pie y con desesperación se alejó del cuerpo, hasta que su espalda dio contra uno de los postes de luz que iluminaban el lugar. Se sostuvo del poste con una mano mientras se tapaba la boca con la otra. Sentía como si fuera a vomitar.
"Resiste, no vomites…no vomites…" se dijo a sí mismo intentando controlar la horrible nausea. Finalmente se dejó caer de rodillas al lado del farol, aun aterrado por lo que acababa de ver. Se llevó una mano a la frente, intentando calmarse.
-O por Dios…- murmuró. Acababa de ver el asesinato más horrible y despiadado de su vida, y él, como Maverik hunter había visto muchos. No solo la habían matado, la habían mutilado…y lo peor de todo, eso era obra de un Reploid…
-¡X! Habla Alia ¿lograste encontrarla?- la voz de la Reploid lo reconfortó enormemente, se puso de pie lentamente, aún agarrado del farol. Se llevó una mano al comunicador en su oído izquierdo- ¿X?
-…no…la perdí en un callejón…-murmuró con dificultad – pero encontré otra cosa, en la plaza central de la ciudad…necesito médicos forenses, un equipo de reconocimiento…y al general Signas…- le dijo con tono grave, dando un ligero vistazo a la figura que estaba tirada a unos metros de él. Apartó la vista rápidamente, volviendo a sentir las nauseas.
Alia calló por unos momentos, asimilando las palabras del joven.
-…X… ¿Qué pasó?...- balbuceó Alia, visiblemente alterada.-… Axl y a Zero partieron hace unos momentos a buscarte, Signas está dormido, por lo que tengo que despertarlo, y tal vez eso tarde un tiempo…
- Demonios, Axl no debió de haber ido…dudo que resista ver esto…y dile a Signas que es MUY urgente, créanme…esto es… solo apresúrense…- murmuró, finalmente recomponiéndose – y que Palette no venga…hazme caso Alia…
La robot guardó silencio, estaba seguro de que le había puesto los nervios de punta.
-Todos van en camino…despertaré al general…y también iré yo…
-De acuerdo, acá los espero, X fuera.
Apenas cortó la comunicación con Alia, llamó a Zero y le indicó que tomara el camino secreto por el callejón.
-¿Por qué demonios tuve que ir detrás de ti todo el camino?- preguntó Axl mientras parqueaban sus respectivos deslizadores a lado del de X.
-Porque X lo dijo, y hasta que yo vea lo que pasa te quedarás aquí- le ordenó Zero.
El Reploid lo miró como si le estuviera hablando en otro idioma.
-¡¿Qué?- exclamó, indignado.- ¡Llevo casi dos semanas babeando, necesito algo de acción! ¡Hasta me duele el dedo por no disparar mis pistolas!- finalizó con la misma excusa que casi siempre utilizaba para colarse en las misiones.
-No hay nada de acción aquí Axl, créeme…- la voz de X sobresaltó a ambos. Los dos Reploids se volvieron hacia la entrada del callejón.
X se encontraba con la espalda pegada a una de las paredes del callejón. Cruzaba ambos brazos sobre la armadura celeste de su pecho. La parte de sus brazos cubierta por la misma armadura que iba desde su codo a su muñeca estaba llena de raspones, se los había hecho mientras buscaba a la muchacha. Parecía una especie de aparición, cualquiera que lo hubiera visto parado así en la calle, rápidamente se habría pasado de acera, ya que, además de que el Reploid media casi metro noventa y era bastante musculoso, sus ojos esmeralda mostraban una mirada sombría. La expresión de su cara era igual se sombría que la de sus ojos, acentuada por el tenue brillo rojo de la gema roja en su casco.
Miraba el vacio, como si no supiera que estaban ahí. Axl y Zero conocían muy bien esa actitud, era como si su amigo se desconectara del mundo, y solo le pasaba cuando estaba sumamente preocupado por algo. Finalmente volvió su cabeza para verlos a ambos.
-Zero, ven, te lo mostraré…Axl, cuida los deslizadores…- Zero asintió y empezó a caminar hacia el Reploid. X dejó de apoyarse en la pared y empezó a caminar hacia el centro de la plaza con Zero siguiéndolo de cerca.
Axl no reclamó esa vez, por que no pensaba hacerle caso. Cuando ambos se habían alejado lo suficiente saltó hacia la pared del callejón, de ahí hacia la pared opuesta, así lo hizo sucesivamente hasta llegar al techo del edificio más bajo (que tenía unos treinta y cinco pisos).
Sonrió de manera picara y se dispuso a caminar hacia el borde del edificio para poder espiar, pero en eso escuchó a Zero soltar una sonora maldición. Axl se congeló, ya que Zero rara vez maldecía de aquella manera. Su insaciable curiosidad aumentó.
-No creo que quieras ver eso…
La suave voz neutra y femenina lo hizo saltar en el lugar donde estaba, giró su cabeza hacia donde provenía la voz.
Estaba sentada en un enorme tubo de ventilación que salía de una especie de grada muy alta en el techo del edificio, al lado de la cual como Axl pudo observar se encontraba parqueado un deslizador purpura. La joven parecía una esfinge, su cabello se movía ligeramente por el viento y sus ojos azules miraban más allá de Axl, clavados en lo que fuera que estuviera en el centro de la plaza. Zeta apartó la vista súbitamente, cerrando sus ojos con fuerza.
Axl no supo cómo reaccionar, una suave voz en su mente le dijo que la atrapara, pero otra voz casi gritó que no lo hiciera y otra aún más suave que la primera le dijo de nuevo que había visto a esa chica antes en alguna parte.
-Créeme…hay cosas que es mejor no ver…- le dijo abriendo los ojos de nuevo, clavándolos en él. Axl sintió un escalofrío involuntario.
La chica tenía una rodilla levantada mientras que su otra pierna caía al lado del tubo. Ambas manos apoyándose en la parte del tubo detrás de ella para sostener su espalda. Axl notó que el paquete café descansaba en su regazo.
Axl no habló, simplemente miró sobre su hombro hacia la plaza, la curiosidad en sus ojos verdes chispeó con más fuerza al escuchar los murmullos de la conversación entre X y Zero. La chica dio un suspiro.
-Se nota que eres un Reploid muy curioso, la curiosidad mató al gato Axl…- lo sermoneó ella, o al menos eso pareció, ya que su voz y cara seguían sin mostrar expresión. –Desde aquí no pude ver los detalles, … y ahora que se lo que pasa, lo prefiero así…hubo un asesinato, una humana fue brutalmente asesinada y mutilada.
-¿Q-qué?- murmuró Axl palideciendo.
La joven se bajo de un salto del tubo, cayendo a lado del joven. Axl dio un salto hacia atrás algo sorprendido.
-Hazme caso y quédate aquí…se nota que eres muy joven y que no has visto un asesinato nunca…
-¿Joven?- exclamó súbitamente indignado - ¡No soy tan joven, tengo casi 16! ¡Y por si no te habías dado cuenta, soy un Maverik hunter, tengo que asesinar yo mismo a cientos de Reploids por día!
La chica lo miró, Axl al tenerla más cerca, notó un leve rastro de pánico en sus ojos.
-Pero nunca has visto a un humano muerto, apuesto que ni siquiera herido, es obvio por la reacción que tuviste cuando te lo dije…-Axl iba a reclamar, pero cerró su boca al darse cuenta que era cierto. –Los asesinatos de Reploids son algo horrible…pero ver a un humano muerto, y mutilado…no tienes idea- Entre cerró los ojos con pesar.- Baja del techo y espéralos con los deslizadores, hazme caso Axl…
Axl iba a volver a reclamar, diciéndole que quien se creía para darle ordenes, pero ella al parecer adivinó lo que estaba pensando y clavó sus ojos en el de manera amenazadora. El joven volvió a sentir un escalofrío, como si su mirada le hubiera transmitido un toque eléctrico. Apartó la vista hacia la plaza, rápidamente. Pensando finalmente que tal vez no sería tan buena idea ver lo que ocurría. De repente escuchó un rápido zapateo detrás de suyo.
Volvió su cabeza hacia donde antes había estado la joven, pero ella se había esfumado. Axl la busco con la vista en el tubo donde antes había estado sentada, pero no la encontró.
Se quedó ahí parado por unos segundos antes de empezar a bajar del edificio de la misma manera en la que había subido.
Zero retrocedió dando un salto.
-¡A LA MIERDA! ¡¿Q-qué demonios…?
X permanecía muy serio un par de pasos detrás de él, mirando en otra dirección, no planeaba mirar directamente esa escena, no de nuevo.
-Te dije que era algo serio…ya entiendes porque ni Axl ni Palette pueden ver esto.
-Demonios…ambos enloquecerían, yo estoy enloqueciendo…- dijo llevándose una mano a la cabeza. -¿Viste quien…?
-No… nada mas escuché el disparo y el grito de la mujer, pero cuando llegue solo encontré esto… - se volvió para mirar a Zero, evitando fijar la vista directamente en el cadáver - Pero estoy muy seguro de que fue un Reploid, un Maverik…
-¿Cómo puedes estar tan seguro?- preguntó Zero, al parecer no se había fijado en el mensaje en el suelo, X lo señaló con un gesto mientras volvía a apartar la vista haciendo una mueca. Los ojos de Zero se abrieron cuan grandes eran apenas lo leyó. –Esto es inhumano, hasta para un Maverik, quien sea que haya hecho esto es un completo psicópata…
Finalmente Zero apartó la vista del cadáver, igual de perturbado que X. Empezó a caminar hacia el callejón, X lo siguió.
Ambos se encontraron a Axl sentado apoyando la espalda en una de las paredes, no se dio cuenta de la presencia de ambos, estaba muy ocupado jugueteando con una de sus pistolas de plasma. Le daba vueltas al arma en su dedo índice, sin temor a que se disparara.
-¡Axl si sigues jugando con tus armas te abrirás un hueco en el cráneo!- lo regañó X de repente. Axl dio un salto y la pistola se le resbaló de los dedos. Al caer al suelo, el arma se disparó en dirección a X y a Zero.
Ambos Reploids hicieron una mueca de pánico antes de tirarse al suelo, esquivando por los pelos el disparo. Zero y X se pusieron de pie dándole una mirada de reproche.
-Jeje, lo siento…- murmuró Axl, llevándose una mano a la nuca y sonriendo de manera inocente. Zero se acerco al joven y le propinó un golpe con los nudillos en la gema de su frente.
-¡Si otra de tus balas vuelve a pasar a menos de tres metros de mi armadura te convertiré en chatarra! -le dijo de manera dura, pero sonriendo. Había extrañado regañar al joven Reploid.
-No será necesario, lo juro, jeje…- aseguró retrocediendo un poco. Rápidamente cambió de tema- bueno… ¿y qué pasó con lo del asesinato?
La mirada de ambos Reploids se endureció.
-¿Cómo sabes que fue un asesinato?- le preguntó X acercándose al joven.
-Bueno, es que, me subí al techo de uno de los edificios. Iba a espiar, pero no lo hice.- se apresuró a decir, al ver que los ojos de ambos se entrecerraban con furia- La chica, Zeta, estaba en el techo y me detuvo antes de que pudiera ver nada. Me dijo que habían matado a una humana, que ella solo había visto desde lejos como le disparaban, y que había sido tan brutal que lo prefería así…por lo que cambié de opinión y baje…
X abrió mucho los ojos con sorpresa. "¿Ella vio lo que pasó? Y además ¿¡Logró que Axl le hiciera caso!" pensó de repente.
-¡¿Y no te dio la cabeza para atraparla en medio de su bonita platica?- exclamó Zero visiblemente furioso. -¡Es una criminal, Axl!
-¡Lo iba a hacer! ¡Pero de repente despareció! Le quite la vista de encima por unos segundos y se había esfumado…- en ningún momento había pensado en atrapar a la joven, pero era mejor que Zero no supiera eso.
Zero iba a argumentar, pero una voz los interrumpió a todos.
-Chicos, habla Alia, los refuerzos están casi llegando, espérenlos en la calle este de la plaza.- dijo a través de los comunicadores de los tres.
-De acuerdo- respondió X por todos. -Vamos…demonios, tendremos que pasar cerca del cuerpo…
Los tres tomaron sus deslizadores y encendieron los botones de anti gravedad. Seguidamente empezaron a jalar por la manivela a los vehículos, ya que no valía la pena montarse en ellos para recorrer una distancia tan corta.
X los guió a los dos por el costado izquierdo de la plaza, rodeando el cuerpo. Zero venía justo detrás de él, ambos mirando en otra dirección.
Axl, tenía los ojos clavados en la espalda de Zero, luchando con todas sus fuerzas con su curiosidad, que había vuelto aún más fuerte que antes.
"Tal vez solo una mirada…" pensó de repente, perdiendo la batalla contra su curiosidad. Disimuladamente paró de avanzar y volvió su cabeza hacia la derecha, donde se encontraba el centro de la plaza, pero mantuvo la vista clavada en el suelo, sin alzar sus ojos hacia el lugar. Lentamente empezó a dirigir su vista al centro de la plaza. Pero súbitamente su vista topó con el mensaje sangriento escrito cerca del cadáver. Sintió como un escalofrío le recorría su espina dorsal metálica, pero no pudo apartar la vista hasta que termino de leer el mensaje.
- Primer indicio: esto es solo el comienzo…muerte a todos los humanos=libertad para los Reploids…- leyó inconscientemente en voz alta, su cuerpo empezó a temblar de manera involuntaria. Como hipnotizado, empezó a alzar más la vista, dispuesto a ver qué era lo que había producido la "tinta" para el mensaje. Pero justo antes de que sus ojos se toparan con el cadáver, Zero lo tomó por el cabello y lo hizo mirar al lado contrario.
Axl no se movió, y clavó la vista en sus pies, su cuerpo aún temblaba ligeramente. Zero y X se habían detenido al notar que Axl no caminaba, para encontrarlo mirando el mensaje, Zero se había lanzado hacia el muchacho y lo había agarrado del cabello obligándolo a ver en otra dirección, no lo había soltado aún.
-Leíste el mensaje…nunca habías visto sangre antes, ¿no?- adivinó X, mirándolo más con lástima que con enojo.
Axl asintió cerrando los ojos con fuerza, mientras apretaba los dientes, aún no había dejado de temblar. Era obvio que estaba aterrado y asqueado por lo que acababa de ver.
-Lo siento…- murmuró finalmente. Había logrado controlar el temblor de su cuerpo.
Zero suspiró y le soltó el cabello, para ponerle una mano en la cabeza y luego quitarla dándole un ligero empujón.
-Vamos, y no te atrevas a mirar de nuevo…- le ordenó mientras volvía a tomar su motocicleta, aunque estaba muy seguro de que no volvería a mirar, ni aunque su vida dependiera de ello.
Los médicos forenses habían cubierto el cuerpo con una manta blanca, para el alivio de todos. Hacía poco que el equipo había llegado, junto con Alia y Signas.
El general estaba hablando con el jefe del equipo forense, que no era nada más y nada menos que Layer. Mientras que Alia, X, Zero y Axl se encontraban sentados en la acera por la cual se tomaba el camino este. La Reploid rosa aún estaba en medio de un shock, no había reaccionado muy bien al ver el cuerpo, había caído de espaldas petrificada. Entre Zero y Layer habían logrado levantarla del suelo y llevarla a donde estaba sentada en ese momento.
-Tenías razón X…- murmuró de repente sobresaltándolos a todos.
X la miró por unos segundos, pensando en que responder, pero antes de que pudiera hacerlo una voz lo interrumpió.
-¡X, ven aquí de inmediato!- gritó Signas al Reploid. X suspiró y se puso en pie.
-Apresúrate, no querrás que el general rabieta se enfade contigo…- murmuró Axl al Reploid sacando la legua, haciendo bizco y poniéndose una mano en la frente como si saludara a un general invisible. X rió por lo bajo y se dirigió hacia donde estaba el general, haciendo la mejor cara seria que pudo poner.
Nadie soportaba al general en esos días, buscaba cualquier razón para gritarle a todo mundo, en especial a Zero y X, aunque al parecer Axl ya había tenido un encuentro con él en el poco tiempo que llevaba despierto. Por lo que la simpatía que todos sentían hacia él estaba muy decadente.
El comandante le lanzó una mirada asesina apenas X se presentó ante él.
-¿Si general Signas?- murmuró, mirándolo directamente a los ojos, ignorando su mirada de desprecio.
Signas era un Reploid sumamente alto y fornido, fácilmente le podía llevar una cabeza o mas de alto a X. Tenía una cara de piel pálida, con un mentón cuadrado. Sobre su cabeza llevaba una gorra metálica en forma de un cilindro aplanado, de color azul muy oscuro con bordes dorados. El resto de su uniforme, metálico también con el mismo diseño, era una gabardina que le llegaba hasta la rodilla. Sus hombreras eran pequeños círculos con cordeles dorados, simplemente decorativas. Andaba puestas unas botas azules oscuro sin diseño alguno.
-Me informan que dejaste escapar a una humana…- dijo sin rodeos.
-No la deje escapar, señor. La perdí cuando encontré a esta humana, que creo que tiene más importancia que la joven humana. – le respondió X, su expresión y tono inmutables. Aun así, estaba haciendo un inmenso esfuerzo por reprimir un súbito sentimiento de cólera que había nacido en él, le sorprendía la incompetencia de su general. En lugar de preocuparse por el asesinato le preguntaba por una joven con la que ni siquiera había tenido contacto.
-¿Qué tiene más importancia? ¿Sabes que es una tecno psíquica? Los de su clase son muy escasos, además, pudo habernos sido útil…
X lo miró, esta vez no pudo evitar hacer una mueca, ya que el Reploid hablaba como si se tratase de una especie de instrumento.
-¿Qué es lo que insinúa, señor?- le preguntó X, haciendo un esfuerzo aún más grande por contenerse. –Es una humana, no podríamos contratarla como Maverik Hunter…
-Pero pudimos haberla escaneado y tomado los datos sobre sus habilidades para mejorar a nuestros soldados, además de que es la única testigo…- dijo rápidamente clavando los ojos en el suelo, como evadiendo la mirada del Reploid de ojos verdes- Pero eso ya no importa, hablemos de tu incompetencia. Eres una Maverik Hunter clase A y aún así no pudiste atrapar a una humana…que decepción…- cerró los ojos y negó con la cabeza lentamente – Estoy muy decepcionado de ti X, tendrás un castigo, y será uno bastante fuerte.
X apretó los dientes. Se apresuró a cambiar de tema antes de que terminara por abrirle un hoyo en la frente a Signas con su cañón.
-¿Qué dicen los médicos forenses y el equipo de reconocimiento sobre la mujer?
-Al parecer fue un asesinato a sangre fría, no le robaron ni violaron. Lograron dar con su identidad, su nombre es Alerian Daniels, esposa del Dr. Daniels…
-¿El presidente de la corporación de Reploids Constructores?
-Exactamente, ya le informamos y parece que dicho hecho le ha afectado, se puso a "llorar" cuando Layer lo notifico – Explico Signas, utilizando la palabra llorar como si estuviera en un dialecto que no pudiera entender –Que humano más débil, solo las mujeres lloran…
X apretó los puños con más fuerza, pero increíblemente, logró controlar su temperamento de nuevo.
-¿Eso es todo, señor?
-Sí, eso y que estamos un casi noventa y ocho por ciento seguros de que esto es obra de un Maverik, uno muy listo. No dejo huellas, ni ninguna arma cerca, y la forma de matar fue tan…inusual…
X no pudo soportarlo más, murmurando un despedida se dio la vuelta y empezó a caminar lo más rápido posible hacia donde estaban sus amigos.
Apenas los demás lo miraron supieron que estaba a punto de explotar.
-El general rabieta se paseo en él…- murmuró Axl levantándose del suelo -¿Qué tan malo fue?- le preguntó el Reploid de cabello anaranjado apenas él llego a su encuentro.
-Si tengo que escucharlo por unos quince segundos más, va a terminar con un hoyo hecho por mi buster en su frente…- murmuró con los dientes apretados. Luego procedió a contarles toda su conversación, y lo incompetente y extraño que actuaba el general desde su punto de vista, además de tonto y poco sensible a la situación.
-Cada vez está más raro…una cosa es que le interese como testigo, pero ¿ahora quiere utilizar a una humana para experimentos?- comentó Alia después de oír el relato de X, negando con la cabeza de manera grave.
-Y habla del asesinato como si fuera la cosa más normal del mundo… ¡Hm!- murmuró Axl indignado
-Es simplemente un imbécil…primero te quiere dar un castigo y luego habla de las emociones de esa manera, especialmente en frente de ti…- puntualizó Zero.
X simplemente lanzó un gruñido de asentimiento, mientras cerraba los ojos con frustración. Él era un Reploid especial, único. Podía sentir con mayor intensidad las emociones que ningún otro Reploid, tenía la habilidad de llorar como otros, solo que por decirlo de alguna manera, la utilizaba más que los demás. Además de que si era provocado, su ira podía alcanzar niveles catastróficos, dándole un muy potente carácter. Pero aún así, sus emociones no eran tan fuertes como las de un humano, el era una especie de ser en medio de Reploids y humanos, no suficientemente Reploid ni humano…Esos pensamientos siempre habían afectado a X desde que tenía memoria.
-X, vamos ignóralo – murmuró Zero, sacando a su amigo de su horrible reflexión...Le dio una amistosa palmada en el hombro, adivinando en lo que pensaba. –Signas es solo un…
-Sabe algo que nosotros no…- dijo de repente Axl en tono serio, haciendo que todos saltaran en sus lugares. –Algo sobre los tecno psíquicos, o sobre el asesinato…o puede que ambos…- giró su cabeza y los miró a todos, sus ojos verdes habían perdido la chispa juguetona que siempre tenían. –Propongo que investiguemos un poco…
Todos asintieron algo perplejos, Axl rara vez hablaba tan seriamente. Pero tenía razón, el interés de Signas por esa chica y su súbita indiferencia eran extraños, debía saber algo que ellos no.
-¡Señor, encontramos evidencia!- gritó de repente un Reploid color azul del equipo de reconocimiento sosteniendo una bolsa plástica en el aire.
