1º Haymitch Mellark

El helicóptero sobrevoló varias veces la zona antes de descender, no podían arriesgarse a que algo saliera mal, todo dependía del más absoluto secreto y de la protección de la chica. Una vez en tierra, del helicóptero bajó un hombre rubio, de unos cuarenta y pocos años, con la mirada seria y decidida.

A pocos metros de ellos estaba Cinna, esperándolo en la puerta del puente de mando, este le hizo una señal para que lo siguiera, y ambos se dirigieron en absoluto silencia hacia el interior, a una sala vacía en la que poder hablar sin que nadie los molestara.

Cuando estuvieron dentro y con la puerta cerrada, el hombre rubio se acomodó en uno de los sillones, Cinna sacó dos copas y una botella de brandie, llenó ambas copas y le tendió una a su acompañante.

-¿Dónde está la chica?

-Está dentro con Octavia- Le explicó- Está muy asustada, no entiende nada de lo que le rodea.

-¿A qué te refieres con que no entiende nada?

-Se la llevaron siendo tan solo un bebé, sus primeros recuerdos son con tres años estando ya en aquel lugar, y es de la edad de tu hija- Le contó intentado calmarlo, sabía cuánto necesitaba a la chica- Hasta hace unas horas no conocía nada más que aquella isla.

-Cuéntame su historia.

Cinna le contó todo lo que Katniss les había contado a ellos, sin omitir detalles de ningún tipo, dejando el rostro de su acompañante más pálido de lo que era de normal. Cinna pudo ver en sus ojos el sufrimiento ante lo que le contaba.

-Se lo mucho que la chica puede ayudarte, pero ten en cuenta lo que ha pasado, antes de poder hablarte de nada, necesita ser curada, y no me refiero a heridas físicas, me refiero a su interior- El hombre bajó la mirada mostrando su lucha interna- Haymitch, escúchame, a pesar de cómo te comportas desde la desaparición de Johanna, sé que no eres así, somos amigos desde hace mucho tiempo y ambos sabemos que tienes un buen corazón, así que haz lo correcto y ayuda a Katniss, te aseguro que es una buena chica y que una vez esté recuperada te ayudará sin reparo.

-Antes de tomar una decisión quiero conocerla.

-Está bien- Cinna le sonrió, viendo que había conseguido su objetivo aunque su amigo aún se resistiera- Acompáñame- Los dos fueron a los camarotes, caminaron hacia el fondo del pasillo hasta la última puerta, donde se escuchaba la risa de Octavia mientras le hacía carantoñas a alguien- Antes de que entres debo decírtelo, la muchacha no confía en nadie así como así, por eso te lo pido por favor, intenta no ser brusco con ella.

-Está bien, sabes lo importante que es la chica para mí, sin ella no podré recuperar a mi Johanna.

-Lo sé, por eso te lo digo, es por el bien de todos- Le cogió el hombro a su amigo y después se adentró en la habitación.

Allí se encontró a Octavia haciendo caras para el pequeño Gale mientras Katniss los miraba sonriente desde la cama. Cinna se acercó a la cama y se sentó en el borde, Octavia supo de inmediato que el momento había llegado, así que se acercó con el pequeño y se lo entregó a su madre.

-¿Ocurre algo?- Preguntó Katniss preocupada al ver sus caras tan serias de repente.

-Ha venido alguien que quiere conocerte.

-¿Alguien? ¿Quién?- Katniss se empezó a poner nerviosa, tomó a Gale con fuerza y se levantó de la cama- ¡Me prometieron que no me devolverían! ¡No pienso dejar que nos lleven a ese lugar!

-Cálmate, es un amigo nuestro, no tiene nada que ver con aquel horrible lugar- Le aseguró Octavia intentando cogerla para devolverla a la cama- Y nadie te llevará a ningún lugar al que tú no quieras ir, te lo prometo.

-¿Cómo sé que puedo confiar en ustedes? ¡No quiero ver a nadie!- Empezó a llorar desesperada- ¡No dejaré que nadie me quite a Gale! ¡Nadie le hará daño!

-Cálmate, pequeña- Se escuchó una voz desde la puerta, Katniss miró en su dirección y vio a un hombre que no conocía. Asustada, fue hasta los brazos de Octavia buscando su protección. Haymitch, al ver aquella escena, tuvo la sensación de que aquella muchacha era como su pequeña Johanna, le veía tantas similitudes que no pudo evitar sonreír- No he venido a hacerte daño, ni a ti ni a tu pequeño.

-No le creo.

-Puedo entenderlo después de todo lo que habrás pasado- Se acercó hacia la cama lentamente- Mi nombre es Haymitch Mellark, y si he venido es porque Cinna me llamó diciendo que habían encontrado a una jovencita que había salido de La Isla Panem.

-Si conoce la isla es porque no es de fiar.

-Me temo, pequeña, que todo el mundo conoce la existencia de la isla- Le aclaró sin perder la sonrisa- Yo la conozco porque, al igual que hicieron contigo cuando eras pequeña, también se llevaron a mi hija Johanna hace dos años- Al escuchar eso, Katniss se separó un poco de Octavia para poder mirarlo a los ojos- Quiero recuperar a mi hija, por encima de todo, pero eso no quiere decir que no pueda ayudarte a ti también.

-¿Cómo va a ayudarme?- Lo miró un poco desconcertada, se puso en pie y caminó lentamente hacia él- ¿Por qué tendría que hacerlo?

-Te mentiría si no te dijera que espero que en algún momento me ayudes a recuperar a mi hija, pero solo utilizando tus conocimientos sobre aquel lugar, jamás volvería a llevarte a aquella isla- Le contó, y con cada frase, Katniss caminaba un poco más hacia él- Mi familia y yo tenemos un lugar seguro, apartado de todo, allí, nosotros te ayudaríamos a recuperarte, y te ayudaríamos a criar a tu hijo a salvo de todo.

-¿Y qué es lo que quiere a cambio?

-Cuando estés preparada, solo quiero que me digas lo que sepas de la isla.

-¿Y si no puedo hacerlo?- Se apartó un poco de él- Si hablo ellos me encontrarán...

-Si no puedes hacerlo no importa, de verdad, iremos poco a poco, y esperemos que en el futuro tu miedo desaparezca.

Katniss se quedó en el sitio, sin saber bien cómo reaccionar, Haymitch se acercó a ella lentamente, le tomó el rostro entre sus manos y la miró a los ojos sonriente.

-Me recuerdas tanto a mi Johanna- Besó su frente- Te prometo que nadie te lastimará mientras estés allí, y que si quieres irte, podrás hacerlo sin que nadie te lo impida.

-Y yo iré a verte de vez en cuando- Le aseguró Octavia, viendo que Katniss estaba dudando.

-Está bien- Suspiró al fin- Iré con usted.

Unas horas después, Katniss estaba en el helicóptero, mirando por la ventanilla, asombrada del paisaje que veía, con Gale en su regazo. Ella nunca antes había visto un helicóptero, y mucho menos había subido en uno, así que estaba alucinando. Haymitch disfrutaba y se divertía viendo lo ingenua e inocente que era ante cada cosa que veía, había estado realmente aislada de todo y apenas conocía algo de tecnología.

-Ya estamos llegando, señor Mellark- Avisó el piloto- Será mejor que haga que se abroche el cinturón, hay mucho viento.

-Está bien Marvel, yo me encargo- Haymitch tomó el brazo de Katniss para llamar su atención- Vamos a aterrizar así que hay que sentarse y abrocharse el cinturón- Katniss solo asintió y obedeció.

Durante el descenso, el helicóptero hizo muchos saltos, el viento hacía que se tambaleara, pero Katniss no estaba asustada, lo estaba pasando en grande. A Haymitch le hizo mucha gracia la forma de comportarse ante aquello, era como cuando sus hijos habían subido la primera vez en una montaña rusa.

Una vez hubo descendido el helicóptero y llegó al helipuerto, el piloto abrió las puertas y ayudó a Haymitch a salir, quiso ayudar a Katniss, pero ella no se dejó coger, solo bajó cuando Haymitch colocó sus brazos para que ella se dejara caer sobre ellos.

Al otro lado del helipuerto había cuatro figuras, dos hombres y dos mujeres, Haymitch caminó hacia ellos con Katniss en brazos, ella los miraba con algo de temor, pero veía la sonrisa cálida y tranquila en sus rostros y en el de Haymitch y eso la hacía estar algo más serena.

-Katniss- Le dijo cuando llegaron hasta ellos- Te presento a mi familia.

Se que no es muy largo, pero tampoco tengo demasiado tiempo, así que hago lo que puedo, pero prometo hacer el siguiente más largo.

¿Qué os ha parecido? Espero que os guste la historia :) Acepto todo tipo de sugerencias, la historia puede sufrir muchos cambios mientras la voy escribiendo porque la tengo en mi cabeza pero nada es definitivo hasta que lo subo aquí.

Nos leemos pronto